alta cocina en Huesca
Cuando lo ves por fuera parece que vas a entrar en el típico asador de grandes carnes y humos. Una vez dentro la decoración es sofisticada y piensas ah pues no va a ser un asador. En realidad es uno de esos escasos restaurantes que gozan de la distinción de la Michelín (1 estrella) y creo que bien merecida. El local es bonito, muy cuidado, con muchos pequeños detalles de los que sorprenden (flores, luz, ambiente..). El servicio está atento y es ágil en los cambios y en atender las mesas. La carta es un poco (demasiado) liosa. Tengo ya cierta experiencia en leer cartas de restaurantes y la de éste tenía que preguntar varios platos y cómo se componían. No tienen menú degustación sino que por 55 euros (en junio 2009) te pueden preparar una serie de platos a elección del chef.
La cocina es magnífica. Muy currada y exquisita. Te desconciertan un poco con propuestas moleculares (aperitivos más propios de la cocina minimalista) y luego con otras propuestas contundentes. En general me gustó mucho. No es barato (precio medio 60 euros con media botella de vino).



































