El sitio muy agradable, moderno pero amplio, acogedor y algo ruidoso, eso sí... Los camareros muy amables. Probamos el ravioli de longaniza de Graus y la croqueta de gallina trufada. También las patatas Bolé, que son unas bravas, pero con forma de cilindro, y tres salsas, una picante, un ketchup y un chimichurri, estaban muy ricas. Es carillo.
ver más restaurants in Saragossa


