Una experiencia terrible
Diré lo positivo antes de poder valorar lo mucho de negativo que hay en este sitio. La decoración es espectacular. Realmente currada y con mucho detalle. Los camareros de las barras me parecieron encantadores, no así los especialmente antipáticos que sirvieron el cocktail de empresa por navidad en el que participé.
Y ya está. Hasta aquí todo lo positivo que puedo decir de un sitio que ha sido para mi un descubrimiento: no había conocido un lugar tan mal gestionado y donde sintiera en todo momento que me han engañado de una manera tan descarada. Hicimos recientemente la comida de navidad. En teoría un cocktail con 40 piezas por cabeza se convirtió en poco más que un vino español de medio pelo. Lo que tenía que haber sido una comida opípara, en la que salieran bandejas y bandejas de comida para dar de comer a 250 personas (en total tendrían que haber servido 10.000 piezas de comida. No llegaron a repartir ni una cuarta parte) se convirtió en una pesadilla en la que no haciamos más que beber. Yo creo que ahí está el truco: sacan mucha bebida para que la gente se pimple y así no tener que servir la comida comprometida. Realmente deshonesto por parte de la organización. Cuando pensábamos que empezábamos a comer, vemos que salen ¡bandejas de pasteles! Ya está, habíamos terminado. Probé menos de diez canapés. No volveré a probarlo. No lo recomiendo en absoluto y creo que que cualquiera que esté pensando organizar algo en Bangaloo realmente debería desechar la idea, si no le gusta que le tomen por idiota o quedarse con cara de panoli viendo como te engañan.

