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New York Burger
+34 917 70 30 79
Calle del General Yagüe 5 <m> Santiago Bernabeu 10 Madrid, Madrid provincia, España 40.4562921 -3.6926239
guardado por 445 personas
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Aspirante al título de Mejor Hamburguesa de Madrid
Hasta hace unos pocos años el trono de las mejores hamburguesas de Madrid era indiscutible y se lo llevaba Alfredo´s, sin embargo han surgido unos cuantos locales dispuestos a arrebatarle ese trono y a limpiar el nombre a estos filetes de carne picada.
Uno de estos restaurantes pretendientes al título de la mejor hamburguesería de Madrid es el New York Burger. que se encuentra en la zona norte de Madrid, muy cerca del Bernabeu y de la Plaza de Cuzco.
Relativamente nuevo, abrió en abril del 2009, apostó desde sus inicios por ser un local sin humo y poco a poco fue ganando popularidad y a llenar a diario, doblando mesas los fines de semana, lo que demuestra que cuando un sitio es bueno a la gente no le importa que esté prohibido fumar.
Acaba de cumplir dos años y lo celebró haciendo las cosas a lo ¡Grande!, para quién se atreva ofrece una super hamburguesa de 500 grs. (14,90 €), así como un postre anti-régimen, cheescake de dulce de leche (4,95 €).
TIPO DE COCINA.
Obviamente, al New York Burger se acude a comer hamburguesas. Su carta con dieciocho variedades de hamburguesas es todo un guiño a la ciudad de Nueva York tomando nombre de los barrios y lugares más emblemáticos de esta ciudad. Desde la más sencilla denominada como el propio local, New York Burger (con lechuga, tomate, cebolla a la brasa y pepinillos) a la españolizada, Quinta Avenida (con jamón serrano, tomate al horno y queso manchego) pasando por Queens, Bronx, Harlem, Brooklin, Soho o Central Park.
Y, ¿qué hace a estas hamburguesas especiales? No hay recetas mágicas, el secreto, según explican, es la calidad de la carne. Madurada por ellos mismos, picada diariamente en la cocina y aliñada con una receta secreta. El punto definitivo lo pone el aroma a brasas que les da su horno de carbón, frente a otros locales donde las hamburguesas se preparan a la plancha.
AMBIENTE Y DECORACION.
New York Burger sorprende desde fuera por ser un local de ventanas amplias, casi como si se tratase de escaparates, por lo que el casi siempre repleto interior se puede ver a la perfección.
El local está dividido en dos salas situadas una a nivel de calle y otra en la planta sótano.
El ambiente del restaurante es de estilo moderno, sencillo y acogedor. Mesas algo juntas a cuadros blancos y rojos, sillas blancas, paredes blancas y de ladrillo visto y cuadros de la ciudad de Nueva York. El ambiente un tanto ruidoso cuando está lleno, el precio del éxito.
La cocina queda a la vista lo que le da un punto de confianza en la calidad de su producto, la limpieza de sus instalaciones y la confianza en su personal.
Un detalle, no os perdáis el se amaños del baño. El único que realmente te seca las manos, los brazos y lo que le pongas por delante.
SERVICIO.
Servicio joven, informal pero atento y eficiente. No se cansan de repetir la cantinela sobre el punto de la carne, el tipo de pan y el acompañamiento de la hamburguesa y además lo respetan. Sirven rápido, pero sin atosigar para poder doblar mesas, aunque tampoco es un sitio recomendable para hacer sobremesa de café, copa y tertulia.
CARTA.
La carta imita una hoja del ficticio periódico “New York Burger Times” con sus secciones: entrantes, ensaladas, carnes a la brasa y las hamburguesas.
Los entrantes los esperados, jalapeños (6,80 €), fingers (6,90 €), aros de cebolla (6,50 €), nachos con guacamole (9 €).
La oferta de entrantes se completa con cuatro tipo de ensaladas (6,50 a 6,90 €).
Si por alguna extraña razón no quieres tomar hamburguesa hay cuatro tipos de sandwiches (pavo, pollo y jamón york) y un enorme hot dog (entre 6 y 8€). Además otras carnes a la brasa (costillas, steak o pollo).
Y por supuesto, las hamburguesas:
La primera tarea es elegir el tamaño entre la pequeña de 160 gramos (por 7,90€), la mediana de 250 gramos (por 9,90€) y la grande de 360 gramos (por 11,90€) o la especial aniversario XXL de 500 gramos (por 14,90€).
A continuación hay que decidirse por el tipo de pan entre el pan de hamburguesa tradicional, coronado con semillas de sésamo, o bien con el nuevo pan rústico, más firme y aderezado con semillas de amapola. Yo os recomendaría este último, el que menos se desmorona cuando empieces a hincarle el diente a tu hamburguesa.
La tercera tarea es elegir cuál de ellas basandote en los ingredientes que acompañarán a la hamburguesa dentro del bocadillo; desde los más normales (tomate, lechuga, queso, …) a otros más originales (guacamole, miel, salsa de arándanos, setas, …).
Cuarta tarea, el punto de la carne: casi crudas, poco hechas, al punto o muy hechas.
Y por último, los acompañantes en el plato: ensalada de col, patatas fritas o patata asada. En el caso de la patata asada tienes otra tarea más: con mantequilla o con queso philadelphia.
Una tarea agotadora hasta que tomas carrerilla para pedir una Broadway mediana al punto con pan de semillas de amapola y patata asada con queso philadelphia.
Para rematar la
El Rancho Madrid - Asador Argentino
+34 911 01 03 00
Paseo de los Melancólicos 77 <m> Pirámides 5 Madrid, Madrid provincia, España 40.4014378480135 -3.71799230575562
guardado por 53 personas
Excelente restaurante para amantes de la carne
El Asador Rancho Argentino es un muy buen restaurantes para amantes de la carne. Hay gran variedad de cortes típicos argentinos, aunque a los carnívoros yo les recomendaría el 'rib eye' completo al punto, seguro que les convencerá por su ternura y sobre todo por tener sabor a res y no a mero frigorífico. La carta es variada, lo que es un detalle para aquellos que no sean demasiado carnívoros. Pero no nos engañemos, aquí lo que les sale bien es la carne a la parrilla, el resto de opciones, aunque bienintencionadas baja el nivel. Brochetas, Verduras a la plancha y pescados no están a tanta altura, cosa normal.
El servicio excelente, suficiente para atender incluso en los momentos de mayor aforo, profesional, correcto, nada que alegar.
La decoración agradable, moderna pero no vanguardista, elegante pero no recargada. Mesas con separación suficiente y salones diferenciados.
Desde el punto de vista empresarial, admirable: Intenta abarcar el mayor número de clientes potenciales posible, aprovecha perfectamente las oportunidades de los medios y redes sociales (webs, twitter, facebook, ...), intenta fidelizar a su clientela mediante promociones, descuentos o sorteos,... Un ejemplo para estos tiempos de crisis.
