El francotirador
Soy un chico de 32 años, vivo en una ciudad del norte de España y me gusta la gastronomía, por eso llegué a esta página.
Me he autoimpuesto unas normas: intent...
- sitios 199
- seguidores 19
- check-in 0
- visitas 8,768
La Prensa
+34 976 38 16 37
Calle de José Nebra 3 Zaragoza, Zaragoza provincia, España 41.633212 -0.874608
guardado por 22 personas
Alto nivel culinario
A este restaurante se va de propio, no está en el centro, se aparca el coche tras unas cuantas vueltas y se entra para disfrutar.
La sala es pequeña, muy agradable, acogedora. Mesas muy bien preparadas, manteles de hilo y vajilla correcta.
Hay muchas opciones: carta, menús maridados, menús más cortos y más largos. Escogimos el menú degustación "Garnacha" que incluía una botella de Garnacha de Fuego 2008 (D.O. Calatayud) al precio de 62 € por persona.
En lo enológico, la carta era larga y cuidada, aunque quizá pecaba de exceso de referencias de precios altos. Como he dicho, opté por un menú maridado y el vino me pareció estupendo.
El menú constó de:
-Pastel de mejillones, ajolio y pimiento (buen comienzo)
-Gambas rebozadas con corteza de cerdo (muy sabrosas)
-Sardina, pan, tomate, patata, fresa (el plato que uno espera en sitios como éste, muy bien resuelto, demostración de técnicas, fresa liofilizada y sardina marinada, buenísimo)
-Cigala, carpaccio de manitas, aceite de piñones y trufa (sencillamente delicioso, interesante juego de sabores)
-Risotto de setas (el plato más normal del menú, pero muy bien conseguido)
-Dorada, torrefacto de aceituna, mahonesa de lima (buen punto del pescado, acompañamientos que sumaban)
-Carré de ternasco, setas de temporada (aquí ya me ganaron para siempre, vaya pedazo de plato para acabar la parte salada del menú, perfecto)
-Queso y frambuesas (postre más espectacular que bueno, pero tenía sus aciertos)
- Petit fours (mazapán rebozado con palomitas y pipas de calabaza garrapiñadas, agradables)
Tienen carta de cafés, nos decantamos por el blend de la casa y fue un verdadero placer.
El servicio fue amable y diligente.
Con algún retoque, éste podría ser un menú de referencia incluso a nivel nacional, no tengo dudas.
La Tasquita de Enfrente
+34 915 32 54 49
Calle de la Ballesta 6 <m> Gran Via 1 5 Madrid, Madrid provincia, España 40.421272 -3.703633
guardado por 152 personas
Para dejarse llevar
Da la sensación de que entras en casa de un amigo cuando llegas a este restaurante. El comedor es pequeño, exclusivo, la decoración sobria, elegante.
Mesas bien preparadas, copas correctas y mantelería de tela.
Dado que los platos dependen del mercado, no hay carta física y los platos se explican (sin precio, lo cual no me gusta). Hay también dos menús, uno de 48 €, con clásicos del restaurante, y otro de 65 €, con lo mejor del día. Elegimos el último.
En lo enológico, carta de vinos no muy larga, pero muy interesante. Siguiendo la recomendación de la jefa de sala opté por un E. Guigal Côtes du Rhône 2006, que no me pareció nada especial.
Pudimos probar:
-Aperitivo de morcilla y calabaza (excelente)
-Quisquillas de Huelva con un toque de lima (crudas, simulando un ceviche, espectaculares)
-Ensaladilla de erizos (de esas cosas buenas que hay que probar en esta vida)
-Pulpitos con habitas (un escándalo, inolvidables, lo mejor de la comida)
-Zamburiñas con calabaza y huevas de trucha (curiosas, buenas)
-Colmenillas con crema de foie y Málaga Virgen (para enamorarse de todo el conjunto y también de sus partes)
-Hamburguesa de carabineros y su caldo (más albóndiga que otra cosa, perfectos punto y textura, muy bueno)
-Carrilleras (quizá lo menos bueno del menú, pero agradable)
-Tiramisú (con textura de nata montada, conseguido)
-Torrija (hecha al horno, no me gustó)
Con los postres, un fantástico vino de hielo israelí.
Para acabar, un buen café. Al final, unos 85 € por persona.
