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El Rancho Madrid - Asador Argentino
+34 911 01 03 00
Paseo de los Melancólicos 77 <m> Pirámides 5 Madrid, Madrid provincia, España 40.4014378480135 -3.71799230575562
guardado por 53 personas
Excelente restaurante para amantes de la carne
El Asador Rancho Argentino es un muy buen restaurantes para amantes de la carne. Hay gran variedad de cortes típicos argentinos, aunque a los carnívoros yo les recomendaría el 'rib eye' completo al punto, seguro que les convencerá por su ternura y sobre todo por tener sabor a res y no a mero frigorífico. La carta es variada, lo que es un detalle para aquellos que no sean demasiado carnívoros. Pero no nos engañemos, aquí lo que les sale bien es la carne a la parrilla, el resto de opciones, aunque bienintencionadas baja el nivel. Brochetas, Verduras a la plancha y pescados no están a tanta altura, cosa normal.
El servicio excelente, suficiente para atender incluso en los momentos de mayor aforo, profesional, correcto, nada que alegar.
La decoración agradable, moderna pero no vanguardista, elegante pero no recargada. Mesas con separación suficiente y salones diferenciados.
Desde el punto de vista empresarial, admirable: Intenta abarcar el mayor número de clientes potenciales posible, aprovecha perfectamente las oportunidades de los medios y redes sociales (webs, twitter, facebook, ...), intenta fidelizar a su clientela mediante promociones, descuentos o sorteos,... Un ejemplo para estos tiempos de crisis.
Le doy 8,5 sobre 10.
Por problemas de espacio, opinión completa en:
fjredondo.com/blog/index.php/un-restaurante-para-carnivoros-asador-e...
La Pesquera
+34 914 64 16 12
Avda. de Portugal, s/n (Recinto Ferial Casa de Campo) <m> Lago 10 Madrid, Madrid provincia, España 40.4135723 -3.7322524
guardado por 9 personas
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La Pesquera Casa de Campo solo fachada
El restaurante La Pesquera Casa de Campo significó el desembarco en la capital de uno de los grupos hosteleros referentes en la Costa del Sol, sobre todo en Marbella de donde son originarios.
La Pesquera está situado en la zona conocida como “el Paseo de la Gastronomía”, la avenida de las Provincias de la Casa de Campo en el espacio que antiguamente ocupó el Pabellón de Toledo. Una réplica de la Puerta de la Bisagra da acceso al patio central y su fuente, recreando el estilo neoclásico de las casas solariegas toledanas. Alrededor del patio se encuentran cuatro salones privados con distinta decoración aunque con una denominación común, todos son muy recargados. Además durante el verano monta una terraza exterior bastante agradable y muy atractiva para las familias con niños ya que justo enfrente hay una zona infantil con columpios y toboganes.
Hasta aquí la impresión es bastante agradable, lástima que el resto no esté a la altura y que la Pesquera se quede en un restaurante con potencial sumamente mal utilizado.
Raciones escasas, cocina floja, servicio pésimo, camareros discutiendo unos con otros, lentos, olvidadizos, que desaparecen, … un restaurante para probarlo una y no más.
Este verano decidí visitarlo junto a unos amigos aprovechando una oferta que textualmente decía: “En cenas de Lunes a Jueves descuento del 25% sobre los precios de Carta”, sin más detalles ni letra pequeña.
Como la temperatura era agradable y había varios niños en el grupo nos decidimos por cenar en la terraza para que los más pequeños disfrutasen de los columpios mientras servían la cena.
La preparación de la mesa fue un desastre, faltaban tenedores, sobraban cuchillos, no traían los vasos, … La espera a que nos tomasen nota se nos hizo eterna. Las primeras cervezas tardaron siglos en llegar.
Dado que la fama del grupo La Pesquera se sustenta en las especialidades de la zona de Málaga nos decidimos por pedir platos para compartir como unos boquerones, chanquetes, calamares, chopitos, … y los famosos espetos de sardinas que preparan a la brasa sobre una parrilla en forma de barca típicas de las playas malagueñas.
Decepcionante es la palabra que mejor se ajusta a lo que nos sirvieron. Las raciones eran escasas, los espetos de sardinas llegaron casi crudos y estaban incomibles, los calamares duros, …
Y si floja era la comida de los mayores, los platos infantiles eran aún peores. Croquetas secas y una de las peores hamburguesas que he visto en mi vida. Hubo que permitirles que se dejasen la comida porque era lamentable.
Aun peor resultó el servicio. A pesar de que no había demasiados clientes, la esperas entre plato y plato se hacían interminables, los camareros se olvidaban de lo que les habías pedido, discutían entre ellos, en ocasiones desaparecían sin dejar rastro y una de las cosas que más odio, que pidas una segunda ronda de bebida y que por mucho que se lo recuerdes, tengas que comer a palo seco porque no llega nunca.
