- sitios 12
- seguidores 3
- check-in 0
- visitas 1,530
Naia Bistro
+34 913 66 27 83
Plaza de la Paja 3 <m> La Latina 5 Madrid, Madrid provincia, España 40.412714 -3.711212
guardado por 67 personas
Buena elección
Mucho más de lo que esperaba. El local estaba hasta arriba. No hay zona de no fumadores pero no te molesta el humo ajeno, lo dice una nariz muy delicada. Todo estaba lleno de cenas de empresa, eso hizo que la cena no fuera lo tranquila y poco ruidosa que habría deseado, pero se podía hablar tranquilamente sin necesidad de levantar la voz. Otra consecuencia de compartir restaurante con tanta gente fue que no nos sirvieron con la rapidez que estoy segura que normalmente sirven. Pero no teníamos ninguna prisa, por lo que eso tampoco empañó la cena. Mientras nos preparaban una mesa que quedó libre nos acompañaron a la zona chill out de abajo, donde estuvimos calentando la garganta y el hígado con una copita de vino blanco de Rueda. Esta zona para un ratito está bien, pero por la salud de vuestras espaldas no recomiendo pasar más de una consumición allí, y es que, como bien se ve en la fofo de la ficha, este espacio son unas cuantas mesas bajas, y una montaña de cojines sobre una base de mimbre para sentarte en el mismo suelo. Ah! Quien pretenda ir allí de corto como iba yo anoche, que vaya ensayando un buen cruce de piernas para que de esta guisa no se vea más de lo debido. A los pocos minutos un simpático camarero vino para acompañarnos a la mesa. La zona del restaurante muy bonita. Han debido cambiar la decoración hace poco, ya que no estaban las mesas que tenía vistas en la foto. Mesas de madera con diferentes sillas de madera verdes, blancas... y los huevos. Esta falta de uniformidad en la sillas le da un toque mas "como en casa". Muy limpio arriba, abajo, en los aseos... Nos estuvo atendiendo una simpática camarera argentina. Muy atenta con nosotros durante toda la cena, sincera (nos llegó a decir mientras pedíamos que era mucho) y con una sonrisa pese a todo el curro y agobio que debían tener de puertas para adentro (aunque debiera ser así siempre es para destacar, ya que en muchos sitios me muerdo la lengua para no decir eso de "Si tienes un mal dia no es mi culpa ni debería convertirse en mi problema" asi que un 10 en cómo nos trató)
Para beber: Un vino D.O. Rueda (15 €) No somos grandes catadores de vino por lo que voy a decir que para mí el vino estaba bueno, como me suele parecer que están casi todos los vinos blancos. Nos colocaron un enfriador de pie al lado de la mesa. Tenía prácticamente elegidos los platos desde casa gracias a las opiniones que había estado leyendo aquí en 11870. Para compartir, unas croquetas (6,95 €) y unas virutas de foie de pato (10,75 €) Mientras esperábamos nos sirvieron un aperitivo de chistorra con la mitad cubierta de un crujiente muy rico. En primer lugar llegaron las virutas de foie. Un plato enorme de virutas, parecía que se hubieran confundido y hubieran traido atún desmigado, pero cuando lo probamos... ohhhhhh sí que es foie sí... Acompañado con una cestita de minibiscotes especiados. Una verdadera delicia. Y cómo llenaba, la verdad. Para los amantes del pan que se coman las cestas como si no costara, como nos pasa a nosotros (2 pan y cubierto: 4 €) con este entrante es suficiente. Llegaron las croquetas de un muy buen tamaño. Y con un sabor realmente bueno. La bechamel muy ligera. Las de jamón estaban riquísimas, pero las de boletus me dejaron con la boca abierta por su sabor, amargo, intenso... Y acompañadas con la salsa, que estaba para mojar pan (y seguimos llenándonos con harina y agua...)
Llegaron los segundos: Bacalao confitado (15,75 €) y un creo que se llamaba Atún rojo con costra que no estaba en la carta, pero estaba como sugerencia (18,50 €) Los segundos no excesivamente grandes, lo que se agradeció, ya que los entrantes habían sido tan contundentes. El bacalao era un lomo limpio, en su punto, una combinación muy rica con la compota de tomate que seguro trasladaré a mis recetas. Y el atún, espectacular. Lo pedí picante. Eran 2 tacos de atún templado con una costra alrededor. Lo de dentro en crudo, acompañado de... perdonadme ahora no recuerdo si eran trozos de puerro o cebolleta en tempura y un cuenco con una salsita de soja. El bacalao también estuvo muy rico, pero el atún creo que se ganó los mayores elogios de la cena. Con el estómago totalmente al límite, pero movida por la gula pedí el Pastel caliente de chocolate (6€) pese a estar muy tentada de probar el helado de violetas. Hay que decir que este postre es un coulant de chocolate. En algunos sitios llamado chocolatísimo, sorpresa de chocolate, etc y se trata de un pequeño bizcocho que se mete al horno el tiempo justo para que por fuera se forme una capa de bizcocho consistente y por dentro quede el chocolate líquido caliente. Una delicia, pero yo que hago bastante repostería en casa,sabiendo la sencillez en su elaboración, habría pedido el brownie por probar el helado. Invitación a los cafés y a 2 chatos de licor de hierbas. La cena nos salió por 81,95 euros. Repetiremos seguro.
Lo mejor: Calidad, servicio.
Lo peor: La carta no es muy extensa, zona mala para aparcar.
listas: la latina