El personal fue muy agradable, destacaré al sumiller, gran conocedor de su trabajo y muy educado.
Una comida muy importante, hecha a base de grandes productos y adornada con mucha capacidad en cocina. Como en muchos menús degustación, la carne y los postres no estuvieron a la altura de lo ofrecido con el pescado.
En definitiva, un sitio para disfrutar y dejarse llevar por lo que ofrece el mercado y las buenas manos de este cocinero. Lo peor es que el precio no es para ir todo lo que yo quisiera.
Este restaurante adolece del mas minimo sentido de la categoría.
Te cuentan la carta porque asi te enrollan. Las raciones son de lata recien abierta. Los higos (desconocen los de Prada a tope) con anchoillas (saladisimas y vulgares) y "brotes de alfalfa" (36€=4 minimuestras), colocados al tuntun y sinmás ninguna manipulación que es minimo para esos precios.
La ensaladilla rusa aceptable y desconociendi si es langostino o carabinero= 23€ ración.
la porción de settas (50%crudas) a 26€. La ventresca (100 grs=23€) al horno sale de un sobre que venden junto a plaza del Sol y simplemente las lonchean. Secas e insipidas. Debería viajar al Norte a conocer VENTRESCAS.
El pichon (25€) es para sacarle foto y ampliarla ya que solo son los cuartos traseros sumergidos en dos salsas.
Merluza a la gallega (con lo sencilla y agradecida que es de cocinar)=30€. El local, ademas de "intimo" (menos de 30m2=enano) está en un sotano y se permite fumar contraviniendo cualquier ley dictada. No me extraña que el propietario y lector de cartas, estaria afónico. Mejor se vuelve a su profesión de agente de seguros.
De la zona no hablar. Hay mas pilinguis que pulgas en las viviendas.
Los vinos de la carta no existen y te aconsejan el que a ellos les interesa.
Resumiendo: O tiene amigos, en la prensa o manipula a algun politico.
Despues de ver "excesiva" publicidad de este local, me atrevi (craso error) a conocerlo.
El local enano 30 m2 y permiten que respiremos lo que otros fuman.
El lector de cartas=dueño, afonico como castigo a la nula ventilación (es sotano) y a que tiene que repetir mil veces la carta,más no escrita. No porquie sea de mercado ( en 1 minuto=10 copias de impresora) sino porque asi dirige ey manipula. Una ración de ensaladilla rusa con unas colas de algo parecidoa a langostino,carabinero=23 €.
Una ración de higos (dichosos los de Prada a tope) con brotes y saladisimas=vulgares anchoillas=36para 4 miniraciones. Voy a recomendarle al Sr. Revilla de Cantabria que les visite.
4 cucharas de setas 50% crudas50% marinadas=39€.
Merluza a la gallega (santificado Vigo y Casa Arturo ) sencillamente sencilla=30 €.
Dos cuartos traseros de pichon, sumergidos en dos coloristas salsas=25€.
Diez filetitos (100 grs) de ventresca, sacadas de unos sobres que venden junto a la Plaza del Sol (donde los Jamones ) a 15,80 €/Kg. simplenete laminados y un chorrete de aceite=23€.
De los vinos mejor no hablar. Elegimos dos de su misal y "no tenemos, no tenemos". "Les recomiendo este...
Resumiendo si el dueño hace el curso de cocina, aparta las pilinguis y las pulgas del barrio, deberia volver a su actividad de asegurador.
Sinceramente, no tienes ninguna razón en lo que escribes, y es realmente extraño que ni siquieras tengas un perfil público en 11870 y esta sea tu única opinión en la web. Vamos, que se nota de lejos que no eres mas que alguien de la competencia con envidia mal sana.
Yauatcha
+44 20 7494 8888
15 Broadwick Street Londres, Reino Unido 51.513684 -0.135505
guardado por 30 personas
ver más restaurantes chinos en Londres
Lujo asequible
Este restaurante se presenta como uno de los más modernos e interesantes de la capital británica. Por fuera, una preciosa fachada anuncia las intenciones, lujo asiático. Uno nunca sabe si se acabará comiendo bien en estos sitios, pero hay que arriesgar. El local es muy bonito, detalles excepcionalmente cuidados.
Mesas bajísimas (en realidad es un salón de té), sin manteles, servilletas de hilo, copas Riedel y útiles orientales.
