El Viajero
+34 913 669 064
Atardecer con vistas a la basílica
Un sitio clásico de La Latina. Es un edificio completo, planta baja restaurante (que no he probado), primera planta café/copas y segunda planta terraza.
El bar de copas no está mal, con parroquia variada tirando a snob por la noche. Pero por lo que realmente es conocido este local es por su terraza, estupenda en verano para alejarse un poco del calor del asfalto y disfrutar de la brisa y de fantásticas vistas a la basílica de San Francisco El Grande y al habitual ajetreo ocioso de la zona. Es un sitio con el que quedas bien llevando a las visitas.
Eso sí, 5 euros por una caña me parece excesivo.
Melo's
+34 915 275 054
¿Aún no has ido a por tu zapatilla?
Es pequeño (típico bareto cutre), bastante ruidoso, con mucho humo y grasa flotando (las freidoras están detrás de la barra) pero siempre, siempre está lleno. Por algo será.
El Melo's es un clásico de Lavapiés por derecho propio, universalmente conocido por la "zapatilla", un bocata de pan de hogaza, lacón y queso de tetilla, hecho a la plancha (el queso deliciosamente fundido) y con un tamaño que hasta a tu madre le parecería exagerado para darte cuando te ibas de excursión.
Sólo seis tipos raciones para elegir: zapatilla, croquetas, empanadillas, pimientos de Padrón, morcilla y queso con membrillo (el postre), presentadas sin mucha ceremonia. Eso sí, producto de calidad excepcional y a muy buen precio. Aparte de la zapatilla, las croquetas y empanadillas son exquisitas y los pimientos de Padrón son auténticos, no como los sucedáneos plásticos que te puedes encontrar en algunos restaurantes de supuesta categoría.
1/4 de zapatilla, 1/4 de ración de pimientos de Padrón, una croqueta y una empanadilla y ya puedes ir a tomarte un par de copas en cada uno de los locales de Lavapiés. Afortunadamente se pueden pedir medias raciones y croquetas y empanadillas por unidades.
Lo de los camareros y la cocinera no se puede explicar, hay que verlo. Entre los tres se despachan a toda la clientela a un ritmo que debería avergonzar al 90% de los locales de la capital.
Si consigues hacerte con un hueco (alguna pega tenía que haber), no dejes de probarlo.



