dicky
delhoyo.com
Si comer es un placer y el placer es un pecado, pequemos y no nos arrepintamos.
Más información en el blog Lo que Coma don Manuel
...
- sitios 163
- seguidores 39
- check-in 7
- visitas 16,250
mostrando 33 sitios
Restaurante El Jornu
+34 985 40 16 15
Carretera de Pancar 43 Llanes, Asturias, España 43.412208 -4.762692
guardado por 23 personas
Somos "fanes"
Me lo decía mi padre. Si eres bueno haciendo tornillos no te dediques a los clavos. Cada uno sabe lo que se le da bien y los experimentos se agradecen, por aquello de Ia investigación y el desarrollo , pero dejemos ese campo a los astronautas como Adriá. En el Jornu son especialmente buenos con el pescado salvaje del Cantábrico. En ese campo no tienen nadie que les haga sombra en kilómetros a la redonda. Lo saben y se sabe. Así que nada de prueba/error. Si usted va al Jornu, pida pescado. Pida lo que pida, será fresco, estará bien tratado y tendrá un precio que hará sonrojarse a la competencia. Si está especialmente animado, solicite una parrillada de pescado. Se sirven en raciones para dos, pero tres personas podrían alimentarse perfectamente y, si les queda hambre, pedir un postre casero. Eso es lo que solemos hacer y siempre nos vamos a casa con una enorme sonrisa. Los pescados que se incluyen en la parrillada son los que marca la llegada de los barcos a la rula del día. Así nosotros hemos encontrado en el plato especies como el xaragu, el rey, la lubina (salvaje, un respeto) el paragu o el bonito. Todo ello acompañado de patatinas, un refrito austero y unos langostinos que dan la nota de color al plato. El Jornu tiene dos comedores, el primigenio, puro sabor rural al estilo asturiano y el que llaman el palomar, moderno, en maderas y acristalado. A mi me gusta más el primer comedor pero se que la gente tiene más querencia por el segundo. El servicio arrastra una, en mi opinión, inmerecida fama de corta-rollos pero a nosotros siempre se nos ha tratado con corrección y profesionalidad. No obstante , nos da morbo eso de que vayas con la expectativa de una reprimenda. Nos gusta que nos riñan si forma parte de la escenografía. La carta de vinos es sorprendentemente ecléctica y tiene sorpresas en cuanto a la selección, a unos precios muy adecuados y las ensaladas son de las mejores en lo que se refiere a calidad de producto En definitiva, un fijo de nuestra ruta astur.
listas: Asturias
Casa Tataguyo
+34 985 56 48 15
Plaza de Carbayedo 6 Avilés, Asturias, España 43.55315 -5.926746
guardado por 20 personas
Placer avilesino
Teniendo tan poco tiempo, y tanto por vivir, uno debiera quedarse sólo con lo bueno y prescindir de lo demás. Rectifico, uno debiera quedarse sólo con lo muy bueno. La diferencia entre lo bueno y lo muy bueno es sutil, pero apreciable, y no es una diferencia monetaria. Lo dice el refrán es de necios confundir valor con precio. Y en el caso del Restaurante Tataguyo es valor seguro a muy buen precio. Si a esto le sumamos que para ir al Tataguyo tenemos que acercarnos hasta Avilés doblamos el placer del pacer.
Avilés, esa ciudad del Norte, esa esencia Asturiana, esa linea de costa que fue industria y ahora es cultura. Con las praderías del cabo Peñas en el horizonte y el alma abierta a la playa de las Salinas. Avilés, un placer de paisaje y paisanaje. Un lugar con el tamaño justo para vivir. Un sitio al que siempre volver. Y con la guinda del Niemeyer, del que quizás hablemos más adelante porque, unos viejos conocidos, los Morán, han abierto plaza gastronómica allí desde el cercano Casa Gerardo.
Pero nos desviamos del asunto, y el tema es el Tataguyo. Pocos restaurantes pueden presumir, en España y en el mundo mundial, de tan larga trayectoria vital. En su presentación nos explican que ellos dan comidas desde 1845 y en sus paredes se ven fotos de los ilustres visitantes, tipos listos que han acertado y han parado en este lugar de lujurias gastronómicas.