No hay menú para cenas, la carta ofrece platos chinos, con especial atención a los dim sum, a precios comedidos.
En los vinos, precios desorbitados, pero interesantes referencias. Tomamos copas de Silvaner Sylvacello Cave de Turckheim 2008, un buen vino francés.
Probamos:
-Puff (bollo) de cangrejo y sésamo ( delicioso, muy bien frito)
-Congee de lubina (es un arroz pasado de cocción de consistencia viscosa, algo soso, pero muy interesante, el pescado estaba levemente ahumado, curioso resultado)
-Dumpling de setas (maravillosamente presentado, suave, muy agradable)
-Cheung fun de tofu y gambas (lo mejor de la noche, increíbles texturas y sabores, frito por dentro y luego cocido al vapor, un placer)
-Entrecotte salteado con salsa de judías negras (algo picante pero, a mi juicio, exquisito, carne de altísima calidad)
-Bizcocho de chocolate con leche y fruta de la pasión, avellanas tostadas y helado de jengibre (sencillamente uno de los mejores postres que recuerdo)
Tras esto, un té azul taiwanés que no me entusiasmó.
El servicio fue atento y se esmeró en hacernos entender las cosas.
La cuenta ascendió a unas 37 £ por persona.
Así pues, sitio de moda pero con muy buenas maneras y en el que se puede comer estupendamente a un precio no excesivamente caro. Un verdadero disfrute.
Cocinandos
+34 987 07 13 78
Calle de las Campanillas 1 León, León provincia, España 42.605327 -5.578732
guardado por 29 personas
Alta cocina, buen precio
Tengo cierta predilección por estos restaurantes que se lo juegan todo a una carta, a un menú, así que en León no había dudas, éste era el elegido.
Sala diáfana, con la cocina integrada en la misma, luminosa, pocas mesas y buena separación entre ellas.
Mesas correctas, mantelería de hilo y buenas copas. Todo muy cuidado.
Como decía se sirve un menú a 36 €.
La carta de vinos es interesantísima, muy personal. Buenos vinos a buenos precios.Se ofrece el maridaje pero bien asesorado, opté por un Leione 2005 (V.T. Castilla y León), que resultó magnífico.
El menú constó de:
-Pan de gambas con espuma de aceitunas (no como aceitunas, el pan de gambas no aportó mucho)
-Cuajada de agua de tomate con lengua marinada y pan crujiente (aquí sí, empieza lo bueno, enorme aperitivo)
-Sopa de calabaza, vieiras asadas, puré de ajo y caviar de cítricos (conseguido, aunque quizá hubiera esperado un ingrediente principal más apasionante)
-Ventresca de bonito curada, queso de cabra, melón, velo de jugo de pimientos y helado de mostaza (espectacular conjunto, delicadísimo, el helado de mostaza merece mis más contundentes elogios)
-Rape asado con guiso de nuez de macadamia y oreja (muy sabroso, otro plato redondo)
-Carrillera de cerdo ibérico con crema de tartufo y frutos rojos (confieso que me desilusiona acabar un menú con carrilleras, pero éstas mejoraban a todas las anteriores, simplemente maravilloso)
-Luna de melocotón sobre migas de chocolate blanco (muchas técnicas pero escaso sabor)
Un buen café acompañado de agradables petit-fours pusieron el broche final a una buena comida.
El trato recibido fue muy amable y el servicio, correcto.
A la hora de evaluar un restaurante se deben tener en cuenta muchos factores. Entre ellos precio, situación, creatividad... Aquí el precio es muy importante, un menú de 36 € y esta puesta en escena no es fácil de encontrar. Podemos tener alguna disparidad de criterios, pero admiro su osadía, su saber hacer y sus ganas. Alta cocina, buenos productos, guiños a su tierra, técnicas novedosas y respeto, ¿qué más se puede pedir?
Bal d'Onsera
+34 976 20 39 36
Calle del Blasón Aragonés 6 Zaragoza, Zaragoza provincia, España 41.65376 -0.880914
guardado por 35 personas
Muy especial
Una celebración especial merece un marco especial, y el elegido fue éste, uno de los dos restaurantes aragoneses con estrella Michelin en la actualidad (pese a que otros la merecen).
Para entrar se debe llamar a un portero automático, tras la puerta aparece una estancia preciosa, en un blanco perfecto, cinco únicas mesas separadas entre sí y un mobiliario moderno y bonito. Espectacular.