Finalmente cuando pedimos la cuenta e intentamos utilizar el vale descuento …
“Lo siento este cupón descuento no es válido”
“¿Y eso?
“Porque no puede utilizarse en la terraza”
“Si usted lo dice, pero en el vale no lo pone por ninguna parte”
“Además sólo es para platos de la carta”
“El libro ese grande que nos dio usted y que utilizamos para elegir los platos ¿no era la carta?
“Pues sí, pero los platos que han pedido no.”
“Ah, hay platos en la carta que no son de la carta, que complicado, ¿no?
“Que no vale y punto”
En fin, para no repetir. Desconozco qué tal son los restaurantes que el grupo la Pesquera tiene en Marbella y que le han dado la fama, pero desde luego con el local que han abierto en Madrid van a dilapidar su prestigio. Da la impresión que de lo único que se han preocupado es de la decoración, mientras que los aspectos que de verdad hacen que un restaurante funcione, cocina y servicio, han sido totalmente obviados.
Mercato Ballaró
+34 913 08 49 66
Calle Santa Engracia 24 <m> Bilbao 1 4 Madrid, Madrid provincia, España 40.4310349 -3.6970228
guardado por 67 personas
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Falla la insonorización hasta hacerlo insufrible
Allá por el año 2000 abrió sus puertas en Madrid un restaurante siciliano de la mano de dos socios, Angelo Marino y Angelo Loi en un local semiescondido en un primer piso de la calle Orellana junto a la plaza de Alonso Martínez. Ese local llamado la Taberna Siciliana se convirtió en uno de los sitios de moda entre los amantes de la cocina italiana.
En pleno éxito, el 2010 el local cerró sus puertas y unos meses después, Angelo Marino comenzó su nuevo proyecto. Mercato Ballaró, también cerca de la zona de Alonso Martínez un nuevo restaurante dividido en dos plantas, abajo una taberna más informal, de carta variable y precios comedidos y arriba una sala más elegante, de cocina más elaborada y precios más altos.
El restaurante toma el nombre del mercado más antiguo de Palermo y elabora una cocina italiana original que se sale bastante de los platos más clásicos.
Así como la planta de Taberna es agradable y una buena opción para tomar unas tapas diferentes, la planta de restaurante falla en su planteamiento. No es que la cocina sea mala, todo lo contrario, las pastas son estupendas, los platos son originales y las raciones son abundantes. No es que el servicio sea malo, son atentos y correctos. No es que los precios sean exagerados, al contrario son razonables y ajustados.
Entonces, ¿qué es lo que falla?
Mercato Ballaró está planteado como un restaurante íntimo, sin embargo no lo consigue sobre todo por sus graves problemas de acústica y es que el ruido hace imposible mantener una conversación sin que puedas culpar a que el local esté lleno o a que el resto de comensales sea especialmente bullicioso.
Por este motivo voy a dejarle en una valoración de 6 sobre 10.
fjredondo.com/blog/index.php/decalogo-del-buen-restaurante-aplicado-...
New York Burger
+34 917 70 30 79
Calle del General Yagüe 5 <m> Santiago Bernabeu 10 Madrid, Madrid provincia, España 40.4562921 -3.6926239
guardado por 445 personas
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Aspirante al título de Mejor Hamburguesa de Madrid
Hasta hace unos pocos años el trono de las mejores hamburguesas de Madrid era indiscutible y se lo llevaba Alfredo´s, sin embargo han surgido unos cuantos locales dispuestos a arrebatarle ese trono y a limpiar el nombre a estos filetes de carne picada.
Uno de estos restaurantes pretendientes al título de la mejor hamburguesería de Madrid es el New York Burger. que se encuentra en la zona norte de Madrid, muy cerca del Bernabeu y de la Plaza de Cuzco.
Relativamente nuevo, abrió en abril del 2009, apostó desde sus inicios por ser un local sin humo y poco a poco fue ganando popularidad y a llenar a diario, doblando mesas los fines de semana, lo que demuestra que cuando un sitio es bueno a la gente no le importa que esté prohibido fumar.
Acaba de cumplir dos años y lo celebró haciendo las cosas a lo ¡Grande!, para quién se atreva ofrece una super hamburguesa de 500 grs. (14,90 €), así como un postre anti-régimen, cheescake de dulce de leche (4,95 €).
TIPO DE COCINA.
Obviamente, al New York Burger se acude a comer hamburguesas. Su carta con dieciocho variedades de hamburguesas es todo un guiño a la ciudad de Nueva York tomando nombre de los barrios y lugares más emblemáticos de esta ciudad. Desde la más sencilla denominada como el propio local, New York Burger (con lechuga, tomate, cebolla a la brasa y pepinillos) a la españolizada, Quinta Avenida (con jamón serrano, tomate al horno y queso manchego) pasando por Queens, Bronx, Harlem, Brooklin, Soho o Central Park.
