Andrés Mora Sanz
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Me encanta comer y escribir sobre mis experiencias gastrónomicas en el blog: Viajando y tapeteando - viajesytapas.blogspot.com
mostrando 5 sitios
Un gran descubrimiento
Alta cocina en Ribadesella a un precio espectacular. El menú degustación que Jaime Uz nos propone cuesta solo 29 euros, incluye el vino y consta de 4 entrantes, una tapa, 4 platos y postre. Cocina original, de gran restaurante, pero a un precio alejadísimo de estos.
viajesytapas.blogspot.com.es/2012/04/restaurante-arbidel.html
La Máquina
+34 985 26 36 36
Avenida del Conde Santa Bárbara 59 Lugones, Asturias, España
guardado por 32 personas
Una gran fabada
Una cazuela por cada dos personas, con ración abundante. Faba grande y muy enteras, pero a la vez muy tiernas y ligeras. No se hacían nada pesadas en la boca. El compangu, exquisito pero escaso. Una bandejita para cada 4 con un par de trozos de chorizo (especialmente rico preparado como si estuviera frito), uno de morcilla, lacón y tocino por comensal que se quedaron cortos. Pedimos si nos podían traer algo mas y aquí el detalle feo del día: siendo 8 personas, nos trajeron un único trozo más de cada cosa.
La cuenta, con un par de botellas de vino de la casa, más que decente, postre a compartir, cafés y chupitos, salió por unos 26 € persona. Caro en comparación a lo habitual en Asturias (la ración de fabes son 16€), pero bien pagados por la calidad de la comida.
Más en: viajesytapas.blogspot.com/2011/12/fabada-i-la-maquina-de-lugones.html
El Retiro
+34 985 40 02 40
Carretera Pancar s/n Llanes, Asturias, España
guardado por 19 personas
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El Retiro - Una sorpresa en Pancar
Andrés Mora Sanz lo descubrió en octubre de 2010
En Pancar, a unos 3 kms de Llanes está "El Retiro" un bar de pueblo que esconde una sorpresa en su comedor.
El Retiro lo gestionaba un matrimonio y servían tapas tradicionales. En la actualidad, su hijo, Ricardo González, discípulo de Nacho Manzano (Casa Marcial), se ha responsabilizado de la cocina del restaurante, manteniendo el servicio. El contraste entre el bar y el Restaurante es notable. Pasamos, con solo atravesar una puerta, de un bar de pueblo, con barra y mesas de madera a un restaurante con mantelería hasta el suelo y copas altas.
La carta, aunque corta, mantiene la esencia de la comida tradicional. Tiene también opción de degustar un menú, de unos 5 platos por 29 € comensal.
Como aperitivo nos sirvieron, con pan de cereales y chapata:
- Manteca de ajo
- Crema de queso
- Merluza adobada
Entradas:
- Anchoas del cantábrico
- Foie con manzana
- Croquetas de jamón: riquísimas, muy suaves
Presentación exquisita, muy cuidada y raciones mas hermosas de lo habitual en este tipo de restaurantes.
Como plato principal, optamos por un arroz con pitu caleya (pollo de corral) y carrilleras. Sabroso y abundante.
De postre, compartimos un azafrán con chocolate (mezcla curiosa y muy rica) y con los cafés nos sirvieron unos chocolates. Uno de ellos salado, muy curioso. Como observación a mejorar, solo trajeron los chocolates para los 3 que tomaban cafés...
Total de la cuenta, para 4 personas con albariño y agua: 137 €.
Un apunte: las tapas del bar son diferentes a las del restaurante. Muy recomendable una visita pronto, antes de que se extienda el boca a boca, suban los precios, el local pierda el encanto y pueda empezar a parecer que esté sobrevalorado.
Más recomendaciones en elenaprieto.es
Casa Marcial - Dos estrellas en Asturias
En Arriondas, un pueblo conocido por ser la salida del descenso del Sella y que no llega a los 3 mil habitantes, se da el curioso caso de que existen dos restaurantes con estrella Michelín: "El corral del Indianu" con una galardón y "Casa Marcial", el restaurante de Nacho Manzano, que posee dos estrellas. A este segundo nos fuimos con la intención de probar su menú gastronómico.
