Bonitas vistas
No deja de resultar curioso el tener que tocar el telefonillo y entrar en un portal para llegar al sitio. El lugar no es nada del otro mundo, podría ser un bar de barrio cualquiera, de no ser por las espectaculares vistas de su terraza.
A todo esto, yo pregunto ¿está preparada esa terraza para toda la gente que allí se suele reunir? Me lo pregunto ahora, porque mientras estes allí con buena compañía, te olvidarás del mundo. Eso sí, no vayas en un día de rasca o te congelas.