Mantelería de hilo y sillas cómodas.
Buenas copas Schott Zwiesel.
Mesas decoradas elegantemente con motivos gastronómicos y unas piedras.
Ofrece un menú degustación a 63 € (por el que optamos) ,que incluye todo menos el vino, y carta. En lo referente a vinos, una carta interesante (pero que no incluye añadas) a precios adecuados. Elegimos un Aylés Tres de 3000 2006 (D.O. Cariñena), un vino que me gustó especialmente. Su precio, 25 €.
Comimos:
-Brandada de bacalao con calabacín y crema de pollo con espuma de huevo (aperitivo sabroso)
-Txangurro, borrajas, huevas de trucha, coliflor y crujiente de nabo (gran técnica con las verduras, una tónica del menú, muy buen plato)
-Vieira, langostino y calabaza (este langostino va a ser con el que compare todos los que coma en mi vida, increíble)
-Risotto de boletus, trufas y foie (de sabor intenso, de maravillosa textura, de ensueño)
-Merluza, tallarines de sepia, verduras y germinados (de nuevo, magnífico punto del pescado)
-Presa ibérica, trigo sarraceno, parmentier (ridícula ración de buena, eso sí, carne, decepcionante)
-Sorbete de mango, melón, moscatel (adecuado primer postre)
-Espuma de crema catalana (costra caramelizada, etéreo, pero hubiera esperado otra cosa)
Habitualmente hablo mal de todos los cafés, así que me alegra enormemente decir que éste fue una delicia.
El servicio fue muy correcto durante toda la comida, a la altura del sitio. Por poner algún pero, no sugirieron decantar el vino y las explicaciones de los platos fueron algo escuetas.
Josechu Corella demuestra una técnica prodigiosa en cada elaboración, que unido a los grandes productos que utiliza consigue una combinanción perfecta. Eso sí, no es de recibo que las raciones (especialmente la de carne) sean tan justas, no se puede apreciar nada. Los postres también me defraudaron, quizá mi expectativa era muy alta. Me apetecía más creatividad.
Un sitio muy especial en el que se disfruta mucho comiendo si las raciones lo permiten.
El Chaflán
+34 913 50 61 93
Avenida de Pío XII 34 <m> Duque de Pastrana 9 Madrid, Madrid provincia, España 40.467075 -3.674675
guardado por 64 personas
Puesta en escena deficiente de un menú brillante
Antes de comenzar el comentario dique éste es uno de los restaurantes en los que siempre me ha apetecido comer, así que puede haber cierta fascinación en mis palabras. Por otro lado, comentaré fallos que, en otros lugares obviaría. Creo que la valoración será objetiva.
La estancia es encantadora, con su famoso olivo y la cocina vista. Las mesas muy bien montadas con manteles y servilletas de hilo. El punto negativo es que hacía frío, y tras avisarlo, no se corrigió.
En lo gastronómico se presentan varias opciones: carta, un menú de 50 € y otro de 60 €, elegimos el más largo para apreciar la creatividad de Juan Pablo Felipe en toda su expresión. En el apartado de vinos la carta es extensa y a precios no especialmente comedidos. Aquí vino una de las sorpresas desgradables de la comida, pedí un vino, que no tenían y el siguiente llegó de otra añada de la reflejada en la carta. Imperdonable error para un sitio así. Tras estos problemas, tomamos un Valdubón 2005 (D.O. Ribera del Duero), que fue bastante apropiado.
Degustamos:
-Aperitivos (banana frita, mantequilla de hierbas, aceite de oliva con fantásticos panes, todo agradable)
-Salpicón de hortalizas con salsa de soja y naranja (plato algo anodino, buena salsa, eso sí)
-Ceviche de pulpo con espuma de maracuyá (brillante conjunción de sabores)
-Crema de boletus, espuma de Idiazábal y caramelitos de foie (sencillamente espectacular en textura y sabor)
-Lomo de atún rojo con pil pil de tomates (solicité que alguno de los platos de atún fuera incluído en el menú y amablemente accedieron, el punto del pescado y la salsa, maravillosos)
-Pieza del matarife con cebollitas glaseadas (carne muy bien tratada, muy protagonista, demostración de buen hacer)
-Helado de miel y limón con crema de turrón de Jijona (postre perfectamente conseguido)
Para acabar, un café (inexplicablemente de Nesspreso) y unos insulsos petit-fours. La comida merecía otro final.
