Mi twitter: @ALBERTO_DELUNA
La verdad sobre los restaurantes

ALBERTO DE LUNA FANJUL

Toc al Mar

+34 972 11 32 32

Platja d'Aiguablava Begur, Girona provincia, España

guardado por 7 personas

ver más restaurantes en Begur

MAGNÍFICO CHIRINGUITO EN LA PRECIOSA CALA DE AIGUA BLAVA

'me encanta, uno de mis favoritos' 'me encanta, uno de mis favoritos'

TOC AL MAR es un chiringuito que se encuentra en la preciosa Cala de Aigua Blava, en la zona de Begur (Cataluña).

Si te alojas en Aigua Blava, algo que te recomiendo, la mejor opción es el Parador o el Hotel Aigua Blava –pide habitación con vistas al mar y di que además sean a la Cala-.

El mejor momento para conocer Toc Al Mar es por la noche –vete sobre las 21:00 para ver atardecer- ya que la Cala está vacía y la tranquilidad que se respira dista mucho del jaleo que hay durante el día. Y es que este es el lado malo de Aigua Blava, que la cala es pequeña y en fin de semana se peta a niveles que no puedes ni poner la toalla.

La mejor mesa, si sois dos, es la mesa 1 que es la que se encuentra en una esquina al fondo de la terraza del chiringuito. Pide expresamente esta mesa y sino la mesa 2 o 3 que son las que más cerca están del mar.

Aunque toda la terraza es chula, la diferencia es abismal entre cenar en una de esas mesas en primera línea con vistas al mar y la montaña a cenar en la tercera o cuarta línea de la terraza.

Para reservar mesa por la noche llama con bastante antelación, unas dos semanas.

Cenar en la mesa 1 de Toc Al Mar es sentir que la vida es maravillosa y que estás disfrutando de ella. Es realmente precioso. Lógicamente, llevas ahí a tu piba y ya es toda tuya.

Un sitio tan bonito no sería perfecto si no se comiera bien. Pues aquí se come muy bien. ¿Qué más puedes pedir? Una preciosa Cala en la costa catalana, un chiringuito con una terraza con espectaculares vistas y una comida sencilla pero de muy alta calidad.

Al principio de la cena te traerán langosta y pescados frescos cogidos ese mismo día por si quieres elegir alguno. Van al peso y el kilo sale a 58 € (1 kg da para dos personas). Te recomiendo probar alguno de ellos. Yo tomé un Calet que es un pescado parecido al besugo. Riquísimo. Además lo preparan de forma muy sencilla, simplemente al horno de leña, con un chorrito de aceite y una patata cocida. Nada de pimientos ni salsas que se comen el sabor al pescado. Delicioso.

De entrante te recomiendo tomar sus gambas de Palamós (36 € seis gambas), sus navajas (17 €) o sus almejas (28 €), ambas hechas al horno de leña. Máxima calidad y máximo sabor. Glorioso.

Otro entrante recomendable son las anchoas (16 €) y su pan de coca con aceite y tomate (3,40 €).

Aquí hacen muy buenos arroces pero como pueden ser muy pesados para cenar, decidimos hacer doblete en Toc Al Mar y volver el día siguiente a comer y probar su arroz caldoso con langosta (36 € por persona). El caldo está de muerte. Es caro, pero hay que probarlo.

Como decía antes, no es lo mismo comer con el calor y la Cala a rebosar de gente que cenar con una absoluta tranquilidad y la playa vacía. Sin embargo, comerse a mediodía un buen arrocito también es un absoluto placer.

De postre, la cheesecake está muy rica (6,50 €).

Para beber, la oferta es pequeña y principalmente catalana. Yo tomé un cava Rimarts a 21 € que estaba muy rico.

Tras la cena, quédate tomando un buen GT a 9 €.

El ticket medio aquí ronda los 80 €, con varios entrantes, pescado del día, postre, vino y copa. Para comer, con cerveza, entrante y arroz, el ticket ronda los 40-50 €. No es nada barato, pero desde luego que lo vale.

Sinceramente, comparo el disfrute de mi cena en Toc Al Mar, un simple chiringo de playa, con la decepción de la noche anterior en Miramar, un dos estrellas a 200 € el cubierto, y no entiendo nada. Un fin de semana por la Costa Brava donde gastronómicamente el principal objetivo era disfrutar el viernes por la noche en Miramar, y al final el disfrute lo obtengo cenando el sábado en el que era el absoluto secundario del fin de semana. Así es la vida.

Restaurante Miramar

+34 972 38 01 32

Passeig Marítim 7 Llançà, Girona provincia, España

guardado por 7 personas

ver más restaurantes cocina creativa en Llançà

DECEPCIÓN. CRÓNICA DE CÓMO UN MAL SERVICIO TE ARRUINA UNA CENA EN UN 2 ESTRELLAS

'no me gusta' 'no me gusta'

Siguiendo con el objetivo de conocer todos los 2 estrellas de España, he puesto el punto de mira en Cataluña ya que esta es la comunidad que cuenta con más biestrellados, concretamente seis: Miramar, Les Cols, Abac, Enoteca, Lasarte, Moments.

De todos ellos, el que más me apetecía conocer era MIRAMAR así que este finde del 11 julio 2014 hasta allí que me fui.

Miramar se encuentra a tomar por culo de Madrid, concretamente en LLançà, provincia de Gerona ya llegando a Francia. Gracias al bendito AVE puedes ir en tren hasta Figueras y luego alquilarte un coche o coger un bus a Llançà que se encuentra a 20 minutos.

Para alojaros, os recomiendo el Hotel Grifeu (habitación con vistas al mar) y que se encuentra a 4 mins en coche de Miramar.

Lo perfecto es ir a conocer Miramar en verano ya que así se aprovecha la estancia yendo a la playa. Pensad que solo ave y hotel son más de 200 €, que sumado a la cena suponen unos 450 €. Por tanto, o eres un loco de los restaurantes como yo, o gastarte ese dinero para conocer Miramar en una época que no sea verano no tiene sentido.

Miramar se encuentra en pleno paseo marítimo de LLançà, un pueblo costero que hace unos años estaba lleno de turistas y que ahora está un poco de capa caída según me comentaron algunos vecinos.

Lo que sí pude comprobar es que para ser pleno julio, el pueblo estaba muerto. De hecho tras la cena fuimos al club náutico a tomar una copa por ser ese el sitio más recomendado -muy chulo por cierto y con muy buenos Gts-, ¡y no había nadie! Es más, el propio encargado del club, un simpático independentista, nos tuvo que llevar al hotel porque por la noche ¡no existen taxis en Llançá! Tócate los huevos Mariloles.

La sala de Miramar es bastante grande, con una decoración moderna pero sobria. Unos grandes ventanales dan al paseo marítimo por lo que las vistas son bonitas. Lógicamente las mejores mesas son las pegadas a los cristales pero tienen un inconveniente y es que la gente de la calle pasa justo al lado tuyo –la sala está a ras del suelo- por lo que todo el mundo se para a mirarte cenar. Y se para a mirar porque Miramar destaca mucho. En un pequeño paseo marítimo donde no hay nada, que de repente aparezca un Miramar con sus enormes ventanales, su elegante sala y muchos camareros perfectamente trajeados y sincronizados sirviendo platos de altísima cocina, pues acaba convirtiéndose en una atracción turística para los visitantes de Llançà.

Nosotros fuimos a cenar el viernes y el ambiente de Miramar era desolador: solo 9 clientes. De hecho cuando entramos nos quedamos sorprendidos porque había diez camareros esperándonos. Impactó mucho ver esa sala que tiene capacidad para 40 personas con solo 9 comensales y con más camareros que clientes. Casi todos los clientes eran franceses por lo que cuando nosotros llegamos sobre las 21:45, ellos ya llevaban una hora cenando. Eso provocó que a las doce de la noche nos quedáramos totalmente solos.

Debido a los pocos clientes que cenaban, el silencio era sepulcral. Además, el hecho de tener tantos camareros parados ahí en medio te hacía sentir bastante incómodo pues se escuchaba todo lo que hablabas.

Y es en este punto cuando tengo que hablar del servicio, un servicio que desgraciadamente arruinó la cena. Lo separo del resto de la crítica por si alguien quiere saltárselo debido a su extensión, pero aviso que es esencial saber lo que me pasó para entender que puntúe tan mal a Miramar.

Lógicamente todo esto de lo que hablo es mi experiencia personal vivida la noche del 11 julio 2014. Lo digo porque luego aparece el típico que me dice que cuando él fue, el restaurante estaba lleno y el servicio fue excelente. Enhorabuena, un sugus para ti. Soy consciente de que todo esto fue mala suerte pero no deja de ser mi experiencia y yo os la tengo que contar.

