Yo en realidad iba a la Filmoteca a ver una película de Otar Iosselani pero no quedaban entradas. Lo malo de la Filmoteca es que al ser tan barata hay muchos viejecitos que van allí a dormir la siesta. El caso es que como no había entradas me di una vuelta por el barrio y me encontré con "Los placeres de Lola". Muy lista esta Lola‚ muuy lista.