El servicio, amable, pero no muy entrenado para lo esperable.
En general, un menú muy bien ejecutado y delicioso, pero con algún fallo en la puesta en escena.
La apuesta del cocinero por bajar precios y acercarse a todos es encomiable, pero quizá haya aspectos que no deben recortarse tanto.
Eso sí, el mero hecho de que Juan Pablo Felipe haya cocinado para mí (porque ahí estaba, al pie del cañón) me hace un poco más feliz.
Holiday Inn Valencia
+34 963 03 21 00
Paseo De La Alameda, 38 <m> Amistat 5 Valencia, Valencia provincia, España 39.4632339983513 -0.357291698455811
www.holidayinn.com/hotels/us/es/valencia/vlcpa/hot...
guardado por 3 personas
ver más hoteles en Valencia
Grandes detalles
Hotel situado al lado de la Ciudad de las Artes y las Ciencias y a un paseo del centro de la ciudad.
Lo reservé a través de una agencia virtual y costó 54 € la noche en habitación doble y en régimen de sólo alojamiento.
El edificio ya es por sí mismo imponente.
Tras hacerme socio del Priority Club de la cadena se nos otorgó una habitación superior.
Cómoda cama de matrimonio y fantásticas almohadas (se puede elegir). Espacio agradable. Cortesía del hotel son botellas de agua e infusiones.
El baño es bastante grande y tanto jabón como champú huelen bien (suele ser inusual).
El personal fue especialmente amable.
En definitiva, un bonito hotel al que se suman buenos detalles y personal atento para conseguir que la estancia sea magnífica.
El francotirador lo descubrió en febrero de 2011
Les Rosiers
+33 5 59 23 13 68
32 Avenue Beau Soleil Biarritz, Francia 43.467675 -1.55337
guardado por 2 personas
Deleite
Este laureado restaurante fue el que elegí para una magnífica escapada a la bellísima ciudad de Biarritz.
Está lejos de la playa, del centro, así que el paseo abre el apetito.
Se sitúa en una bonita casa baja en un barrio residencial.
La estancia es casi perfecta, decoración escasa pero agradable, mesas separadas, sillas cómodas y buen gusto.
Mantelería de hilo, salvamanteles, cubertería de lujo y buenas copas.
Se ofrece carta, menú degustación a 72 € y menú del día a 36 €. Elegimos este último y le añadimos el plato de quesos (12 €).
En cuanto a vinos, carta larga, pocos vinos de bajo precio y grandes caldos. Me dejé aconsejar y escogí un vino francés de la zona de Faugères, Domaine Leon Barral 2006, que nos pareció buenísimo.
Comimos:
-Crema anisada de mejillones (realmente maravillosa, empezar así explica muchas cosas)
-Gazpacho de sandía y tomate, balsámico viejo y langostinos a la plancha (impresionante, equilibrado, ingredientes de mucha calidad)
-Pastilla de pichón, muselina de zanahorias y comino (inspiración marroquí magníficamente bien ejecutada, especiado con acierto, la muselina fue sublime)
-Quesos (de los Pirineos, incluyendo Blue Basque, pan y mermelada de cerezas, todo muy bueno, trozos de queso demasiado pequeños)
-Fondant de chocolate, corazón de confitura de leche, helado de caramalo, teja de cacahuete (empalagoso pero formidable, el helado era espectacular)
Un café mejorable y unos buenos petit-fours (gran hojaldre) dieron por finalizado el deleite.
El trato fue óptimo, muy profesional.
Estos sitios son los que uno recuerda cuando de grandes restaurantes se trata, por todo. Me fui con la sensación de haber pagado poco dado lo disfrutado.
El francotirador lo descubrió en agosto de 2010
Restaurante Callizo
+34 974 50 03 85
Plaza Mayor s/n Aínsa, Huesca provincia, España 42.417588 0.138713
guardado por 23 personas
Todo no vale
El restaurante está en la plaza Mayor de Aínsa, un enclave maravilloso y que te transporta a otros tiempos. Lo curioso de este sitio es que, en ese lugar, se atreva con la vanguardia. Tiene dos pisos, nos tocó el de abajo, el sitio era agradable. En las mesas no había platos pero sí flores. Vajilla y cristalería correctas. Manteles y servilletas de tela.
