la comida está rica pero...
La verdad es que la comida estaba muy buena, sobre todo las fajitas, y los margaritas también están riquísimos. Pero nos hicieron esperar 45 minutos habiendo reservado mesa con casi 1 mes de antelación. Y el ruido dentro llegaba a ser insoportable en algunos momentos. Tienen una especie de espectáculo con mariachis que van cantando por las mesas. Tiene su punto si no fuera porque no puedes hablar con la persona que tienes al lado durante toda la cena. De precio está bien, dependiendo de lo que pidas. Porque éramos 8, pagamos 220 euros, pero 96 fueron de 2 rondas de tequila que nos tomamos de postre...