Casa de comidas
Están desapareciendo de Madrid los dignos representantes de lo que en su día se llamaban "casas de comida". Obreros, estudiantes y oficinistas encontraban en estos establecimientos platos caseros a precios razonables. Servicio rápido y trato familiar.
Casa Adolfo, antiguamente Monterrubio, es uno de esos escasos establecimientos que superviven gracias a una inteligente reforma que elimina los ruidos y hace posible servir comidas en un único salon a mas de cincuenta personas al tiempo.