Las opciones culinarias eran un menú del día y su menú degustación (llamado "Tradición y Vanguardia" a 36 €), optamos por este último.
La carta de vinos mostraba vinos clásicos (predominando Somontano) con algún toque de originalidad no siempre conseguido, eso sí, a precios contenidos. Elegimos un Pétalos del Bierzo 2005, que se sirvió con excesiva temperatura.
Así pues, el menú constó de:
-Cocktail ( Chardonay Somontano con Amaretto, cítricos y menta, agradable)
-Dips (loto, pan de gambas y bocabits de bacalao, que eran las pieles fritas, con guacamole garam massala que estaba bueno pero poco especiado, curiosa presentación)
-¡Momento aperitivo! (Campari gelatinizado, helado de Martini, berberecho, mejillón, esferificación de aceituna y algún snack, creo que demasiado atrevido, era imposible de maridar y los sabores se tapaban unos a otros)
-Dos pinchos de primavera (rossignol y verduritas a la brasa de romero, nada especial, y colmenillas estofadas a la crema, original presentación, buen sabor)
-Tataki (de trucha del cinca, ajoblanco, aceituna negra del Bajo Aragón y perfume de pino, el plato estaba rico, especialmente el pescado pero no me gusta que en el plato haya cosas que no se comen, como una hoja de pino)
-Carpaccio (Foie-gras, manzana verde, sidra, el plato llegó muy frío y el foie era de poca calidad)
-Atadillos (borraja de la ribera del Ebro, vieira a la parrilla, burbujas de azafrán, con hielo seco consiguen un efecto óptico y olfativo que agrada, un buen plato)
-Merluza Thai (a la parrilla, tres pimientos verdes, sopa de coco, tandoori y jengibre, la sopa servida aparte era bastante insípida, el juego de texturas con los pimientos interesante, el punto del pescado era aceptable pero la gran cantidad de espinas no te dejaban disfrutarlo)
-Del país (costilla con ajaceite y espalda rustida en caserola con tomillo, de largo el mejor plato que tomamos, muestra del buen género de la zona y de buen hacer gastronómico)
-El hombre y la tierra ( postre de cuidada presentación, tarta de yogur con frutas en varias texturas, de lo más soso que he comido nunca)
-Amanecer en el bosque (chocolate en varias preparaciones, menta y frutas, de nuevo con el juego del hielo seco para crear bruma, bastante conseguido)
-Petit-fours (piña colada, gominolas, algodón de fresa y buñuelos de chocolate, muy agradables)
El café sólo correcto.
El servicio no fue incorrecto, pero de estos sitios se espera algo más de preparación en los profesionales.
En definitiva, un menú con altibajos, con exceso de creatividad copiada (si es que vale esa expresión) y falta de calidad en alguna materia prima.
De todas formas, hay mucho trabajo detrás de una comida como ésa, si se pulen esos excesos y se cuida la calidad y el mimo al producto, como en el caso del cordero, aparecen buenas maneras.
Soy un defensor de la creatividad en la cocina, pero todo no vale en su nombre.
Sr. Francotirador: ponga los pies en el suelo, las críticas exigencias que plantea quizás procedieran en un restaurante 2 o 3 estrellas con un menú de 200 o 300 €, están de totalmente de mas en un menú de 25 €, que además es creativo, de calidad, demás presentación soberbia, con mucho trabajo detrás, y en un restaurante que esta muy bien. Si realmente necesitas todos esos detalles para estar satisfecho, lo dicho: vete a un 2 0 3 estrellas y paga varios cientos de euros. La relación calidad-precio del callizo es 10, insuperable, no conozco ningún otro sitio en el mundo mejor por su precio.
Cinc Sentits
+34 933 23 94 90
Carrer d'Aribau 58 <m> Universitat L1 L2 Barcelona, Barcelona provincia, España 41.388332 2.159442
guardado por 27 personas
Restaurante de degustación
Cuando eliges comer en un restaurante de este nivel y de estos precios, uno teme sentirse defraudado. Lo que yo suelo pedir es creatividad y excelentes productos. Pues bien, aquí hay ambas cosas. Lo del precio siempre es discutible, pero la experiencia gastronómica es difícil de olvidar.
