Mercado de San Miguel

+34 915 42 49 36

de lo mejor de 2012

Plaza de San Miguel s/n <m> Ópera 2 5 Madrid, Madrid provincia, España 40.415551 -3.708878

www.mercadodesanmiguel.es

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Si hay un sitio que esté de moda desde su reapertura en Madrid, éste es el Mercado de San Miguel. Un antiguo mercado de barrio construido en 1916 y que cerró sus puertas como mercado tradicional en 2006 para volver a abrirlas en mayo del 2009 con un profundo lavado de imagen buscando imitar el éxito que en Barcelona ha tenido el mercado de la Boquería.



BREVE HISTORIA

Mucho antes de su construcción, en ese mismo lugar existió un mercado al aire libre. Durante la segunda mitad del siglo XIX empezaron a abrirse paso las ideas higienistas y funcionalistas que buscaban remediar los problemas de la suciedad e insalubridad de los mercados callejeros.

El Mercado de San Miguel fue construido entre 1913 y 1916 e inaugurado el 13 de mayo de 1916 , inspirado en otros mercados europeos realizados en hierro al estilo del de Las Halles de París. Había sido construido en dos fases (la primera finalizada en 1914) para no interrumpir el funcionamiento comercial del mercado.

Sus elementos más característicos son los soportes de hierro de fundición de la estructura. El coste de las obras fue de trescientas mil pesetas de la época. El acristalamiento exterior es posterior. San Miguel es la única muestra de su tipo que queda aún en la ciudad de la denominada arquitectura del hierro, ya que todos los mercados cubiertos construidos en el último tercio del siglo XIX fueron demolidos y, en general, sustituidos por nuevas construcciones.




VUELTA A LA ACTUALIDAD.

En el año 1999 la Comunidad de Madrid abordó una remodelación que devolvió al mercado su aspecto original. Sin embargo, su actividad comercial fue decayendo poco a poco ya que sus instalaciones no podían competir frente a los modernos supermercados y centros comerciales.

Para evitar su defunción, un grupo de particulares con intereses arquitectónicos y gastronómicos formó en 2003 la sociedad: El Gastrónomo de San Miguel, actual dueña mayoritaria del mercado. La cara más conocida de este grupo es el integrante del dúo humorístico Gomaespuma, Guillermo Fesser. Su objetivo era resucitar y mejorar su actividad tradicional creando un mercado que tenía como referencia el de La Boquería de Barcelona; con una oferta centrada en productos de gran calidad, alimentos de temporada, asesoramiento gastronómico, posibilidad de probar aquello que se va a comprar, comer de picoteo y con la ventaja de horarios flexibles.

Esperanza Aguirre vendió el cierre del mercado como una remodelación necesaria para el resurgir del mercado tradicional. Renovarse o morir. Así los antiguos comerciantes fueron casi forzados a vender sus puestos, pero lo que se inauguró en su lugar no puede llamarse “mercado tradicional”. Desde luego no es un centro comercial de alimentación para el día a día. Su público no son los vecinos de barrio sino turistas foráneos y curiosos.



La reforma ha eliminado los puestos centrales del mercado dejando un amplio espacio central para poder realizar presentaciones, actividades gastronómicas, pero también para que la gente tapee tranquilamente y se pasee por los puestos de este lugar sin pegarse de codazos con los demás visitantes. Algunos de los eventos gastronómicos que se han realizado aquí han sido la entrega de premios a los mejores restaurantes de la revista Metrópoli del diario El Mundo o conferencias y demostraciones de Madrid Fusión.




Actualmente es todo un templo de la gastronomía, formado por un conjunto de puestos de productos selectos y algo carillos, una zona de tapeo y una cuidada decoración en pleno casco histórico, una nueva atracción turística y de ocio. Aunque corren malos tiempos para los productos gourmet, los gestores de este mercado han sido lo suficientemente inteligentes como para no centrarse tanto en la venta de productos selectos como en el tapeo.

A primera vista el Mercado realmente sorprende y es agradable, es sin duda uno de los espacios con más glamour de la ciudad, por su proximidad a la Plaza Mayor está lleno a todas horas de turistas, por las noches es un lugar excelente para las primeras cañas y en cualquier momento un punto de encuentro para gourmets.



Demos un repaso sobre lo que se puede encontrar en sus puestos:





Los salazones de La Casa del Bacalao, se trata de un puesto de ahumados y de conservas de pescado en el que encontrareis una gran variedad de su producto estrella, el bacalao, que proviene de las frías aguas del Atlántico. Treinta años después de su fundación, esta casa tiene más de 80 tiendas repartidas por toda la geografía española. Si queréis preparar un buen bacalao en casa, la mejor pieza son los lomos de este pescado que aquí están entre 23 y 25 euros, la calidad es excelente y antes de cocinarlo debe pasar al menos 24 horas en agua. Sin embargo el éxito de este puesto está en la venta de pequeños canapés de ahumados diversos al precio de 1 euro para consumir en alguna de las mesas del pasillo central.



Las carnes europeas de La Boucherie, una carnicería de origen francés especializada en carnes de ave y caza. Francia es el proveedor principal del establecimiento y muestra de ello son las etiquetas ‘Label Rouge’ que certifican la calidad y el origen del producto, como es el caso del pato, las codornices o el archifamoso pollo de Bresse (a 17,5 euros el kilito!!!). Foie en todas las variedades imaginables (40 €/kilo).