Después de conducir por la carretera de La Salgar llegamos a un sencillo caserón de modesta fachada y en un paraje de "Paraíso Natural". El sitio y su decoración invitaban a entrar pero parece que sus trabajadores no ya que el recibimiento fue extraño, un seco esperen (por parte del propio Nacho), sin ofrecernos un aperitivo para la espera y en una sala con sofás y revistas; daba la sensación de estar en una peluquería.
Una vez en la mesa tuvimos la segunda decepción, primero nos tomaron nota de la comida y, ya con los aperitivos en la mesa, no teníamos más bebida que el agua. Cuando conseguimos que nos tomaran nota del vino decidimos pedir un Viña Ardanza Reserva del 2.000 y tras esperar un rato más nos comunicaron que no había. A cambio nos ofrecieron un rioja del año que tenía un precio desorbitado (sic).
Los menús contenían errores y el mismo menú, en cartas distintas, difería en algún plato. Tras aclararlo, nos dijeron que eran cartas del año pasado (segundo sic), nos decidimos por el menú gastronómico, donde prevalecían platos de mar, quizá en demasia:
- Mantequilla con esencia de limón, para los que gustan de tomar mantequilla antes de comer
- Bonito con espuma de sandia, división de opiniones entre los comensales, a mi gusto riquísimo
- Ensalada de calabacín y aguacate con emulsión de salazón de anchoas.
- Piel de sardina con anchoa, sencillo, curioso y delicioso.
- Vieira rustida con tocino ibérico y tartar de ostra
- Chipirón de anzuelo frito en sartén
- Jugo de fabada escabechado con verduras germinadas, foie y brotes de maíz. El toque astur.
- Salmón salvaje de Noruega con coliflor picante y hierbas ahumadas.
- Bacalao
- Lomo de cordero con sus mollejas y yogur especiado
- Bergamota con velo de mandarina y culís de menta
- Pastelitos y bombones
La comida, que al final es a los que se va, es notable. Con altibajos pero muy buena. El servicio bastante malo, caos con la bebida, la camarera que explicaba los platos no hablaba castellano y no se le entendía bien y retraso en los postres.
En definitiva, un sitio de grandes platos pero un poco pretencioso. Eso si, merece la pena probarlo, por su entorno y porque el precio es accesible, 80 euros el menú, la mitad que otros dos estrellas españoles. Y quizá merezca la pena volver para probar el menú asturiano. Ya veremos.
Más recomendaciones en elenaprieto.es
Una joya gastronómica en Póo de Llanes
Andrés Mora Sanz lo descubrió en septiembre de 2010
En la esquina oriental de Asturias, a 2 kilómetros de Llanes, nos encontramos con el pueblo de Póo (con dos “O”´s, aunque algunos se empeñen en ponerlo solo con una). Allí, aparte de pasear por un pueblo que aún mantiene su esencia, visitar su playa, (probablemente la mas bonita del concejo) y disfrutar de las vistas desde los acantilados, merece la pena hacer una parada para repostar en La Xagarda. Está situada junto a la carretera general, a mano derecha si vais dirección Llanes, junto al apeadero del tren.
Trato familiar y comida tradicional asturiana, puramente casera, a unos precios magníficos. Tienen menú del día o se puede comer de plato: Fabada asturiana, fabes con almejas, garbanzos con rape… Por 10 € te puedes comer una ración que lo más seguro es que no te la acabes.
Si lo que quieres es comer tapeando, también se puede: rabas, croquetas espectaculares, ensalada Xagarda, paté de cabracho y muy recomendables los tortos típicos de la zona (harina de maíz frita), que se pueden acompañar de huevos fritos, picadillo, queso cabrales… o de nuestro último descubrimiento, el revuelto sabadiego, una especie de pisto E-S-P-E-C-T-A-C-U-L-A-R. Si vuestra opción son las raciones, tenéis que tener precaución con no comer por el ojo o correréis el riesgo de que os sobre la mayoría ya que son inmensas.
Como curiosidad, aunque la mayoría de los platos forman parte de la gastronomía asturiana, en la carta podréis encontrar algún plato germánico. El motivo no es otro que uno de sus dueños es alemán.
En el mes de Agosto el local se pone a rebosar y la espera por la mesa está asegurada. Es preferible ir fuera de este mes, pero si las condiciones no lo permiten, la espera estaría justificada.
Sin duda, una visita que no se puede dejar escapar si estáis por la zona, y de donde saldréis encantados con el trato, el ambiente y la comida. Elijáis lo que elijáis, no os iréis con hambre y la cuenta es complicado que supere los 15 € por cabeza.

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