Gonzalo Sáenz de Miera Bolado
¡¡¡Cómo coño voy a ponerme a dieta, con lo que llevo invertido en esta panza!!!
Comer o comer aún más, esa es la cuestión
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La Taberna
+34 942 80 28 78
Calle Pando 6 Torrelavega, Cantabria , España 43.34671 -4.04601
guardado por 3 personas
Los mejores cocidos (Lebaniego y Montañés) de Torrelavega y parte de Europa
El Agustín (porque la Taberna no lo llama ni el dueño, que como se puede deducir se llama Agustín) es un sitio cojonudo para comer, así, sin más adornos. Comes mucho, comes bien y comes a un precio ridículo.
Es,posiblemente, uno de los dos o tres mejores menús del día de la ciudad y es, indiscutiblemente, el sitio donde ponen los cocidos (lebaniego y montañés) más ricos de la cuenca del Besaya.
El cocido que te comes aquí, de cualquier de los dos tipos le aguanta la cara perfectamente a uno que puedas comerte en Cabuérniga, Correpoco, Los Tojos o Potes.
Es más, en cualquiera de esos sitios si no tienes cuidado lo más probable es que te atraquen a mano armada por una mierda de comida.
Y es que los papardos (apelativo "cariñoso" con el que despachamos en la Montaña a los súbditos de Gallardón) son como el caballo de Atila, pero en versión gastronómica. Por donde pasa un madrileño ni vuelves a comer bien, ni mucho menos barato (y los dueños encantados, oyes tú).
Toda la cocina es eminentemente casera (los mencionados cocidos, guisos, sopas, chuletillas, costilla, estofados, huevos con patatas, etc.), toda a precio tirado, riquísimo y en cantidades ingentes. Las costillas de cerdo son buenísimas, churruscaditas, muy muy crujientes y con unas patatas fritas muy buenas.
Los postres, todos hechos por ellos, son también muy buenos. Cualquiera de las tartas y sobre todo las cosas típicas de Cantabria como el arroz con leche o la leche frita entre otras.
Aquí todo está muy bueno porque la mujer de Agustín está en la cocina y esa señora cocina que te cagas.
Puedes salir entre 9 y 15 € sin ningún problema, comiendo como un auténtico becerro.
Es mejor reservar porque suele estar hasta la bandera.
Gonzalo Sáenz de Miera Bolado lo descubrió en abril de 2011
listas: Comida
Villa de Santillana
+34 942 88 30 73
Calle de Julián Ceballos 11 Torrelavega, Cantabria , España 43.34881 -4.050643
guardado por 7 personas
Décadas de buen hacer a las espaldas
"La Villa", que es como los de Torrelavega lo llamamos, es para mi gusto el mejor sitio para comer que hay en la ciudad.
Acepto, desde luego, el argumento de que ha perdido frescura frente a otros sitios que hacen una cocina más "actual", como puedan ser El Palacio o Los Avellanos.
Sin embargo, éste sigue siendo mi favorito; y por muchos y muy variados motivos como son la calidad de los productos, lo amplio de la carta, la simpatía de todo su equipo y, por encima de todo, el hecho de haber comido en toda mi vida no menos de cien veces en este sitio y NUNCA haber tenido el mínimo motivo de queja por absolutamente nada, y eso que uno es bastante tocapelotas.
El secreto no es otro que la política que sigue Luis Miguel, el dueño. Se trata un tío muy curtido en la restauración (empezó con su padre de chaval en el antiguo emplazamiento de cuatro caminos, mucho antes de que servidor hubiese nacido) y que tiene unos principios sobre cómo debe llevarse el negocio de los que no se ha desviado un ápice en los casi 30 años que llevo acudiendo a él con familia, amigos, compromisos, etc. Básicamente puedes resumirlos en:
1. Trato al cliente: Luis Miguel siempre te recibe muy bien, ejerciendo de jefe de sala. A pesar de los años, no se toma más confianzas de las estrictamente necesarias, dejando ese papel al servicio, que lleva allí toda la vida (no creo que nadie de la gente que tiene trabajando lleve con él menos de 15 o 20 años, yo al menos los recuerdo a todos desde niño). Son una gente amable, cariñosa y estupenda a más no poder si te conocen y de lo más educada y correcta si no eres habitual.
2. Carta: una cocina honesta, variada, de corte tradicional, en la que prima la calidad de los productos sobre la "inventiva". Nunca se han metido en camisas de once varas, lo cual sin embargo no está reñido en absoluto con que la carta sea de lo más apetecible.
3. No meter en la boca más de lo que puedas masticar: este sitio siempre está "a retaque". Entre semana lleno de comidas de trabajo y los fines de semana de amigos y familias. Les ha sobrado clientela siempre, y a pesar de ello ni han querido ampliar más de lo que tienen ni ponerse a experimentar con "subidas de escalón". No quieren más trabajo del que pueda asumir el personal de su absoluta confianza ni han tratado jamás de subirse a la parra con los precios (y eso, que en mi opinión, tienen de sobra madera para ir un paso más allá en estos aspectos).