La pasta fresca de Il Pastaio, en este establecimiento se puede comprar cada día la pasta recién hecha. Además de pasta , también tiene vinos, aceites de oliva virgen extra, vinagres, diferentes especias, legumbres, bombones y Limoncello -licor típico de Nápoles-. Pero lo que realmente merece la pena es la pasta fresca, yo destacaría los gnochis de calabaza (8,10 €-kg) y sobre todo, mi favorito los medallones de ricotta y jamón (9,60 €-kg). Si es os queda corta la tienda podéis visitar la casa madre en la calle Ríos Rosas, 39.



Los zumos Jugosa, un pequeño puesto situado en una esquina junto a la frutería, no es de los establecimientos que más éxito tiene y (ojalá me equivoque) uno de los que tiene el futuro más negro. Zumitos con fruta natural y agua con gas o un batido de yoghur y especias entre 6 y 9 euros.



Los pasteles del Horno San Onofre, negocio de repostería cuya tienda original está en la calle del mismo nombre desde 1972. Después de esta tienda, abrirían otras cuatro incluida ésta del mercado San Miguel, ofrece todos los dulces habidos y por haber, desde caramelos a tartas, pastas, bollería, chocolate con churros, bombones, … Son especialmente famosos sus roscones de reyes que cada año consiguen reunir colas de gente a las puertas de cualquiera de sus tiendas. Tiene incluso una pequeña heladería, aunque no tiene tantos ni tan exóticos sabores como en la tienda de la calle San Onofre, hay algunos helados muy interesantes, mi favorito, el almendrado con albaricoque, una bola 3,20 y dos bolas 4,40€.

Junto al stand del Horno de San Onofre, hay un negocio independiente de pastelería alemana. Se trata de la PASTELERÍA AUSTRIACA V de Viena. El dueño es Nicholas Gondoncs, un austriaco que pretende dar a probar su producto en Madrid, ofreciendo una calidad que hasta ahora no hay en la ciudad. A mi me encanta su surtido de repostería alemana (la tarta Sacher -8,90 € para chuparse los dedos y el strudel de manzana -2,90 € muy rico).



Vinotecas como Pinkleton & Wine, donde no sólo venden vinos de casi todas las denominaciones de origen con un trato personalizado sino que se encargan de la conservación de tus botellas (en caso que sean dignas de guarda y es que hay gente pa´ tó). Su idea de partida es bastante buena, vinos especiales servidos por copas que jamás probarías si tuvieses que comprar la botella completa y botellas de vinos que son difíciles de encontrar en el mercado porque no disponen de una distribución a gran escala. Todo ello sin descuidar otras opciones más asequibles, desde 2,5 euros la copa.



Ostras Sorlut, diminuto local donde se puede tomar una ración de este preciado molusco acompañado de una copa de champán francés. Es el puesto que más éxito tiene del mercado, sea la hora que sea encontraréis a alguien tomando ostras con una copa de champán.

Daniel Sorlut es uno de uno de los productores de ostras más importantes de Francia (localizado en la zona de Marennes y Normandía). Ostras de afamada calidad, tres años de cuidados para alcanzar la máxima calidad para la ostra “especial Daniel Sorlut” de espectacular tamaño. La carta muestra tres tipos diferentes de ostras, y de cada variedad tres calibres. “Sabor más intenso a mar”, “tonos a avellana”, “tonos dulces”… Se acompañan de limón, pero te recomiendan probarlas al natural. Precio de las ostras entre 7,50 € - 27 € la docena. Ofrecen, incluso servicio a domicilio, “teleostra”. Casi todo el mundo las acompaña de una copa de champán y es aquí donde te clavan (7,5 € la copa), un pelín más económica es la opción de acompañarlas con vino blanco francés (5€).

Mi experiencia, lo siento, no hay experiencia y es que no puedo con las ostras, “sabor a mar”, yo no suelo beberme el agua del mar cuando estoy en la playa y comer bichos vivos, que no, que no puedo con ellas.



La colorida frutería La Flor de San Miguel, Hilario Vasco y Santiago Gil han sido los encargados de abrir esta frutería , uno de los pocos puestos que sigue manteniendo la esencia del mercado tradicional al ofrecer a su clientela un servicio cercano, el de toda la vida. Destaca la variedad de sus frutas y verduras, desde las más habituales hasta las más exóticas, a precios razonables. Además se ocupa de acercar hasta Madrid productos con denominación de origen de nuestro país como el melocotón de Lérida, las naranjas de Valencia o la uva de moscatel malagueña. A mi me gusta especialmente su sección de setas, desde el sencillo champiñón (4,40 €/kg) pasando por boletus y hasta trompetas de la muerte (34 €/kg).



Los quesos de la Fromagerie de Madrid, una “quesería” de dueño francés, Phillipe Olivier, que ofrece una selección de quesos franceses (roquefort, brie, munster, …) y de prácticamente todos los puntos de España además de algunas curiosidades de otros países entre los que destaca (al menos por su precio) el pecorino trufado italiano al “módico” precio de 54 euros el kilo. Existe la posibilidad de probar el queso antes de comprarlo pues ofrece tapas a 1 euros de algunas de sus variedades.



La tahona L’Artesa de Gallent, presume de ser el único horno de pan de leña que queda en Madrid. Se trata de una panadería muy especial porque trabaja artesanalmente el pan sin levaduras químicas, nada que ver con el pan de las tiendas de alimentación de los chinos. Su nombre, la artesa, proviene del objeto con el que varias generaciones de panaderos amasaban la harina. Además de pan (1€ la barra) también tiene miniempanadas, minipizzas y miniempanadillas.



