Gonpachi
+81 5771 0170
www.gonpachi.jp/en/casual/home/index
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Kill Bill
Se dice y se comenta que Quentin Tarantino escogió este restaurante para recrear el suyo en la multitudinaria pelea de la primera parte de Kill Bill.
Hay que bajarse en la parada de metro de Roppongi y caminar hacia el oeste paralelo a la autopista. Se encuentra cerca de un cementerio.
Un sitio agradable, con un servicio excelente y una comida bastante buena. La carta no es muy amplia pero si variada y su aspecto de antiguo pueblo japones lo dotan de un aspecto curioso y distinto.
El precio es un pelín más caro que restaurantes similares pero no es para nada prohibitivo ya que la atención y la presentación compensan.
Un sitio para repetir.
BigInJapan discovered this service :-)
Viajeros del mundo dejad vuestro mensaje
Local de tres mesas al lado del famoso puente Shin-Kyo.
Es conocido por viajeros de todo el mundo como así atestiguan sus paredes forradas de notas, fotos, tarjetas de visitas, billetes de metro, de tren...
Un local donde el plato combinado japo es la elección con brochetas de pollo, tallarines y arroz.
Tienen carta en español y son muy pero que muy atentos y amables a precios irrisorios con comida de calidad.
Este es un fijo en Nikko.
Yo ya dejé mi nombre en sus paredes.
BigInJapan discovered this service :-)
Al servicio de su Majestad
Schilthorn es el pico donde se encuentra este restaurante situado cerca de Mürren.
Se rodó una escena de la película de James Bond Al servicio de su Majestad.
Para subir hay que hacerlo en un teleférico que cuesta un dineral.
Tarda algo más de media hora en subir hasta arriba en cuatro tramos. En el primer tramo puedes parar en un pueblo sacado de Heidi.
Las vistas son maravillosas y la experiencia de estar colgado a 3000 metros de un cable merece la pena.
BigInJapan discovered this service :-)
Alternativa a la comida rápida
Segundo restaurante de la cadena que abre en Madrid, después del del Bernabeu.
No se porqué pero como han comentado por ahí al entrar hay un olor bastante desagradable que no se propaga hacia la zona interior (igual esto sucede a determinadas horas, vete a saber).
Obviando esta pega momentanea una vez dentro, el local está decorado con la parafernalia típica yankee.
Las raciones son abundantes y la comida no está nada mal. Recomendar el combo de nachos, bien presentados y elaborados y de postre las Oreo Madness. Siempre que voy es mi objetivo pero nunca llego a los postres debido a que siempre he acabado "hinchao".
La última vez que estuve había un camarero con un gorro a lo tricornio holandés (alli cada uno lleva un gorro distinto) que se lo curró de lo lindo con una amabilidad y atención pocas veces vista en un restaurante.
Bien con un pero
Buen restaurante con comida que no engaña, comes lo que se ofrece sin sorpresas.
La comida en si está buena aunque ultimamente tengo la sensación de que todos los mexicanos son iguales y salir de uno no implica tener que volver a ese por una razón especial, sino que volver a cualquier otro es como repetir en cualquiera.
Los precios un poco más elevados que otros de otra "cadena" en Madrid.
Buena decoración, a destacar la parte delantera de un Volskwagen Escarabajo en la pared.
Servicio rápido y amable.
La pega es que las mesas están muy juntas y eso unido a que está permitido fumar como te toque al lado de una mesa con cuatro personas fumadoras te vas a comer las fajitas "ahumadas".
Choquemos nuestros picheles de cerveza
Ideal para cenas grupales.
Por 25 € por cabeza tienes barra libre de cervezas de barril (Grinbergen, Maes, Franciskanen, Judas...) servidas como mandan los cánones, en su vasito (o vasazo) correspondiente, también de refrescos y de agua.
Sacan bandejas para compartir. A nosotros nos sacaron una mezcla de salchichas, codillo, ensalada y patatas, otra de una especie de hamburguesas con más patatas y otra de unos filetes que ya no comí porque estaba saturado de comer (y de beber xD).
Conviene reservar.
Grupo Vips pero...
Pertenece al Grupo Vips pero tiene un toque de restaurante de calidad alejándose del tipico restaurante de franquicia.
Muy bien decorado, ni cargante ni excesivamente funcional ni moderno.
La carta es escasa con platos variados, es decir que hay de todo pero una cosa de cada.
El servicio muy bien y atentos.
De precio, algo más caro que el Vips pero sólo un poco más.
Si no dices nada del pan te lo cobran aunque no lo toques, asi que atentos a la jugada.
Relacion calidad/precio muy buena.