_______________________________

EL SERVICIO QUE ARRUINÓ LA CENA

El Menú Degustación de Miramar consta de más 30 platos (muchos de ellos simple bocados) por lo que lo normal es que el ritmo del mismo sea relajado y dure sus 3-4 horas como ocurre en cualquier restaurante de nivel como Celler, DiverXo o Azurmendi, donde fácilmente estás 4 horas de menú.

Pues bien, por el motivo que fuera, esa noche parecía que los camareros, con el jefe de sala a la cabeza, querían irse a sus casas lo antes posible ya que nos metieron un ritmo tan rápido al menú que llegó a ser insoportable. Para que os hagáis una idea, entre que nos sentamos y tal nos dieron más de las 22:00. Pues a las 23:30 estábamos llegando al final del menú cuando ese menú es para estar cenando hasta la 01:00.

El ritmo era el siguiente: te servían un plato y en el mismísimo instante en que el camarero veía que apoyabas los cubiertos en señal de terminar, te retiraban el plato y a los 3 minutos ya estaban trayéndote el siguiente. Sentí realmente agobio.

Es más, si apoyabas los cubiertos sin haber terminado el plato, ya venían a preguntarte si habías acabado. Era como cenar en un Gran Hermano con 10 ojos en tu nuca deseando que termines y te vayas. Muy molesto e incómodo.

Otro detalle. En este tipo de menús tan largos a mí me gusta salir a fumar de vez en cuando. Es mi modo de reposar la comida, tomar aire y disfrutar más del menú. Lógicamente soy consciente de que uno no puede salir a fumar cuando le salga de los huevos porque rompes el ritmo de cocina así que yo siempre pido que me avisen cuándo es el mejor momento para fumar. Pues bien, cuando llevaba una hora de cena y empezaba a estar agobiado de comer, avisé de que quería salir a fumar a la finalización de uno de los actos que componen el menú. La respuesta del jefe de sala fue que no podía salir a fumar porque los 7 platos que aun nos faltaban ya estaban preparados y que por tanto me tenía que meter todo el menú del tirón hasta los postres. Es decir, no te dejaban ni 5 mins de descanso entre plato y plato que es lo que tardo en echar un piti. Es la primera vez que me ocurre. Me sentí encerrado en Alcatraz y vigilado por un celador al que me daba miedo hasta pedirle permiso para ir al baño.

Respeté lo de no fumar y fui al baño y de camino me encontré a Paco Pérez, el chef y un tipo realmente encantador. Le saludé y le comenté lo del agobio de ritmo y que no pudiéramos ni salir a fumar. Su reacción fue de absoluta indignación para con su servicio por semejante prohibición. Como es lógico, me dijo que el ritmo lo marca el cliente y que aquí se viene a disfrutar y no a sufrir y que por supuesto podía salir a fumar cuando quisiéramos. Entre tanto debió meter buena bronca al jefe de sala que desde ese momento pasó a ser encantador.

Y digo lo de “pasó a ser encantador” porque la rapidez del servicio no fue lo único malo del servicio sino que percibimos una excesiva sequedad en el jefe de sala. Yo no sé si ese hombre había tenido un mal día pero desde luego que lo pagó con nosotros. Es el jefe de sala más serio, seco, desganado y borde que he visto en tiempo. Te hacía sentir incómodo. Llegó incluso a reñirnos por no comer lo suficientemente rápido uno de los platos. Vamos a ver. Primero, no estamos en un concurso de Texas de ver quién come más perritos en 1 minuto. Segundo, no hace falta que nos riñas como si estuviésemos en el cole. Tercero, habernos avisado que era tan necesario comer rápido esos bocados. Cuarto, si no paras de traerme platos, entenderás que tengo que inventarme pequeñas pausas si no quieres que vomite la cena.

Por otro lado, esa sequedad se traducía en una absoluta desgana a la hora de explicar cada plato, lo que hacía que no te creara ninguna ilusión en probarlo. Se limitaba a decirnos “este plato es la zanahoria” y se iba. Coño, ¡véndeme mejor el plato!.

Por si no fuera suficiente, cuando traía platos con muchos bocados, te contaba tan rápido qué era cada uno y el orden para comerlos que uno no se enteraba de nada.

En conclusión, esa rapidez de servicio, ese trato serio y borde, esos ojos en la nuca observándote y el silencio sepulcral, me arruinaron la cena y no pude disfrutar lo que me hubiese gustado.

¿Pudo ser una mala noche del servicio? Seguramente. Pero lo platos rotos los pagué yo y me tengo que joder. 700 kms, una pasta gansa invertida para conocer Miramar, y un mal servicio me arruina la experiencia. Da mucha rabia.

________________________________________________

Tras todo este rollo que veo necesario contar, voy a intentar centrarme en la calidad de la comida insistiendo en que mi opinión está contaminada por lo antes explicado y porque al final estaba tan jodidamente lleno que no pude saborear ciertos platos.

Aunque puedes comer de carta, hay que tomar su menú degustación (140 €) que va cambiando según la época del año por lo que nosotros estrenamos el menú “entorno y consecuencias 2014” que es con el que se jugará las estrellas en 2015 –ya sabéis que la guía michelín se cierra en junio aunque los premios se den en noviembre por lo que este menú determinará las estrellas que Miramar reciba no en 2014 sino en 2015-.

La presentación de los platos es de matrícula de honor. Platos realmente bonitos servidos de una forma tremendamente original. A mí me encanta el paripé y Miramar cumplió mis más altas expectativas. Se dice que Miramar en este aspecto de cocina vanguardista representa lo más parecido a lo que fue el Bulli. Queda años luz del disfrute que suponía la casa de Adriá pero tiene cierto aire.

Respecto al sabor de los platos, varias veces sentí que el sabor realmente no estaba a la altura de la presentación.

El menú empieza con tres snacks: un saco de maíz envuelto en plástico comestible que resultaba insípido; un cronut de frutos secos que no dice nada; y un cochinillo y pipas que fue lo mejor, muy rico.

Pasamos al primer acto, “la huerta”.

Empieza con un plato donde aparecen diversos bocados: guisante, fresa, ajoblanco, patata asada, pimiento piquillo, jengibre. Ninguno me pareció especial. Muy normalito.

Pasamos al plato de melón que se acompaña de unos trocitos de sardina que le venían muy bien pues sino solo sabría a melón. Igual ocurre con el plato de zanahoria. Presentado muy bonito pero su sabor es el de una zanahoria y esta hortaliza no destaca por su gran sabor. Me recordó al puré de zanahoria que me daba mi madre de pequeño y yo no quería comer.

El siguiente plato es la Regina. Como no te explican una mierda de cada plato, no supimos muy bien qué llevaba pero parecía un trozo de burrata servida a modo de pizza a una temperatura muy fría. Sin más.

Lo mejor de la huerta fueron sin duda los garbanzos acompañados de una deliciosa salsa que, como todo aquí es un misterio, no te decían de qué era.

El siguiente acto es “el mar”.

Empieza con otro plato que lleva 8 bocados: almejas, cañailla, bogavante, concha fina, quisquilla, hígado de rape, tiradito, pescaíto.

Obviamente, la calidad de cada pieza es máxima pero no me pareció nada especial. Plato muy bonito pero que no me sorprendió especialmente que es lo que al final yo intento buscar en un sitio de este nivel. No me vale con que me pongas una concha fina que solo sepa a eso. Haz como en Espai Kru (Barcelona) donde también comes marisco pero con un sabor totalmente sorprendente.

El siguiente plato es el “langostino Bangkok”. Langostino gordo de excelente sabor pero que ese toque Bangkok no sorprende.

Mucho mejor el “atún en su escabeche”. Plato delicioso que recuerda al mejor usuzukuri de toro de Kabuki.

La “pura gamba” es otra de esas cosas que dices: sí, muy bonita presentación pero al final me estás dando una simple gamba roja cruda que no está mejor que la que puedes comer a la plancha. De hecho, la que cené al día siguiente en Toc Al Mar (Aigua Blava) me gustó más.

Y acaba este acto con la “kokotxa” que tampoco me dijo nada.

El último acto, al que llegamos muy asfixiados por tanta rapidez en el servicio, es “el bosque” y sin duda fue el que más me gustó.

El primer plato lleva estos bocados: un taco de bosque, un nem, un nigiri, un mollete ibérico y un pollo con setas. Aquí sí, plato de nivelazo.

Sigue con un rico mar y montaña y luego llega un huevo benedictine realmente delicioso.

Riquísimo también el plato de remolacha.

El penúltimo plato es un rissoto también muy rico y acabas con un queso de buey que es un mini steak tartar con queso. Excelente final.

