ViaVélez
+34 915 799 539
de cañeo por la zona del bernabeu
No puedo hablar de la cocina porque me tomé un vino (un verdejo estupendo por cierto) pero el local está bien puesto, es bonito aunque pequeño y está muy bien atendido. Volveré a probar la cocina porque la carta, corta pero con propuestas super interesantes, promete. Pero lo que sí he comprobado ya es que el sitio es carete carete: 3 cañas, un vino y 3 tapas, 18,50 euros.
tiene terraza pero el precio es del interior. En terraza aumentan los precios un 15%
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Homenaje Romano
No es barato. No es sencillo. Pero para darse un homenaje en una noche romana es la mejor alternativa. Los amplios sillones de cuero recuerdan un club inglés y quedan impecables en una sala desnuda de artificios donde todo está pensado para que vivas una experiencia inolvidable. Aquí se viene a comer (muy bien) y todo está al servicio no del cocinero (gracias a dios aquí no te sale nadie de la cocina a darte la brasa y que admires su infinito talento) sino del cliente: todo es cómodo, agradable y tranquilo. Las mesas son amplias y todas cuentan con unos preciosos candelabros de plata que son un ciervo tumbado.
El servicio es extraordinariamente amable, rápido y eficaz. El jefe de sala lo pone fácil para cualquier necesidad que puedas tener. Las raciones son enormes y el despliegue de la clásica cocina romana es maravillosa. Las mesas están atendidas continuamente y nunca falta pan, agua ni cualquier cosa que se te pueda ocurrir.
La carta es extraordinaria. Los rissotos son magníficos (el de boletus es fabuloso pero también está riquísimo el de parmesano). Entre las carnes hay una original propuesta: carne en hojaldre rellana de foie. Una bomba calórica pero está tan rico como suena. Me recordaba mucho al solomillo Wellinghton que ya no se encuentra en ningún sitio. El vino de la casa (22 euros) es estupendo y la oferta de licores de postre incluye mi favorito: el Passito de Panteleria. Lo más parecido a lo que debió ser la ambrosía.
No se me ocurren más adjetivos porque es de los mejores sitios donde he comido en Italia. Quizá uno más: caro carísimo
fencinar discovered this service :-)
Alberto Ciarla
+39 658 18688
Rest caro y bueno en pescados y mariscos
Tiene muy buenas críticas en las páginas de restauración italianas pero todas advierten que es caro, por encima de los 70-80 euros. Hay una opción de menu degustación (75 euros) que te permite probar varios pescados, mariscos y pastas de la casa. Abre solo para las cenas (20.30-12.30) y cierra casi todo el mes de agosto.
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El Viejo León
+34 913 100 683
excelente cocina, pésimas sillas
yo creo que con aquello de la invasión napoleónica y cierta manía que en españa se le tiene a los franceses hemos sufrido y sufrimos en madrid una carestía de restaurantes franceses. uno encuentra muchos, variados y excelentes italianos, japoneses, mexicanos, ya peruanos... pero franceses hay poquitos y el viejo león es un clásico; tenía muchas ganas de probarlo
el local es pequeñito, con una música extraña, mezcla de edith piaf (bien!) y otras irreconocibles (mal!). la carta cumple las expectativas de cocina francesa sin salirse una coma de las propuestas que uno espera en un bistrot: mucha variedad del pato y alguna otra cosa exótica. la cocina es magnífica, al menos lo que yo pedí: hacía mucho tiempo que no tomaba algo tan delicioso como el confit (el muslo del pato). Estaba delicioso! impecable.
El único problema serio que tiene este restaurante son las sillas. Son incomodísimas, hasta el punto que me tenía que levantar de vez en cuando para no terminar con la espalda fastidiada. Duras como piedras, con el respaldo ligeramente inclinado hacia adelante, no era capaz de encontrar una posición cómoda.