Le doy 8,5 sobre 10.
Por problemas de espacio, opinión completa en:
fjredondo.com/blog/index.php/un-restaurante-para-carnivoros-asador-e...
Restaurante Balzac
+34 914 20 06 13
Calle de Moreto 7 <m> Banco de España 2 Madrid, Madrid provincia, España 40.4142452 -3.690377
guardado por 44 personas
Mejorando el servicio y postres sería excelente
Empecemos por mi valoración: Le doy 8 sobre 10.
En general, en el aspecto cocina estuvo bastante bien, original, elaborada, raciones dignas, el menú variado aunque algún plato mejor que otros. Lo más flojo, la parte de los postres. El local tranquilo, espacioso, decoración agradable. El servicio, bien por parte del jefe de sala, flojo por parte del camarero del salón principal al que faltaba entusiasmo y atención a los detalles. El ritmo correcto, ni demasiado atropellado, ni esperas interminables entre plato y plato. La relación calidad precio bastante buena. Recomendable para ocasiones especiales sin que se dispare el presupuesto en exceso.
Qué comí.-
Aunque el menú de caza que ofrece el restaurante es muy atractivo, la verdad que para cenar me pareció demasiado contundente y pesado (alubias con perdiz, venado, liebre, pato, ...).
Así que opté por el menú Balzac (40 €, Iva y bebida aparte), que os desgrano a continuación:
| Aperitivo de cortesía
Compuesto por hummus servido en cuchara de degustación (excelente) y paté de aceitunas (que me gustó algo menos).
| Ensaladilla rusa con yemas de erizo y huevas “crugientes.”
Lo primero una petición al encargado de la web del restaurante, por favor, “crujientes” se escribe con “j”, no con “g”.
Una plato sencillo como es la ensaladilla les sale bordado, de hecho el chef Gonzalo Omiste en alguna entrevista cita este plato como una de sus comidas favoritas. Sin embargo las huevas de erizo, en mi opinión, son demasiado abundantes y le restan gusto al plato porque su sabor se impone sobre el de la ensaladilla. A ver, se agradece la generosidad, pero creo que el plato quedaría más ponderado con la mitad de huevas de erizo y se apreciaría mucho mejor la estupenda interpretación de la ensaladilla rusa.
| Ensalada templada de pasta negra con salmonetes de roca y vinagreta de hierbas.
Soberbio, nada que alegar, estupendo el salmonete, sabrosa la pasta y genial el aliño. Un plato excelente.
| Habitas frescas con huevo de corral escalfado y virutas de jamón
Aquí debo reconocer que las habitas no es un producto que me entusiasme, sin embargo el punto que le da el jamón y la mezcla con el huevo escalfado hacen del conjunto un plato bastante sabroso. Un pero, a estas alturas de la comida, ya había acabado con el mini pan que me habían puesto y nadie nos ofreció más. Y será poco refinado, pero a mi las yemas de los huevos me piden pan a gritos. Un fallo de servicio, para mi gusto.
| Chipirones salteados con cebolletas, ajetes y trigueros.
Otro plato excelente, los chipirones me encantan, aquí los preparan deliciosos con un salteado que armoniza los sabores perfectamente. No puedo olvidar cada vez que tomo chipirones, el plato que nos sirvieron en el restaurante Abantal de Sevilla (una estrella michelín) que lleva un único chipirón, os lo juro, sólo uno y encima por comentarlo me llamaron tragaldabas.
| Magret de pato con salsa de mostaza vieja y endivias braseadas
Quizá uno de los platos que menos me convenció, algo grasiento, un poco duro, he probado magret mejores. La salsa de mostaza estaba bastante bien, pero las endivias sobran no aportan nada al plato.
| Buñuelo de chocolate y flan de piñones con helado de vainilla
Los postres me decepcionaron mucho. Sin duda lo más flojo de la comida. Un porción de flan corriente y moliente, sin ningún encanto, de restaurante de menú. Los piñones no están integrados en el flan sino que van por libre en una esquinita del plato. El buñuelo no es más que un pastelito del tipo bocadito de nata, pero relleno de chocolate, sin ningún misterio y el helado de vainilla tampoco era nada del otro mundo. Flojo, muy flojo el tema del postre.
Petit Fours
Minicookie de chocolate y bizcocho de almendra que nos sirvieron a pesar de no tomar café.
Vino.
Pétalos del Bierzo 2008 (25 euros), una D.O que me gusta bastante, es un tinto joven con poca crianza por lo que sabe más a frutas que a madera, intenso y a la vez suave. En tienda está en torno a los 15 euros, una vez más se cumple mi teoría de precio restaurante = precio en tienda + 10 euros.
Agua (3 euros)
Precio razonable.
Cerveza (3 euros)
Una manía personal, igual que me gusta saber que tipo de vino me sirven, con la cerveza me pasa algo parecido, me gusta saber si es de botella o de barril, si es Mahou, Aguila, internacional, ... eso de que la cerveza venga de la cocina en un vaso no me convence.
Total de la cuenta para dos comensales: 123 euros
Opinión completa en:
fjredondo.com/blog/index.php/decalogo-de-restaurantes-especiales-apl...
DiverXo
+34 915 70 07 66
Calle del Pensamiento 28 <m> Tetuán 1 Madrid, Madrid provincia, España 40.4588611 -3.6953244
guardado por 300 personas
La personal forma de cocinar de David Muñoz
Suelen decir que cuando acudes a un sitio con las expectativas muy altas, casi siempre acabas decepcionado. No es el caso, yo soy de los que piensan que para dejarte más de 60 euros en una cena, además de que el sabor sea excelente, le pides cierto grado de sorpresa, además de comer bien quieres que te sorprendan, que te sirvan algo que no hayas probado nunca y que te deje casi con la boca abierta. Y en este sentido DiverXO lo logra. La cocina de David Muñoz es original, imaginativa, trabajada y DELICIOSA. Cuesta ponerle peros. Hombre, son platos de los de “exquisitos pero escasitos” y quizá en algún plato me quedó la sensación que alguno de los ingredientes no aportaba nada al sabor por la mínima presencia que tenía (por ejemplo el alioli del Chill Crab era una gota, sin exagerar).
Sobre la composición del menú, eché en falta algún plato de carne, en un menú de cinco platos salados: mejillón, merluza, txangurro, gamba y setas. Pero de carne nada.
Otra pega para los aficionados al “maridaje” de platos y vinos es que el secretismo del menú te impide elegir de antemano, ni siquiera poniéndote en manos del sumiller que tampoco conoce exactamente lo que llegará a tu mesa (a nosotros nos preguntó si comíamos liebre y atún crudo y luego ninguna de las dos cosas nos fue servida). Como personalmente no soy muy maniático en este sentido, tampoco supuso gran problema para mi.