Me dio mucha rabia que a esta parte del menú, que era espectacular, llegara ya al límite de mis fuerzas por haberme servido los 30 platos anteriores en 90 minutos.

Los postres no son nada especial pero sí ligeros y refrescantes, algo que se agradece. Flojo el hot dolç y ricos el merengue-limón y la kriptonita.

Para acompañar el menú, pedimos que nos hicieran un maridaje y la verdad es que el sumillier lo bordó. Un diez para él. Salió a 45 € por persona y pudimos probar un Riesling espectacular, un rico Godello, un excelente vino del Empordá de la bodega Perelada “Malaveïna 2010” y una riquísima Garnacha también de Perelada. Precio muy correcto el del maridaje aunque de aperitivo nos metieron un Xerez a 9 € y una copa de champagne a 14 €.

Intento olvidarme del servicio para poder opinar solo de la comida pero no lo consigo. Es imposible disfrutar en condiciones de este menú cuando el servicio no está a la altura. Una verdadera lástima porque el trabajo de Paco Pérez seguramente se merecía una mejor puntuación. Desgraciadamente yo me limito a contar experiencias y no me sobra el dinero como para volverme a gastar más de 400 € en dar una segunda oportunidad a Miramar.

Lo que sí creo es que en general el menú es de alto nivel pero de un 2 estrellas yo espero más sabores sorprendentes. Comparo Miramar con Celler, Azurmendi o DiverXo, donde realmente flipas con cada plato, y Miramar queda aún muy lejos de ese nivel de triestrellado.

Al final una crítica depende de mil factores: las expectativas que lleves, cómo te encuentres ese día, con quien vayas a cenar, lo bien que te lo pases en el restaurante y la complicidad que tengas con el personal, los vinos que te sirvan, el trato que recibas del servicio, el ambiente…etc. Yo me encontraba perfectamente, la compañía era muy buena, los vinos que nos sirvieron fueron de 10, pero entre que iba con altas expectativas, que estaba vacío, que hubo cero complicidad con el servicio y que el trato por parte de este fue muy malo, al final me quedo con mal recuerdo de Miramar y pensando que lo siento pero tiene que pasar mucho tiempo para que repita.

La cena salió en total a 220 € por persona. Gastarse ese dinero y que luego el servicio te arruine la cena no os imagináis lo que jode.

Lady Spider76

Muy buena reseña....estoy yo agobiada!!! Mas que un dos estrellas parece el comedor del cole!!!

hace 1 semana

Miyama Castellana

+34 913 91 00 26

de lo mejor de 2014

Paseo de la Castellana 45 <m> Gregorio Marañón 7 10 Madrid, Madrid provincia, España

guardado por 204 personas

ver más restaurantes japoneses en Madrid

TRAS KABUKI WELLINGTON, MI JAPO FAVORITO

'me encanta, uno de mis favoritos' 'me encanta, uno de mis favoritos'

Actualmente mis japos favoritos de Madrid son: 1. Kabuki Wellington; 2. Miyama; 3. Kena; 4. 99 Sushi Bar. Para ser feliz, necesito ir una vez al mes a alguno de ellos.

De esos cuatro, el que ofrece la cocina japonesa más auténtica es sin duda Miyama ya que los otros tres tienen muchos toques fusión. Por eso, al que realmente le apasiona el sushi puro, lo elige como su sitio favorito.

El local de Miyama es bastante sencillo, con varias mesas donde te sientas en bancos de madera.

Para dos personas, yo prefiero la barra donde puedes ver a los cocineros trabajar y es mucho más entretenido. Soy muy de barra aunque si voy a cenar con más de dos personas resulta complicado comunicarse entre todos por lo que hay que ir a mesa.

Es frecuente encontrarte a japoneses cenando aquí lo que siempre es una buena señal.

El ambiente es mucho más informal que Kabuki W o 99 Sushi Bar.

Los sábados a mediodía, con el fin de atraer a más clientes, lo tienen montado un poco en plan chiqui park para que los padres vayan con sus niños y estos se inicien en el mundo del sushi. Evítalo y vete a cenar.

Al frente de Miyama tenemos a Hiroshi, un japo de lo más gracioso. Cuando vayas a pedir, pregunta por él y que te recomiende qué pedir. El tío también controla mucho de sakes así que si te gusta esta bebida, ponte en sus manos.

A lo largo de mis más de once visitas a Miyama, lo que más me ha gustado es lo siguiente:

- Tartar de atún picante (16,50 €). Si no el mejor, entre los mejores de Madrid.

- Berenjena y picadillo de pollo con salsa de miso rojo (8 €). Viene con una salsa japonesa que tarda varios días en hacerse y está de chuparse los dedos.

Los nigiris aquí los bordan. Tanto el arroz como la calidad y corte del pescado son perfectos. Mis preferidos son:

- Nigiri de toro (9,80 € dos piezas).

- Nigiri de erizo (11 € dos piezas).

- Nigiri de vieira flambeada con mahonesa japonesa (4€ dos piezas).

- Nigiri de anguila (7 € dos piezas).

- Nigiri de salmón flambeado (4 € dos piezas).

No te dejes llevar solo por los nigiris que aparecen en la carta y pregunta qué otros tienen pues suelen hacer preparaciones especiales.

- Maki de atún picante especial (16,50 € ocho piezas). Viene con arroz inflado por fuera y está de muerte.

- Tataki de pez limón (21€).

- Maki “empanado” de langostino y seco (13,75€).

- Gindara (23 €). Es un plato de bacalao negro hecho al horno y marinado con miso. Delicioso.

- Sukiyaky wagyu (38€). No en la primera visita, pero cuando repitas debes probar alguno de los guisos japonenes que aquí preparan. Son caros de cojones pero merecen la pena. En este concretamente te traen a la mesa un hornillo donde se van cociendo varias verduras en un caldo que una vez terminado de preparar está delicioso. En ese caldo hirviendo, tú mismo te cueces unos finísimos trozos de wagyu. Finalmente, si tienes hambre, recomiendo le añadas al caldo unos fideos udon.

- Sushi New Style (24 €). Son makis con huevas de tobiko por fuera.

- Albóndigas de pulpo (9 €).

- Gamba de Huelva con mayonesa de wasabi (8 € la gamba).

- Los postres aquí están muy ricos. Te recomiendo el harumaki de chocolate (6 €) o el sorbete de liche (8,50 €).

Todo eso es lo que más me gusta. Por el contrario, no recomiendo el sashimi de dorada ni el de chicharro ni el usuzukuri de pez blanco. Me resultan muy insípidos.

Miyama tiene una excelente relación calidad-precio si lo comparamos con Kabuki W y demás japos que no suelen bajar de los 100 €.

En Miyama puedes salir pagando 50 € por barba, o acabar pagando 90 € si te hinchas a beber y comer como me suele ocurrir.

Punto MX

+34 914 02 22 26

de lo mejor de 2014

Calle General Pardiñas 40 <m> Núñez de Balboa 5 9 Madrid, Madrid provincia, España

guardado por 374 personas

ver más restaurantes mexicanos en Madrid

ESPECTACULAR MEXICANO QUE CADA DÍA ES MÁS CARO

'me gusta' 'me gusta'

PUNTO MX abrió en 2012 y en estos dos años se ha convertido en el mejor mexicano de España y en uno de los sitios más demandados de Madrid.

Está claro que la crisis no existe para algunos sitios como para Punto MX que pese a tener un ticket medio de 55 €, tiene una larga lista de espera.

Para reservar mesa, os dejo el link del restaurante: puntomx.es/reservas-restaurante-punto-mx

Para conseguir mesa entre semana suele ser suficiente con llamar una semana antes. Más complicado es ir de jueves a sábado. No obstante, para intentar facilitar que todo el mundo pueda ir sin tener que planearse una comida en Punto MX con la antelación de un viaje a Australia, cada semana suelen dejar varias mesas libres que se pueden conseguir llamando los lunes a las 11:00.

Por el tipo de comida, mi recomendación es intentar ir a comer ya que si cenas y te hinchas a tacos y demás delicias que aquí preparan, puedes tener verdaderas pesadillas esa noche.

Antes de pasar a hablar más del sitio, debo hacer varias advertencias.

Punto MX es caro. La calidad de la comida es excelente, pero las raciones no son grandes. Cada plato de tacos lleva solo dos y su precio se mueve entre los 17 € el más barato (chorizo verde) a 28 € el más caro (buey gallego). 14 € por un solo taco me parece exagerado.

Además lo más grave es que los precios están subiendo de forma alarmante. Un ejemplo: el taco de chorizo verde en 2012: 12 €. En 2013: 15 €. En 2014: 17 €.

Otro ejemplo: guacamole en octubre 2013: 4 €. En julio 2014: 7 €.

Esto ocurre con todos los platos de la carta.

