dicky is using 11870.com

tú también puedes tener tu agenda y opinar de los sitios que te gustan

date de alta o entra usando facebook
entrar usando facebook

you haven't saved this place

Four Seasons

+44 20 7494 0870

51.5119649 -0.1310248

saved by one person: there is one review

El pato laqueado legendario que citan todas las guías turísticas

Resulta de lo más complicado elegir un restaurante chino en la calle Gerrard o alrededores. Un arco lleno de dragones marca la entrada y a partir de ahí, en 500 metros, podremos elegir entre más de 30 restaurantes.

Así que esta vez nos dejamos aconsejar por residentes y nos sentamos en el Four Seasons. Nos dijeron que pidieramos dim sums y así lo hicimos. Los probamos flotantes en una sopa de mijo y tiernos en solitario. Dim Sum es un término cantonés que puede traducirse como “ordenar hasta satisfacer al corazón”, o “tocar el corazón”, o “corazón a lunares”, o “bocado”. Son unos bollitos al vapor rellenos de gran variedad de ingredientes.

Suele pasar que la primera vez que se prueba una comida te deja marcado y en nuestro caso siempre recordaremos el dim sum que nos ofreció el catering del restaurante cantonés Tse Yang del Hotel Villamagna de Madrid en la inauguración de la exposición ‘China 5.000 años’ en el Museo Guggenheim Bilbao. Era el 1998, un tiempo de abundancia y entonces los after de las fiestas oficiales eran puro lujo, desparrame y riqueza, no se reparaba en gastos. De aquellos polvos, estos lodos. En el caso del restaurante citado, el Four Seasons, sus dim sums no estaban nada mal, sino todo lo contrario.

Pero volvamos a Londres. De segundo probamos su famoso pato laqueado. Como suele pasar, los que nos hablaron del sitio, nos insistieron que era el mejor del mundo. El mejor no lo sé con exactitud, pero era un pecado sin duda. Un pato en cortes gruesos con una capa de grasa que literalmente se derretía en la boca.

Terminamos con unos langostinos rebozados en una especie de gabardina frutal en la que destacaba el mango.

Para terminar de irnos contentos, con final feliz, y ajenos a las siniestras previsiones de las agencias de rating, (o de las siniestras agencias de rating imprevisoras) nuestra cookie fortune nos auguró un brillante futuro.

dicky lo descubrió en February 2012

categories:

añadir comentario me gusta

ver más restaurants Chinese in London

you haven't saved this place

Restaurante El Jornu

+34 985 40 16 15

43.412208 -4.762692

saved by 20 people: there are 9 reviews

Somos "fanes"

Me lo decía mi padre. Si eres bueno haciendo tornillos no te dediques a los clavos. Cada uno sabe lo que se le da bien y los experimentos se agradecen, por aquello de Ia investigación y el desarrollo , pero dejemos ese campo a los astronautas como Adriá. En el Jornu son especialmente buenos con el pescado salvaje del Cantábrico. En ese campo no tienen nadie que les haga sombra en kilómetros a la redonda. Lo saben y se sabe. Así que nada de prueba/error. Si usted va al Jornu, pida pescado. Pida lo que pida, será fresco, estará bien tratado y tendrá un precio que hará sonrojarse a la competencia. Si está especialmente animado, solicite una parrillada de pescado. Se sirven en raciones para dos, pero tres personas podrían alimentarse perfectamente y, si les queda hambre, pedir un postre casero. Eso es lo que solemos hacer y siempre nos vamos a casa con una enorme sonrisa. Los pescados que se incluyen en la parrillada son los que marca la llegada de los barcos a la rula del día. Así nosotros hemos encontrado en el plato especies como el xaragu, el rey, la lubina (salvaje, un respeto) el paragu o el bonito. Todo ello acompañado de patatinas, un refrito austero y unos langostinos que dan la nota de color al plato. El Jornu tiene dos comedores, el primigenio, puro sabor rural al estilo asturiano y el que llaman el palomar, moderno, en maderas y acristalado. A mi me gusta más el primer comedor pero se que la gente tiene más querencia por el segundo. El servicio arrastra una, en mi opinión, inmerecida fama de corta-rollos pero a nosotros siempre se nos ha tratado con corrección y profesionalidad. No obstante , nos da morbo eso de que vayas con la expectativa de una reprimenda. Nos gusta que nos riñan si forma parte de la escenografía. La carta de vinos es sorprendentemente ecléctica y tiene sorpresas en cuanto a la selección, a unos precios muy adecuados y las ensaladas son de las mejores en lo que se refiere a calidad de producto En definitiva, un fijo de nuestra ruta astur.