Y, ¿qué hace a estas hamburguesas especiales? No hay recetas mágicas, el secreto, según explican, es la calidad de la carne. Madurada por ellos mismos, picada diariamente en la cocina y aliñada con una receta secreta. El punto definitivo lo pone el aroma a brasas que les da su horno de carbón, frente a otros locales donde las hamburguesas se preparan a la plancha.
AMBIENTE Y DECORACION.
New York Burger sorprende desde fuera por ser un local de ventanas amplias, casi como si se tratase de escaparates, por lo que el casi siempre repleto interior se puede ver a la perfección.
El local está dividido en dos salas situadas una a nivel de calle y otra en la planta sótano.
El ambiente del restaurante es de estilo moderno, sencillo y acogedor. Mesas algo juntas a cuadros blancos y rojos, sillas blancas, paredes blancas y de ladrillo visto y cuadros de la ciudad de Nueva York. El ambiente un tanto ruidoso cuando está lleno, el precio del éxito.
La cocina queda a la vista lo que le da un punto de confianza en la calidad de su producto, la limpieza de sus instalaciones y la confianza en su personal.
Un detalle, no os perdáis el se amaños del baño. El único que realmente te seca las manos, los brazos y lo que le pongas por delante.
SERVICIO.
Servicio joven, informal pero atento y eficiente. No se cansan de repetir la cantinela sobre el punto de la carne, el tipo de pan y el acompañamiento de la hamburguesa y además lo respetan. Sirven rápido, pero sin atosigar para poder doblar mesas, aunque tampoco es un sitio recomendable para hacer sobremesa de café, copa y tertulia.
CARTA.
La carta imita una hoja del ficticio periódico “New York Burger Times” con sus secciones: entrantes, ensaladas, carnes a la brasa y las hamburguesas.
Los entrantes los esperados, jalapeños (6,80 €), fingers (6,90 €), aros de cebolla (6,50 €), nachos con guacamole (9 €).
La oferta de entrantes se completa con cuatro tipo de ensaladas (6,50 a 6,90 €).
Si por alguna extraña razón no quieres tomar hamburguesa hay cuatro tipos de sandwiches (pavo, pollo y jamón york) y un enorme hot dog (entre 6 y 8€). Además otras carnes a la brasa (costillas, steak o pollo).
Y por supuesto, las hamburguesas:
La primera tarea es elegir el tamaño entre la pequeña de 160 gramos (por 7,90€), la mediana de 250 gramos (por 9,90€) y la grande de 360 gramos (por 11,90€) o la especial aniversario XXL de 500 gramos (por 14,90€).
A continuación hay que decidirse por el tipo de pan entre el pan de hamburguesa tradicional, coronado con semillas de sésamo, o bien con el nuevo pan rústico, más firme y aderezado con semillas de amapola. Yo os recomendaría este último, el que menos se desmorona cuando empieces a hincarle el diente a tu hamburguesa.
La tercera tarea es elegir cuál de ellas basandote en los ingredientes que acompañarán a la hamburguesa dentro del bocadillo; desde los más normales (tomate, lechuga, queso, …) a otros más originales (guacamole, miel, salsa de arándanos, setas, …).
Cuarta tarea, el punto de la carne: casi crudas, poco hechas, al punto o muy hechas.
Y por último, los acompañantes en el plato: ensalada de col, patatas fritas o patata asada. En el caso de la patata asada tienes otra tarea más: con mantequilla o con queso philadelphia.
Una tarea agotadora hasta que tomas carrerilla para pedir una Broadway mediana al punto con pan de semillas de amapola y patata asada con queso philadelphia.
Para rematar la
Restaurante Balzac
+34 914 20 06 13
Calle de Moreto 7 <m> Banco de España 2 Madrid, Madrid provincia, España 40.4142452 -3.690377
guardado por 44 personas
Mejorando el servicio y postres sería excelente
Empecemos por mi valoración: Le doy 8 sobre 10.
En general, en el aspecto cocina estuvo bastante bien, original, elaborada, raciones dignas, el menú variado aunque algún plato mejor que otros. Lo más flojo, la parte de los postres. El local tranquilo, espacioso, decoración agradable. El servicio, bien por parte del jefe de sala, flojo por parte del camarero del salón principal al que faltaba entusiasmo y atención a los detalles. El ritmo correcto, ni demasiado atropellado, ni esperas interminables entre plato y plato. La relación calidad precio bastante buena. Recomendable para ocasiones especiales sin que se dispare el presupuesto en exceso.
Qué comí.-
Aunque el menú de caza que ofrece el restaurante es muy atractivo, la verdad que para cenar me pareció demasiado contundente y pesado (alubias con perdiz, venado, liebre, pato, ...).
Así que opté por el menú Balzac (40 €, Iva y bebida aparte), que os desgrano a continuación:
| Aperitivo de cortesía
Compuesto por hummus servido en cuchara de degustación (excelente) y paté de aceitunas (que me gustó algo menos).
| Ensaladilla rusa con yemas de erizo y huevas “crugientes.”