En muchos sitios critican el servicio de sala, a mi francamente me pareció correcto, es cierto que es joven e informal, pero la atención, presentación y explicación de los platos es espléndida, aunque dentro de que hay seis personas de sala e indistintamente se alternan, siempre hay quien le pone más entusiasmo que otro, pero en general, ninguna queja.
Sobre el tema de las reservas, lo comentado, es complicado conseguirlas, pero se me ocurren pocas alternativas para mejorar su gestión. Se agradece que llamen para confirmar la reserva hecha (sobre todo teniendo en cuenta que pasan 30 días desde que la haces hasta que vas), pero creo que con una llamada es suficiente. Si te van a dejar plantado da igual llamar una vez o veinte veces.
En cuanto a la prohibición de tomar fotografías y el hecho que no te den el menú que comiste, en mi opinión le perjudica más de lo que le favorece. Son platos muy vistosos y esa publicidad gratuita que los clientes le damos yo creo que sólo ayuda. Tanto empecinamiento en impedir que se publiquen fotografías al final lo que consigue es algún comensal encabronado.
Puesto a buscarle algún defecto más o más bien digamos cosas mejorables podría decir que unos pocos minutos de relaciones públicas de David no le perjudicarían. Aunque su lugar de trabajo sea la cocina. También, una cortesía final invitando al café, té o algún licor siempre te dejan un mejor recuerdo de la atención recibida.
¿Repetiría en Diverxo? Sí, sin duda, pero lo que de verdad me encantaría es colarme en la cocina y verles trabajar, tiene que ser un espectáculo tan gratificante como degustar sus platos.
Un último detalle, el aumento del precio de los menús me parece exagerado. Es posible que estuviese muy ajustado y necesitase una revisión al alza, pero subir un menú 40 euros (más de un 40%) de golpe y sin variar en nada la composición del mismo me deja la sensación de que tanto premio y tanta popularidad se les ha subido a la cabeza. Saben que tienen demanda y están dispuestos a exprimirla. ¿A vosotros no os queda una sensación parecida?
Por cuestiones de espacio, la opinión completa en:
fjredondo.com/blog/index.php/decalogo-de-un-restaurante-especial-apl...
Restaurante Viavélez
+34 915 79 95 39
Avenida del General Perón 10 <m> Estrecho 1 Madrid, Madrid provincia, España 40.4524319 -3.6978877
guardado por 87 personas
Excelente restaurante
Viavélez es una taberna-restaurante que aterrizó en Madrid en el año 2007 de la mano de un reputado chef, Paco Ron, quien había triunfado años antes en la localidad asturiana del mismo nombre, donde consiguió una estrella michelín, siendo el primer restaurante de aquella comunidad en conseguir este reconocimiento.
Empecemos por la nota: Le doy ocho y medio sobre diez (para que luego me llamen exigente, gruñón, quisquilloso, tragaldabas y cosas peores). En general este restaurante ha cumplido con lo que yo buscaba a la perfección, por ponerle algún pero, el precio. No es precisamente barato, aunque tampoco tan caro como otros de similar o peor nivel.
Viavélez es taberna y restaurante. En el piso superior está la taberna, con unas pocas mesas, taburetes altos, decoración moderna y recorrida por una barra circular en la que se sirven pinchos, canapés, brochetas, guisos algo más elaborados que una taberna de barrio y algo más sencillos que la carta del restaurante, aunque algunos de los platos se repiten (a precios más reducidos en la taberna), por lo que una opción muy recomendable si os apetece probar algo en particular sin que la cartera eche a temblar es visitar la planta superior de Viavélez. Además en verano tiene una terraza en la calle agradable, aunque algo pegada a la carretera en una zona con bastante tráfico.
En la planta baja está el comedor, pequeño, con capacidad para 28-30 comensales.
La decoración algo minimalista y un poco fría, paredes color hueso desnudas, sin cuadros ni otros adornos, tan solo una pequeña vitrina con una vajilla decorada. Las mesas están suficientemente separadas, lo que confiere bastante intimidad. Iluminación tenue, pero sin ser oscura. Mesas bien vestidas, manteles marrones, servilletas de tela y con cierto toque de elegancia sin estar recargado.
Al ser una sala pequeña, no hay posibilidad de que haya zona de fumadores y zona de no fumadores diferenciada. Sólo podía ganar uno y ha sido ... NO fumadores.
La sala completa del restaurante es para No fumadores, en la taberna de la planta superior, en cambio, sí está permitido fumar.
El servicio fue profesional, cercano y agradable. Dado que sólo estaban ocupadas tres mesas, se bastó una persona sola para atendernos sin problemas, quiero imaginar que cuando la ocupación es mayor hay más personal de sala.
Cambio de cubiertos con cada plato, diferentes tipos de vajilla, siempre de corte moderno, pero funcional (nada de cubiertos imposibles y platos incómodos) copas adecuadas al tipo de vino que se ofrecía, ... impecable.
Las explicaciones con los platos adecuadas, presentaba el plato con su composición sin agobiarte con largas explicaciones sobre su preparación, a no ser que las pidieses, en cuyo caso las daba con el entusiasmo del que está orgulloso de su trabajo.
Conclusión:
Bien es verdad que yo salí muy satisfecho, que me encantó lo que comí, que el servicio fue impecable, que el entorno y la decoración eran elegantes sin ser recargados, ... pero, hoy por hoy, cuesta pagar ese precio por sabores clásicos y platos tradicionales, aunque tengan ese punto personal que les da el buen hacer de Paco Ron. Parece que para dejarte más de 60 euros en una cena además de que el sabor sea excelente, le pides cierto grado de sorpresa, además de comer bien quieres que te sorprendan, que te sirvan algo que no hayas probado nunca y que te deje casi con la boca abierta.
Creo sinceramente que de los restaurantes de “alta cocina” que he visitado en los últimos años ha sido donde mejor he comido, sabores excelentes, raciones generosas, buen servicio, ... repetiría con gusto. Yo desde luego lo recomiendo a todos los que puedan permitirse el lujo de dejarse 70-80 euros por cabeza en una comida o una cena.
Por problemas de espacio: Opinión completa en fjredondo.com/blog/index.php/decalogo-de-los-restaurantes-especiales...
Mercado de San Miguel
+34 915 42 49 36
Plaza de San Miguel s/n <m> Ópera 2 5 Madrid, Madrid provincia, España 40.415551 -3.708878
guardado por 239 personas
Si hay un sitio que esté de moda desde su reapertura en Madrid, éste es el Mercado de San Miguel. Un antiguo mercado de barrio construido en 1916 y que cerró sus puertas como mercado tradicional en 2006 para volver a abrirlas en mayo del 2009 con un profundo lavado de imagen buscando imitar el éxito que en Barcelona ha tenido el mercado de la Boquería.
