Mejor las hace mi madre...
EL LOCAL:
El lugar es muy bonito, muy iluminado y tiene una mezcla entre moderno y retro... me gusta, los arquitectos lograron mucho esto.
LA UBICACIÓN:
La ubicación es casi perfecta, aunque me muevo mucho por esa zona, nunca me había percatado de este restaurante.
LA CARTA:
La carta es muy variada y extensa, enfocada claramente en todas la variantes de tortillas.
LA COMIDA:
La comida es normal tirando a buena, aunque mejor las hace mi madre... y eso que la cocina no es su fuerte.
LA ATENCIÓN:
La atención es mala, me sentía como regañado al ordenar por la sequedad de trato de los camareros.
Si vuelvo a ir es por que alguien me invita o por que esté cerca del lugar.