La pescadería Lonxanet, una negocio que trae su mercancía más selecta desde las rías gallegas con una peculiaridad muy especial, trabaja sin intermediarios. Se supone que así ofrece al consumidor su género a un precio más bajo y respetando los recursos naturales, aun así la calidad es cara y está al alcance de pocos bolsillos. Comenzó su andadura a través de la venta de pescado y marisco fresco por Internet y ahora ha decidido abrir su primera tienda en este mercado madrileño. Pescados como la raya, el salmonete de roca, la pescadilla, el mero o el cabracho son algunas de las variedades que Lonxanet propone a quienes se acerquen a su puesto. Pero como corren tiempos duros para las tiendas gourmets, también ofrece pescados de piscifactoría a precios más populares, incluso más económicos que los del mercado de mi barrio (doradas a 8 €, lubinas a 9 €), el mismo pescado en versión salvaje cuesta alrededor del doble.



La cervecería El Pescado original que va asociada a la pescadería hasta el punto de que podéis adquirir marisco en Lonxanet y pedir que os lo preparen en esta cervecería. Además tiene su buen surtido de tapas y raciones desde los 7 euros. Uno de los puestos en los que hacerse sitio a ciertas horas es misión casi imposible. Las cañas a 1,30 invitan a incluirlo en una ruta del tapeo por el centro de Madrid,



La tienda japonesa Maki Japón, con un buen surtido de sushi (1€ la pieza), makis (0,75€ la pieza) o algo más elaborado como el Temaki de salmón (3€ la pieza). Para acompañar, cerveza japonesa Kirin a 2 euros.



La charcutería Mas Gourmets, una tienda de origen catalán que se autodenomina “gourmets del embutido” cuyos orígenes se remontan a 1945 que comenzó como una tienda de butifarras. La tienda ha aunado los embutidos catalanes con los productos ibéricos de Guijuelo, así además de un extensísimo surtido de butifarras también encontraréis una gran variedad de jamones ibéricos hasta de 168 euros/kilo con gran éxito entre los turistas foráneos que desenfundan sus cámaras de fotos ante la pared de extremidades porcinas con el mismo entusiasmo que si estuvieran delante de la Cibeles.



Una sucursal del castizo Lhardy, uno de las tiendas - restaurante más afamados y castizo de Madrid, aunque para bolsillos desahogados porque su famoso cocido se cotiza a 50 €, que ya puede estar bueno a ese precio. Aquí encontrarás pulguitas (2€), sus afamadas croquetas (1,20€), tortilla española (6€), exquisitas quiches (4€ la porción), algunos fiambres selectos, también alguno de los platos clásicos de este restaurante como los callos, aunque no su clásico tazón de caldo.



La cafetería solidaria Qué Bonito es Panamá, que además de un buen café, permite tapear a base de canapés y tomarse una caña (1,30 €).



Los encurtidos y frutos secos de El Yantar de Ayer, que despacha platos de frutos secos variados a 3 o 4 euros, platos de aceitunas y pepinillos a 2,5 euros y vinos olorosos entre 4 y 6 euros la copa.



La exclusiva tienda Puro Caviar que ofrece una pequeña selección de este lujoso producto, la variedad más barata se pone en 17 euros los 10 gramos (el equivalente a una cucharilla de café). Para acompañarlo recomiendan el vodka helado (3 euros el chupito).



Un pequeño carrito de, Joyeux Noel, una tienda dedicada a las confituras naturales de casi todas las frutas (6 €). Os recomiendo la de cebolla (8€) con la que podéis quedar como chef gourmets cuando tengáis invitados en casa.



La librería gastronómica Laie, allí se puede encontrar más de mil libros gastronómicos, desde los más especializados para los profesionales y entendidos del tema, hasta los más sencillos para aquellos que se inician en el mundo de los fogones. Además, ofrecen libros especializados en la preparación de los productos que se venden en el propio mercado, aparentemente un negocio de rentabilidad más que dudosa pero que sobrevive con la venta de libros de “Spanish cooking” y “Spanish tapas” para los innumerables turistas extranjeros que cada día visitan el mercado. Una curiosidad, son los mismos de la librería de l CaixaForum.



La floristería Víctimas del Celuloide, se encarga de llenar de colorido y de olor el mercado. Está localizada junto a una de las puertas y ofrece una selección de temporada de flores y plantas, además de originales elementos decorativos de jardín, macetas y tiestos con los que adornarlas. Y para echarse algo al estómago, una selección de mermeladas de gran calidad.



La tienda de menaje de diseño de la firma catalana Vinçon, cuya casa matriz en Madrid se encuentra en la calle Castelló y que a pesar de vender unos artículos muy originales, parece un poco desubicada en este mercado. Aunque es una firma especializada en decoración variada (muebles, lamparas, camas, …), en el mercado se centra sólo en menaje de cocina, original diseño, pero precio elevado, abrelatas (14 €), sacacorchos (32 €), … Y piezas únicas como el exprimidor de Phillipe Starck o cubertería diseñada por Ferrán Adriá. En fin lo clásico que se compra para un regalo original, pero que por su precio, jamás adquirirías para ti mismo. A mi me encanta un clásico para regalar a los futuros padres: la cuchara con alas de avión (abre la boca que viene un avión …).



Y si tiene tanto éxito, ¿Por qué hay dos locales vacíos? José Bonales y Joaquín Nieves, de profesión pescadero y frutero, se resistieron cuanto pudieron a vender sus puestos, hasta que cedieron con la promesa de que mantendrían sus negocios en el nuevo mercado. Sus puestos de venta son los únicos vacíos, ya que aún están pendientes de que los nuevos propietarios de San Miguel les den luz verde para ejercer. Y es que los locales que les cedieron son más aptos para despachar cañas y tapas que peras y manzanas.



