Hmmm... no
Local mono, amplio, bien situado y con el número justo de mesas.
Comida buena pero sin matarse (y con media carta fusilada del Kabuki)
Lo peor: ruidoso a más no poder (parece más un bar de copas que un restaurante)
El servicio, muy rápido. Puedes tener la impresión de que quieren echarte, pero no llega a ser molesto.
Conclusión: para los precios que se gastan, mejor el Kabuki (que es muy poco más caro y la comida es espectacular)

