Si alguna vez te has preguntado por qué huele a comida china al pasar por Plaza de España esta es la respuesta. Apenas ocho o nueve mesas aprovechando al máximo su reducido espacio, comida a precio de risa y las mejores empanadillas chinas a la plancha de Madrid.
Ideal para una cenita rápida antes de un cine o concierto.
Buffet libre de comida vegetariana oriental donde nada es lo que parece: el pollo con limón sabe a pollo con limón pero no es pollo con limón, y lo mismo con la ternera con setas y bambú, el arroz tres delicias o cualquier plato cocinado aparentemente con carne. En realidad son todo variantes preparadas con tofu o seitán principalmente, ideales para salir de allí preguntándote que si te has comido un plato de seitán pensando que era pollo, a saber lo que has comido en otros chinos no vegetarianos pensando que era carne.
Aparte del experimento científico-sociológico, es un buen buffet, bastante rico (¡esos rollitos! ¡esa tortilla!) y muy económico a poco no se te vaya la mano con la bebida. Yo ya he repetido en varias ocasiones.
Un restaurante chino con chinos comiendo siempre es buena señal. Éste es uno de ellos, con extensa carta y precios bastante irrisorios. No merece la pena pedir de menú, porque los platos que lo convierten en uno de mis chinos favoritos están desperdigados por el resto de la carta y aunque no pidas menú el bolsillo no lo notará luego. Para no perderse, lo ideal es comenzar con los platos de la página de "Auténtica comida china" y ya luego ir picando del resto de la carta. Algunas recomendaciones:
- Arroz con verduras
- Arroz con verduras secas
- Tallarines con carne, setas y tubérculo de mostaza china
- Requesón de soja picante
- Yuca china frita
- Empanadillas a la plancha
Los camareros son unos tíos y tías de lo más moderno, y cuando cierran te puedes encontrar a algunos con bocata de calamares en la mano en el bar de taxistas que hay a dos manzanas del restaurante.
En la entrada tienen un cuadro con una foto de los dueños posando con el Rey de una vez que fue a comer allí. No te vayas sin hacerte la foto de rigor con el cuadro de fondo.
Era uno de mis restaurantes orientales favoritos de Madrid, aunque la afluencia de público, la subida de precios y la pequeña caída en picado de la calidad de la comida ha hecho que pierda bastantes puntos.
En cualquier caso sigue siendo un restaurante de referencia que merece la pena conocer, aunque sólo sea por ver cómo preparan la pasta tras la barra. Cuando voy suelo pedir dim sum, la ensalada de aguacate y, de plato principal, los tallarines al curry.
Al loro: la pasta que preparan llena cantidad, así que no te pases con los entrantes.
Buena comida y buenos precios. Últimamente me he hecho fan de sus berenjenas rellenas de carne. También recomiendo el pato pekín, los tallarines a la plancha, el arroz especial o el wan-tun que preparan. Muy rico todo. El truco suele ser olvidarse del menú y aventurarse por la carta.
fluzo discovered this service :-)