Lo primero una petición al encargado de la web del restaurante, por favor, “crujientes” se escribe con “j”, no con “g”.
Una plato sencillo como es la ensaladilla les sale bordado, de hecho el chef Gonzalo Omiste en alguna entrevista cita este plato como una de sus comidas favoritas. Sin embargo las huevas de erizo, en mi opinión, son demasiado abundantes y le restan gusto al plato porque su sabor se impone sobre el de la ensaladilla. A ver, se agradece la generosidad, pero creo que el plato quedaría más ponderado con la mitad de huevas de erizo y se apreciaría mucho mejor la estupenda interpretación de la ensaladilla rusa.
| Ensalada templada de pasta negra con salmonetes de roca y vinagreta de hierbas.
Soberbio, nada que alegar, estupendo el salmonete, sabrosa la pasta y genial el aliño. Un plato excelente.
| Habitas frescas con huevo de corral escalfado y virutas de jamón
Aquí debo reconocer que las habitas no es un producto que me entusiasme, sin embargo el punto que le da el jamón y la mezcla con el huevo escalfado hacen del conjunto un plato bastante sabroso. Un pero, a estas alturas de la comida, ya había acabado con el mini pan que me habían puesto y nadie nos ofreció más. Y será poco refinado, pero a mi las yemas de los huevos me piden pan a gritos. Un fallo de servicio, para mi gusto.
| Chipirones salteados con cebolletas, ajetes y trigueros.
Otro plato excelente, los chipirones me encantan, aquí los preparan deliciosos con un salteado que armoniza los sabores perfectamente. No puedo olvidar cada vez que tomo chipirones, el plato que nos sirvieron en el restaurante Abantal de Sevilla (una estrella michelín) que lleva un único chipirón, os lo juro, sólo uno y encima por comentarlo me llamaron tragaldabas.
| Magret de pato con salsa de mostaza vieja y endivias braseadas
Quizá uno de los platos que menos me convenció, algo grasiento, un poco duro, he probado magret mejores. La salsa de mostaza estaba bastante bien, pero las endivias sobran no aportan nada al plato.
| Buñuelo de chocolate y flan de piñones con helado de vainilla
Los postres me decepcionaron mucho. Sin duda lo más flojo de la comida. Un porción de flan corriente y moliente, sin ningún encanto, de restaurante de menú. Los piñones no están integrados en el flan sino que van por libre en una esquinita del plato. El buñuelo no es más que un pastelito del tipo bocadito de nata, pero relleno de chocolate, sin ningún misterio y el helado de vainilla tampoco era nada del otro mundo. Flojo, muy flojo el tema del postre.
Petit Fours
Minicookie de chocolate y bizcocho de almendra que nos sirvieron a pesar de no tomar café.
Vino.
Pétalos del Bierzo 2008 (25 euros), una D.O que me gusta bastante, es un tinto joven con poca crianza por lo que sabe más a frutas que a madera, intenso y a la vez suave. En tienda está en torno a los 15 euros, una vez más se cumple mi teoría de precio restaurante = precio en tienda + 10 euros.
Agua (3 euros)
Precio razonable.
Cerveza (3 euros)
Una manía personal, igual que me gusta saber que tipo de vino me sirven, con la cerveza me pasa algo parecido, me gusta saber si es de botella o de barril, si es Mahou, Aguila, internacional, ... eso de que la cerveza venga de la cocina en un vaso no me convence.
Total de la cuenta para dos comensales: 123 euros
Opinión completa en:
fjredondo.com/blog/index.php/decalogo-de-restaurantes-especiales-apl...
DiverXo
+34 915 70 07 66
Calle del Pensamiento 28 <m> Tetuán 1 Madrid, Madrid provincia, España 40.4588611 -3.6953244
guardado por 300 personas
La personal forma de cocinar de David Muñoz
Suelen decir que cuando acudes a un sitio con las expectativas muy altas, casi siempre acabas decepcionado. No es el caso, yo soy de los que piensan que para dejarte más de 60 euros en una cena, además de que el sabor sea excelente, le pides cierto grado de sorpresa, además de comer bien quieres que te sorprendan, que te sirvan algo que no hayas probado nunca y que te deje casi con la boca abierta. Y en este sentido DiverXO lo logra. La cocina de David Muñoz es original, imaginativa, trabajada y DELICIOSA. Cuesta ponerle peros. Hombre, son platos de los de “exquisitos pero escasitos” y quizá en algún plato me quedó la sensación que alguno de los ingredientes no aportaba nada al sabor por la mínima presencia que tenía (por ejemplo el alioli del Chill Crab era una gota, sin exagerar).
Sobre la composición del menú, eché en falta algún plato de carne, en un menú de cinco platos salados: mejillón, merluza, txangurro, gamba y setas. Pero de carne nada.
