Buen precio y... ¡mucha gente!
Es un sitio bastante agradable, aunque la mayoría de los días está llenísimo y hay que luchar por hacerte con un sitio en el local, que es bastante pequeño. Pides tu cerveza y después puedes coger todos los canapés que quieras de los que hay en las distintas bandejas de la barra. Muchas de esas bandejas van pasando de mano en mano por toda la gente del bar. Las mejores: Jamon, anchoa con tomate y ensaladilla.