La decoración es muy minimalista, en un local largo y estrecho preparado con las mesas a los lados, en todas ellas una flor fresca y un original recipiente para la misma, se hace muy agradable,
Manteles y servilletas de hilo, cubertería elegante y cómoda,la vajilla muy bonita y original (porcelana de Limoges), vaso de agua Spiegelau y copas Riedel.
De aperitivo, mientras eliges, sirven unas aceitunas gordal aliñadas por ellos y unas almendras.
Las opciones son el Menú Esencia (46 €), el Clásico (65 €) y el Sensaciones (65 €). Ellos mismos se presentan como restaurante de degustación, nos inclinamos por el Sensaciones, que te permite probar más cosas. Se nos dio la opción de cambiar alguna cosa del menú y la de elegir queso o digestivo, optamos por lo primero.
La carta de vinos es extensa (pero no enorme), muy cuidada, con vinos curiosos e interesantes, denota saber hacer. Precios bastante moderados. Tras comprobar, con sorpresa, que no disponían de otro vino, que fue nuestra primera elección, elegimos un Acústic 2007 (D.O. Montsant), que fue una agradabilísima compañía de la comida.
El menú constó de:
-Chupito Cinc Sentits (jarabe de arce caliente, nata, sabayón de cava y escamas de sal), (atrevido y delicioso)
En este momento se sirvió pan y aceite. Las opciones eran pan blanco y de aceitunas, bacon y nueces, ambos espléndidos. El aceite, leridano, y la sal Maldon hacían una combinación perfecta.
-Pato con peras, crema de castañas, capuccino de trufa ( muy bueno, apropiado de aperitivo)
-Coca de foie gras, puerros glaseados, azúcar crujiente, arrope de cebollino (increíble, cualquier cosa que pudiera decir de él, por desmesurado que sea, se queda corto para describir lo que me pareció este plato)
-Arroz a banda, chipirones a la plancha, sofrito, alioli de azafrán (presentación muy curiosa, con el arroz a modo de albóndiga, delicioso)
-Atún rojo, agua de tomate ahumado, limón, sal de aceitunas negras (el agua servida en mesa corona un plato sencillo, pero con contrastes maravillosos)
-Cochinillo ibérico, manzana en dos texturas, ratafía (realmente conseguido)
-Queso "Blau de la Victoria", manzana verde, pan, miel de trufa blanca (un acierto de combinación, queso muy bueno)
-Naranjas (sanguina, navel, qumkuat, miel liofilizada), ( con peta-zetas y un vino de naranja llamado par gelatinizado, excelente y sofisticado)
-Chocolate con pan, aceite y sal (helado de aceite, flor de sal, coca de vidrio, nueces de macadamia) (un verdadero placer)
Para finalizar un exquisito café (2 €) servido con un original azucarero y unos petit fours (cremita de maracuyá y mango con espuma de coco y mini-magdalena de plátano) muy acertados.
El servicio del vino fue de sobresaliente (el único pero es no disponer de algún vino de la carta) con todos los detalles muy cuidados. Lo mismo sirve para los platos.
En definitiva, comer para disfrutar, que es lo que se viene a hacer a estos restaurantes. La cuenta es elevada, claro está, pero ya se sabe que es de necios confundir valor y precio.
valoraciones
etiquetas
- menú degustación
- madrid
- hotel
- barcelona
- menú del día
- marisco
- zaragoza
- menorca
- pescado
- marrakech
- menos de 30 €
- londres
- cocina creativa
- japonés
- sevilla
- tapas
- valencia
- hotel céntrico
- mahón
- roses
- bar de tapas
- córdoba
- huesca
- menú
- rioja alavesa
- andorra
- arroz
- barcelona provincia
- chino
- clásico
- donostia
- menos de 20 €
- riad
- rías baixas
- tarragona
- aínsa
- barbastro
- biarritz
- castro-urdiales
- centro
- chuleta
- cocina asiática
- costa brava
- essaouira
- freiduría
- galicia
- gastropub
- gourmet
- hamburguesas
- hostal
- informal

'me gusta'






























































'me encanta, uno de mis favoritos'



































