Por las mesas y por las chaquetillas blancas de los camareros podría parecer que se trata de un restaurante segoviano donde se va a comer cochinillo. Pero de eso nada. Es el mejor mejicano de Madrid. Nada turístico y muy auténtico. Yo siempre pido frijoles refritos‚ quesadillas y (si tengo mucha hambre) un sombrero mejicano como postre. ¡¡¡Y no pago más de 20 euros!!!