Los cocktails, bastante buenos, no bajan de los 10 € por lo que tened en cuenta que pueden hinchar mucho la cuenta.

Una cosa que me llamó mucho la atención es que los camareros continuamente, rozando la molestia, te preguntan 37 veces si quieres un vino, un cocktail o un tequila. Parece que han recibido órdenes de intentar sacar a los clientes el mayor número de bebidas posibles. Los restaurantes de donde más margen obtienen es de las bebidas y esa idea parece que en Punto MX la quieren llevar al extremo.

Ojo también si al final de la cena te ofrecen algún mezcal o tequila. Podría parecer una invitación pero no es así y es más, luego te lo cobrarán a 10 €.

Tanta subida de precio parece que se quiere justificar con un mejor servicio de sala. Sinceramente, a mí el servicio siempre me pareció muy bueno. Ahora lo único es que hay más camareros para preguntarte si quieres algo de beber.

Por tanto cuidado con estas cosas que la gente no es tonta, cada vez miramos más por nuestros bolsillos y no nos gusta que nos timen.

Volviendo al restaurante, el local es el mismo desde que abrió. A mí me parece un local bastante feo y muy frío, todo en tonos blancos. Que nadie se espere típico mexicano con cuadros de mariachis y guitarras en la pared. Punto MX es un sitio que se puede calificar de elegante y sobrio. Por tanto, si vas al Punto MX pensando que es un restaurante mexicano en el que vas a oír a mariachis, comer burritos y beber tequilas hasta devolver sobre la mesa, vete a otro sitio.

En la planta de arriba tienen un bar donde no se admiten reservas y puedes ir a tomar un cocktail y probar alguno de los platos más básicos del restaurante.

Pasando a la comida, de lo que no hay ninguna duda es que aquí se come de maravilla. Realmente dan ganas de comer toda la carta.

En mis ya 7 visitas, he podido probar:

Guacamole (7 euros ¡¡por persona!!). Te lo preparan delante de tu mesa y lo dan a probar, como si fuera un steak tartar. Es el mejor guacamole que he probado en Madrid. No te esperes los nachos con queso del Hard Rock por muy buenos que estén.

Para acompañar el guacamole os recomiendo pedir el dzik de venado con cebolla morada encurtida en cítricos (22 €).

Quesadilla de huitlacoche en epazote con tortilla de maíz morado (9): muy sabrosas, con intenso sabor a huitlacoche, que es un hongo parásito del maíz con un gusto realmente delicioso.

Las tortillas son caseras y puedes ver cómo las hacen (unas malas tortillas hubieran arruinado el conjunto: las de maiz están realmente deliciosas).

Tacos de chorizo verde con aguacate y queso (17 ): es el taco más barato y a mí me chifla.

Taco de atún rojo (22):Brutal.

Agua chile de rape con langostinos (19): es una especie de ceviche con chile. Para mí de lo más flojo. Para dar un toque moderno te traen la salsa para macerar aparte tú mismo y creo q es un fallo pues estaría mejor si lo maceraran ellos antes.

Tuétano a la brasa (19 € ¡¡y eso que empezó costando 9 €!!): es un plato exquisito para los paladares más cerdos. El tuétano es la sustancia grasosa que se encuentra en el interior de los huesos de vaca. Lo parten por la mitad y lo cocinan a la plancha (menos mal porque si llevara aceite se te colapsarían las arterias).

Aguja de cerdo ibérico (30). Servido con salsa de tomatillo verde y chicharrón de panceta. Está de muerte pero me parece excesivamente caro.

Taco de escamoles (14 euros el taco). Sin duda lo mejor de todas mis visitas a PUNTO MX. Escamoles son huevas de hormiga. Pero no seáis escrupulosos y probadlas, os fliparán (eso sí, lo tienen muy pocas veces, de hecho de todas mis visitas solo los ha habido una vez).

Panuchos de cohcinita pibil (16 € dos panuchos). Están buenos pero es un plato prescindible.

Chapulines con guacamole. Cuando los tienen, y si no eres escrupuloso pues son pequeños saltamontes, están buenísimos.

Pichón con mole almendrado. Una receta mexicana del clásico pichón. Espectacular.

Arrachera Wagyu (28 €). Servido en una bandeja caliente y humeante, vienen varios trozos de exquisita carne con cebolla condimentada con chile que le da un toque bastante picante. Te lo traen con unas tortitas por si quieres hacerte unos tacos. Ración grande. Delicioso, hay que pedirlo.

Los postres creo que son prescindibles. Os recomiendo dejarse el dinero en tacos y demás platos antes que en postres. Pero si necesitáis algo dulce, pedid el crepe de cajeta o el pie de queso (6€), no así la tarta 3 leches que me pareció sin más.

En 2012 la cuenta podía rondar los 25 €. En 2013 la cuenta subió ya a 45 € y ahora 55 € no te los quita nadie. Y como pidas vino o cocktail, pagarás de 60 para arriba.

¿Merece la pena? La verdad es que me indigna mucho semejante subida de precios pero sigue siendo un restaurante espectacular donde repetiría una y otra vez.

No le doy más puntuación por la subida de precios, porque si fuera por calidad, obtendría lo máximo.

ver comentarios anteriores (11)

beetle

Sobre el postureo gastronómico :blogs.glamour.es/cuaderno-secreto-de-bon-vivant

11 de abril de 2013

ALBERTO DE LUNA FANJUL

jajaja, muy interesante beetle. La verdad es que creo que me han plagiado bastante porque de Luzi Bombon, de Pain, de Rita y de los japos, yo he dicho lo mismo, jejeje.

A día de hoy, no haber ido a PUNTO MX es no ser nadie!!! :-)))))))))

11 de abril de 2013

Rosalía Martínez (Piti)

jajajajaja! qué maligno! yo estoy ardiendo por ir a Punto MX, ardiendo!

11 de abril de 2013

ALBERTO DE LUNA FANJUL

Rosalía, ¿tienes ya reserva en PUNTO MX?

Gonzalo, jajaja, buenísimo el comentario de la petarda esa!!!! Yo a Luzi Bombon no creo que vuelva, pero a Ten con Ten sí que me gusta ir de vez en cuando con mis amigos, en plan un jueves-viernes para cenar de picoteo en las mesas altas de la entrada, tomar ahí una copa, echar unas risas, y ver si algún amigo mío se liga a una pija "madura", y ya luego ya salir de marcha. :-)

ver comentario completo

11 de abril de 2013

beetle

Por eso te lo mandé : llegué a pensar que lo habías escrito tú y que era ese nuevo blog tuyo de que hablaste en Maribona´s house .Yo solo he ido una vez a Punto MX y conseguí mesa ¡llamando el dia anterior ! .claro que era finales de agosto y el primer dia que abrían después de vacaciones .Para mí es , aún siendo muy agradable,es otro de los tantos sitios a los que solo he ido una vez , porque me suena más a moda que otra cosa y siempre hay otro más nuevo ¿ te lo imaginas abierto dentro de 6 ó 7 años ? hablando de Luzi Bombón ¿ cual será su fúturo cuando ya lo conozcan todos los lectores de páginas a la última y el público no sea tan cool ? supongo que le cambiarán el nombre , decoración y cocina y lo volverán a lanzar como lo imprescindible de conocer....

ver comentario completo

12 de abril de 2013

davidperezf

Gonzalo, menos cachondeíto... que sé de uno que aún no ha ido a StreetXO.. ni a DiverXO!!! :P

12 de abril de 2013

davidperezf

domingo mediodía es el mejor/peor momento para ir: suele estar David pululando por allí (lo cual mola bastante) pero por ende, está hiperpetado no, lo siguiente (lo cual no mola nada)

12 de abril de 2013

ALBERTO DE LUNA FANJUL

beetle: cuando lance mi web te avisaré, desgraciadamente me está llevando mucho trabajo. Pero sí, ese artículo parece escrito por mí, jeje . Yo, si he repetido varias veces en PUNTO MX, es por amigos que quieren ir conmigo porque motu proprio (sí sí, no se dice "de motu propio"), iría una vez al año y da gracias.

Igual que Ten con Ten sí me lo imagino abierto en 6 años, Luzi Bombón, por su ubicación y concepto más formal, debería morir antes que Tomate y Ten.

Gonzalo y David: a Streetxo hay que ir un domingo pronto (rollo 13:30) o por la noche (20:30) o un lunes noche (no cuento el lunes mediodía porque ir un mediodía entre semana no mola). Es cuando está David y puedes hacerte un hueco. Yo he ido ya como 5 veces y la verdad es que me apetece estar un tiempo sin ir, que me ha cansado un poco, jeje. Eso sí, mañana vuelvo por novena vez a DiverXo con unos amigos que mataban por ir....lo que hay que hacer por los amigos.... :-)

ver comentario completo

12 de abril de 2013

Rosalía Martínez (Piti)

por fin alguien que usa bien motu proprio!