BREVE HISTORIA
Mucho antes de su construcción, en ese mismo lugar existió un mercado al aire libre. Durante la segunda mitad del siglo XIX empezaron a abrirse paso las ideas higienistas y funcionalistas que buscaban remediar los problemas de la suciedad e insalubridad de los mercados callejeros.
El Mercado de San Miguel fue construido entre 1913 y 1916 e inaugurado el 13 de mayo de 1916 , inspirado en otros mercados europeos realizados en hierro al estilo del de Las Halles de París. Había sido construido en dos fases (la primera finalizada en 1914) para no interrumpir el funcionamiento comercial del mercado.
Sus elementos más característicos son los soportes de hierro de fundición de la estructura. El coste de las obras fue de trescientas mil pesetas de la época. El acristalamiento exterior es posterior. San Miguel es la única muestra de su tipo que queda aún en la ciudad de la denominada arquitectura del hierro, ya que todos los mercados cubiertos construidos en el último tercio del siglo XIX fueron demolidos y, en general, sustituidos por nuevas construcciones.
VUELTA A LA ACTUALIDAD.
En el año 1999 la Comunidad de Madrid abordó una remodelación que devolvió al mercado su aspecto original. Sin embargo, su actividad comercial fue decayendo poco a poco ya que sus instalaciones no podían competir frente a los modernos supermercados y centros comerciales.
Para evitar su defunción, un grupo de particulares con intereses arquitectónicos y gastronómicos formó en 2003 la sociedad: El Gastrónomo de San Miguel, actual dueña mayoritaria del mercado. La cara más conocida de este grupo es el integrante del dúo humorístico Gomaespuma, Guillermo Fesser. Su objetivo era resucitar y mejorar su actividad tradicional creando un mercado que tenía como referencia el de La Boquería de Barcelona; con una oferta centrada en productos de gran calidad, alimentos de temporada, asesoramiento gastronómico, posibilidad de probar aquello que se va a comprar, comer de picoteo y con la ventaja de horarios flexibles.
Esperanza Aguirre vendió el cierre del mercado como una remodelación necesaria para el resurgir del mercado tradicional. Renovarse o morir. Así los antiguos comerciantes fueron casi forzados a vender sus puestos, pero lo que se inauguró en su lugar no puede llamarse “mercado tradicional”. Desde luego no es un centro comercial de alimentación para el día a día. Su público no son los vecinos de barrio sino turistas foráneos y curiosos.
La reforma ha eliminado los puestos centrales del mercado dejando un amplio espacio central para poder realizar presentaciones, actividades gastronómicas, pero también para que la gente tapee tranquilamente y se pasee por los puestos de este lugar sin pegarse de codazos con los demás visitantes. Algunos de los eventos gastronómicos que se han realizado aquí han sido la entrega de premios a los mejores restaurantes de la revista Metrópoli del diario El Mundo o conferencias y demostraciones de Madrid Fusión.
Actualmente es todo un templo de la gastronomía, formado por un conjunto de puestos de productos selectos y algo carillos, una zona de tapeo y una cuidada decoración en pleno casco histórico, una nueva atracción turística y de ocio. Aunque corren malos tiempos para los productos gourmet, los gestores de este mercado han sido lo suficientemente inteligentes como para no centrarse tanto en la venta de productos selectos como en el tapeo.
A primera vista el Mercado realmente sorprende y es agradable, es sin duda uno de los espacios con más glamour de la ciudad, por su proximidad a la Plaza Mayor está lleno a todas horas de turistas, por las noches es un lugar excelente para las primeras cañas y en cualquier momento un punto de encuentro para gourmets.
Demos un repaso sobre lo que se puede encontrar en sus puestos:
Los salazones de La Casa del Bacalao, se trata de un puesto de ahumados y de conservas de pescado en el que encontrareis una gran variedad de su producto estrella, el bacalao, que proviene de las frías aguas del Atlántico. Treinta años después de su fundación, esta casa tiene más de 80 tiendas repartidas por toda la geografía española. Si queréis preparar un buen bacalao en casa, la mejor pieza son los lomos de este pescado que aquí están entre 23 y 25 euros, la calidad es excelente y antes de cocinarlo debe pasar al menos 24 horas en agua. Sin embargo el éxito de este puesto está en la venta de pequeños canapés de ahumados diversos al precio de 1 euro para consumir en alguna de las mesas del pasillo central.
Las carnes europeas de La Boucherie, una carnicería de origen francés especializada en carnes de ave y caza. Francia es el proveedor principal del establecimiento y muestra de ello son las etiquetas ‘Label Rouge’ que certifican la calidad y el origen del producto, como es el caso del pato, las codornices o el archifamoso pollo de Bresse (a 17,5 euros el kilito!!!). Foie en todas las variedades imaginables (40 €/kilo).
La pasta fresca de Il Pastaio, en este establecimiento se puede comprar cada día la pasta recién hecha. Además de pasta , también tiene vinos, aceites de oliva virgen extra, vinagres, diferentes especias, legumbres, bombones y Limoncello -licor típico de Nápoles-. Pero lo que realmente merece la pena es la pasta fresca, yo destacaría los gnochis de calabaza (8,10 €-kg) y sobre todo, mi favorito los medallones de ricotta y jamón (9,60 €-kg). Si es os queda corta la tienda podéis visitar la casa madre en la calle Ríos Rosas, 39.
Los zumos Jugosa, un pequeño puesto situado en una esquina junto a la frutería, no es de los establecimientos que más éxito tiene y (ojalá me equivoque) uno de los que tiene el futuro más negro. Zumitos con fruta natural y agua con gas o un batido de yoghur y especias entre 6 y 9 euros.
Los pasteles del Horno San Onofre, negocio de repostería cuya tienda original está en la calle del mismo nombre desde 1972. Después de esta tienda, abrirían otras cuatro incluida ésta del mercado San Miguel, ofrece todos los dulces habidos y por haber, desde caramelos a tartas, pastas, bollería, chocolate con churros, bombones, … Son especialmente famosos sus roscones de reyes que cada año consiguen reunir colas de gente a las puertas de cualquiera de sus tiendas. Tiene incluso una pequeña heladería, aunque no tiene tantos ni tan exóticos sabores como en la tienda de la calle San Onofre, hay algunos helados muy interesantes, mi favorito, el almendrado con albaricoque, una bola 3,20 y dos bolas 4,40€.
Junto al stand del Horno de San Onofre, hay un negocio independiente de pastelería alemana. Se trata de la PASTELERÍA AUSTRIACA V de Viena. El dueño es Nicholas Gondoncs, un austriaco que pretende dar a probar su producto en Madrid, ofreciendo una calidad que hasta ahora no hay en la ciudad. A mi me encanta su surtido de repostería alemana (la tarta Sacher -8,90 € para chuparse los dedos y el strudel de manzana -2,90 € muy rico).
