tienda super pequeña, super chic, super glam y super cara
Todo lo que puedas necesitar para darte un homenaje "a la italiana" lo tienes aquí. Piensa cualquier producto que quieras de la cocina italiana y Cai te lo dará seguro: aceites, quesos, pasta fresca, pasta seca, salsas de mil tipos, trufas negras, trufas blancas, vinos, postres... No se me ocurre qué puedes no encontrar. El trato es magnífico y los precios están al nivel de la exclusividad, es decir que no es nada barato pero la experiencia de comer cualquier cosa de esta tienda merece la pena. Tienen las mejores salsas de pesto que he comido nunca y la pasta fresca es espectacular.
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Qué restaurante!
Tras años y años de oir hablar maravillas de este sitio, no había ido nunca. Reconozco que me daba pereza. Estoy más que cansado de sitios que se construyen sobre la abultada (y la mayoría de las veces injustificada) fama de su dueño. Pero en este caso la fama va pareja al sitio. Me encantó el Viridiana!
Es pequeño. Tiene una planta en puerta de calle y otro espacio mayor en el sotano. El espacio es abigarrado pero aún así hay la suficiente intimidad entre las mesas. El servicio es esmerado y muy atento. De repente ves a Abraham García paseando por las mesas pero sin ser el típico chef pesado que no espera un besamanos y ooohhss y aaaaahs a su paso. Simplemente se deja caer, echa un vistazo pero tiene asumido que la estella es el cliente, no el dueño.
La carta es grande, con guiños en la descripción de los platos. Me encantó la de la merluza "de pincho, aunque se podría decir de clavo por el precio". Este tipo de humor fino no lo había encontrado nunca.
La comida es fabulosa. No solo los míticos huevos con boletus y trufa que, por cierto, vaya trufa que tienen y qué exceso, se ponen a rayar y no se cortan a la hora de cubrir la yema. Aparte he tomado un pescado riquísimo y los solomillos y las carnes tenían una pinta estupenda.
Todo esto lo pagas: 100 euros (o más) por cabeza. Pero es de los restaurantes de los que sales con la sensación de que has comido como hacía mucho que no comías. Un Placer.
Una única pega: se puede fumar :(