Y ¿yo lo recomiendo? Como Mercado para el día a día, pues no, no lo recomiendo. Como tienda gourmet me gusta aunque prefiero el Mercado de la Paz en la calle Ayala. Como sitio de tapeo me parece caro para las tapas que ofrece. Para tomar unas cañas o un vino y dar una vuelta, me parece un sitio genial y un imprescindible si estás de visita por Madrid.

Taberna El Mollete

+34 915 47 78 20

de lo mejor de 2012

Calle de la Bola 4 <m> Ópera 2 5 Madrid, Madrid provincia, España 40.419893 -3.710549

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Tasca castiza para tapear en el centro de Madrid

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Quizá darle la categoría de restaurante sea demasiado, sería más justo llamarlo Taberna. Es un pequeño local familiar que según cuentan perteneció al célebre bandolero Luis Candelas y que cuando éste fue ajusticiado pasó a cargo de la familia Mollet y de aquí su nombre “El Mollete”.

Ojo, no admite el pago con tarjeta (sólo efectivo)



TIPO DE COCINA.-

Sencilla y casera , buenas materias primas y algún toque moderno o creativo como la tortilla de callos o las carrileras al oloroso.



AMBIENTE Y DECORACION.-

Local pequeño tirando a minúsculo. A la entrada tiene una barra con bastante espacio para tomar unas cañas y unas raciones. Subiendo las escaleras hay un pequeño altillo con seis mesas para dos comensales. Paredes de ladrillo visto desnudas, algunas fotos de “famosos” que han visitado el local.

Imprescindible reservar si queréis aseguraros una mesa.



NO FUMADORES.-

No tiene.



SERVICIO.-

Correcto, amable, aunque con un toque de exceso de confianza como el hecho de que no haya carta y que no puedas ver los precios.



A LA CARTA.-

No hay una carta propiamente dicha. El camarero te recita las raciones y pides. De precio, pides a ciegas aunque las raciones oscilan entre 8 y 10 euros. Lo mismo para los vinos. Si tienes suerte a la entrada hay una pequeña pizarra con dos o tres raciones (y sus precios).

Caramelos de Morcilla


MENU DE MEDIODIA.-

Tiene un menú de mediodía a diez euros que está bien, aunque si sólo venís en una ocasión os recomendaría pedir de raciones.



LO QUE QUE COMI.-

Para dos personas, tres raciones (8 euros cada una) y media de vino (10 euros), total 17 euros por cabeza me parece una excelente relación calidad, cantidad y precio.

La comida, exquisita., platos sencillos, caseros aunque con un toque de modernidad.

De lo que comí, lo mejor los huevos rotos, un plato sencillo, pero que solo en algunos locales se eleva a plato excepcional, con tres huevos fritos en abundante y excelente aceite, patatas caseras (no congeladas) y con una sorpresa: pimentón, un toque original (y que les pienso copiar cuando lo haga en casa). Caramelos de morcilla, buenos, pero más sencillos, son morcilla de Burgos envueltos en pasta brick. Croquetas de gorgonzola, muy ricas, caseras y originales.

Huevos Rotos
Me quedé con ganas (para la próxima ocasión ) de probar las mollejas con boletus, las chistorras, los saquitos de queso de cabra y las carrilladas.

El vino, una botella pequeña de Ribera de Duero, excelente (10 euros).



VALORACION FJREDONDO.-

A pesar de su diminuto tamaño, de la confianza ciega que hay que tener al no existir carta, el local me gustó. Uno de los sitios de tapas con mejor relación calidad, cantidad y precio que he visitado en Madrid, especialmente teniendo en cuenta la zona donde está situado, a unos pocos metros del Senado y del Teatro Real. Voy a ser generoso (para que luego digan), le doy 8 sobre 10.

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El Arrozal

+34 913 65 39 09

Calle de Segovia 13 <m> La Latina 5 Madrid, Madrid provincia, España 40.41375 -3.711312

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Mi arrocería favorita del Madrid de los Austrias

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TIPO DE COCINA.-

Ubicada en el Madrid de los Austrias se trata de una arrocería clásica con precios comedidos agradable, bastante grande y algo irregular, algunas veces sales satisfecho, otras decepcionado.



AMBIENTE Y DECORACION.-

A la entrada encontramos una barra muy útil como punto de encuentro de los comensales y para tomar una cañita antes de pasar a los salones.



El restaurante dispone de 3 salones de tamaño similar con unas diez o doce mesas y capacidad para 50 comensales cada uno. Paredes en ocre y decoración con antigüedades tipo casa de tu abuela: máquinas de escribir y de coser, planchas, braseros, jarrones, muebles rústicos, platos pintados a mano, reproducciones de cuadros de Dalí.



Con buen tiempo se puede comer en su terraza en la calle Segovia a un paso del Viaducto.




SERVICIO.-

Correcto, no excesivamente formal y mejor o peor en función del camarero que te toque. Aceptable, en general.



A LA CARTA.-

Entre los entrantes yo os recomendaría las croquetas de la Casa de Jamón Ibérico y Pollo, la sepia y los pimientos asados.

Tiene tres o cuatro carnes y otros tantos pescados, pero lo suyo es que si vas a una arrocería, te pidas un arroz, ¿no?

Presume de preparar hasta 45 tipos de arroz por encargo aunque en la carta sólo hay una docena:

Arroz con Bogavante

Arroz con Langosta

Arroz a Banda

Arroz Negret

Arroz con Costra

Arroz de Setas con Magro

Arroz con Nécoras Arroz Caldoso Marinero

Arroz del Campo

Paella de Verduras

Paella de Verduras con Magro

Paella Valenciana

Paella de Mariscos

Paella Mixta



A mi me gustan el caldoso y el de setas con magro, que me parecen bastante originales y que se salen de la tónica general.