'me gusta'4.0

categories:

añadir comentario me gusta

ver más restaurants Asturian in Llanes

you haven't saved this place

Portobello Star

+34 2072298016

171 Portobello RoadW11 2DY, Londres

portobellostarbar.co.uk

saved by one person: there is one review and 2 menus

Potobello Star, en el corazón de Notting Hill

Portobello Star, un lugar con unas cuantas mesas, una larga barra y una corta carta de comidas y lleno de diferentes sugerencias para la bebida.

Como el día era particularmente frío y húmedo nos fuimos al vasazo de hot chocolate (dulce, fragante, delicioso) y, de entre todos los cafés de la carta nos decidimos por un espumoso café macchiatto, muy bien preparado. De entre su corta carta la decisión fue la de degustar un tradicional pastel de cerdo. Por aquello de pegar la hebra con el simpático, joven y apuesto (advertencia para las chicas) encargado del pub le preguntamos por la composición e historia del Pork Pie. El chaval se sonrojo, trago saliva y nos explicó con la flema que se les supone a los ingleses que es un tipo de pastel de carne tradicional de la cocina británica. Consiste en carne de cerdo picada gruesa y gelatina de cerdo envueltas en una masa de tipo hojaldre pero más rotunda. El encargado acabó su descripción con un encantador “you know, my friend, a pork pie it’s a kind of pork pie, (gasp)”.

Normalmente se come frío aunque a los iconoclastas y a los que nos gusta la vida peligrosa, nos gustaría con una calentada suave en el horno. El pastel que suele ser un aperitivo o forma parte de una comida más sustanciosa nos fue servido con un fantástico pan moreno de compañía, encurtidos (pickles) y tomates secados al sol macerados en aceite. Una completa comida que nos salió por unas 10 libras (13 euros aprox.).

Y así, mientras observábamos a los paisanos que nos rodeaban, que es otro de los alicientes del viaje, disfrutamos de la decoración del local, con unas radios de válvulas llameantes pintadas en la pared del fondo y nos quedamos con las ganas de preguntar qué diantre era una bebida tipo ponche que se preparaba con gran surtido de ingredientes en la barra. Pero nos pareció que ya habíamos terminado con nuestro turno de la práctica del idioma de Yeats y de dar la txapa al personal.

Si alguien sigue interesado en el apasionante mundo del pastel de carne, mencionar que existe una sociedad para el fomento de este pastel la Pork Pie Appreciation Society y que, en el argot londinense porkie, como el cerdito, (abreviatura de pork pie) se emplea para definir una mentira (lie). Y eso, aunque no lo parezca, es the naked truth.

dicky lo descubrió en January 2012

categories:

añadir comentario me gusta

you haven't saved this place

Shibui

+34 946 79 32 04

43.2612638 -2.931769

www.shibuirestaurantes.com

saved by 6 people: there are 5 reviews and 8 menus

Un desastre muy caro

Tras varios intentos de reservar sitio, y no tener suerte, por fin comimos en el Shibui de Bilbao. Era domingo y nos dieron plaza para las 15:20 horas y allí nos presentamos de manera puntual.

Si hubiera que describir la experiencia con una frase corta el titular sería "un desastre muy caro".

