para volver a probar la carta
he ido a probar el menú del día y por poco menos de once euros he tomado un gazpacho flojito flojito (demasiado aguado para mí) y una rica paella. El sitio no tiene mucho encanto, con una mini barra y mesas para comer tan tan juntas que me ha tocado sufrir el mal de las piernas inquietas de mi vecino de espalda, que no se estaba quieto y me ha dado la comida pero ¡era imposible separarse de lo pegados que estábamos!
como dejan fumar, el típico ambiente un poco enrarecido por el humo. Pero creo que volveré a probar la carta, mucho más apetecible que un simple menú
Servilletas de tela, a ver si Jesús se anima a venir conmigo la próxima vez
fencinar discovered this service :-)