12 de abril de 2013

je suis béatrice

Chomsky en las camisetas y motu proprio bien usado, ¡esto esta subiendo de nivel! Mi lucha particular es quitarme del leísmo y me chirría algo en los oídos cuando me dicen "detrás tuyo" ( por detrás de ti) :)

12 de abril de 2013

beetle

Tienes razón con tu pronóstico sobre Luzi B. : yo añadiría que morirá,además de por la ubicacion y el " conceto" , cuando se pase de moda la decoración . que es por lo que destacan muchos nuevos comederos .
Por cierto sobre el tema restaurantes sin futuro muy buen diagnostico de Abraham Garcia en la respuesta 8 de los encuentros de hoy . Y para ti,, que siempre comentas la diferente calidad del pescado en tu Santander y el de Madrid , te recomiendo la respuesta 5. elmundo.es/elmundo/encuentros/abraham-garcia/2013/04/12/abraham-...

ver comentario completo

12 de abril de 2013

Rosalía Martínez (Piti)

jajjajjaja genial empezar riéndome el día!

15 de abril de 2013

Rosalía Martínez (Piti)

quiero ir a punto mxxxxxxxxxxxxxxxxxx!!!!!

9 de julio de 2013

ALBERTO DE LUNA FANJUL

Yo ya tengo mesa para el 25 de octubre, jejeje

9 de julio de 2013

Rosalía Martínez (Piti)

oscuas!

9 de julio de 2013

ALBERTO DE LUNA FANJUL

JAJAJAJA, ha sido la cagada del siglo

hace 7 meses

La Gabinoteca

+34 913 99 15 00

de lo mejor de 2014

Calle de Fernández de la Hoz 53 <m> Gregorio Marañón 7 10 Madrid, Madrid provincia, España

guardado por 376 personas

ver más restaurantes tapas en Madrid

DIVERTIDAS TAPAS Y RACIONES

'me encanta, uno de mis favoritos' 'me encanta, uno de mis favoritos'

LA GABINOTECA es una de las mejores opciones como restaurante de moda, con comida diferente, de calidad y a precios muy moderados. De ahí que los fines de semana siempre esté hasta arriba.

El principal fallo es que por las noches no admiten reservas. Eso es una putada. La Gabinoteca es un sitio perfecto para ir con un ligue o para una cena de amigos. Por lo tanto imagina que vas con tu churri, llegas y te dicen que tienes que esperar una hora y media. Quedas como un colgao. Y si eso te pasa habiendo llevado hasta allí a tus amigos, puede que te caigan unas cuantas collejas.

¿Solución? O evitar las noches de viernes y sábado, o ir muy pronto -en plan a las 21:00-, o ir a las 23:00 -la cocina abre hasta las doce-, o cenar en la misma barra. El restaurante cierra a las 02:00 así que no te quedarás solo si cenas tarde ya que mucha gente se queda tomando copas.

El local es grande, con varias plantas-zonas y una cocina a la vista.

La decoración es muy divertida. Hay una mesa que es un columpio, otra con sillas de guardería y una pizarra para escribir, una mesa encajada en un hueco de la pared, etc….todo bastante original aunque no siempre cómodo.

En la calle tienen una agradable terraza donde la mejor mesa es la grande de madera con bancos.

El ambiente es bastante joven ya que no es nada caro y por tanto no es difícil permitirse una cena aquí.

Lo mejor de La Gabinoteca es su comida. La carta está formada por platos muy divertidos y originales que en su mayoría están muy buenos.

Yo recomiendo pedir todo para compartir. En mis múltiples visitas he podido probar lo siguiente:

Ensaladilla rusa (5,20 €). Muy buena. Viene sin mezclar, con la mayonesa debajo, de forma que cada uno se mezcla los ingredientes ya en la mesa. La ración es ideal para compartir entre 3 o 4 máximo.

Potito (6,25€). Es un frasco con la típica mezcla de huevo, puré de patata y trufa. No sé quién inventó este plato pero no hay restaurante de moda que no lo sirva. Está rico.

Dimsum de arroz a la cubana (2,85 € cada uno). Consiste en una fina masa rellena de arroz y tomate con un huevo de codorniz encima. Me gusta mucho este bocado. Pídelo.

Raya a la locura (7,80 €). De lo mejor de la carta. La salsa/espuma que acompaña a la raya es para relamer la copa donde viene servida.

Taco de lubina a la sal (8,15€). Es un plato divertido ya que viene el trozo de lubina cubierto de sal y es el propio comensal, o el camarero si quieres, el que debe romper la sal y sacar la carne. Para compartir entre 4.

Tapa de vieiras (6,80 €). Vienen varias vieiras sobre un pan tostada y alioli encima. Buenísimo. Una ración es para dos personas máximo.

Pulpitos a la plancha con mojo rojo (6,85€). Servidos en una cazuelita, vienen acompañados de papas con mojo rojo. Excelente mezcla. La ración es grande así que 3 o 4 pueden compartirla.

Ravioli meloso con foie plancha (6,90€). Para compartir entre 2 o 3 máximo. Bueno.

Carrillera de ternera (6,90 €). Rica aunque la carne resulta algo seca. Para compartir entre 3 o 4.

Carne roja gallega (7,35€). Vienen 3 trozos/filetes de buena carne roja poco hecha.

La Hamburguesa de tartar (7,20€) o el Tartar de corvina (7, 80€) son sin más.

De postre, lo mejor y más divertido es el postre Juan Palomo (8,60€). Este postre se lo elabora cada mesa. Ellos te traen una cesta con un brownie, fresas, helado y un sifón relleno de crema. Cuidado con el sifón que la crema sale disparada y puedes liarla mega petarda. Quedáis avisados. Con todos esos ingredientes cada uno se monta su propio plato y si te aburres puedes hacerle una foto, enviarlo a La Gabinoteca y entrar en el concurso del postre más bonito. Si ganas te regalan un BMW Serie 4.

Otros postres son la crema de queso (5 €) -que me resulta algo insípida- o las tortitas con la que venden como la mejor nata del mundo (6,15€). Es una exageración pero está rico.

Cada postre se puede compartir entre 4 perfectamente.

Con vino, y compartiendo cada plato, lo normal es pagar unos 25 €. Excelente precio.

En definitiva, dentro de los restaurantes de moda con ambiente joven, es sin duda el que tiene la comida más original, rica, divertida y con mejor relación calidad-precio, lo que le convierte en uno de mis preferidos de Madrid. Una pena lo de las reservas que si no lo frecuentaría mucho más.

Javier B.

Completamente de acuerdo con la opinión. Sólo hay algo que me chirría del local, que cobren a más de 4€ la cerveza (tamaño único), es excesivamente excesivo

hace 2 semanas

acme

Totalmente de acuerdo Don Javier, con las bebidas se pasan tres pueblos.

hace 2 semanas

Lady Spider76

Tendré que volver. Haace mil años que no voy a la Gabinoteca. Ya no está entre mis nuevos y tampoco me filelizó en su día salvo para tomar algo con la gente del currelis al medio día.

hace 2 semanas

Aspen

+34 916 25 25 00

de lo mejor de 2014

Plaza de la Moraleja s/n Alcobendas, Madrid provincia, España

guardado por 49 personas

ver más restaurantes cocina mediterránea en Alcobendas

FAMOSO Y CARO RESTAURANTE EN LA MORALEJA

'está OK' 'está OK'

ASPEN es la terraza más de moda en la Moraleja, pudiéndose decir que es el Ten con Ten de la zona.

Millonetis del barrio, famosos y familias adineradas suelen llenar este restaurante y eso que la comida es bastante normalita y muy cara.

Los miércoles parece ser que celebran el día "singles" donde los solteros forrados van a la caza de su presa.

Como en esta vida hay que probar de todo, allá que me fui a comer un domingo a mediodía.

El taxi desde Madrid cuesta unos 40 € i/v. Como los 3 que íbamos bebíamos y no nos la queríamos jugar, taxi y adiós preocupaciones.

La oferta gastronómica de la Plaza de la Moraleja es muy interesante ya que aparte de ASPEN, tenemos un 99 Sushi Bar, El Barril de la Moraleja (muy recomendable), Tse Yang Dim Sum (recomendable), el libanés DULIBAN (muy chula su terraza).

Aunque ASPEN por dentro es bastante chulo, lo más solicitado es su terraza. Desgraciadamente en Madrid no tenemos terrazas con vistas al mar, así que nos tenemos que conformar con terrazas como esta, tranquilas, agradables y bien puestas.