Y es que, la comida en el Tataguyo es muy asturiana. ¿Y cómo podríamos describir la esencia asturiana de la comida? Noble, recia, sutil, amable y sin chorradas ni fuegos de artificios. Así se come en Asturias. Nosotros en nuestra primera toma de contacto con el Tataguyo nos deleitamos con la recomendación de la carta, su famosa longaniza casera con patatas. Un plato en apariencia sencillo pero tan conseguido que logró arrancarnos una lágrima similar a la de Mr. Ego cuando le sirven el ratatouille. Esa longaniza suave, explosiva en la boca y con una definición como plato insuperable al estar unida a las patatas. Nos recordó a los mejores pulpos con cachelos que hemos probado.
Y de los pescados en los segundos resultó imprescindible el pixín con almejas. Tierno y duro, yodado y sabroso. Un pecado de pescado. Y la otra elección fue arriesgada y acertada: el magret pato, acompañado de unas patatas chip caseras espectaculares. Y la carta de vinos semejante a una guía telefónica con propuestas diferentes, con denominaciones de origen nacionales y de fuera de nuestras fronteras. Nuestra elección en este sentido fue un Somontano rotundo, pleno en boca, compuesto con arte de alquimista en base a uvas tempranillo, cabernet suvignon, merlot y syrah. ¡Bien!
Y por fin, last but not least, el postre.
Y, tras el trasiego, salir a la plaza Carbayedo y sentir la brisa que llega del Cantábrico, algo que sin estar incluido en la cuenta, también mejora la experiencia.
ps
desde que se escribió esta crónica han cambiado algunas cosas: los Morán ya no están en el Niemeyer y lo del centro cultural , visto desde la distancia y sin elementos suficientes de juicio es, cuanto menos, extraño. Pero de eso que opinen los asturianos y, sobre todo, los avilesinos, que de otra manera me meto donde no me llaman y hablo de lo que no entiendo.
listas: Asturias
Casa Gerardo
+34 985 88 77 97
Carretera AS-19 km 8 Prendes Candás, Asturias, España 43.555608 -5.758145
guardado por 47 personas
Un sitio para volver y volver y volver
¿No os ha pasado que tenéis la sensación de que los críticos gastronómicos siempre hacen la misma jugada? Cuando comentan a los grandes, elogian un par de platos y luego, quizás para mantener su estatus a salvo, dicen de alguna de las propuestas: "y para acabar, nos defraudó el punto de sal de los huevos con patatas" o "no se entiende la propuesta de la mayonesa de erizos de mar excesivamente yodada". Los críticos son así, probrecillos, tienen un trabajo que mantener, unos niños alos que pagar el colegio y además, si lo hacen de esa manera, siguen sintiéndose estupendos.
¿Y todo este preámbulo para qué? Pues para decir que nosotros no somos críticos, ni falta que nos hace y que todos y cada uno de los platos que nos propusieron en un menú extenso, Pedro y Marcos Morán fueron un placer para los sentidos. Acertados en la medida, armoniosos en su cadencia, elegantes en los sabores, atractivos para la vista y deliciosos para el paladar.
Si a todo lo demás se le suma el placer de acercarse por Candás, de darse una vuelta después de la comida por el norte del norte, el cabo Peñas y de contar con la amabilidad y buen tino del jefe de sala, Luis, que nos recomendó un Burdeos elegante para acompañar la ceremonia. Todo junto resulto una experiencia sensorial perfecta.
Comenzamos el menú con unos entrantes con mantequilla de anchoa, tacos de salmón (increíble el punto), un consomé de ave que explotaba en la boca.
Seguimos con un bacalao confitado con rigattoni de quitar el sentido, una merluza en vinagreta que nos trajo recuerdos de la infancia cuando este pescado era el rey de las cocinas populares.
Una crema con sabor a fabada, con anguila tierna y sabrosa.
Y la ostra ¡ostras, señores, que pedazo de ostra!. Embarrada, con un ligero toque a whisky y con el detalle del vasito de la bebida de uisge-beatha rebajada con agua para limpiar la boca. Sorpresa y placer casi obsceno.
Y seguimos con la señora de la casa, la jefa, la que ha obligado a peregrinar a estos praderíos astures a reyes y famosos: la fabada con su compangu. En Asturias es complicado encontrar una fabada mala pero esta ya quita el sentido. Las fabas de mantequilla pura, cultivadas muy cerca del restaurante. El compangu, para qué hablar.
Y nos fuimos a los postres, con el helado de mango combinado con aceite de oliva virgen. Con el "regalo" para la golosa de la torrija y el remate ese arroz con leche que quedará incrustado en nuestro recuerdo como esas experiencias que de tanto en tano reviven en el paladar. Nunca un azucar quemado dijo tanto.
