Mejor como sala de conciertos
Se trata de uno de los bares de moda del centro de Madrid. La modernez guapa suele habitarlo y los pares de Converse y flequillos se cuentan a montones. La parte de arriba suele estar llena casi siempre -al menos los fines de semana- y lleva un rollo más electrónico. La planta sótano, al estilo cueva, es más rockera y por allí se puede ver a algún famosete del panorama musical. No es un mal lugar. Hay que tener en cuenta que hace un calor horrible, y que cuando hacen conciertos, la entrada -que suele rondar los 6 euros- no incluyen consumición. Me gusta mucho más como sala de conciertos, el sonido no es nada malo y no hay que aguantar mucho la neura que suele darle DJ con su música de los 50.
Uno de los míticos
El Libertad 8 viene a ser el High School de los cantautores españoles. Por allí han pasado los mejores, y pasan los que quieren serlo. El lugar te resultará agradble en función de quien de el concierto.
No es nada del otro mundo, pero la leyenda a sus espaldas ha hecho que se magnifique quizás demasiado.
Cantautores
Suelo ir allí cuando algún amigo músico hace un acústico. Está en el circuito de cantautores que todavía no han dado su primer concierto en el Libertad 8. El sitio tiene una especie de antesala pequeñita y luego el salón donde se dan los conciertos.
La acústica suele ser muy mala, con lo cual hay que tirar de la magia que pueda desprender el que está en el escenario. Las consumiciones muy caras para lo que ofrece, la verdad.
Buenos conciertos
Sólo he estado por conciertos y el sonido no suele ser malo. Cierto que las copas son caras, pero al menos el día que hay concierto, mientras este se celebra si pides algo te dan un vale para que te tomes lo mismo totalmente gratis al terminar.
Claro, de allí sales musicalizado y alcoholizado.