Los postres no son gran cosa (fruta, flan, natillas, tarta, helado, …)



Dispone de un menú especial para Celiacos y esto, que parece una tontería, le da bastante clientela porque no hay demasiados sitios en Madrid que den una opción para las personas con este problema. La última vez que fui solo tenía dos mesas ocupadas y una de ellas era un grupo de celiacos.



El precio medio es de unos 20-25 euros más la bebida (salvo que optes por el arroz con bogavante, lo cual te sube la cuenta a casi el doble).



MENU DE MEDIODIA.-

De lunes a viernes tiene un menú de mediodía con excelente relación calidad precio (12 euros), compuesto por un entrante (sopa, ensalada) poco original, pero suficiente para entretenerte y un arroz que va variando cada día y que se prepara en el momento.

Ojo, probablemente cuando os sentéis os den la carta y no os mencionen que tienen menú si no se lo recordaís. Esto es algo que me sucede con bastante frecuencia en muchos restaurantes, si cuela, cuela.

La ocupación entre semana suele ser bastante escasa con lo que os atenderán muy bien.




LO QUE QUE COMI.-

He visitado este restaurante en bastantes ocasiones y, aunque presume de poder afrontar hasta 200 servicios a un tiempo, os recomendaría que si veis el restaurante lleno, os marchéis. Mi experiencia los días en que el restaurante estaba a pleno rendimiento ha sido nefasta, esperas interminables, arroz duro, …

Para una primera visita os recomendaría que optaseis por el menú degustación (20 euros sin bebida) que consta de:

Pimientos Asados con Pan Tostado

Sepia

Paella Mixta

Sorbete del Tío Barret (el sorbete de cava y limón de toda la vida)



La paella mixta puede sustituirse por otro tipo abonando un pequeño suplemento.





VALORACION FJREDONDO.-

Mi madre siempre me dice que haciendo exactamente lo mismo, unas veces el arroz sale extraordinario y otras horrible. Esta es la sensación que tengo con este restaurante, en ocasiones he salido enormemente satisfecho, mientras que en otras, el cocinero no ha estado tan inspirado.

Sí que he notado que los días que el restaurante estaba lleno, la calidad era muy deficiente, en cambio cuando no había demasiada gente las paellas son mucho mejores. En promedio yo le daría un 7 sobre 10. El precio me parece muy interesante y, aun no siendo el mejor arroz que he probado en mi vida, en general es bastante aceptable.

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Abantal

+34 954 54 00 00

Calle Alcalde José de la Bandera 7 - 9 Sevilla, Sevilla provincia, España 37.387821 -5.983628

www.abantalrestaurante.es

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Pequeña decepción

Abantal define su cocina como “Cocina Andaluza Creativa”. En mi opinión se ajusta más al adjetivo de creativa que al de andaluza.
Su web anuncia “Sabor, creatividad, textura, cocción, presentación, estética del plato y guarnición son algunos de los puntos claves de nuestra oferta gastronómica.”
Y cierto es, la presentación es extremadamente cuidada, la técnica en los platos principales impecable. Julio Jiménez practica una cocina elaborada, experimenta con nuevos sabores y texturas pero sin extravagancias. Hasta aquí, nada que reprochar, todo lo contrario.

Sin embargo ...

Mi experiencia fue decepcionante. ¿Por qué? Por el minimalismo en las raciones llevado al extremo. Bien entendido que no esperaba encontrar chuletones de un asador vasco, ni menús pantagruélicos, pero todo tiene un límite y , en mi opinión, Abantal rayó en la cicatería. Haciendo una comparativa con los últimos sitios que he visitado de un corte y estilo similar al tipo de oferta que se supone ofrece Abantal, el local de Julio Jiménez, suspende.

LO QUE COMÍ.

Durante la cena no pude dejar de pensar en una parodia del dúo Gomaespuma para una campaña de banca por internet en la cual un personaje relata el menú de la comunión de su hija: “El menú fue grano de mostaza con reducción de Pedro Ximenez ... hambre pasamos un rato, pero todo mu bonito, los platos preciosos, las soperas enormes que parecía jacuzzis, ...”

Pues esa fue más o menos la sensación con la que me quedé. Insisto en que esperaba que la elaboración y la calidad de las materias primas primase sobre el tamaño, pero todo tiene un límite, entre el entrecot que no cabe en el plato y el “grano de mostaza” hay un término medio. En fin, paso a desglosar el menú de siete platos maridado que fue por el que opté, mis disculpas porque no recuerdo el nombre exacto de alguno de los platos.

Aperitivo de bienvenida-
- Tira de hoja de yuca
(Bastante insípido de sabor y de tamaño, grosor y forma similar a un tallarín antes de su cocción)
- Membrillo con queso camembert
(Bocado sencillo y con el tamaño de una porción de quesito saldrían cuatro raciones)
- Una especie de aperitivo japonés del cual no recuerdo el nombre y de tamaño similar a media patata frita del tipo chips.