Vinotecas como Pinkleton & Wine, donde no sólo venden vinos de casi todas las denominaciones de origen con un trato personalizado sino que se encargan de la conservación de tus botellas (en caso que sean dignas de guarda y es que hay gente pa´ tó). Su idea de partida es bastante buena, vinos especiales servidos por copas que jamás probarías si tuvieses que comprar la botella completa y botellas de vinos que son difíciles de encontrar en el mercado porque no disponen de una distribución a gran escala. Todo ello sin descuidar otras opciones más asequibles, desde 2,5 euros la copa.
Ostras Sorlut, diminuto local donde se puede tomar una ración de este preciado molusco acompañado de una copa de champán francés. Es el puesto que más éxito tiene del mercado, sea la hora que sea encontraréis a alguien tomando ostras con una copa de champán.
Daniel Sorlut es uno de uno de los productores de ostras más importantes de Francia (localizado en la zona de Marennes y Normandía). Ostras de afamada calidad, tres años de cuidados para alcanzar la máxima calidad para la ostra “especial Daniel Sorlut” de espectacular tamaño. La carta muestra tres tipos diferentes de ostras, y de cada variedad tres calibres. “Sabor más intenso a mar”, “tonos a avellana”, “tonos dulces”… Se acompañan de limón, pero te recomiendan probarlas al natural. Precio de las ostras entre 7,50 € - 27 € la docena. Ofrecen, incluso servicio a domicilio, “teleostra”. Casi todo el mundo las acompaña de una copa de champán y es aquí donde te clavan (7,5 € la copa), un pelín más económica es la opción de acompañarlas con vino blanco francés (5€).
Mi experiencia, lo siento, no hay experiencia y es que no puedo con las ostras, “sabor a mar”, yo no suelo beberme el agua del mar cuando estoy en la playa y comer bichos vivos, que no, que no puedo con ellas.
La colorida frutería La Flor de San Miguel, Hilario Vasco y Santiago Gil han sido los encargados de abrir esta frutería , uno de los pocos puestos que sigue manteniendo la esencia del mercado tradicional al ofrecer a su clientela un servicio cercano, el de toda la vida. Destaca la variedad de sus frutas y verduras, desde las más habituales hasta las más exóticas, a precios razonables. Además se ocupa de acercar hasta Madrid productos con denominación de origen de nuestro país como el melocotón de Lérida, las naranjas de Valencia o la uva de moscatel malagueña. A mi me gusta especialmente su sección de setas, desde el sencillo champiñón (4,40 €/kg) pasando por boletus y hasta trompetas de la muerte (34 €/kg).
Los quesos de la Fromagerie de Madrid, una “quesería” de dueño francés, Phillipe Olivier, que ofrece una selección de quesos franceses (roquefort, brie, munster, …) y de prácticamente todos los puntos de España además de algunas curiosidades de otros países entre los que destaca (al menos por su precio) el pecorino trufado italiano al “módico” precio de 54 euros el kilo. Existe la posibilidad de probar el queso antes de comprarlo pues ofrece tapas a 1 euros de algunas de sus variedades.
La tahona L’Artesa de Gallent, presume de ser el único horno de pan de leña que queda en Madrid. Se trata de una panadería muy especial porque trabaja artesanalmente el pan sin levaduras químicas, nada que ver con el pan de las tiendas de alimentación de los chinos. Su nombre, la artesa, proviene del objeto con el que varias generaciones de panaderos amasaban la harina. Además de pan (1€ la barra) también tiene miniempanadas, minipizzas y miniempanadillas.
La pescadería Lonxanet, una negocio que trae su mercancía más selecta desde las rías gallegas con una peculiaridad muy especial, trabaja sin intermediarios. Se supone que así ofrece al consumidor su género a un precio más bajo y respetando los recursos naturales, aun así la calidad es cara y está al alcance de pocos bolsillos. Comenzó su andadura a través de la venta de pescado y marisco fresco por Internet y ahora ha decidido abrir su primera tienda en este mercado madrileño. Pescados como la raya, el salmonete de roca, la pescadilla, el mero o el cabracho son algunas de las variedades que Lonxanet propone a quienes se acerquen a su puesto. Pero como corren tiempos duros para las tiendas gourmets, también ofrece pescados de piscifactoría a precios más populares, incluso más económicos que los del mercado de mi barrio (doradas a 8 €, lubinas a 9 €), el mismo pescado en versión salvaje cuesta alrededor del doble.
La cervecería El Pescado original que va asociada a la pescadería hasta el punto de que podéis adquirir marisco en Lonxanet y pedir que os lo preparen en esta cervecería. Además tiene su buen surtido de tapas y raciones desde los 7 euros. Uno de los puestos en los que hacerse sitio a ciertas horas es misión casi imposible. Las cañas a 1,30 invitan a incluirlo en una ruta del tapeo por el centro de Madrid,
La tienda japonesa Maki Japón, con un buen surtido de sushi (1€ la pieza), makis (0,75€ la pieza) o algo más elaborado como el Temaki de salmón (3€ la pieza). Para acompañar, cerveza japonesa Kirin a 2 euros.
La charcutería Mas Gourmets, una tienda de origen catalán que se autodenomina “gourmets del embutido” cuyos orígenes se remontan a 1945 que comenzó como una tienda de butifarras. La tienda ha aunado los embutidos catalanes con los productos ibéricos de Guijuelo, así además de un extensísimo surtido de butifarras también encontraréis una gran variedad de jamones ibéricos hasta de 168 euros/kilo con gran éxito entre los turistas foráneos que desenfundan sus cámaras de fotos ante la pared de extremidades porcinas con el mismo entusiasmo que si estuvieran delante de la Cibeles.
Una sucursal del castizo Lhardy, uno de las tiendas - restaurante más afamados y castizo de Madrid, aunque para bolsillos desahogados porque su famoso cocido se cotiza a 50 €, que ya puede estar bueno a ese precio. Aquí encontrarás pulguitas (2€), sus afamadas croquetas (1,20€), tortilla española (6€), exquisitas quiches (4€ la porción), algunos fiambres selectos, también alguno de los platos clásicos de este restaurante como los callos, aunque no su clásico tazón de caldo.
La cafetería solidaria Qué Bonito es Panamá, que además de un buen café, permite tapear a base de canapés y tomarse una caña (1,30 €).
Los encurtidos y frutos secos de El Yantar de Ayer, que despacha platos de frutos secos variados a 3 o 4 euros, platos de aceitunas y pepinillos a 2,5 euros y vinos olorosos entre 4 y 6 euros la copa.