Para disfrutar de un vino francés tienes que pedir la botella entera; no tienen opción de copas excepto de un tintorro español que no estaba muy allá. Me sorprendió que al pedir un vino de postre la única alternativa era abrirme la botella entera para mí. ¿Cómo voy a beberme una botella de vino dulce yo solo? Mi pregunta fue respondida con otra: No esperará que para una copa de vino de postre le abra la botella. No sé, pensé que el vino de postre se pedía precisamente por copas. No conozco a nadie que se pimple una botella de moscatel, por ejemplo, pero igual hay gente así
Servilletas de tela y por supuesto se puede fumar para mi desgracia.
alta cocina nórdica en midtown
Aquavit por lo visto is the place to be en Nueva York. Se ha convertido en uno de los restaurantes de moda en la ciudad. Está especializado en cocina nórdica. Por supuesto la decoración, escandinava, está cuidada al máximo. El servicio es exquisito y te sientes muy bien atendido. La iluminación es espectacular. Da gusto cuando se nota que han cuidado hasta el más mínimo detalle, y la luz a veces se convierte en el mayor error de un local.
Me sorprendió el silencio. Es habitual en los sitios de moda de NY que la música sea atronadora hasta el punto de ser incapaz de poder mantener una conversación con la gente de tu propia mesa. Me parece absurdo pero no hay manera de evitarlo. Aquavit es totalmente diferente. Un silencio, una calma inaudita.
Se come super bien. Hay un menú del que escoges un primero, un segundo y un postre, vino aparte. No es barato (el menú sale por un precio fijo de 82 dólares) pero para ser el sitio de moda de NY me pareció razonable, sobre todo si lo comparas con los precios españoles. El agua es de VOSS, el que dicen el más caro del mundo. Lógicamente no paré de beber y beber ;-) Hay que añadir el 18% de propina, una pasta gansa pero que lo pagas por lo bien que te tratan
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Algarabía
+34 915 424 131
qué gran sitio!
Llevo años moviéndome por la zona y no me había percatado de la presencia de este increible restaurante, pequeñito, con muy pocas mesas y con uno de los mejores servicios que he vivido en mi vida. El local, abierto en 1995, está regentado por dos simpatiquísimas y encantadoras hermanas: Isabel (la maitre) y Pilar (la cocinera). Entre las dos, al alimón, llevan un restaurante de cocina riojana maravilloso. La cocina es magnífica, casera a más no poder, con propuestas inolvidables (las mejores manitas de cerdo de Madrid sin duda, un postre de manzana con crema de toffe que fue un descubrimiento) y una carta corta pero en la que me quedan aún muchos tesoros por descubrir.
El sitio está puesto con encanto y además de la cocina, fabulosa, me han dejado enganchado el caracter y la enorme calidez de sus dueñas. Eso sí, no vayas si no quieres compartir una charla amena y divertida con Isabel, dotada de una explosiva personalidad. Sin saber cómo acabas compartiendo confidencias con ambas hermanas pero como tienen tanta curiosidad y sabiduría es un placer disfrutar de su conversación.
No tienen zona de no fumadores, servilletas y manteles de tela y un pequeño reservado para unas 8-10 personas aprox. De precio medio-alto: unos 40 euros. Te hacen la factura, ¡a mano! todo legal eso sí pero hacía años que no veía una cosa tan curiosa
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Norte y Sur
+34 915 535 153
sí pero no
mira que tenía yo ganas de conocer el norte y sur; todos los comentarios juntaban dos palabras que me gustan y me hacen salivar: plancha y productos frescos. bueno son tres palabras pero en fin...
pues ya fui. y tengo sentimientos encontrados: qué tal está? muy bien; me gustó? pues no sé; repetiría? creo que sí, ya se lo que es y a lo que me tengo que atener, pero la primera experiencia fue un poco extraña y no me termino de aclarar
me gustó mucho lo que comí y cómo lo comí: productos de muy buena calidad, una estupenda materia prima cocinada de la forma más simple y sencilla: a la plancha, muy bien manejada por cierto
me gustó mucho el servicio, gente realmente simpática, agradable y con ganas de hacerte sentir cómodo.