Pasamos a la comida. Como es de esperar, los precios son bastante altos. Fijaos en este ejemplo: un brutal rodaballo para 3 en EL PRADAL (espectacular parrilla en S.S de los Reyes) cuesta 44 € y en ASPEN, para dos, está a 60 €, y encima me juego el pescuezo a que ni de coña está tan bueno como el del Pradal.

Creo que con eso os digo todo.

Entre 3, probamos:

Ensaladilla rusa (10 €). Bastante buena.

Croquetas de chipirones en su tinta picantes (12 €). No son una locura pero es otro buen entrante.

Sardinas marinadas con patatas fritas y guacamole picante (15 €). La mezcla de la sardina con la patata me gusta y además el guacamole le da un punto. Recomendable.

Cochinillo lechal (25 €). Para ese precio podía estar mejor. Al final resultaba bastante seco.

Albóndigas de rabo de wagyu (28 €). Ya cansa lo de ver en tantos restaurantes carne de wagyu y kobe cuando la verdad es que lo que sirven no es ni una cosa ni la otra. Os dejo este artículo por si queréis saber más sobre el tema y que así no os den gato por liebre. japonismo.com/blog/mitos-realidades-buey-kobe-wagyu Claro que al típico forrado le pondrá cachondo eso de pensar que está comiendo la carne más cara.

Las albóndigas al final eran una simple carrillera hecha bolas. Por ese precio no merece nada la pena.

Carpaccio wagyu (22 €). Como veis, somos unos pringados y nos lanzamos a todo lo que llevaba en su nombre “kobe” y “wagyu”. Muy flojo.

De postre, lo mejor es la tarta de manzana con helado, eso sí, a 12 €.

En definitiva, no hay ningún plato especialmente rico sino que todos mantienen una línea muy normal, lo que a esos precios hace que no compense. salvo que te la sople el dinero. Sin embargo, pese a eso, tiene muchísimo éxito así que al menos el ambiente está garantizado.

Con un Sierra Cantabria (25 €), salimos a 168 €, es decir, 55 € por barba. Comimos bastante, eso es cierto, pero es un precio excesivo.

No me arrepiento de haber ido pero no creo que vuelva, no tiene nada que me anime a repetir, y menos para ir desde Madrid.

No le suspendo porque el sitio es muy chulo y siempre hay ambiente, incluso para tomar copas, que sino iba al hoyo directo.

Ten Con Ten

+34 915 75 92 54

de lo mejor de 2014

Calle de Ayala 6 <m> Serrano 4 Madrid, Madrid provincia, España

guardado por 296 personas

ver más restaurantes cocina de mercado en Madrid

EL RESTAURANTE DE MODA QUE MÁS TRIUNFA EN MADRID

'me encanta, uno de mis favoritos' 'me encanta, uno de mis favoritos'

Ten con Ten es uno de los restaurantes más conocidos de Madrid y no lo es porque se coma de maravilla sino porque es el máximo referente como restaurante de moda.

Desde que abrió en 2011, ha tenido un éxito fulgurante, convirtiéndose en uno de los restaurantes que más factura del país.

Pese a ser enorme, se llena día tras día, siendo necesarias varias semanas de antelación para reservar en noche de fin de semana.

En Ten con Ten puedes ir a cenar, a tomar una copa o un cocktail (a 10-12 € y no son gran cosa), a picar algo en la barra o a cenar en plan informal en las mesas altas de la entrada. Los restaurantes que tienen esta versatilidad me encantan.

El ambiente es bastante variable.

Los mediodías del fin de semana se llena de familias del Barrio Salamanca, siendo un sitio muy agradable.

Entre semana hay muchas comidas o cenas de negocios. Lógicamente esto no es Zalacaín donde Florentino va a cenar para cerrar el fichaje de Bale. Ten con Ten es perfecto para llevar a un cliente si buscas algo informal o quieres celebrar algo. Conozco muchísimos amigos que trabajan en multinacionales y que cuando viene de fuera típica jefa a la que tienen que llevar a cenar, eligen Ten con Ten.

Las noches del fin de semana es cuando Ten con Ten exhibe todo su potencial, estando hasta los topes. Como punto negativo, para mí que tengo 31 años, está que el ambiente es de 40 años para arriba; incluso me han comentado ya varias personas que por la noches empieza a llenarse de mujeres de compañía y empresarios de avanzada edad. Pereza.

Como decía, existen varias zonas. A la entrada está la barra y mesas altas y es donde suena la música y se concentra todo el meollo. Al fondo está el comedor principal, que es el que más me gusta. Tampoco están mal las mesas que hay al fondo a la derecha, antes de pasar a los salones interiores. Esta zona interior es la más tranquilla y aburrida. Salvo que sea eso lo que busques, yo prefiero estar más cerca del ambiente que en esa zona tan apartado.

El servicio, para ser un sitio que da de comer a tantísima gente, es bastante eficiente aunque suelen tener sus fallos cuando están desbordados como por ejemplo ponerte el vino a tomar por culo y no estar atentos para servirlo o retirarte los platos cuando no ha acabado toda la mesa.

Y por último llegamos a la comida. Los que van de grandes entendidos gastronómicos dirán que jamás pisarán Ten con Ten ya que por esos precios hay mil sitios mejor para comer en Madrid. Pues claro que los hay, nos ha jodido. Pero es que en esta vida no todo es ir a sitios serios a comer. Hay momentos para todo y cada restaurante tiene el suyo. Además en Ten con Ten, pese a lo que podría parecer, no se come nada mal. Todo está correcto, con algunas cosas mejor que otras.
Me gusta:

Arroz frito con zamburiñas (16 €). Vieiras picantes (20 €). Arroz con pato Fukushima (18€). Raya ten con ten (17 €). Steak tartar (25€). Hamburguesa de rabo de toro o de cordero (18) la cual viene servida sin pan, o sea que solo es la carne pese a que se llame hamburguesa. Cochinillo (24). Canelones de centolla (22 €). Tacos de atún rojo a la mostaza (25 €). Los postres, como el arroz con leche, la tarta de queso o la de manzana (7 €).

Platos que me parecen sin más:

Croquetas de mejillón (8 mini croquetas a 11 €). Cordón Bleu (22 €). Ceviche de bogavante (25). Hamburguesa de pixin (18) que resulta algo pesada. Chipirones al wok (22) Roastbeef de trufa (19(. Paletilla (25).

En una cena con vino, y comiendo primero y segundo, el ticket medio oscilará entre los 50-60 € aunque como te descuides pues acabar pagando 70 € fácilmente.

¿Es caro? Si nos centramos solo en la calidad de la comida y en el servicio, pues sí, es caro, habiendo ochenta sitios en Madrid donde comerías mejor. Pero si atendemos al global de ambiente-sitio de mega moda-comida, el precio resulta asumible.

Como competencia directa, y por si queréis variar, está Luzi Bombón o The Hall.

ver comentarios anteriores (1)

Rosalía Martínez (Piti)

muy bueno el análisis pijil. Como sevillana me he reído bastante con la comparación. Sí, realmente el "Rafi" de Sevilla y el de Madrid suelen ser muy afines. Me repele más el primero que el segundo, desde luego :)

18 de enero de 2013

ALBERTO DE LUNA FANJUL

Jaja, yo no me quería sobrar pero va, me ánimo. El típico pijo sevillano de patillas, Castellanos de antaño, dockers, típica camisa a medida y jersey de pico pereza y belstaff, con cortijo pero màs pelado que una rata, me repele a niveles cósmicos. Claro que el típico pijo madrileño estirado que considera el resto de España como "de provincia", no se queda corto.

Debo reconocer que hoy he vuelto a llamar para reservar otra mesa en Ten y la chica ha sido muy amable, quizás Gonzalo te hayan hecho caso, jejé. Eso no quita que el servicio en sala sea muy malo.

ver comentario completo

18 de enero de 2013

amolapi

La cocina del Ten con Ten es muy buena, de calidad y el servicio es impecable.
Esta siempre lleno y hay un publico joven.
La pega que le veo es que hacen de todo para que cenes rapido para servir a otra mesa; de hehco cuando llamé para reservar me dijeron que ibamos a tener la mesa hasta las 10.30 (de 21.00)...es verdad que no te hechan de la mesa si estas hasta las 10.45 pero se siente un poquito la presión...

ver comentario completo

19 de enero de 2013

Paco Pepe

Hay muchos sevillanos queridos amigos que llevamos traje de Hugo Boss, zapatos clarks,corbatas de Pedro de Hierro y un suave aroma Adolfo Dominguez.
No metamos a todos los sevillanos en el mismo saco.