Plato 1 -Aperitivo-
Espuma de patata con aceite de hinojo y codorniz.
(Servido en un vaso de aperitivo, algo más suave que un puré de patata, aromatizado por un buen aceite de oliva, perfumado de hierbas aromáticas y coronado por dos minipedacitos de codorniz que apenas se hacía notar. Correcto, pero no emocionante y, por mucha coba que intentases darle, en tres cucharaditas de café, habías dado cuenta de él)

Plato 2 - Entrante Primero-
Foie de pato con reducción de Pedro Ximenez y pan negro de frutos silvestres
(Una pequeña ración de un buen foie del tipo micuit, la reducción de Pedro Ximenez la justa para adornar el plato y el pan partido tan fino que se podía ver al trasluz. Un plato correcto, la materia prima - foie- de primera calidad, pero la elaboración sencilla, quizá lo mejor fuese el pan).
Maridaje de vino: Un vino generoso creo que de la zona de Yecla (Alicante) elaborado con uva monastrell muy madura que le daba un sabor dulce sin empalagar. Sorprendente y muy recomendable.

Plato 3.- Entrante Segundo
Chipirón con tomate y salsa de albahaca.
(Plato de excelente técnica y cuidada presentación, nada que reprocharle salvo que si en vez de un chipirón, ponen dos, hubiese ganado el plato).
Maridaje de vino: Un cava correcto sin más, aunque no soy muy aficionado a los espumosos por lo que mi opinión quizá sea un tanto injusta.

Plato 4 - Principal de Pescado-
Pargo asado con salsa de compota de manzana
(Buen sabor, muy conseguido, de nuevo mi pega viene por lo minimalista de la ración).
Maridaje de vino: Un rueda sorprendente, pues no está elaborado con la tradicional uva verdejo (como el 99% de los vinos de esta denominación de origen) sino con otra variedad (creo que sauvignon blanc). Aroma y sabor a flores espectacular, un grato descubrimiento y mi aplauso al sumiller.

Plato 5 - Principal de Carne-
Chivo con estofado de peras y queso de cabra fundido
(Presentado en forma de cilindro, deshuesado, excelente, un plato muy conseguido y original. La guarnición casi, casi simbólica: una cucharadita de puré de pera y el queso fundido había que buscarlo con lupa).
Maridaje de vino: Un rioja joven bastante normalito. Aquí las explicaciones del sumiller sobre la elección de este vino no me convencieron en absoluto, creo que al plato le hubiese venido mucho mejor un vino con más sabor a madera.

Plato 6 - Prepostre -
Helado de canela con crema de arroz con leche.
(Muy lograda la crema, el helado algo menos, el tamaño diminuto, como no)

Plato 7 - Postre-
Una especie de gelatina de chocolate con café y helado de menta.
(Muy decepcionante, no me gustó ni la textura ni la combinación de sabores)

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Alboroque

+34 913 89 65 70

Calle de Atocha 34 (Casa Palacio Atocha 34) <m> Antón Martín 1 Madrid, Madrid provincia, España 40.413238 -3.700992

www.alboroque.es

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Todo perfecto, salvo las raciones escasas

1. Admita reservas.
Se puede reservar tanto por teléfono (Tel. 902 203 025) como on line desde la web del restaurante (casapalacioatocha34.es), en este último caso te confirman la reserva llamándote por teléfono o mandando un mail.

2. No tenga turnos.
Alboroque no los tiene, puedes reservar a la hora que te convenga, tan solo te recomiendan que no reserves más tarde de las diez y media si tienes intención de pedir el menú largo pues la cena se prolonga por encima de las dos horas.

3. Suficiente espacio entre mesa y mesa.
Uno de los puntos que más me agradó del restaurante. En la zona de no fumadores tan solo hay cinco o seis mesas con amplios espacios separados por esculturas de arte moderno.

4. Zona de no fumadores.
Alboroque está separado en dos salas independientes, con y sin humos. Yo os recomiendo la zona sin humos, no solo para que el aroma a nicotina no eche a perder vuestro paladar sino también para que veáis el trabajo de la cocina puesto que siguiendo uno de los lemas de Andrés Madrigal, el Chef, “Ni cocinas escondidas, ni cocineros anónimos”.

5. Equilibrio formal-informal en el servicio de sala.
El servicio de sala es impecable, el maitre es un italiano muy agradable, atento, pero sin agobiarte. Andrés Madrigal ejerce de anfitrión acompañando a casi todos los comensales a la mesa (digo a casi todos, porque a nosotros no nos tocó, pero no creo que fuese por nada personal ya que aún no había escrito mi opinión).

6. Cocina elaborada y Presentación de los platos.
Andrés Madrigal practica una cocina elaborada y creativa, experimenta con nuevos sabores y texturas pero sin ser excesivamente futurista. El lo denomina “Cocina Creativa de Mercado”. Es una cocina ligera y muy vistosa. Quizá demasiado ligera, ni eligiendo el menú más largo puedes decir que sales “a reventar”. Yo opté por el menú intermedio porque la noche anterior cené en el Asador Donostiarra y me faltó fuelle para otra cena opípara. Consta de dos pequeñas tapas, un primero, un segundo y postre, vino incluido (55 Euros).
Una vez que termina su labor de anfitrión, Andrés se sitúa junto a la ventana de la cocina dandole el último toque personal a la presentación de los platos que van saliendo, aunque quizá sea un poco de cara a la galería, es algo que se agradece (“Ni cocineros anónimos ...”).

7. Cuidada decoración.
El Alboroque es algo difícil de encontrar ya que se accede desde un espectacular portalón atravesando un atractivo patio decorado con esculturas de arte abstracto entre las que destaca una enorme mosca. Es una pena que no aproveche dicho patio para poner una terraza al aire libre donde sería muy agradable cenar en las noches de verano.
El restaurante consta de varias salas modernas, acogedoras, sencillas y elegantes. Está dividido en dos espacios separados, para fumadores y libre de humos. Combina colores blancos y naranjas. Las paredes están decoradas por cuadros abstractos de gran formato y algunas esculturas separan unas mesas de otras. La cocina está situada al fondo de la sala a la que abre una ventana y se observa desde la mesa. Para los “invitados especiales” hay una mesa situada junto a la cocina para disfrutar del plato observando su preparación.