no me gustaron otras muchas cosas:
- que no haya carta sino que te cantan lo que hay pero no lo que cuestan los platos: hay carabinerosgambaschopitossetascentolloalmejasmerocigalasnerorasvieiras... vale, bien, pero como no te vas a poner a pedir el precio de cada plato confías en que el sitio sea barato (tiene aspecto de ser realmente barato) y al final, cuando te traen la cuenta es cuando te pegas el susto: cena para 2 sin vino y sin cafes: 110 eurazos! ojo, no es nada barato
- lo feo que es el sitio: un bareto cutre y un comedor desmanejado; lo que no me importaría tanto si no fuera porque los precios son de restaurante de diseño
- el agobio del comedor: es pequeño, angosto y además dejan fumar sin medida. todo se llena de humo y es realmente desagradable por la mala ventilación y te amargan la cena
- el pan: parece una tontada pero soy muy panero y para mí es fundamental que el pan esté bueno o al menos comestible. que no fue el caso
- el baño: ya ni en las gasolineras lo tienen así
- el precio: si la cuenta va a ser alta espero un sitio de nivel; ¿me habría gustado más si me hubiese salido más barato? probablemente sí. hay cuentas que acepto pagar porque han hecho un esfuerzo por decorar el local, tenerlo bonito, bien gestionado, ventilado y con gusto; pero pagar una cantidad importante por cenar con manteles de papel en mesas acogotadas unas con otras, sin carta y con una cabeza de buey disecada como única decoración... pues me parece una pasada la verdad
aún así creo que volveré a por esos carabineros y a probar las gambas a la plancha, que se me escaparon por un fallo del camarero cantarín
Ainhoa
+34 913 082 726
cocina vasca clásica y de gran calidad
Cómo es posible que yo no hubiera estado nunca y ni siquiera el Ainhoa estuviera en 11870? Misterios de la ciencia, de usuarios despistados o de una graciosa pirueta del destino que me ha permitido ser el primer en meter este estupendo restaurante de cocina vasca. Situado en el cogollo de Madrid, a escasos metros de la plaza de Colón, Ainhoa por lo visto es un clasicazo que aún no conocía ni tampoco había oído hablar. Medio escondido por los árboles, hace esquina con Castellana y es más restaurante de negocios. Para mí tiene un enorme defecto: la clara preferencia por los fumadores, a los que reserva la mejor planta de las dos que tiene el local: la que está a pie de calle. Los no fumadores somos castigados a comer sin luz natural y en la planta del semisotano. Un asco
Cocina clásica vasca, sin grandes alborotos pero con una exquisita materia prima. Una propuesta alejada de la nouvelle cusines vasca y que apuesta por un servicio de toda la vida, eficaz sin ser relamidos, y una carta que no necesita traducción, con platos "de toda la vida". Seguramente no haya nada que no esté buenísimo pero a mí me sorprendió la impresionante merluza, probablemente la mejor de Madrid.
Servilletas de tela y mantel, también. No es barato (una comida normalita puede superar los 50 euros aprox) pero se paga lo que se come.
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rico cómodo y bien ubicado
No he ido a mediodía así que no sé nada del menú. He cenado una noche y mi experiencia ha sido fantástica. La cocina es exquisita. La presentación es cuidada y el servicio es muy esmerado. Están en todo momento atentos a las mesas y son rápidos en los cambios de platos. Me gustó especialmente el pulpo a la brasa, los muslos de pato al curry y unos riquísimos raviolis rellenas de gambas bien ricas. El bacalao ya fueron palabras mayores, de lo fresco y bien cocinado que estaba.
No sé si tienen zona de no fumadores porque fui a una cena de trabajo y la gente no fumó, algo de agradecer!
Repetiré
estupenda cocina
El Frontón III es un restaurante carete pero donde se come estupendamente bien. Menú de mercado, no hay sorpresas en la carta ni presentaciones espectaculares pero sí mucha honestidad, mucha artesanía. La carta, para empezar, se entiende, está en cristiano y no hay veleidades ni guiños barrocos. Los platos siguen la estela de la autenticidad: material de primera, preparaciones sencillas pero bien resueltas. El rape me encantó, una generosa ración de este pescado cocinado prodigiosamente. Cualquier plato está a muy buen nivel. La carta de vinos es gigantesca pero
El local es amplio y tiene una decoración conservadora, sin estridencias. Me sorprendió que con tanto espacio las mesas estén pegadas unas a otras y aún peor, que un lunes, con el restaurante casi vacio, nos pusieran otros clientes justo en la mesa de al lado. En la sala en la que estábamos, la primera, había varias mesas pero las dos ocupadas estaban pegadas una a la otra. Absurdo. El servicio es el clásico español: eficaz pero seco-seco. No se puede decir que no fueran rápidos ni eficaces, quizá incluso demasiado (intentaron retirar un plato de jamón de bellota que aún estaba medio lleno!) pero también desprendían ese nosequé un poco áspero. Pero ojo, profesionales son un rato.
Me invitaron y no sé cuál es el precio medio pero por la carta no creo que sea barato.

