18 de marzo de 2013

Paco Pepe

ahhhhh
y no llevo patilla

18 de marzo de 2013

ñam ñam

Me espanta la fauna hay que ir con cabezada mulera y no mirar. Pero todo buenisimo

hace 8 meses

The Hall

+34 915 64 40 44

reservar mesa

Velázquez 150 <m> República Argentina 6 Madrid, Madrid provincia, España

guardado por 30 personas

ver más restaurantes en Madrid

UNO DE LOS RESTAURANTES MÁS CHULOS DE MADRID DONDE PUEDES COMER A CUALQUIER HORA

'me gusta' 'me gusta'

Mi primera experiencia en THE HALL nada más abrir este 2014 fue un absoluto desastre. Muchas sombras en la comida y servicio desbordado. Como yo siempre cuento mis experiencias, tuve que contar esa.

No obstante pensé que si se ponían las pilas y hacían las cosas bien, The Hall tenía potencial para ser un referente de los restaurantes de moda de Madrid.

Así que como en esta vida hay que procurar dar segundas oportunidades, 4 meses después volví y esta vez sí, la experiencia fue mucho mejor.

The Hall ocupa el local donde antes estaba NODO. Mega local que además cuenta con una terraza interior muy chula.

Como local, se puede decir que The Hall es de lo más chulo de Madrid.

En medio se encuentra la barra donde puedes picar algo, tomar una copa o alguno de los buenos cocktails que aquí preparan (rico bloody mary a 10 euros).

A los lados de la barra se encuentran los diferentes espacios de The Hall. Hay varias mesas redondas perfectas para cenas de 5 personas.

Al fondo tiene un espacio que se llama Suite Rosé y que destaca por su decoración en rosa. Es chulo y rompe un poco con el resto del estilo del restaurante.

Respecto al ambiente, debido a que no es barato, es gente de 35 años para arriba, habiendo bastantes mesas de señores de 50 o más. The Hall es muy del rollo Ten con Ten o Luzi Bombón. Como en ellos, va sonando música que sube de volumen según la cae la noche, siendo perfecto para quedarte tomando unas copas tras la cena.

Por eso, si eres joven y quieres pagar menos de 30 €, vete mejor a Makkila, Marieta o Dray Martina que son igual de concepto pero más baratos y con una media de edad más joven.

Aparte de su decoración, una cosa que le sube muchísimos puntos a The Hall es que su cocina abre ininterrupidamente desde las 8 de la mañana hasta las 2 de la madrugada por lo que puedes ir a comer a las 5 de la tarde o cenar a las doce de la noche sin problema.

Porque puedes cenar con música, por su decoración, porque su cocina no cierra y abre hasta tarde y porque además tiene terraza, The Hall es un concepto que me encanta.

Pasemos a la comida. En mis dos visitas he podido probar lo siguiente.

Lo que más me ha gustado:

Fritura de chipirones y verduras con mayonesa de lima (14€). La primera vez la mayonesa sabía demasiado lima, aspecto que parece han corregido. Muy bien hecha la fritura y buena calidad de los chipis. Recomendable.

Mejillones al godello (11,50€). Otro plato mejorado tras la primera visita. Aunque igual de pequeños, los mejillones tenían mejor sabor y la salsa más fuerza. Rico.

Salmonetes con mantequilla blanca (19,50 €). El salmonete me encanta y aquí lo hacen bastante bien.

Tataki de atún con ajoblanco (23€). Es uno de los mejores platos que aquí sirven.

Cordero lechal (17,50 €). Plato recomendable.

Canelones de perdiz estofada a la toledana (14,50€).

Patatas soufflé (5,50 €). Pídelas para acompañar cualquier plato de carne. Muy buenas.

De postre, muy buenos los helados artesanos así como la tarta tatín (5 €).

Por el contrario, lo que no me ha convencido o me ha dejado indiferente es:

Villagodio (39 €). Para dos personas. A mi amigo que es un apasionado de la carne no le convenció porque le sabía demasiado a brasa y poco a carne. A mí me pareció que estaba bien aunque queda lejos de la carne que sirven en El Pradal.

Revuelto de ibéricos (9 €). Típico entrante. Correcto.

Lasagna de anchoas y pimientos confitados (14,50€). Otro plato de la primera visita que fue una absoluta decepción. La supuesta lasagna resultó ser simplemente unos pimientos con anchoas, es decir, en tu casa te abres una lata de anchoas y otra de pimientos y “voilà”, ya tienes el plato que aquí sirven. Venía además excesivamente frío, casi como recién descongelado.

Lingote de salmón ahumado con mantequilla de mostaza (14€). De mi primera visita, este plato tuvo que ser devuelto a la cocina por un exceso de sal.

Atún al carbón (21€). El mismo atún que el tataki pero aquí con un toque de brasa. Mejor pide el tataki, es más especial.

Croquetas tigre (12€), Tajine de pollo (12,50€), Pez mantequilla con coliflor (14 €). Ninguno es nada especial.

Aunque puedes pagar solo 30 €, el ticket medio ronda los 50 €, asumiendo que pides vino y/o un cocktail.

En definitiva, como sitio para cena de amigos y copas o como opción para llevar a un ligue, me gusta The Hall.

Sr Rodriguez

Me acabo de ahorrar un paseo. Gracias, Alberto

hace 5 meses

acme

Coño Don Alberto, que al Luzi Bombón lo has puesto a parir,..

hace 5 meses

je suis béatrice

Y yo....

hace 5 meses

Beefeater

Alberto, una vez más tus comentarios son impresionantes. Felicitaciones y gracias.

hace 5 meses

Nájera

+34 915 43 10 82

de lo mejor de 2014

Calle de Guzmán El Bueno 55 <m> Moncloa 3 6 Madrid, Madrid provincia, España

guardado por 106 personas

ver más restaurantes tapas en Madrid

BARETO DONDE COMER EXCELENTE PRODUCTO A BUENA RCP

'me gusta' 'me gusta'

NÁJERA es un restaurante-bareto de toda la vida donde se come francamente bien.

Si no lo conoces y pasas por la puerta de Nájera, seguramente no te animes a entrar: pequeño, luz fuerte, lleno de gente, una barra y varias mesas colocadas donde buenamente se puede. Podría parecer típico bar Manolo donde en la barra puedes encontrarte una ensaladilla rusa de color blanco nuclear que parece llevar ahí toda la vida y que si la pruebas acabas en el hospital, unas patatas bravas de plástico, unos chorizos descoloridos o unas sardinas en vinagre….vamos, uno más de los millones de bares que hay en España donde lo único que facturan son carajillos o Dyc…

Sin embargo, pese a esa apariencia de bareto, es un restaurante que maneja un producto de primera calidad y que cuenta con una RCP muy buena.

Si te decides a entrar comprobarás que es un bareto, sí, pero en absoluto es cutre ni sucio. Es más, me gusta el rollo de su decoración, tiene encanto. También descubrirás que los clientes son gente con muy buena pinta y que la mayoría tienen apariencia de ser muy buenos comedores, de esos a los que no se les da gato por liebre.

Cierto es que el local de Nájera no es Santceloni pero si no eres un estirado y te adaptas a lo que sea, cenarás en tu mesa tan a gusto. La mejor mesa es la que hay en la ventana con un banco-sofá. Reserva ahí.

Con el buen tiempo abren la terraza donde dan fácil de comer a 40 personas. Es una terraza en plena calle con el autobús pasándote a 2 metros pero por la noche se está muy a gusto.

Al frente del restaurante se encuentra un crack llamado Ramón, un tipo que habla hasta con las piedras y que conoce a todo el mudo.

Cuando Ramón sale por ahí a restaurantes quiere que le den muy bien de comer y le cobren lo justo y necesario. Y esa es la regla que aplica en Nájera: buen producto al precio adecuado.

En Nájera no hay carta, o por lo menos yo nunca la he visto. Tampoco se la busca, no es necesaria. Ramón tiene pocos y “sencillos” platos pero todos de muy alto nivel.

Para empezar es obligatorio probar su ensaladilla rusa, considerada una de las mejores de Madrid. Ojo que vuela y es que hay gente que hasta se la lleva a su casa.

Otro plato espectacular son los callos. Un plato para relamer el puchero. Otro top en Madrid.

También son muy famosas sus croquetas de gambas, que solo hay martes y miércoles aunque si le pides a Ramón que te las prepare otro día, y le caes bien, puede que tengas suerte. Merecen la pena.

Si tiene buenos tomates, te aconsejo pedir su ensalada con ventresca.

Dependiendo de lo que haya en el mercado, pueden ofrecerte unas gambas rojas o unas cigalas. Ambas excelentes. Plancha o cocidas. Sin mariconadas.

Tanto la ensalada como el marisco debo reconocer que son platos que, al basarse casi únicamente en la calidad del producto, puedes hacerte en tu casa sin problema y a un precio algo más bajo. Por eso entendería a quien le pudiera dar cierta pereza pedirlo. Igual ocurre con el jamón, un plato que pese a que me apasiona nunca pido en restaurantes.

