A piece of Nueva York en Madrid
Por que el día era el que era, nos fuimos cierta persona y yo a cenar. Le Marquis era un pendiente de hace mucho... que no quería dejarlo en boxes ni un día más.
Tienen dos turnos, de 9 y 11. Si cuando ibas al insti te ponías al fondo del autobús, ya sabes qué turno tienes que coger.
El ambientillo es de mucha gente guapa. Con cara de haberse escapado de un escaparate de GANT. Nada más entrar te encuentras una enooorme lámpara palaciega. De esas de salonazo de baile. Y después una especie de zona de espera con una barra donde tomarte algo mientras te dan la mesa (el turno de las 11 no significa necesariamente que tengas que sentarte a esa hora... claro). Es ahí donde HAY que pedir un cosmopolitan: BUENISISISISMO! UN diez para el coctelero.
Los camareros son atentos, pero tienen encima esa prisa de atender mucha gente de golpe: yo creo que se van moviendo al ritmo de la musica zumbizumbi que hay. La comida no es impresionantemente buenisisma, pero mucho más que aceptable. De hecho, un par de platos de los que comi estaban buenos buenos.
Hay que ponerse guapo para ir. ¿Ese dolce&gabbana para el que nunca tienes ocasión? ¿Esa chaqueta negra con fondo verde tornasolado que no pega en la boite pero tampoco en el genoveva de barri? LE MARQUIS es tu momento de tacón fash. Saca la gomina y la colonia y tu ropa chula.
La decoración es pretendidamente barroca y como viciosa. He de decir que yo con doce tenía más vicio que lo que intenta el restaurante. SALVO, of course, el privé, que es una cama. Que, francamente, invita la cosa a la diversión desmedida... o juguetear con el chocolate del postre.
Lo mejor es que abajo tienen un club. Idem de los camareros, gente tipo modelo... pero ser guapo no implica saber poner copas (un pelin lentos... o ese dia estaban de estreno). Pero son tan monas que la espera compensa. La gente que baila en el club es tipo la que cena en el piso de arriba, así es que ya sabes lo que hay. (llévate un cepillo de dientes por si aca y esa noche tienes suerte... o en su defecto ese spray bucal tan jamesbond años 80 o lorenzo lamas).
En definitiva: un sitio que HAY que conocer, al que se puede ir con un grupo de amigos "pijomalotes", y en el que se puede conocer gente (abajo) más que interesante.