Hay dos clases de cocina: la alimenticia y la que compone sinfonías destinadas al placer y al recuerdo. Merece la pena el esfuerzo por disfrutar de las segundas.
Muchas gracias por dejarnos compartir vuestra maestría, por dejarnos recorrer la mansión, por enseñarnos vuestra sala de bitácora y hasta la próxima.
ps.
si acaso le sacamos una pequeña pega o consejo. En un lugar como este restaurante, con varios comedores, es de sentido común no poner a las parejas, que buscan compartir su comida en tranquilidad lindando con mesas ocupadas por ruidosas y bullangueras familias con juguetones infantes que corretean por tu alrededor y te distraen de la experiencia. No estamos en un chigre familiar sino en un restaurante de postín. Aunque luego te pidan disculpas el asunto hay arreglarlo "antes" de que se produzca la molestia. Por lo demás, lo dicho, de diez.
Hacen una fabada bastante parecida a la mía, esto es excelente.
No obstante el nivel de calidad es mucho mas que correcto.
El Retiro
+34 985 40 02 40
Carretera Pancar s/n Llanes, Asturias, España 43.4195135 -4.7509147
guardado por 13 personas
ver más restaurantes en Llanes
La lubina y la ostra, el cocinero y su premio
Un descubrimiento, un placer y un sitio para volver. El sábado llamados por la repentina y merecida fama que ha logrado el chef Ricardo González, con su segundo puesto en el Campeonato de España de Jóvenes Cocineros, acudimos a EL Retiro en el Pancar.
Llegar tiene su truco y es que su dirección, carretera del Pancar sin número despista al GPS más avezado. Así que, para que no se me pierdan cuando vayan, lo mejor es coger la carretera a Pancar que sale desde la estación del tren en Llanes y conducir recto hasta llegar al pueblito de Pancar. El restaurante está a unos tres kilómetros del centro urbano de Llanes y eso forma parte de la sorpresa. Nadie diría que en ese bar de pueblo, tras una barra llena de paisanos tomando cerveza pueda estar uno de los mejores restaurantes del Conceyu y de Asturias.
Una vez superado el choque de pensar que vamos a comer en un bar con mesa corrida atravesamos la cristalera y entramos al comedor y allí todo cambia. Un coqueto comedor con unas diez mesas, con distancias considerable entre ellas, con una cuidada puesta en escena y con un decorado puesto por la naturaleza e imposible de superar. Y es que El Retiro, su comedor, está ganado a la montaña y una de sus paredes es la caliza asturiana en todo su esplendor.
La atención de sala es espontánea y cariñosa. En seguida se preocupan de atender la comanda y te explican con todo detalle el menú, que no es extenso pero que tiene, como veremos, hallazgos dignos de mención.
Comenzamos con unos aperitivos puestos por la casa y que estaban compuestos por una crema de queso, una manteca de cerdo con el sabor al cocido y a la matanza y un delicado salmón marinado con aguacate y huevas. Un detallazo.
Luego, en lo que a nuestra elección se refiere, decidimos y creo que lo hicimos bien. Empezamos por unas croquetas suaves, etéreas, plenas de sabor y con una de las bechamel más delicadas que hemos probado. Luego fuel el turno de la ostra con manzana rúcula, albahaca y lima, uno de los platos con el que Ricardo González triunfo en el concurso de Jóvenes Cocineros. La ostra resultó ser La Ostra. Un malabarismo lleno de recuerdos a mar, a pumaradas y con esa chispa cítrica que te hacía desear comerla de un bocado y que, a la vez, nunca se acabara.
Para el plato principal no hubo dudas. Había lubina “de las de verdad” de la Rula de San Vicente de la Barquera. Como era para dos supuso un reparto equitativo. La presentación del pez fue espectacular y luego el emplatado un lujo. Comimos lubina, con los bereberechos de acompañamiento y una patata panadera con cebolla caramelizada todo envuelto en un caldo oloroso, yodoso, una virguería. Haciendo que un producto que es bueno mejore, algo fácil pero que en ocasiones no se consigue.
Y los postres fueron la traca final. Comimos otro de los platos presentados en el concurso la crema de mascarpone con helado de piña café y menta, fantástico y equilibrado. Y para acabar un platazo de arroz con leche canónico. De los marcados con hierro al rojo vivo y con una capa de caramelo quemado. Todo se regó con una sidra de nueva expresión y con una relación calidad/precio imbatible. Un lujo y una sorpresa. El Retiro es el nombre, Ricardo González, sigan a este hombre.