Pasando a los segundos -yo aquí recomiendo pedir todo para compartir a modo de raciones- os recomiendo centrarse más en las carnes que en los pescados, y sobre todo en la casquería que aquí la bordan.

Las manitas de cordero que preparan son brutales y la salsa que las acompaña –una salsa que recuerda a la fabada- es espectacular.

Pero más brutales son las mollejas de cordero.

Otra buena opción son las chuletillas y los riñones.

En pescados, me encanta el morrillo y la carrillera de atún, cuando la tienen. Deliciosas.

Casi nunca suelo pedir postre pues acabo a reventar. Pero si te quedas con ganas, pide la tarta de queso con un buen helado de violeta.

Mención aparte merece la bodega de Nájera. No tanto por variedad, que la hay, sino por los inmejorables precios a los que ofrece el champagne o vinos como un Malleolus a 18 € o un Ossian a 16 €. También puedes comprarlos para llevar.

El precio medio de Nájera varía mucho según lo que pidas y bebas, lógicamente. No es lo mismo cenar atún, gambas y cigalas que cenar ensaladilla, croquetas y callos.

Si nos olvidamos del marisco y nos centramos en ensaladilla-croquetas-casquería (callos, mollejas, manitas), con un buen vino, el precio rondará los 35-40 €.

Si ya añadimos atún o algo de marisco, 60 €.

Mi ticket medio aquí -ya sabéis que bebo y como mucho- ronda los 70 € saliendo absolutamente rodando y habiendo bebido francamente bien.

Es un restaurante que me encanta cuando lo que quiero es comer bien y dejarme de fusiones. Por eso, cada 3 meses siempre le cae una visita.

Rosalía Martínez (Piti)

vaya pinta! curioso desde luego lo del tomate; encontrar en marzo un tomate que sepa a tomate es digno de elogio!

11 de marzo de 2013

Nájera (es el propietario)


Hola Alberto!

Agradecemos tus sinceras palabras ;) Si te gusta comer bien, este es tu sitio! Esperamos que repitas las veces que haga falta. Un abrazo.

hace 2 semanas

Marieta

+34 915 75 75 53

Paseo de la Castellana 44 <m> Colón 4 Madrid, Madrid provincia, España

guardado por 23 personas

ver más restaurantes en Madrid

EL RESTAURANTE DE MODA DONDE VAN TODAS LAS NIÑAS COOL Y GUAPAS DE MADRID

'me gusta' 'me gusta'

Si yo montase un restaurante en Madrid, probablemente se parecería a MARIETA: local grande, con terraza, en zona de oficinas para no tener vecinos toca huevos, en Barrio Salamanca-Castellana, con una decoración chula, una zona de barra donde tomar una copa o un cocktail, mesas redondas y alguna mesa alta, música de fondo que va subiendo de volumen según se acerca la media noche, y ambientazo, principalmente pibones.

Eso es Marieta, el nuevo sitio de moda que acaba de abrir en Madrid y que como era de esperar, al menos en esta fase de “novedad”, se está llenando.

Marieta se encuentra al lado de Green y del Lateral de Castellana, justo debajo del puente de Juan Bravo. Esa zona de oficinas gracias al Harvest, Lateral y ahora Marieta, se ha puesto bastante animada, a lo que hay que añadir dos discotecas: Green (para niños) y Callejón de Serrano.

Me gusta la ubicación.

Al frente de Marieta se encuentra Fernando Nicolás, un pijazo guaperas hijo de millonetis y socio del hijo de Aznar con el que también tiene Pipa&Co. Bastante pinta de fucker el Nicolás ese la verdad. Ayer estaba por Marieta y si quisiera se podía haber hecho al 90% de las tías que estaban cenando en su restaurante. Si fuera guapo en plan que tengo mil tías detrás, moviera además la noche madrileña y encima fuera millonario, creo que las posibilidades de que fuera un imbécil serían del 99%.

Será que Nicolás sabe mover a pibones en Madrid, será que Marieta encanta a las tías, sea por lo que sea el tema es que ayer jueves el 95%, y no exagero, de los clientes de Marieta eran tías. Ni en Dray Martina había visto tantas tías juntas cenando. Y de todas esas tías, tampoco exagero si digo que el 80% eran guapas o muy guapas. Increíble. Podría parecer casualidad y que todas las pijas cool y guapas de Madrid se pusieron de acuerdo en cenar justo ayer en Marieta pero es que según me comenta la gente, desde que abrió hace 2 semanas, no para de ocurrir lo mismo noche tras noche.

Hay que tener en cuenta que esto no es Londres y que el mundo pijo madrileño es bastante pequeño -ayer en Marieta las tías no paraban de ir a saludar a tías de otras mesas a las que conocían- y que la gente de repente se puede cansar de un sitio y provocar su cierre como ya ha pasado con otros restaurantes de famosos, pero creo que Marieta ha venido para quedarse mucho tiempo.

Esto va para los chicos: entiendo que unos amigos jamás escogerían un sitio como Marieta para una cena de amigotes pero ojo, si lo que buscáis es cena-copa-salir-ligar, no se me ocurre mejor opción que ir a Marieta. Ahí lo dejo.

Como veis, llevo un rato hablando del restaurante y aún no he mencionado su comida. ¿Por qué? Porque realmente en sitios como este la comida pasa totalmente a un segundo plano. No obstante, y esto es un punto a favor de Marieta, ayer no comí nada mal, sabiendo siempre que esto no es un Sacha ni un DiverXo o un Kabuki. La comida está por encima de otros sitios de este rollo como Patio del Fisgón, Dray Martina o Maricastaña.

Entre cinco que éramos (4 preciosas chicas y yo), tomamos:

Pizza de setas con huevo de corral (9,95 €). De masa muy fina, estaba bastante rica. Buena opción como entrante para compartir.

Sushi de calamares a la romana y ali-oli (7,90 € ocho piezas de maki). Cuando mis amigas propusieron pedir sushi pensé “ya verás que truño nos van a servir” pero coño, estaba bueno. No es un maki de Kabuki o Miyama ni mucho menos, pero estaba muy muy decente.

Ya sabéis que las chicas no comen mucho así que no pedimos más entrantes. Si fueran hombres esto habría sido el pre-aperitivo. Y ojo con este punto. El hecho de que casi toda la clientela de Marieta sea femenino -muchas niñas pijas que con dos hojas de lechuga se llenan- no es bueno para la facturación de Marieta porque aunque lo petes todas las noches, si cada niña no se deja más de 20 euros, no beben vino ni toman cocktails, la facturación será baja y a ver entonces cómo pagas los mega gastos que tiene este sitio.

De segundo, tres de mis amigas, muy originales ellas, pidieron hamburguesa (10,90 €). Pude probar un poco y no me convenció. Vi mucha carne y bastante seca (cierto es que ni les preguntaron cómo querían el punto de la carne ni ellas lo dijeron) y al final con cada mordisco se acababa haciendo un poco bola en la boca. Yo haría hamburguesas menos gordas. Joder además si la clientela es femenina no se van a meter una mega hamburguesa que no les entre ni en la boca.

Yo me decanté por las costillas (11,50 €). Típicas costillas que podrías tomar en Hard Rock o Tony Roma's pero presentado bien. Bien.

También pude probar un decente tartar de atún (12,95 €).

En una segunda visita, he podido probar las croquetas de rabo de toro (10,90 €) que está buenas. No me convenció en cambio el mini kebab (10,90 €) que no está mejor que el que puedes tomar en cualquier puesto callejero, ni el wok de pechuga de pollo (11,90 €).

De postre, muy rica la tarta de cumpleaños con lacasitos (5 €) y la oreo casera (4,50 €).

Para beber, un par de botella de Verdejo Perro Verde (13,90 €), un potente bloody mary (8,50 €) y alguna caña (2,50 €).

En total pagamos 150 €, es decir, 30 € por barba. Muy buen precio la verdad.

Si nosotros que comimos primero, segundo y postre y bebimos vino solo pagamos 30 €, podría decir que la media del resto de mesas estaría en 20 €. Con ese importe será difícil cuadrar las cuentas del restaurante.

Tras la cena, la música sube de volumen -los fines de semana además traen un DJ que pincha deep house muy cremón-, suelen quitar las mesas del comedor, y se convierte en un buen sitio para estar de copas hasta las 3 y luego ya ir a la discoteca. De hecho, debido a la limitada oferta de sitios chulos de copas pre-discoteca que hay en Madrid, Marieta es de las mejores opciones, muy al estilo Makkila de Serrano, un sitio con el que comparte el mismo rollo.