La exclusiva tienda Puro Caviar que ofrece una pequeña selección de este lujoso producto, la variedad más barata se pone en 17 euros los 10 gramos (el equivalente a una cucharilla de café). Para acompañarlo recomiendan el vodka helado (3 euros el chupito).
Un pequeño carrito de, Joyeux Noel, una tienda dedicada a las confituras naturales de casi todas las frutas (6 €). Os recomiendo la de cebolla (8€) con la que podéis quedar como chef gourmets cuando tengáis invitados en casa.
La librería gastronómica Laie, allí se puede encontrar más de mil libros gastronómicos, desde los más especializados para los profesionales y entendidos del tema, hasta los más sencillos para aquellos que se inician en el mundo de los fogones. Además, ofrecen libros especializados en la preparación de los productos que se venden en el propio mercado, aparentemente un negocio de rentabilidad más que dudosa pero que sobrevive con la venta de libros de “Spanish cooking” y “Spanish tapas” para los innumerables turistas extranjeros que cada día visitan el mercado. Una curiosidad, son los mismos de la librería de l CaixaForum.
La floristería Víctimas del Celuloide, se encarga de llenar de colorido y de olor el mercado. Está localizada junto a una de las puertas y ofrece una selección de temporada de flores y plantas, además de originales elementos decorativos de jardín, macetas y tiestos con los que adornarlas. Y para echarse algo al estómago, una selección de mermeladas de gran calidad.
La tienda de menaje de diseño de la firma catalana Vinçon, cuya casa matriz en Madrid se encuentra en la calle Castelló y que a pesar de vender unos artículos muy originales, parece un poco desubicada en este mercado. Aunque es una firma especializada en decoración variada (muebles, lamparas, camas, …), en el mercado se centra sólo en menaje de cocina, original diseño, pero precio elevado, abrelatas (14 €), sacacorchos (32 €), … Y piezas únicas como el exprimidor de Phillipe Starck o cubertería diseñada por Ferrán Adriá. En fin lo clásico que se compra para un regalo original, pero que por su precio, jamás adquirirías para ti mismo. A mi me encanta un clásico para regalar a los futuros padres: la cuchara con alas de avión (abre la boca que viene un avión …).
Y si tiene tanto éxito, ¿Por qué hay dos locales vacíos? José Bonales y Joaquín Nieves, de profesión pescadero y frutero, se resistieron cuanto pudieron a vender sus puestos, hasta que cedieron con la promesa de que mantendrían sus negocios en el nuevo mercado. Sus puestos de venta son los únicos vacíos, ya que aún están pendientes de que los nuevos propietarios de San Miguel les den luz verde para ejercer. Y es que los locales que les cedieron son más aptos para despachar cañas y tapas que peras y manzanas.
Y ¿yo lo recomiendo? Como Mercado para el día a día, pues no, no lo recomiendo. Como tienda gourmet me gusta aunque prefiero el Mercado de la Paz en la calle Ayala. Como sitio de tapeo me parece caro para las tapas que ofrece. Para tomar unas cañas o un vino y dar una vuelta, me parece un sitio genial y un imprescindible si estás de visita por Madrid.
Taberna El Mollete
+34 915 47 78 20
Calle de la Bola 4 <m> Ópera 2 5 Madrid, Madrid provincia, España 40.419893 -3.710549
guardado por 114 personas
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Quizá darle la categoría de restaurante sea demasiado, sería más justo llamarlo Taberna. Es un pequeño local familiar que según cuentan perteneció al célebre bandolero Luis Candelas y que cuando éste fue ajusticiado pasó a cargo de la familia Mollet y de aquí su nombre “El Mollete”.
Ojo, no admite el pago con tarjeta (sólo efectivo)
TIPO DE COCINA.-
Sencilla y casera , buenas materias primas y algún toque moderno o creativo como la tortilla de callos o las carrileras al oloroso.
AMBIENTE Y DECORACION.-
Local pequeño tirando a minúsculo. A la entrada tiene una barra con bastante espacio para tomar unas cañas y unas raciones. Subiendo las escaleras hay un pequeño altillo con seis mesas para dos comensales. Paredes de ladrillo visto desnudas, algunas fotos de “famosos” que han visitado el local.
Imprescindible reservar si queréis aseguraros una mesa.
NO FUMADORES.-
No tiene.
SERVICIO.-
Correcto, amable, aunque con un toque de exceso de confianza como el hecho de que no haya carta y que no puedas ver los precios.
A LA CARTA.-
No hay una carta propiamente dicha. El camarero te recita las raciones y pides. De precio, pides a ciegas aunque las raciones oscilan entre 8 y 10 euros. Lo mismo para los vinos. Si tienes suerte a la entrada hay una pequeña pizarra con dos o tres raciones (y sus precios).
Caramelos de Morcilla
MENU DE MEDIODIA.-
Tiene un menú de mediodía a diez euros que está bien, aunque si sólo venís en una ocasión os recomendaría pedir de raciones.
LO QUE QUE COMI.-
Para dos personas, tres raciones (8 euros cada una) y media de vino (10 euros), total 17 euros por cabeza me parece una excelente relación calidad, cantidad y precio.
La comida, exquisita., platos sencillos, caseros aunque con un toque de modernidad.
De lo que comí, lo mejor los huevos rotos, un plato sencillo, pero que solo en algunos locales se eleva a plato excepcional, con tres huevos fritos en abundante y excelente aceite, patatas caseras (no congeladas) y con una sorpresa: pimentón, un toque original (y que les pienso copiar cuando lo haga en casa). Caramelos de morcilla, buenos, pero más sencillos, son morcilla de Burgos envueltos en pasta brick. Croquetas de gorgonzola, muy ricas, caseras y originales.
Huevos Rotos
Me quedé con ganas (para la próxima ocasión ) de probar las mollejas con boletus, las chistorras, los saquitos de queso de cabra y las carrilladas.
El vino, una botella pequeña de Ribera de Duero, excelente (10 euros).
VALORACION FJREDONDO.-
A pesar de su diminuto tamaño, de la confianza ciega que hay que tener al no existir carta, el local me gustó. Uno de los sitios de tapas con mejor relación calidad, cantidad y precio que he visitado en Madrid, especialmente teniendo en cuenta la zona donde está situado, a unos pocos metros del Senado y del Teatro Real. Voy a ser generoso (para que luego digan), le doy 8 sobre 10.
El Arrozal
+34 913 65 39 09
Calle de Segovia 13 <m> La Latina 5 Madrid, Madrid provincia, España 40.41375 -3.711312
guardado por 9 personas
Mi arrocería favorita del Madrid de los Austrias
TIPO DE COCINA.-
Ubicada en el Madrid de los Austrias se trata de una arrocería clásica con precios comedidos agradable, bastante grande y algo irregular, algunas veces sales satisfecho, otras decepcionado.