Y para otro día nos quedan el arroz con pitu de caleya, la vieira con cecina patata, espárragos y trufa y la papada de cerdo con vinagreta de garbanzos y caldo de cocido. Repetiremos y lo probaremos.
listas: Asturias
Tierra Astur
+34 985 79 12 28
Antigua Fábrica Aguila Negra s/n Colloto, Asturias, España 43.379491 -5.79443
guardado por 28 personas
Un chigre moderno e hipervitaminado
Nos gustan los chigres. Cansados de la comida de plástico, de los restaurantes temáticos, del decorado de cartón piedra, de la paella congelada, de los chinos que montan restaurantes japoneses, de los del “todos necesitamos un poco de sur” que ponen un restaurante vasco y dan para comer un pedazo de pan con un chorizo achicharrado al que le llaman pintxo.
Nos gustan los chigres que se cuidan. Chigres sanos y con estilo de vida saludable. Suelen ser pequeños establecimientos familiares, alejados de las grandes aglomeraciones turísticas, en aldeas o sendas ignotas y de los que el síntoma de estatus y tronío, como si de una estrella michelín se tratara, es el que la concurrencia es mayormente de la zona. Si uno tiene la suerte de ser adoptado, pese a ser forastero, en uno de esos lugares se sentirá como en casa y comerá y beberá como un rey (Borbón) pagando como si fueras un mendigo (bribón).
Y luego en categoría aparte, está la cadena Tierra Astur. El ideal platónico del como se puede trasladar lo básico del chigre asturiano a un local masivo, sin que pierda su esencia, sin que sea una postal para el turista. Si depositáramos en una marmita lo mejor de la comida popular asturiana, la incorporáramos en un local grande (muy grande) y, al aplicarse las economías de escala, todos saliéramos ganando, eso sería el Tierra Astur de Colloto.
No encanta acudir de vez en cuando a esa nave situada en un polígono industrial porque sabemos que las comidas van a tener en la agencia de calificación de nuestros estómagos agradecidos el rating triple BBB (bueno, bonito y barato). Los gestores de la cosa, además de unos señores que saben vender muy bien el producto (ejemplar la presencia en redes sociales de @TierraAstur y de @lluisnel, director de comunicación del grupo) se dejan la piel con propuestas que reúnen la calidad y precio. En nuestras visitas al Tierra Astur de Colloto hemos pedido una variedad de platos de la carta y siempre hemos salido satisfechos. Tablas de quesos, de embutidos, carne (mucha carne, costielles de gochu na brasa, troceau de buey con patates, carne roxa de las mejores terneras asturianas) patatas de las de “verdad” en cantidades industriales, mariscos del cantábrico y pescados muy bien tratados. Y postres dignos de provocar desmayos al más goloso.
Y sin perder ese toque amable y de trato personal, con unos camareros entregados y que te aconsejan que no te pases en la comanda (me repito, esa honestidad que antepone el bienestar del cliente a la venta, sólo se da en Asturias). Por cierto, es un lugar de grandes afluencias por lo que siempre es recomendable reservar mesa.
Y el lugar, que pese a ser de grandes dimensiones deja espacios, por su distribución para que el cliente coma tranquilo. Hay reservadines muy guapos, en forma de tonel de sidra para grupos, en los que te puedes hacer tu fiesta privada.
Lo dicho, nos encantan los chigres y si el producto se presenta modernizado y sin perder su autenticidad es una situación win-win. Todos ganamos, nuestro bolsillo, nuestro estómago y la gastronomía de Asturias que, gracias a la buena mercadotecnia como la mencionada, se está dignificando y haciéndose un hueco en el panorama de la restauración española.
Restaurante La Cerca
+34 985 62 60 41
Santa Eulalia de Oscos Santa Eulalia de Oscos, Asturias, España 43.2591673 -7.0202909
guardado por 5 personas
Subidón de chuletón en un entorno muy molón
Los que acudan por primera vez a Oscos, una reserva de la Biosfera, encontrarán unos paisajes únicos. “Únicos”, bonita palabra que empleada en plural parece una contradicción, muy polisémica. ¿Qué queremos decir con ella?. Únicos son los centenares de rutas de senderismo, conjuntos etnográficos de gran valor cultural, núcleos urbanos como Taramundi, historia y naturaleza, en un cóctel que en unos pocos kilómetros cuadrados nos transportan por decenas de sensaciones. Es, ahora, el turismo del futuro. Un turismo de calidad, unido a su entorno, que sirve como elemento cohesionador de la economía y la cultura local y que atrae a un visitante concienciado, sostenible, respetuoso y no deprededador con el espacio que visita.
