Laboratorio de azucar
Sin haber visto las fotos me esperaba algo distinto.
Tuve que mirar dos veces si realmente esa era la tienda, ya que nada hacía indicar que alli dentro se vendieran caramelos.
Dos mostradores casi vacíos, una estanteria llena de botes y una pared llena de "blisters" no ayudaban a saber que se vendía allí dentro. El escaparate tampoco ayudaba, lleno de probetas con líquidos de colores.
Una vez dentro tiene pinta de lo que es, una fábrica de caramelos y que donde realmente se cuece la acción es en la trastienda, que es donde los deben hacer.
Los caramelos están ricos, ricos.


