una alternativa aceptable al Musashi
No soy el presidente del club de fans de Musashi (11870.com/pro/17588) pero reconozco que poco me falta. Cada nuevo japo que conozco y a pesar de que se que no debería hacerlo lo comparo mentalmente con el japotalego. qué le voy a hacer! Así que cuando el otro día ibamos pa el Musashi y mi amiga Silvia nos sugirió que cambiásemos por el Nagoya pensé por qué no.
Me gusta. No es el Musashi. Pero no está mal. El local es un poco desangelado pero el servicio es impecable, rápido y atento a cada gesto que sugiera que necesitas algo. Las camareras son encantadoras y super amables, hablando bajito y siempre sonriendo. Tardan en tomar la comanda pero luego me agobia que se acumule la comida de lo rápido que la sirven.
La carta es enorme. No sé si iba con hambre pero pedimos de todo y todo buenísimo. Quizá no repetiría el pollo con arroz por mi fidelidad a prueba de bombas con el pollo-don de Musashi. Pero el resto de lo que pedí (gyozas, varios makis y sushi) estaba bien rico.
Servilletas de papel y mantelillos de bambú. Una cosa buenísima es que el restaurante tiene justo enfrente un parking (caro de narices: menos de 2 horas nos salió por 6 euros). Cenar sale por unos 30 euros por cabeza. No es precisamente barato pero está en línea con otros japos.