AMBIENTE Y DECORACION.-
A la entrada encontramos una barra muy útil como punto de encuentro de los comensales y para tomar una cañita antes de pasar a los salones.
El restaurante dispone de 3 salones de tamaño similar con unas diez o doce mesas y capacidad para 50 comensales cada uno. Paredes en ocre y decoración con antigüedades tipo casa de tu abuela: máquinas de escribir y de coser, planchas, braseros, jarrones, muebles rústicos, platos pintados a mano, reproducciones de cuadros de Dalí.
Con buen tiempo se puede comer en su terraza en la calle Segovia a un paso del Viaducto.
SERVICIO.-
Correcto, no excesivamente formal y mejor o peor en función del camarero que te toque. Aceptable, en general.
A LA CARTA.-
Entre los entrantes yo os recomendaría las croquetas de la Casa de Jamón Ibérico y Pollo, la sepia y los pimientos asados.
Tiene tres o cuatro carnes y otros tantos pescados, pero lo suyo es que si vas a una arrocería, te pidas un arroz, ¿no?
Presume de preparar hasta 45 tipos de arroz por encargo aunque en la carta sólo hay una docena:
Arroz con Bogavante
Arroz con Langosta
Arroz a Banda
Arroz Negret
Arroz con Costra
Arroz de Setas con Magro
Arroz con Nécoras Arroz Caldoso Marinero
Arroz del Campo
Paella de Verduras
Paella de Verduras con Magro
Paella Valenciana
Paella de Mariscos
Paella Mixta
A mi me gustan el caldoso y el de setas con magro, que me parecen bastante originales y que se salen de la tónica general.
Los postres no son gran cosa (fruta, flan, natillas, tarta, helado, …)
Dispone de un menú especial para Celiacos y esto, que parece una tontería, le da bastante clientela porque no hay demasiados sitios en Madrid que den una opción para las personas con este problema. La última vez que fui solo tenía dos mesas ocupadas y una de ellas era un grupo de celiacos.
El precio medio es de unos 20-25 euros más la bebida (salvo que optes por el arroz con bogavante, lo cual te sube la cuenta a casi el doble).
MENU DE MEDIODIA.-
De lunes a viernes tiene un menú de mediodía con excelente relación calidad precio (12 euros), compuesto por un entrante (sopa, ensalada) poco original, pero suficiente para entretenerte y un arroz que va variando cada día y que se prepara en el momento.
Ojo, probablemente cuando os sentéis os den la carta y no os mencionen que tienen menú si no se lo recordaís. Esto es algo que me sucede con bastante frecuencia en muchos restaurantes, si cuela, cuela.
La ocupación entre semana suele ser bastante escasa con lo que os atenderán muy bien.
LO QUE QUE COMI.-
He visitado este restaurante en bastantes ocasiones y, aunque presume de poder afrontar hasta 200 servicios a un tiempo, os recomendaría que si veis el restaurante lleno, os marchéis. Mi experiencia los días en que el restaurante estaba a pleno rendimiento ha sido nefasta, esperas interminables, arroz duro, …
Para una primera visita os recomendaría que optaseis por el menú degustación (20 euros sin bebida) que consta de:
Pimientos Asados con Pan Tostado
Sepia
Paella Mixta
Sorbete del Tío Barret (el sorbete de cava y limón de toda la vida)
La paella mixta puede sustituirse por otro tipo abonando un pequeño suplemento.
VALORACION FJREDONDO.-
Mi madre siempre me dice que haciendo exactamente lo mismo, unas veces el arroz sale extraordinario y otras horrible. Esta es la sensación que tengo con este restaurante, en ocasiones he salido enormemente satisfecho, mientras que en otras, el cocinero no ha estado tan inspirado.
Sí que he notado que los días que el restaurante estaba lleno, la calidad era muy deficiente, en cambio cuando no había demasiada gente las paellas son mucho mejores. En promedio yo le daría un 7 sobre 10. El precio me parece muy interesante y, aun no siendo el mejor arroz que he probado en mi vida, en general es bastante aceptable.
Mercato Ballaró
+34 913 08 49 66
Calle Santa Engracia 24 <m> Bilbao 1 4 Madrid, Madrid provincia, España 40.4310349 -3.6970228
guardado por 67 personas
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Falla la insonorización hasta hacerlo insufrible
Allá por el año 2000 abrió sus puertas en Madrid un restaurante siciliano de la mano de dos socios, Angelo Marino y Angelo Loi en un local semiescondido en un primer piso de la calle Orellana junto a la plaza de Alonso Martínez. Ese local llamado la Taberna Siciliana se convirtió en uno de los sitios de moda entre los amantes de la cocina italiana.
En pleno éxito, el 2010 el local cerró sus puertas y unos meses después, Angelo Marino comenzó su nuevo proyecto. Mercato Ballaró, también cerca de la zona de Alonso Martínez un nuevo restaurante dividido en dos plantas, abajo una taberna más informal, de carta variable y precios comedidos y arriba una sala más elegante, de cocina más elaborada y precios más altos.
El restaurante toma el nombre del mercado más antiguo de Palermo y elabora una cocina italiana original que se sale bastante de los platos más clásicos.
Así como la planta de Taberna es agradable y una buena opción para tomar unas tapas diferentes, la planta de restaurante falla en su planteamiento. No es que la cocina sea mala, todo lo contrario, las pastas son estupendas, los platos son originales y las raciones son abundantes. No es que el servicio sea malo, son atentos y correctos. No es que los precios sean exagerados, al contrario son razonables y ajustados.
Entonces, ¿qué es lo que falla?
Mercato Ballaró está planteado como un restaurante íntimo, sin embargo no lo consigue sobre todo por sus graves problemas de acústica y es que el ruido hace imposible mantener una conversación sin que puedas culpar a que el local esté lleno o a que el resto de comensales sea especialmente bullicioso.
Por este motivo voy a dejarle en una valoración de 6 sobre 10.
fjredondo.com/blog/index.php/decalogo-del-buen-restaurante-aplicado-...
El Poleo
+34 918 43 21 01
Travesía del Arroyo 3 Patones de Arriba, Madrid provincia, España 40.856648 -3.483958
www.eltiempoperdido.com/Inicio.htm
guardado por 28 personas
El Poleo es el nombre del restaurante principal, que está integrado en las instalaciones del hotel El Tiempo Perdido, un acogedor, aunque caro, hotel rural.
El Jardín del Poleo, contiguo al cuerpo del hotel, consta de dos partes: un porche de madera cerrado y acristalado y una deliciosa terraza de verano con una oferta gastronómica más sencilla y económica que la del restaurante principal. La parte cubierta funciona durante todo el año. Durante los meses de verano, por la noche, la terraza-jardín transforma completamente su decoración y la carta es la misma de El Poleo.