¿Por dónde empezar? La amable señorita que recepcionaba nos acompañó a nuestra mesa. Una mesa diminuta, abigarrada de cartas (sucias por los comensales previos), folletos y tarjetas. Nuestro lugar estaba prácticamente encima de las otras mesas y como los comensales hablaban (¡qué casualidad!) nuestra conversación se veía tapada por las del resto. Si el espacio reservado para la privacidad de los comensales en un restaurante es signo de categoría, aquí son especialmente tacaños con ese concepto.

Esperamos pacientemente a que nos tomaran la nota o al menos a que nos preguntaran por la bebida por aquello de hacer tiempo. No way, man. A las 15:40, veinte minutos de reloj sentados y olvidados, nos tomaron nota. De las tres cosas que pedimos una, la langosta, "justo se nos acaba de terminar" y la segunda "la fondue la hemos quitado de la carta porque la gente no entendía el concepto del plato y se pringaba" (sic).

A las 15:47 llegó el primero, plato, el vino todavía se haría esperar unos cuantos minutos más. Nuestra primera elección fue un Kakiage la fritura de langostinos, calamar y verdura, 12,87 €, una tempura en la que no conseguimos localizar nada de marisco y especialmente aceitosa pese a que en el fondo del recipiente había una especie de empapador. Después llegó el Yakisoba, fideos a la plancha con carne, verduras y langostinos 11,74€ , muy especiados para nuestro gusto y poco al dente.

Mientras esperábamos nuestro turno íbamos escuchando las quejas de las mesas de al lado. Todas con retrasos que, hacían que el nuestro pareciera un "just in time". En concreto la pareja de la derecha de la que casi nos hacemos amigos (por aquello de que el roce hace el cariño) llevaban esperando su postre 47 minutos. El pobre camarero en su ingenuidad reconocía "llevamos desbordados desde la inauguración, no damos abasto, os pedimos disculpas".

Y pienso que cuando algo falla de forma sistémica la cuestión no es pedir disculpas sino poner remedio o directamente asumir que de esa manera no se puede seguir funcionando. Una humilde sugerencia: ¿qué tal renunciar a unos cuantos servicios y de esa manera incrementar la calidad y bajar los tiempos de respuesta?

Finalmente llegó el wafu steak (22,54 euros) una carne muy correcta acompañada de una escasa guarnición.

Vista la experiencia cercana ni nos atrevimos a pedir postre. Eran ya las cinco menos cuarto y en el exterior de un diciembre bilbaino anochecía perezosamente.

Si lo que ahora se valora es lo cool del espacio diremos que, efectivamente es muy trendy, en negros, con proyecciones de fuego y grandes esculturas de bambú pero muy poco cómodo y ruidoso.

Si lo que valoramos es la comida, diremos que en el centro de Bilbao hay asiáticos como el Asia Chic o el Mao que le dan mil vueltas en la calidad/precio.

Y si valoramos el servicio, diremos lo habitual. Los camareros voluntariosos y amables no tienen la culpa de que no haya un sistema que les ponga sus tiempos y ritmos y que no exista un jefe/a de sala que les marque sus prioridades en el servicio.

En definitiva, visto y hasta nunca.

'no me gusta'2.0

categories:

añadir comentario me gusta

ver más restaurants Japanese in Bilbao

you haven't saved this place

Restaurante Casa Pilar

+34 985 41 01 77

43.436601 -4.942239

saved by 3 people: there is one review

Fiesta del (buen) producto sorprendente y emocionante

Cuanto más viajas, cuanto más conoces, cuanto más años tienes, más complicada es la sorpresa. Cuando acudes a los grandes restaurantes, los de estrellas y guías de tapa roja llevas por adelantado que la experiencia será memorable, aunque muchas veces no es así.

Por eso, encontrar experiencias sorprendentes en un pequeño barrio, en un pequeño pueblo, muy lejos de casi todo y de todos es lo que emociona.

Casa Pilar, está en Nueva de LLanes, un precioso pueblo del Oriente de Asturias. Está fuera del casco urbano y si no te pasan el aviso, como hicieron unos amigos de Gijón, es complicado que se encuentre el lugar.

