Bar Cafetería Gardel
Calle de Fuencarral <m> Tribunal 1 10
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A la rica tortilla
Un oasis de normalidad en medio del moderneo gafapasta que nos imbuye a los Malasañeros. Y tiene una tortilla de patata cojunudísima, de lo mejorcito del barrio, junto a La Ardosa, claro, un clásico. Pero esta es mucho más barata y de verdad es deliciosa. El resto, un bar de barrio sin pretensiones, pero el señor tira bien la caña ¿qué más se puede pedir?
Ciberia lo descubrió en April 2008
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Marisquería El Puerto
Calle Velarde <m> Tribunal 1 10
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Bar de barrio para empezar la noche
Es un bar de los de toda la vida, con cañas y pinchos baratos. Te hacen bocatas, tapas, tienes quesos, cecina, jamón, tortilla, etc. Lo regenta un simpático señor, Antonio, junto a su esposa. Es muy grande y tiene las ventajas y los inconvenientes de estos sitios, a saber: no hay moderneo apenas y eso que está en el corazón de Malasaña, está muy bien de precio y el trato es familiar. Pero no esperéis encontraros con un sitio de diseño o como la patena, porque no. Es lo que es: un bar de barrio en pleno centro.
Ciberia lo descubrió en March 2008
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Bossa Nova
+34 915 93 27 89
Calle de Alberto Aguilera 3 <m> San Bernardo 2 4
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Cienes y cienes de vestidos
Una tiendina para visitar con ganas de estirar los brazos y buscar entre sus interminables percheros repletos de vestidos de marcas como Bossa Nova, Skunk Funk, Susie-Q. También hay zapatos, complementos, camisetas, pero prevalece el vestido en toda su extensión. Tienen buen gusto en general. Ir con tiempo es muy recomendable. Creo que en el Mercado de Fuencarral tienen su homóloga.
Ciberia lo descubrió en March 2008
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Hotel Valonsadero
+34 975 18 00 06
41.7617318226 -2.4649759294saved by 5 people: there are 3 reviews
Comer de lujo en un "marco incomparable"
Un precioso hotel rural en medio de un monte fascinante, con cuevas que tienen pinturas rupestres, construido sobre unas rocas que pareciera que son también una pintura. Rodeado de una espléndida terraza desde donde contemplar el sol escondiéndose tras el Pico Frentes y como hasta donde alcanza la vista no se ve ni un solo edificio más, salvo La Casa del Guarda, otro lugar donde parar a repostar. Tiene un restaurante exquisito. La relación calidad/ precio es buena. Recomiendo la caza, especialmente el confit de pato en salsa de grosellas y la perdiz escabechada y, por Dios, cualquier cosa que lleve hongos. Imperdonable no pedirlo en tierra de setas. Sobremesas eternas con un servicio atento y orujo a discreción.
Ciberia lo descubrió en March 2008