Uno de los mejores ejemplos de este tipo de turismo, y de las instalaciones que vienen aparejadas al mismo es la Taberna de La Cerca, en el bello enclave de Santa Eulalia de Oscos. Somos gentes de impulsos, que no impulsiva, y entre todas las ofertas gastronómicas de la zona, que son muchas y variadas, nos decantamos por este restaurante por la autenticidad que respiraba desde que te lo encuentras a la vuelta de un camino en la salida del pueblo. Pese a todo, preguntamos a varios paisanos y todos coincidieron en señalarlo como un lugar de mérito. Así que abrimos el portón que da paso en el muro de piedra que rodea la Taberna y, ¡oh, sorpresa!, nos vimos transportados a un bellísimo patio empedrado, lleno de macetas y rincones musgosos, con un ambiente celta en cada esquina que casi nos tira para atrás del subidón estético. Pero aquello no era el restaurante. Nos habíamos colado, sin quererlo, en la parte privada del caserío que reúne el sitio de comidas.
Rectificamos y acertamos con la taberna, así nos lo dijo un amable señor, armado con un enorme cuchillo que luego se presentó como el cocinero y parrillero. Al verle con ese estoque nos apresuramos a identificarnos como gente de paz y poco dispuestos a la bulla o a la riña. Y él, tras unas risas, nos contó que el machete que portaba no tenía intenciones disuasorias sino que formaba parte del trabajo que, luego supimos, bordaba.
Entramos en el patio, y allí había mesas corridas y gente vocinglera por lo decidimos entrar en uno de los dos amplios comedores interiores. Una gozada para la vista, en ese estilo rural que no es de postal sino auténtico.
El camarero, joven, guapo (según nuestra compañía femenina) y dispuesto, nos trató de lujo, con cercanía y disposición. Le pedimos consejo sobre las cantidades porque, ya lo hemos comentado antes, en Asturias nos fiamos de los camareros, nunca te dicen que pidas de más para aumentar sus ingresos.
El chuletón asturiano y las patatinas, OMG
Y así fueron cayendo una ensalada perfecta con ¡milagro! tomates que sabían a tomate. Después, una gran bacalao “La Cerca” hecho al horno con verduras y lleno de sabor y jugosidad.
Y el remate, uno de los mejores chuletones de nuestra, ya de por sí, chuletonera vida. Perfecto en el punto (churruscado por fuera, tierno y caliente por dentro, con un sabor en la grasa que indicaba buen trato al buey asturiano y miramientos y excelsa maduración de la carne tras la matanza). Y todo acompañado de unas patatas fritas, como deben ser, grasientas y blandas, de la tierra.
No pudimos con el postre y fue una pena. Pero el camarero amable y guapo insistió en que probáramos un licor de la casa y, con los ánimos recompuestos y una sonrisa de satisfacción, nos dispusimos a hacer una ruta senderista que sale de las mismas puertas del restaurante
listas: Asturias , chigre , naturaleza
Restaurante Casa Pilar
+34 985 41 01 77
Barrio La Nogalera Llanes, Asturias, España 43.436601 -4.942239
guardado por 3 personas
ver más restaurantes en Llanes
Fiesta del (buen) producto sorprendente y emocionante
Cuanto más viajas, cuanto más conoces, cuanto más años tienes, más complicada es la sorpresa. Cuando acudes a los grandes restaurantes, los de estrellas y guías de tapa roja llevas por adelantado que la experiencia será memorable, aunque muchas veces no es así.
Por eso, encontrar experiencias sorprendentes en un pequeño barrio, en un pequeño pueblo, muy lejos de casi todo y de todos es lo que emociona.
Casa Pilar, está en Nueva de LLanes, un precioso pueblo del Oriente de Asturias. Está fuera del casco urbano y si no te pasan el aviso, como hicieron unos amigos de Gijón, es complicado que se encuentre el lugar.
Si ya habéis llegado a Nueva no dejéis de visitar su playa de Cuevas del Mar, un lugar parecido a una catedral marina, una de las playas más bellas y tranquilas del Cantábrico.
El comedor de Casa Pilar es coqueto y está presidido por un acuario en el que se pueden elegir las langostas que luego degustaremos, si nos place.
La noche de nuestra visita nos decidimos como entrante por una maravillosa ensalada de bogavante en dos salsas.