Si ya habéis llegado a Nueva no dejéis de visitar su playa de Cuevas del Mar, un lugar parecido a una catedral marina, una de las playas más bellas y tranquilas del Cantábrico.

El comedor de Casa Pilar es coqueto y está presidido por un acuario en el que se pueden elegir las langostas que luego degustaremos, si nos place.

La noche de nuestra visita nos decidimos como entrante por una maravillosa ensalada de bogavante en dos salsas.

Después llegó el pescado. La amabilísima camarera nos recomendo el lomo de lubina en salsa de sidra y francamente acertó con la recomendación y nosotros con la elección. El lomo había sido desgajado de una lubina salvaje de gran tamaño y, resulta ocioso decirlo, la lubina cuando es de costa y no de vivero es otro pescado, algo diferente y mucho mejor. Además la salsa de sidra, que en otros restaurantes sirve para enmascarar o disimular, en este caso estaba al servicio del sabor del pescado, aumentando sus matices yodados y dándole un punto amariscado que resultó sobresaliente. El pixin que cerraba la comanda en su justo punto reforzando la sensación de que este es un restaurante donde se mima el producto.

Y el postre de categoría. A prueba de golosos más recalcitrantes unas torrijas con un acompañamiento de natillas y chocolate deliciosas.

Y, uno de los aspectos que más me gusta cuando visito un negocio: la pasión de sus propietarios o trabajadores. En cinco minutos advertimos que aquellos que trabajan en el restaurante están implicados en su trabajo, les gusta lo que hacen y tratan de transmitírtelo y, eso, por encima de todo, se nota en el resultado.

dicky lo descubrió en September 2010

'me encanta, uno de mis favoritos'5.0

categories:

añadir comentario me gusta

ver más restaurants in Llanes

you haven't saved this place

Casa Gerardo

+34 985 88 77 97

43.555608 -5.758145

www.casa-gerardo.com

saved by 43 people: there are 24 reviews and 15 menus

Como dijo MacArthur: " Volveré..."

¿No os ha pasado que tenéis la sensación de que los críticos gastronómicos siempre hacen la misma jugada? Cuando comentan a los grandes, elogian un par de platos y luego, quizás para mantener su estatus a salvo, dicen de alguna de las propuestas: "y para acabar, nos defraudó el punto de sal de los huevos con patatas" o "no se entiende la propuesta de la mayonesa de erizos de mar excesivamente yodada". Los críticos son así, probrecillos, tienen un trabajo que mantener, unos niños alos que pagar el colegio y además, si lo hacen de esa manera, siguen sintiéndose estupendos.

¿Y todo este preámbulo para qué? Pues para decir que nosotros no somos críticos, ni falta que nos hace y que todos y cada uno de los platos que nos propusieron en un menú extenso, Pedro y Marcos Morán fueron un placer para los sentidos. Acertados en la medida, armoniosos en su cadencia, elegantes en los sabores, atractivos para la vista y deliciosos para el paladar.

Si a todo lo demás se le suma el placer de acercarse por Candás, de darse una vuelta después de la comida por el norte del norte, el cabo Peñas y de contar con la amabilidad y buen tino del jefe de sala, Luis, que nos recomendó un Burdeos elegante para acompañar la ceremonia. Todo junto resulto una experiencia sensorial perfecta.

Comenzamos el menú con unos entrantes con mantequilla de anchoa, tacos de salmón (increíble el punto), un consomé de ave que explotaba en la boca.

Seguimos con un bacalao confitado con rigattoni de quitar el sentido, una merluza en vinagreta que nos trajo recuerdos de la infancia cuando este pescado era el rey de las cocinas populares.

Una crema con sabor a fabada, con anguila tierna y sabrosa.

Y la ostra ¡ostras, señores, que pedazo de ostra!. Embarrada, con un ligero toque a whisky y con el detalle del vasito de la bebida de uisge-beatha rebajada con agua para limpiar la boca. Sorpresa y placer casi obsceno.