TIPO DE COCINA.-
El tipo de cocina que se sirve es tradicional con toques creativos. Aunque la carta no es muy extensa, sí que ofrece unos platos muy atractivos. El dueño, chef y fundador, el cordobés Paco Bello ofrece una carta de platos clásicos que comparten menú con algunas recetas de cocina francesa (foie gras, solomillo con salsa Strogonof, muslo de pularda relleno). Además el chef homenajea a su tierra natal con platos como el salmorejo cordobés o en el rabo de toro. La especialidad y plato estrella es el cordero a la miel de Patones con cuscus.
La carta de vinos no es muy extensa ni original, en tintos se limita a riojas, riberas, somontanos y algún vino menos conocido de Madrid.
AMBIENTE Y DECORACION.-
Local de ambiente rústico, elegante y acogedor. Paredes granates, algunos cuadros, sencillo pero resultón. No es demasiado grande, consta de dos plantas, si bien la planta superior sólo permite unas cuatro mesas. Mesas algo juntas, aunque no demasiado como para ser agobiante.
La vajilla correcta, no así las copas que son un tanto bastas y algo envejecidas por lo que desluce un poco el servicio del vino.
NO FUMADORES.-
Dentro de algunos años (espero que no muchos) nos parecerá impensable que hubo un tiempo en el que se permitía fumar en los restaurantes. Mientras llega ese día, los no fumadores mejor que crucen los dedos para que el resto de comensales no sean como chimeneas porque en este restaurante se permite fumar en sus dos salones.
SERVICIO.-
Correcto, servicial, profesional, pero su jefe de sala es demasiado meticuloso y prolijo en las explicaciones. Me explico, es de agradecer que explique los platos, es de agradecer que te ayude en tu elección, pero tan meticulosamente acaba por agobiarte.
Viene a ser algo así:
“Permítanme darles la bienvenida al restaurante El Poleo, quiero que sepan que tanto yo como el resto de mis compañeros estamos a su disposición para que su comida resulte agradable. Mi primera pregunta no podría ser otra que, ¿con que plato les gustaría comenzar?”
Tomaré, endivias con crema de queso de cabra.
“Excelente elección caballero. Este es uno platos que más éxito tiene en nuestra carta y que nuestro chef, Paco Bello, lleva elaborando con gran éxito desde que aperturó el restaurante hace ya más de veinte años. El sabor amargo de las endivias se equilibra en perfecta armonía con la crema de queso de cabra que al estar caramelizada ofrece un contrapunto exquisito. Sin duda un plato que estoy seguro va a ser de su agrado … bla, bla, bla… “
De segundo tomaré el Lomo de corzo.
“De nuevo una elección acertada caballero. Permítame que le explique. En nuestro restaurante cuando un sólo comensal opta por este plato, nosotros partimos el lomo de corzo y lo preparamos al gusto del cliente, pero en primer lugar, debo preguntarle por el punto al que desea la carne, pero antes de que me responda, es mi deber advertirle que se trata de una carne de caza por lo que el punto no es el mismo que si se tratase de una carne de ternera. Por ello le aconsejo que no la pase mucho, ya que este tipo de carnes pierden gran parte de su original sabor a campo. En cuanto a las guarniciones que acompañan a este excelente plato, nuestro chef Paco Bello ha decidido que nada más y nada menos que tres salsas le darían un sabor más sofisticado, desde un sencillo puré de patatas, pasando por una crema de castañas y , lo más original, una salsa de arándanos que pone el contrapunto dulce y, sin embargo, potencia el sabor de la carne de corzo y bla, bla, bla ….”
Y tal que así con cada uno de los platos, imaginad una mesa de ocho comensales a dos platos por cabeza,más el vino la toma de la comanda puede prolongarse durante quince o veinte minutos.
Y a continuación, escuchad lo mismo cuando aconseja a la mesa de vuestra derecha y más tarde a la mesa de la izquierda.
La atención durante la comida es correcta, algo lenta y calmada, pero sin llegar a desesperarte esperando tu plato. No apresuran para doblar turnos, sino todo lo contrario.
IR CON NIÑOS.-
No es especialmente adecuado para visitar con niños, pues la carta es demasiado sofisticada para encontrar platos que sean del agrado infantil. Sí que tienen el detalle de preparar medio solomillo con patatas o una tortilla francesa en el caso de acudir con los pequeños de la casa (al módico precio de 9 euros más Iva la tortilla!). Para familias os recomiendo el restaurante “El abuelo Manolo” situado unos metros más allá y que sí que está especializado en comidas familiares y ofrece una alternativa que me encantó: Una sala infantil vigilada por un monitor con juguetes y películas infantiles para que los pequeñajos dejen disfrutar de la sobremesa a los padres.
LO QUE QUE COMI.-
• Servicio de pan y Detalle de la casa, foie casero (2,25 €)
Bien, rico y detalle que se agradece sobremanera porque el primer plato tarda bastante en aparecer.
•Migas con uvas a la manera extremeña (11 €)
Un plato sencillo, bien resuelto, con abundante beicon y chorizo además de las migas, Se prepara con ajos enteros y se sirve con uvas.
•Lomo de ciervo con puré de castaña, confitura de arándanos y puré de patatas. (19,50 €)
Una de las sugerencias del chef, muy sabroso, una rica salsa y las guarniciones curiosas, el puré de patatas quizá lo más sencillo, el puré de castañas semidulce y la confitura de arándanos dulce ponen un contrapunto curioso. Muy recomendable.
• Cochinillo confitado en su jugo con patatas fournier (21 €)
Muy logrado, llega deshuesado y es sabroso aunque quizá algo seco. Las patatas se fríen con una salsa de nata. También una de las sugerencias del chef, un poco decepcionante. Me quedé con la sensación de que el cordero a la miel hubiese sido mejor elección.
• Vino Rioja Lan Crianza (½ litro), (13,50 €)
se agradece que tengan varias botellas de medio litro para los que tenemos que conducir después de la comida. Algo frío de temperatura y deslucido con las copas en el que lo sirven.
PRECIO.-
Servicio de pan (2,25 euros) , primeros platos (15 euros), segundos platos (20 euros), postre (6 euros) …. Entre 40 y 50 euros por comensal.
VALORACION FJREDONDO.-
El Poleo es con mucho el restaurante con la cocina más elaborada de la localidad de Patones. Con buen tiempo yo os recomendaría más que comieseis en la terraza, aunque la carta es más sencilla y los platos menos elaborados. El restaurante principal es algo caro aunque no exageradamente. La decoración agradable, el servicio algo lento pero correcto en términos generales, aunque el jefe de sala agobia un poco con su pormenorizada descripción de los platos. La comida agradable, con algún altibajo. Le doy 7 sobre 10.
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