8. Menú degustación (con posibilidad de comer a la carta)
La carta del restaurante no es muy extensa, cinco entrantes, tres principales de carne y tres de pescado.Tened en cuenta que cada mes y medio o dos meses la carta cambia.
Hay tres menús:
- Menú de 35 euros (Un principal, postre y bebida) orientado fundamentalmente al mediodía, cuando más prisa se tiene por comer.
- Menú de 55 euros (Dos tapas, un primero, un segundo, postre y vino). Su composición varía según mercado y puede estar compuesto por platos de la carta o fuera de ella.
- Menú de 75 euros (Dos tapas, dos primero, dos segundos, dos postres y dos tipos de vino). Aunque parezca una cantidad de comida exagerada, los platos son bastante ligeros y las raciones de los segundos son algo menores que si pedís a la carta.

9. Precio no desorbitado.
Si coméis a la carta calculad para un primero, un segundo y un postre, unos 60-70 euros, bebida a parte. Por eso, mucho más interesante resulta optar por uno de sus menús a 55 o 75 euros que sí incluyen la bebida.
La carta de vinos me sorprendió gratamente, está divida en tres partes una carta de blancos, una de tintos y una de vinos internacionales, cada una de ellas con 100 referencias. Los precios me parecieron razonables, hay vinos muy especiales para bolsillos privilegiados, pero también vinos a un precio muy similar al que puedes adquirirlo en una tienda, a partir de 15 - 20 euros.

10. Accesible en transporte público.
El Restaurante Alboroque está ubicado en el antiguo palacete de los marqueses de Riscal en la calle Atocha, un antiguo edificio de 1852, totalmente rehabilitado en el corazón de Madrid, en el entorno del Barrio de las Letras.
El metro más cercano es Antón Martín

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Pedro Larumbe

+34 915 75 11 12

Paseo de la Castellana 38 <m> Rubén Darío 5 Madrid, Madrid provincia, España 40.4328982 -3.6880515

www.larumbe.com

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Excelente concina, pero falló el maridaje


Para no aburriros con los detalles, comenzaré por mi conclusión:

En lo que respecta al tema gastronómico, tanto los platos de pescado como los de carne eran irreprochables, la merluza genial, el pescado de roca exquisito y la codorniz rellena excepcional. En este aspecto la visita al restaurante no defrauda.
Los postres, en cambio, me parecieron más flojos. No parece que sean su especialidad.
En cuanto a la idea de maridar los platos con el vino es original y un buen invento, pero una copa de vino por plato me supo a poco, personalmente con el pescado y con la carne hubiera tomado gustosamente una segunda copa (pueden llamarme alcohólico si gustan). En cuanto a la elección de los vinos, me decepcionó muchísimo, tanto el Rueda como el Rioja no me parecieron a la altura de los platos a los que acompañaban.
El servicio muy correcto, sin embargo le pondría un pero. Si se sustituye un plato del menú por otro (aunque sea el postre), lo mínimo es advertir al comensal. En este sentido me pareció un detalle feo.
En cualquier caso, valorando el conjunto, RECOMENDARÍA sin duda visitar el restaurante si tenéis la oportunidad. Lo que ya no tengo tan claro es si os recomendaría el menú maridado dado la mediocre selección de los vinos que acompañaban, al menos, al menú de febrero.

*****************

Qué comí.-

Este es el menú de febrero 2009 comentado por un profano en temas gastronómicos:

@@Aperitivo@@

- Anchoas con Aguacate
- Barcas de Angulas
- Bocartes Rebozados

(Las materias primas eran de primera calidad, unas anchoas excepcionales -aunque una anchoa por cabeza-, un aceite muy sabroso, las angulas con su sabor a mar, pero, vaya, que estos platos me atrevo yo a hacerlos en casa sin esforzarme y sin más mérito que la materia prima de calidad)
(Nota: las “barcas” eran rebanadas de pan y los “bocartes” es el nombre con el que se denomina a los boquerones en Cantabria).

@@Pescados@@

- Pescado de Roca a la Barquereña

(El nombre barquereña deriva de la localidad marinera de San Vicente de la Barquera limítrofe entre Asturias y Cantabria: A pesar de que no fui capaz de distinguir que pescado era exactamente, ni como se elabora la salsa barquereña, el plato me encantó. Aquí empezó a ganarme la cocina de Pedro Larumbe).

ó

- Merluza Marea Negra
(Bonito nombre para un perfecto ensamblaje de merluza y sepia en su tinta, un contraste de sabores espectacular)

***
- Sorbete de Apio
(Lo siento, pero el sabor del apio es demasiado fuerte para mi, lo probé, pero no pude con el. La idea de incluir un sorbete para diferenciar sabores entre el pescado y la carne está bien, pero con apio, pues, en fin, ...)

***

@@Carnes@@

- Tacos de Solomillo al Queso Tresviso
(A pesar de su nombre de reminiscencias italianas, el queso de tresviso es un queso azul de la zona de Cantabria, similar al queso de cabrales. Por ello el plato tiene un sabor muy intenso a queso fuerte que encantará a los amantes del queso y horrorizará a los que no lo sean tanto. Yo como estoy en el primer grupo, disfruté del plato. El solomillo tierno y en su punto. Venía acompañado de una guarnición de pasta bañada en la misma salsa).