Y seguimos con la señora de la casa, la jefa, la que ha obligado a peregrinar a estos praderíos astures a reyes y famosos: la fabada con su compangu. En Asturias es complicado encontrar una fabada mala pero esta ya quita el sentido. Las fabas de mantequilla pura, cultivadas muy cerca del restaurante. El compangu, para qué hablar.

Y nos fuimos a los postres, con el helado de mango combinado con aceite de oliva virgen. Con el "regalo" para la golosa de la torrija y el remate ese arroz con leche que quedará incrustado en nuestro recuerdo como esas experiencias que de tanto en tano reviven en el paladar. Nunca un azucar quemado dijo tanto.

Hay dos clases de cocina: la alimenticia y la que compone sinfonías destinadas al placer y al recuerdo. Merece la pena el esfuerzo por disfrutar de las segundas.

Muchas gracias por dejarnos compartir vuestra maestría, por dejarnos recorrer la mansión, por enseñarnos vuestra sala de bitácora y hasta la próxima.

'me encanta, uno de mis favoritos'5.0

categories:

añadir comentario me gusta

Javier Gómez Javier Gómez Hacen una fabada bastante parecida a la mía, esto es excelente.
No obstante el nivel de calidad es mucho mas que correcto.
December 3, 2010

ver más restaurants Asturian in Candás

you haven't saved this place

Txubillo

+34 943 21 11 38

43.314337 -2.001303

www.txubillo.com

saved by 36 people: there are 12 reviews

Comida Vasco Japonesá, ahi es ná!

La verdad es que cuando ya empiezas a calzar algún año que otro, es difícil que te sorprendan. Uno que creía haber probado de todo encuentra el otro día por casualidad el Txubillo (porque si no te lo encuentras así, la verdad es que no te lo encuentras: está en un callejón tipo Blade Runner) . Un lugar con estética de bodegón donostiarra a un paso de la Playa de Ondarreta y del Palacio Miramar en el casi desconocido, para los visitantes, barrio de El Antiguo.

El restaurante con una novedosa e interesante carta se anuncia como vasco japonés y allí acudimos dispuestos a probar. La comida fue redonda, de esas que guardas para el recuerdo. De primero pedimos makisushi de salmón, langostino y arraingorri, perfecto. Una ensalada de tomates del país finamente loncheados cubiertos de copos de queso de cabra y con sal en escamas, de diez. Y luego cada uno sus platos.

La compañía comió un atún casi crudo con un ligero tueste, muy bueno. Y yo me pedí un taco gratinado de bacalao con crema de ajo, extraordinario, sensual por la textura y delicioso por el ligero regusto de la salsa; una especie de pil pil sin lo grosero del aceite. Todo fue regado por cerveza asahi y fuimos atendidos por una amabilidad ultraextrema (casi de Geisha diría por incurrir en el tópico fácil) de la bella propietaria-camarera nipona. Para volver

actualización 2010

Este año, a la tradicional petición de bacalao gratinado con salsa de ajo (una reinvención oriental del bacalao al pilpil), nos hemos encontrado con la sorpresa de, fuera de carta, encontrar unas carrilleras de rape sobre cama de verduras y patatas de quitar el sentido.

dicky lo descubrió en July 2007

añadir comentario me gusta

ver más restaurants Japanese in Donostia-San Sebastián

you haven't saved this place

Ederki

+34 945 26 82 29

42.8480942 -2.6680748

saved by 2 people: there is one review

Grandes pintxos

Muy buena relación calidad precio, muy buenas raciones y simpàticos camareros

from an iphone

dicky lo descubrió en December 2011

'me gusta'4.0

añadir comentario me gusta

ver más perfumerys and cosmetics in Vitoria-Gasteiz

you haven't saved this place

Casa Tataguyo

+34 985 56 48 15

43.55315 -5.926746

www.tataguyo.com

saved by 21 people: there are 12 reviews and 4 menus

Placer avilesino

Teniendo tan poco tiempo, y tanto por vivir, uno debiera quedarse sólo con lo bueno y prescindir de lo demás. Rectifico, uno debiera quedarse sólo con lo muy bueno. La diferencia entre lo bueno y lo muy bueno es sutil, pero apreciable, y no es una diferencia monetaria. Lo dice el refrán es de necios confundir valor con precio. Y en el caso del Restaurante Tataguyo es valor seguro a muy buen precio. Si a esto le sumamos que para ir al Tataguyo tenemos que acercarnos hasta Avilés doblamos el placer del pacer.