Otra pega para los aficionados al “maridaje” de platos y vinos es que el secretismo del menú te impide elegir de antemano, ni siquiera poniéndote en manos del sumiller que tampoco conoce exactamente lo que llegará a tu mesa (a nosotros nos preguntó si comíamos liebre y atún crudo y luego ninguna de las dos cosas nos fue servida). Como personalmente no soy muy maniático en este sentido, tampoco supuso gran problema para mi.
En muchos sitios critican el servicio de sala, a mi francamente me pareció correcto, es cierto que es joven e informal, pero la atención, presentación y explicación de los platos es espléndida, aunque dentro de que hay seis personas de sala e indistintamente se alternan, siempre hay quien le pone más entusiasmo que otro, pero en general, ninguna queja.
Sobre el tema de las reservas, lo comentado, es complicado conseguirlas, pero se me ocurren pocas alternativas para mejorar su gestión. Se agradece que llamen para confirmar la reserva hecha (sobre todo teniendo en cuenta que pasan 30 días desde que la haces hasta que vas), pero creo que con una llamada es suficiente. Si te van a dejar plantado da igual llamar una vez o veinte veces.
En cuanto a la prohibición de tomar fotografías y el hecho que no te den el menú que comiste, en mi opinión le perjudica más de lo que le favorece. Son platos muy vistosos y esa publicidad gratuita que los clientes le damos yo creo que sólo ayuda. Tanto empecinamiento en impedir que se publiquen fotografías al final lo que consigue es algún comensal encabronado.
Puesto a buscarle algún defecto más o más bien digamos cosas mejorables podría decir que unos pocos minutos de relaciones públicas de David no le perjudicarían. Aunque su lugar de trabajo sea la cocina. También, una cortesía final invitando al café, té o algún licor siempre te dejan un mejor recuerdo de la atención recibida.
¿Repetiría en Diverxo? Sí, sin duda, pero lo que de verdad me encantaría es colarme en la cocina y verles trabajar, tiene que ser un espectáculo tan gratificante como degustar sus platos.
Un último detalle, el aumento del precio de los menús me parece exagerado. Es posible que estuviese muy ajustado y necesitase una revisión al alza, pero subir un menú 40 euros (más de un 40%) de golpe y sin variar en nada la composición del mismo me deja la sensación de que tanto premio y tanta popularidad se les ha subido a la cabeza. Saben que tienen demanda y están dispuestos a exprimirla. ¿A vosotros no os queda una sensación parecida?
Por cuestiones de espacio, la opinión completa en:
fjredondo.com/blog/index.php/decalogo-de-un-restaurante-especial-apl...
Restaurante Viavélez
+34 915 79 95 39
Avenida del General Perón 10 <m> Estrecho 1 Madrid, Madrid provincia, España 40.4524319 -3.6978877
guardado por 87 personas
Excelente restaurante
Viavélez es una taberna-restaurante que aterrizó en Madrid en el año 2007 de la mano de un reputado chef, Paco Ron, quien había triunfado años antes en la localidad asturiana del mismo nombre, donde consiguió una estrella michelín, siendo el primer restaurante de aquella comunidad en conseguir este reconocimiento.
Empecemos por la nota: Le doy ocho y medio sobre diez (para que luego me llamen exigente, gruñón, quisquilloso, tragaldabas y cosas peores). En general este restaurante ha cumplido con lo que yo buscaba a la perfección, por ponerle algún pero, el precio. No es precisamente barato, aunque tampoco tan caro como otros de similar o peor nivel.
Viavélez es taberna y restaurante. En el piso superior está la taberna, con unas pocas mesas, taburetes altos, decoración moderna y recorrida por una barra circular en la que se sirven pinchos, canapés, brochetas, guisos algo más elaborados que una taberna de barrio y algo más sencillos que la carta del restaurante, aunque algunos de los platos se repiten (a precios más reducidos en la taberna), por lo que una opción muy recomendable si os apetece probar algo en particular sin que la cartera eche a temblar es visitar la planta superior de Viavélez. Además en verano tiene una terraza en la calle agradable, aunque algo pegada a la carretera en una zona con bastante tráfico.
En la planta baja está el comedor, pequeño, con capacidad para 28-30 comensales.
La decoración algo minimalista y un poco fría, paredes color hueso desnudas, sin cuadros ni otros adornos, tan solo una pequeña vitrina con una vajilla decorada. Las mesas están suficientemente separadas, lo que confiere bastante intimidad. Iluminación tenue, pero sin ser oscura. Mesas bien vestidas, manteles marrones, servilletas de tela y con cierto toque de elegancia sin estar recargado.
Al ser una sala pequeña, no hay posibilidad de que haya zona de fumadores y zona de no fumadores diferenciada. Sólo podía ganar uno y ha sido ... NO fumadores.
La sala completa del restaurante es para No fumadores, en la taberna de la planta superior, en cambio, sí está permitido fumar.
El servicio fue profesional, cercano y agradable. Dado que sólo estaban ocupadas tres mesas, se bastó una persona sola para atendernos sin problemas, quiero imaginar que cuando la ocupación es mayor hay más personal de sala.
