un museo estupendo en un lugar mágico
este museo es una pasada. en realidad no es que sea un museo, porque la casona donde se aloja el museo apenas tiene piezas de chillida, pero lo increible es el entorno: un gigantesco jardín en medio de guipuzcoa donde chillida dejaba envejecer sus gigantescas obras. el lugar es chulísimo y si te hace un día de sol (como yo tuve la suerte de tener cuando lo visité), es una experiencia inolvidable. está además muy bien montado: los guías son ¡encantadores! realmente apasionados por su trabajo y te contagian su entusiasmo. disfruté de lo lindo y está a quince minutos en coche de san sebastián!
soso y anodino
si quieres un hotel en san sebastián limpio, normalito sin muchas pretensiones y que no esté mal de precio (en el verano de 2005 una hab. doble costaba 109 euros), este hotel es una opción. no esperes nada especial: está a las afueras así que es silencioso, las habitaciones normales, los baños decentes y limpios, el servicio antipático, lento y a veces incluso diría un poco autista y los desayunos dejan bastante que desear. pero si no encuentras nada mejor, al menos podrás dormir bien, en una cama decente y ducharte en un buen baño
fencinar discovered this service :-)