Avilés, esa ciudad del Norte, esa esencia Asturiana, esa linea de costa que fue industria y ahora es cultura. Con las praderías del cabo Peñas en el horizonte y el alma abierta a la playa de las Salinas. Avilés, un placer de paisaje y paisanaje. Un lugar con el tamaño justo para vivir. Un sitio al que siempre volver. Y con la guinda del Niemeyer, del que quizás hablemos más adelante porque, unos viejos conocidos, los Morán, han abierto plaza gastronómica allí desde el cercano Casa Gerardo.

Pero nos desviamos del asunto, y el tema es el Tataguyo. Pocos restaurantes pueden presumir, en España y en el mundo mundial, de tan larga trayectoria vital. En su presentación nos explican que ellos dan comidas desde 1845 y en sus paredes se ven fotos de los ilustres visitantes, tipos listos que han acertado y han parado en este lugar de lujurias gastronómicas.


Y es que, la comida en el Tataguyo es muy asturiana. ¿Y cómo podríamos describir la esencia asturiana de la comida? Noble, recia, sutil, amable y sin chorradas ni fuegos de artificios. Así se come en Asturias. Nosotros en nuestra primera toma de contacto con el Tataguyo nos deleitamos con la recomendación de la carta, su famosa longaniza casera con patatas. Un plato en apariencia sencillo pero tan conseguido que logró arrancarnos una lágrima similar a la de Mr. Ego cuando le sirven el ratatouille. Esa longaniza suave, explosiva en la boca y con una definición como plato insuperable al estar unida a las patatas. Nos recordó a los mejores pulpos con cachelos que hemos probado.

Y de los pescados en los segundos resultó imprescindible el pixín con almejas. Tierno y duro, yodado y sabroso. Un pecado de pescado. Y la otra elección fue arriesgada y acertada: el magret pato, acompañado de unas patatas chip caseras espectaculares. Y la carta de vinos semejante a una guía telefónica con propuestas diferentes, con denominaciones de origen nacionales y de fuera de nuestras fronteras. Nuestra elección en este sentido fue un Somontano rotundo, pleno en boca, compuesto con arte de alquimista en base a uvas tempranillo, cabernet suvignon, merlot y syrah. ¡Bien!

Y por fin, last but not least, el postre.

Y, tras el trasiego, salir a la plaza Carbayedo y sentir la brisa que llega del Cantábrico, algo que sin estar incluido en la cuenta, también mejora la experiencia.

'me encanta, uno de mis favoritos'5.0

categories:

añadir comentario me gusta

ver más restaurants Asturian in Avilés

you haven't saved this place

Peggy Sue's American Dinner

+34 944 39 86 97

Licenciado Poza 73 <m> San Mamés 2

Bilbao, Biscay, Spain

43.2629785 -2.9451175

www.peggysues.es

saved by 8 people: there are 4 reviews

hamburguesas con pan de pan y buena carne

Un sitio muy chulo, con estética americana de los años 50. Casi te esperas que aparezca Marty McFly. Sirven unas buenas hamburguesa, con carne de calidad y bien cocinada y enormes ensaladas Cesar. A mi sobri le encantaron los fingers de pollo, no dejó uno solo y como premio le regalaron un chicle gigante.

El sitio es pequeño y, presumo, que mientras dure la novedad va estar más que lleno. Si eres una pareja no te sientan en los reservados sino que toca minimesa o barra.

dicky lo descubrió en August 2010

categories:

añadir comentario me gusta

ver más hamburger in Bilbao


latest services saved

subscribe to be updated if a new place is saved

dicky's places and services on Google Earth

view all their places using Google Earth