Cambio de cubiertos con cada plato, diferentes tipos de vajilla, siempre de corte moderno, pero funcional (nada de cubiertos imposibles y platos incómodos) copas adecuadas al tipo de vino que se ofrecía, ... impecable.
Las explicaciones con los platos adecuadas, presentaba el plato con su composición sin agobiarte con largas explicaciones sobre su preparación, a no ser que las pidieses, en cuyo caso las daba con el entusiasmo del que está orgulloso de su trabajo.
Conclusión:
Bien es verdad que yo salí muy satisfecho, que me encantó lo que comí, que el servicio fue impecable, que el entorno y la decoración eran elegantes sin ser recargados, ... pero, hoy por hoy, cuesta pagar ese precio por sabores clásicos y platos tradicionales, aunque tengan ese punto personal que les da el buen hacer de Paco Ron. Parece que para dejarte más de 60 euros en una cena además de que el sabor sea excelente, le pides cierto grado de sorpresa, además de comer bien quieres que te sorprendan, que te sirvan algo que no hayas probado nunca y que te deje casi con la boca abierta.
Creo sinceramente que de los restaurantes de “alta cocina” que he visitado en los últimos años ha sido donde mejor he comido, sabores excelentes, raciones generosas, buen servicio, ... repetiría con gusto. Yo desde luego lo recomiendo a todos los que puedan permitirse el lujo de dejarse 70-80 euros por cabeza en una comida o una cena.
Por problemas de espacio: Opinión completa en fjredondo.com/blog/index.php/decalogo-de-los-restaurantes-especiales...
Taberna El Mollete
+34 915 47 78 20
Calle de la Bola 4 <m> Ópera 2 5 Madrid, Madrid provincia, España 40.419893 -3.710549
guardado por 114 personas
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Quizá darle la categoría de restaurante sea demasiado, sería más justo llamarlo Taberna. Es un pequeño local familiar que según cuentan perteneció al célebre bandolero Luis Candelas y que cuando éste fue ajusticiado pasó a cargo de la familia Mollet y de aquí su nombre “El Mollete”.
Ojo, no admite el pago con tarjeta (sólo efectivo)
TIPO DE COCINA.-
Sencilla y casera , buenas materias primas y algún toque moderno o creativo como la tortilla de callos o las carrileras al oloroso.
AMBIENTE Y DECORACION.-
Local pequeño tirando a minúsculo. A la entrada tiene una barra con bastante espacio para tomar unas cañas y unas raciones. Subiendo las escaleras hay un pequeño altillo con seis mesas para dos comensales. Paredes de ladrillo visto desnudas, algunas fotos de “famosos” que han visitado el local.
Imprescindible reservar si queréis aseguraros una mesa.
NO FUMADORES.-
No tiene.
SERVICIO.-
Correcto, amable, aunque con un toque de exceso de confianza como el hecho de que no haya carta y que no puedas ver los precios.
A LA CARTA.-
No hay una carta propiamente dicha. El camarero te recita las raciones y pides. De precio, pides a ciegas aunque las raciones oscilan entre 8 y 10 euros. Lo mismo para los vinos. Si tienes suerte a la entrada hay una pequeña pizarra con dos o tres raciones (y sus precios).
Caramelos de Morcilla
MENU DE MEDIODIA.-
Tiene un menú de mediodía a diez euros que está bien, aunque si sólo venís en una ocasión os recomendaría pedir de raciones.
LO QUE QUE COMI.-
Para dos personas, tres raciones (8 euros cada una) y media de vino (10 euros), total 17 euros por cabeza me parece una excelente relación calidad, cantidad y precio.
La comida, exquisita., platos sencillos, caseros aunque con un toque de modernidad.
De lo que comí, lo mejor los huevos rotos, un plato sencillo, pero que solo en algunos locales se eleva a plato excepcional, con tres huevos fritos en abundante y excelente aceite, patatas caseras (no congeladas) y con una sorpresa: pimentón, un toque original (y que les pienso copiar cuando lo haga en casa). Caramelos de morcilla, buenos, pero más sencillos, son morcilla de Burgos envueltos en pasta brick. Croquetas de gorgonzola, muy ricas, caseras y originales.
Huevos Rotos
Me quedé con ganas (para la próxima ocasión ) de probar las mollejas con boletus, las chistorras, los saquitos de queso de cabra y las carrilladas.
El vino, una botella pequeña de Ribera de Duero, excelente (10 euros).
VALORACION FJREDONDO.-
A pesar de su diminuto tamaño, de la confianza ciega que hay que tener al no existir carta, el local me gustó. Uno de los sitios de tapas con mejor relación calidad, cantidad y precio que he visitado en Madrid, especialmente teniendo en cuenta la zona donde está situado, a unos pocos metros del Senado y del Teatro Real. Voy a ser generoso (para que luego digan), le doy 8 sobre 10.
