Riquísimo
Los cafés de este sitio están riquísimos, sobre todo el capuccino y el capuccino cream. El servicio es bueno y los camareros bastante simpáticos.
Además se agradece que hasta las tazas y los azucarillos estén diseñados.
La única pega es que cierran pronto, sobre las 12.
Además dejan pagar con cheques gourmet, ticket restaurant...
Mi café preferido en Madrid!

