Hamburguesa "suprema"
Después de haber ido varias veces a Peggy Sue no esperaba encontrar un sitio mejor para disfrutar de una hamburguesa. Pero La Pequeña Bety me ha sorprendido mucho más.
Buena ambientación y decoración, con mucha amplitud. Lo único que no me gustó fue la iluminación, demasiado íntimo. Música buenísima, servicio agradable y eficaz, y lo mejor, una carta tan buena y extensa que cuesta decidirse. Volveré sin duda para probarlo todo.
Las hamburguesas más buenas y grandes que he probado nunca, con patatas caseras riquísimas. Recomiento la Sónica (la mezcla de queso de cabra y confitura de arándanos le da un sabor único) y el brownie, abundante y muy cremoso.
Fuimos 4 personas y con un entrante, 4 hamburguesas y dos postres salímos a 14€ cada uno. Recomendable 100%, no tardaré en volver.