El Arrozal
+34 913 65 39 09
Calle de Segovia 13 <m> La Latina 5 Madrid, Madrid provincia, España 40.41375 -3.711312
guardado por 9 personas
Mi arrocería favorita del Madrid de los Austrias
TIPO DE COCINA.-
Ubicada en el Madrid de los Austrias se trata de una arrocería clásica con precios comedidos agradable, bastante grande y algo irregular, algunas veces sales satisfecho, otras decepcionado.
AMBIENTE Y DECORACION.-
A la entrada encontramos una barra muy útil como punto de encuentro de los comensales y para tomar una cañita antes de pasar a los salones.
El restaurante dispone de 3 salones de tamaño similar con unas diez o doce mesas y capacidad para 50 comensales cada uno. Paredes en ocre y decoración con antigüedades tipo casa de tu abuela: máquinas de escribir y de coser, planchas, braseros, jarrones, muebles rústicos, platos pintados a mano, reproducciones de cuadros de Dalí.
Con buen tiempo se puede comer en su terraza en la calle Segovia a un paso del Viaducto.
SERVICIO.-
Correcto, no excesivamente formal y mejor o peor en función del camarero que te toque. Aceptable, en general.
A LA CARTA.-
Entre los entrantes yo os recomendaría las croquetas de la Casa de Jamón Ibérico y Pollo, la sepia y los pimientos asados.
Tiene tres o cuatro carnes y otros tantos pescados, pero lo suyo es que si vas a una arrocería, te pidas un arroz, ¿no?
Presume de preparar hasta 45 tipos de arroz por encargo aunque en la carta sólo hay una docena:
Arroz con Bogavante
Arroz con Langosta
Arroz a Banda
Arroz Negret
Arroz con Costra
Arroz de Setas con Magro
Arroz con Nécoras Arroz Caldoso Marinero
Arroz del Campo
Paella de Verduras
Paella de Verduras con Magro
Paella Valenciana
Paella de Mariscos
Paella Mixta
A mi me gustan el caldoso y el de setas con magro, que me parecen bastante originales y que se salen de la tónica general.
Los postres no son gran cosa (fruta, flan, natillas, tarta, helado, …)
Dispone de un menú especial para Celiacos y esto, que parece una tontería, le da bastante clientela porque no hay demasiados sitios en Madrid que den una opción para las personas con este problema. La última vez que fui solo tenía dos mesas ocupadas y una de ellas era un grupo de celiacos.
El precio medio es de unos 20-25 euros más la bebida (salvo que optes por el arroz con bogavante, lo cual te sube la cuenta a casi el doble).
MENU DE MEDIODIA.-
De lunes a viernes tiene un menú de mediodía con excelente relación calidad precio (12 euros), compuesto por un entrante (sopa, ensalada) poco original, pero suficiente para entretenerte y un arroz que va variando cada día y que se prepara en el momento.
Ojo, probablemente cuando os sentéis os den la carta y no os mencionen que tienen menú si no se lo recordaís. Esto es algo que me sucede con bastante frecuencia en muchos restaurantes, si cuela, cuela.
La ocupación entre semana suele ser bastante escasa con lo que os atenderán muy bien.
LO QUE QUE COMI.-
He visitado este restaurante en bastantes ocasiones y, aunque presume de poder afrontar hasta 200 servicios a un tiempo, os recomendaría que si veis el restaurante lleno, os marchéis. Mi experiencia los días en que el restaurante estaba a pleno rendimiento ha sido nefasta, esperas interminables, arroz duro, …
Para una primera visita os recomendaría que optaseis por el menú degustación (20 euros sin bebida) que consta de:
Pimientos Asados con Pan Tostado
Sepia
Paella Mixta
Sorbete del Tío Barret (el sorbete de cava y limón de toda la vida)
La paella mixta puede sustituirse por otro tipo abonando un pequeño suplemento.
VALORACION FJREDONDO.-
Mi madre siempre me dice que haciendo exactamente lo mismo, unas veces el arroz sale extraordinario y otras horrible. Esta es la sensación que tengo con este restaurante, en ocasiones he salido enormemente satisfecho, mientras que en otras, el cocinero no ha estado tan inspirado.
Sí que he notado que los días que el restaurante estaba lleno, la calidad era muy deficiente, en cambio cuando no había demasiada gente las paellas son mucho mejores. En promedio yo le daría un 7 sobre 10. El precio me parece muy interesante y, aun no siendo el mejor arroz que he probado en mi vida, en general es bastante aceptable.
Abantal
+34 954 54 00 00
Calle Alcalde José de la Bandera 7 - 9 Sevilla, Sevilla provincia, España 37.387821 -5.983628
guardado por 13 personas
Pequeña decepción
Abantal define su cocina como “Cocina Andaluza Creativa”. En mi opinión se ajusta más al adjetivo de creativa que al de andaluza.