Después llegó el pescado. La amabilísima camarera nos recomendo el lomo de lubina en salsa de sidra y francamente acertó con la recomendación y nosotros con la elección. El lomo había sido desgajado de una lubina salvaje de gran tamaño y, resulta ocioso decirlo, la lubina cuando es de costa y no de vivero es otro pescado, algo diferente y mucho mejor. Además la salsa de sidra, que en otros restaurantes sirve para enmascarar o disimular, en este caso estaba al servicio del sabor del pescado, aumentando sus matices yodados y dándole un punto amariscado que resultó sobresaliente. El pixin que cerraba la comanda en su justo punto reforzando la sensación de que este es un restaurante donde se mima el producto.
Y el postre de categoría. A prueba de golosos más recalcitrantes unas torrijas con un acompañamiento de natillas y chocolate deliciosas.
Y, uno de los aspectos que más me gusta cuando visito un negocio: la pasión de sus propietarios o trabajadores. En cinco minutos advertimos que aquellos que trabajan en el restaurante están implicados en su trabajo, les gusta lo que hacen y tratan de transmitírtelo y, eso, por encima de todo, se nota en el resultado.
dicky lo descubrió en septiembre de 2010
listas: Asturias
Sidreria Moreno
+34 985 84 41 54
Plaza Ayuntamiento s/n Benia de Onis, Asturias, España 43.3354069 -4.96752800000002
guardado por 2 personas
ver más restaurantes en Benia de Onis
Amabilidad, buen precio y contundentes raciones al estilo asturiano
Benia de Onis está cerca de Cangas, núcleo turístico de la comarca de los Picos de Europa. En Benia, además de ser un lugar de partida de interesante rutas de montaña, no demasiado masificadas, podemos disfrutar en un hotel cercano de un coqueto spa y del novedoso centro de interpretación de la fauna glaciar. El plan perfecto para padres con niños, para excursionistas que deseen alejarse del mundanal ruido o simplemente para paseantes que quieran perderse entre praderíos de postal.
La Sidrería Moreno está en la plaza del pueblo. Es un lugar cuidado y atendido por gente profesional y de una amabilidad extrema (como no puede ser de otra manera, ¡estamos en Asturias!).
Cada día podemos ir al menú, con mucha variedad y con la siempre presente fabada. Comer tan bien por sólo nueve euros es un lujo, no hay que perdérselo. Fuera de menú tenemos una amplia variedad de tapas. Muy recomendables son sus almejas a la plancha, las croquetas, los mejillones, unas excelente patatas con cabrales. También hay platos combinados y una excelente sidra escanciada por la maquinita que nos ponen en la mesa.
En definitiva, un lugar agradable, de calidad cuidada y de precio fantástico. Se nota que se esfuerzan y que les gusta su trabajo. Eso se traslada al cliente y así todos tan contentos.
dicky lo descubrió en junio de 2011
listas: Asturias
Casa Marcial
+34 985 84 09 91
La Salgar s/n Arriondas, Asturias, España 43.3909219335921 -5.18526792526245
guardado por 49 personas
hay que ir
Casa Poli
+34 985 41 12 17
Puertas de Vidiago Puertas de Vidiago, Asturias, España 43.3986867186705 -4.68807220458984
guardado por 39 personas
Me gusta, es un buen sitio para comer después de ver el Idolo de Peña Tu o los espectaculares bufones. Puertas es un pueblo precioso y en casa Poli siempre son amables y profesionales.
- « anterior
- 1
- 2
- 3
- 4
- siguiente »
listas
valoraciones
etiquetas
- asturias
- llanes
- pescado
- playa
- astur
- carne
- rural
- asturianu
- barato
- calidad
- menu
- producto
- sidreria
- asador
- chuleton
- etnografia
- fabada
- familiar
- lujo
- parrillada
- porrua
- sidra
- vistas
- asturies
- avilés
- buceo
- bufon
- calidad-precio
- carnes
- chigre
- cocina tradicional
- criollo
- degustación
- dicky
- escultura
- etnico
- etnografía
- exposiciones
- ferias
- gastronomia
- gijón
- golf
- grandes cantidades
- hotel
- ibarrola
- italiano
- leyenda
- magia
- mar
- marisco
- montaña

'me gusta'








'me encanta, uno de mis favoritos'




















































