Un bistrot à Bilbao
Es un lugar pintoresco‚ pequeño y muy acogedor.Sirven cocina de toda la vida o sea platos básicos sin florituras y para quedarse como un señor después de rematar con buen Armagnac.Estuve con unos amigos en la semana de fiestas de Bilbao y tomamos un menú degustación de platos y vinos buenísimo.No me acuerdo de todos los platos pero eran 4‚ cada cuál con su vino‚ más el postre.Recuerdo especialmente el plato de pescado‚ unos lomos de bonito a la plancha que hacía tiempo que no los comía tan buenos. El maridaje fué muy acertado y con cambio servicio en cada plato. Lo peor es que no me pude acabar el postre porque ya no me cabía.Lo mejor de todo fué el precio que me pareció ridículo 30 y pico euricos para todo lo que sirven y ¡cómo lo sirven!‚ normalmente este tipo de menú no te baja de los 50 euros en cualquier restaurante. El servicio es impecable y la música el complemento ideal para disfrutar de la experiencia.Lo que no me gustó fué la zona‚ muy céntrico pero hay mucho "tráfico"‚ aconsejo ir en taxi si no conoceis la ciudad.