Su web anuncia “Sabor, creatividad, textura, cocción, presentación, estética del plato y guarnición son algunos de los puntos claves de nuestra oferta gastronómica.”
Y cierto es, la presentación es extremadamente cuidada, la técnica en los platos principales impecable. Julio Jiménez practica una cocina elaborada, experimenta con nuevos sabores y texturas pero sin extravagancias. Hasta aquí, nada que reprochar, todo lo contrario.
Sin embargo ...
Mi experiencia fue decepcionante. ¿Por qué? Por el minimalismo en las raciones llevado al extremo. Bien entendido que no esperaba encontrar chuletones de un asador vasco, ni menús pantagruélicos, pero todo tiene un límite y , en mi opinión, Abantal rayó en la cicatería. Haciendo una comparativa con los últimos sitios que he visitado de un corte y estilo similar al tipo de oferta que se supone ofrece Abantal, el local de Julio Jiménez, suspende.
LO QUE COMÍ.
Durante la cena no pude dejar de pensar en una parodia del dúo Gomaespuma para una campaña de banca por internet en la cual un personaje relata el menú de la comunión de su hija: “El menú fue grano de mostaza con reducción de Pedro Ximenez ... hambre pasamos un rato, pero todo mu bonito, los platos preciosos, las soperas enormes que parecía jacuzzis, ...”
Pues esa fue más o menos la sensación con la que me quedé. Insisto en que esperaba que la elaboración y la calidad de las materias primas primase sobre el tamaño, pero todo tiene un límite, entre el entrecot que no cabe en el plato y el “grano de mostaza” hay un término medio. En fin, paso a desglosar el menú de siete platos maridado que fue por el que opté, mis disculpas porque no recuerdo el nombre exacto de alguno de los platos.
Aperitivo de bienvenida-
- Tira de hoja de yuca
(Bastante insípido de sabor y de tamaño, grosor y forma similar a un tallarín antes de su cocción)
- Membrillo con queso camembert
(Bocado sencillo y con el tamaño de una porción de quesito saldrían cuatro raciones)
- Una especie de aperitivo japonés del cual no recuerdo el nombre y de tamaño similar a media patata frita del tipo chips.
Plato 1 -Aperitivo-
Espuma de patata con aceite de hinojo y codorniz.
(Servido en un vaso de aperitivo, algo más suave que un puré de patata, aromatizado por un buen aceite de oliva, perfumado de hierbas aromáticas y coronado por dos minipedacitos de codorniz que apenas se hacía notar. Correcto, pero no emocionante y, por mucha coba que intentases darle, en tres cucharaditas de café, habías dado cuenta de él)
Plato 2 - Entrante Primero-
Foie de pato con reducción de Pedro Ximenez y pan negro de frutos silvestres
(Una pequeña ración de un buen foie del tipo micuit, la reducción de Pedro Ximenez la justa para adornar el plato y el pan partido tan fino que se podía ver al trasluz. Un plato correcto, la materia prima - foie- de primera calidad, pero la elaboración sencilla, quizá lo mejor fuese el pan).
Maridaje de vino: Un vino generoso creo que de la zona de Yecla (Alicante) elaborado con uva monastrell muy madura que le daba un sabor dulce sin empalagar. Sorprendente y muy recomendable.
Plato 3.- Entrante Segundo
Chipirón con tomate y salsa de albahaca.
(Plato de excelente técnica y cuidada presentación, nada que reprocharle salvo que si en vez de un chipirón, ponen dos, hubiese ganado el plato).
Maridaje de vino: Un cava correcto sin más, aunque no soy muy aficionado a los espumosos por lo que mi opinión quizá sea un tanto injusta.
Plato 4 - Principal de Pescado-
Pargo asado con salsa de compota de manzana
(Buen sabor, muy conseguido, de nuevo mi pega viene por lo minimalista de la ración).
Maridaje de vino: Un rueda sorprendente, pues no está elaborado con la tradicional uva verdejo (como el 99% de los vinos de esta denominación de origen) sino con otra variedad (creo que sauvignon blanc). Aroma y sabor a flores espectacular, un grato descubrimiento y mi aplauso al sumiller.
Plato 5 - Principal de Carne-
Chivo con estofado de peras y queso de cabra fundido
(Presentado en forma de cilindro, deshuesado, excelente, un plato muy conseguido y original. La guarnición casi, casi simbólica: una cucharadita de puré de pera y el queso fundido había que buscarlo con lupa).
Maridaje de vino: Un rioja joven bastante normalito. Aquí las explicaciones del sumiller sobre la elección de este vino no me convencieron en absoluto, creo que al plato le hubiese venido mucho mejor un vino con más sabor a madera.
Plato 6 - Prepostre -
Helado de canela con crema de arroz con leche.
(Muy lograda la crema, el helado algo menos, el tamaño diminuto, como no)
Plato 7 - Postre-
Una especie de gelatina de chocolate con café y helado de menta.
(Muy decepcionante, no me gustó ni la textura ni la combinación de sabores)
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