Comer con todo el Mediterráneo a los pies
Para llegar desde Jávea tienes que preguntar todo el rato por el faro del cabo de La Nao. Te pasas la salida que te indicaron y vuelves a preguntar. Subes por tortuosas carreteras y enrevesadas callejas bordeadas de chalecitos y pequeñas villas. Subes y subes. Te pierdes de nuevo. Vuelves a preguntar... Si tienes GPS aquí puedes ponerlo realmente a prueba.
Pero cuando llegas allí, al faro del cabo de La Nao, entras en el pequeñísimo restaurante que hay a los pies del mimísimo faro, pides la mesa junto a la ventana que da al mar, y te sientas... es espectacular. A tus pies, allá abajo, todo el Mediterráneo. Enfrente el cielo azul que se funde en el horizonte y las gaviotas que ponen su punto inquietante. A los lados, unos pinos se aferran a los acantilados con sus retorcidas raíces ... y si hace un poco de sol... sólo un poco... puedes considerarte en el paraíso.
La comida es muy sabrosa, muy bien cocinada: productos de la zona pero con un toque contemporáneo en la elaboración. La ubicaremos dentro de esa cocina altamente sofisticada que se ha puesto de moda estos últimos años y que pretende hacer de cada comida una experiencia irrepetible. A mí, el atún a la plancha con esencia de frambuesa, me resultó un poco impersonal. Pero tal vez estaba demasiado fascinado por el paisaje... y la compañía, claro.
Cuando estuve (un jueves de abril) había muy poca gente, y supongo que es lo mejor. No se puede disfrutar igual de ese encantador rincón con el restaurante lleno de gente.
También tienen una terracita muy agradable, con las mismas vistas.
Como es pequeño, mejor reservar. Y cierran los miércoles.
davidk007 discovered this service :-)