ó

- Rollitos de Codorniz Rellenos de Foie - Gras y Salsa de Trufas
(Excepcional, un plato original de sabor exquisito, de cuidada técnica y excelente elaboración. Lo mejor del menú).


@@Postres@@

Tarta de Higos con Salsa de Oloroso Dulce
(Aquí me dieron el cambiazo porque el postre que me sirvieron no era este. Un punto negativo, no tanto por cambiarlo sino por no advertirlo)
ó
Pastel de Frutas con Natillas y Salsa de Frambuesa
(Correcto sin más. En general los postres del menú no me parecieron gran cosa, eran mucho más tentadores la selección de postres de la carta).

***

Café y Quesada Pasiega
(Este cambiazo me dolió más porque la quesada pasiega me encanta y me apetecía probar la interpretación que Larumbe hace de este postre de su tierra. Sin embargo, me quedé con las ganas ya que me lo sustituyeron por una teja y un bombón, sin advertencia previa, que fue lo que más me molestó).



@@Vinos @@

Aperitivos
Kirs Royal
(Un coctel típico francés de champán y cassis).

Pescado
Blanco Fray Germán - Rueda Superior -
(Un blanco fresco y suave y con el característico sabor amargo de la uva verdejo. Correcto, sin más - 5 euros en el Corte Inglés, y en alguna web de vinos comprando por cajas lo he llegado a ver a 3,5 Euros) -

Carne
Tinto Solar Viejo Rioja Crianza
(Decepcionante, me pareció un rioja bastante mediocre, sin apenas sabor a madera, como si fuese un vino joven - 5 euros en Makro.)

La conclusión es que la idea de maridar los platos con el vino es original y un buen invento, pero una copa de vino por plato me supo a poco, personalmente con el pescado y con la carne hubiera tomado gustosamente una segunda copa. En cuanto a la elección de los vinos, me decepcionó mucho.

La Gastroteca de Santiago

+34 915 48 07 07

de lo mejor de 2012

Plaza Santiago 1 <m> Ópera 2 5 Madrid, Madrid provincia, España 40.416608 -3.7109121

www.lagastrotecadesantiago.es

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Sitio a evitar

Sitio NO recomendado por fjredondo.

Suelo ser bastante cuidadoso en la selección del restaurante para celebrar mi cumpleaños, leo las críticas y valoraciones de otros usuarios, lo visito con anterioridad, hablo o escribo algún mail al local con mis dudas, ... en fin casi rozando lo pesado.
En esta ocasión mi decisión vino determinada por mi asistencia a la opera en el Teatro Real ese mismo día que me condicionaba a buscar un restaurante próximo a esa zona y en el que se pudiese reservar a partir de las 23.00 horas.
A pesar de que La Gastroteca de Santiago incumplía alguno de los preceptos de mi decálogo y a pesar de haber leído alguna opinión negativa del local, me decidí efectuar mi reserva en él.
A ello ayudo un entusiasta artículo del New York Times que debe haber surtido su efecto porque el local estaba ocupado por un ruidoso grupo de angloparlantes y también me llamó la atención que fuese el sitio elegido por el tenor Juan Diego Flórez (el Pavarotti del siglo XXI, como le califican) para almorzar el día de su concierto en Madrid.
Solicité información por mail sobre su disponibilidad de horarios para compatibilizarlo con la ópera , menús degustación, y finalmente reservé mesa. Reserva que me fue confirmada en un mail.
Pues bien, el día en cuestión tras concluir la representación en el Teatro Real, acudo puntual a mi reserva y ...
“Buenas noches, tenía una reserva a nombre de fjredondo”
“Ah, si ustedes son los que venían del Teatro Real, acompañeme a su mesa. En esa pizarra pueden ver nuestra carta del día. Creo que habían preguntado por nuestro menú degustación, ¿verdad?”
Caray, pienso ingenuo de mi, que detallista. Recuerda los datos de mis mails.
Nos sentamos en nuestra mesa, mientras el maitre sirve a un ruidoso grupo de ingleses que ocupan el resto de mesas del local, hacemos nuestra elección de la carta y esperamos a que vengan a tomarnos la comanda.
Al cabo de unos diez minutos aparece una pareja en el restaurante. Hablan con el maitre y este vuelve a nuestra mesa y me indica que, o bien, yo no tenía reserva alguna y me había aprovechado de su ingenuidad al no comprobar mi nombre en la lista de reservas del día (o sea que era un caradura), o bien, había realizado la reserva en otro local y por error acudido al suyo (o sea era un estúpido).
Le indico que el error es suyo, que puede comprobar mi reserva si conserva sus mails, pero me indica que no que nadie sabe nada de mi mail y que me vaya levantando.
Incrédulo le indico mi malestar por la situación, entra en la cocina a hablar con el chef y dueño (el cual no se molesta ni en salir) y me ofrece como alternativa sentarme en una pequeña mesa auxiliar y que me apañe allí apretadito y si acaso de postre me dan un chupito de cortesía y si no que puerta.
Como en cualquier caso ya hubiese cenado de mal humor y de mala gana decido abandonar el restaurante, quejarme y le solicito una dirección de mail para enviarle la prueba de que el error era suyo.
Al día siguiente les escribo , para mi sorpresa compruebo que la dirección de mail que me había proporcionado era falsa. (afortunadamente tengo otras dos direcciones más a las que he enviado copia). A fecha de hoy, ni una disculpa, ni un reconocimiento de su error.

MI RECOMENDACION: LA GASTROTECA DE SANTIAGO SITIO A EVITAR.

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