Así pues, un sitio muy recomendable, en el que se come muy bien, a un precio muy bueno y en un entorno agradable jalonado con un servicio excepcional. Sobre todo hay un rasgo que destacaría de este sitio: la "fiabilidad". Con esto me refiero a que puedes recomendar este restaurante a quien sea y para lo que sea.
Aquí no conocen ese dicho de que "el mejor escribano hace un borrón". En este sitio han comido por mi consejo muchas personas de los perfiles más variopintos y nunca nadie ha tenido una mala palabra, muy al contrario, lo han agradecido.
En cuanto a la manduca:
Entrantes: tienes más de 20, para aburrir... de todos ellos destaco por encima de todos los puerros rellenos de jamón ibérico. Odio los puerros y odio la nata. Pues bien, este plato lleva ambas cosas y me vuelve loco. Con eso queda todo dicho. La cecina también me gusta mucho, sobre todo porque la forma de servirla no es la habitual: le añaden unas patatas paja y un revuelto muy fino. Es una combinación muy rica. Los entremeses calientes son también muy buenos, ya sé que suena a plato de boda cutre de hace 20 años, pero de verdad que merecen la pena.
Carnes: todas muy buenas. Mas de 10 a elegir. Un pena que hace años quitasen el San Jacobo, era una brutalidad. El lechazo está muy rico. El entrecôte mejor que el solomillo.
Pescados: también más de una docena para elegir. Todos ellos muy buenos, pero eclipsados por la soberbia "Merluza Villa", rellena, ni más ni menos, que de rape y langostinos. Sabor suave, textura tersa pero a la vez tremendamente tierna, se deshace en el paladar. Es el mejor plato del restaurante, sin duda alguna. Las colas de cigala con chipirones también merecen un aparte, pero de verdad, aquí pídete esa esa merluza siempre que vayas.
Postres: todos caseros, muy bien elaborados. Muy tradicionales. Si eres de fuera pide la tarta de hojaldre, es excepcional (la traen cada día de una de las confiterías de Torrelavega, todas ellas de primerísima línea. El hojaldre de Torrelavega es el mejor de España, y el que diga lo contrario no tiene ni puta idea). A mí me gusta mucho la crema de arroz con leche con polkas (una especialidad de hojaldre) y virutas. La leche frita muy buena también.
En bodega tienes más de 100 referencias, todas buenas aunque muy poco "arriesgadas". A su favor que hay "Mauro", gran vino y no excesivamente habitual.
Aquí, ni "haciendo el bruto" pasas de 50 leuros barba, es más, lo habitual es hacerlo entre 30 y 40 "comiendo bien".
Uno de mis favoritos de siempre.
listas: Comida
Meson El Chapapote
+34 942 88 45 15
C/ Joaquin Hoyos, 11 Torrelavega, Cantabria , España 43.349889 -4.04664199999999
guardado por 2 personas
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La Bomba
A este garito habría que darle cinco estrellas porque, dentro de su género, es simple, llana y jodidamente imbatible. Pero vamos a ser serios y le pondremos tres.
Es un sitio cutre, pero cutre eh, y la comida es manifiestamente regulera (por no decir que es caca).
SIN EMBARGO Y A PESAR DE ELLO LO RECOMIENDO ENCARECIDAMENTE.
Se trata de un mesón feo, simplón y pequeño (con una comida de 20 amigos lo llenas hasta la bandera). Paredes blancas, suelos de terrazo y bancos corridos en las mesas y con la barra del bar pegada al culo y con los típicos paisanos tomando el blanco.
La comida es muy corriente (morcilla del supermercado frita, chorizo grasiento del supermercado frito, unos quesos del supermercado de lo más normalito, rabas congeladas de las que tiras y parecen un chicle, croquetas de pura masa...)
Pero por encima de todo sobresale la "carne a la malagueña", un plato que no puede ser del supermercado, porque los supermercados están muy controlados por sanidad, y en el que estoy convencido de que vuelcan toda la estantería de especias de un badulake hindú, porque está fuerte de cojones.
Ese maldito plato repite más que el vago de mi colegio, que acabó la EGB con 27 años. Sólo comento que, y esto es verídico, en cuatro cenas se ha pedido y las cuatro veces quienes lo comieron por la noche no pudieron salir de copas. Dos de ellos además han quedado estériles. Incluso se rumorea que Wikileaks ha interceptado un cable que señala que Chuck Norris abandonó Walker Texas Ranger después de comer este plato.
Sin embargo no se me ocurre un sitio mejor para esas comilonas con los amigotes en las que la idea es pasarse una hora y media riendo sin parar y salir del garito con una borrachera como las de Boris Yeltsin.
En este sitio te pones de comer hasta las trancas (y bebes como un cosaco, con unas cuantas copas incluidas) por entre 15 y 20 € (y eso si comes mucho, y le das duro al vino y a las copas, si no por entre 10 y 15 € lo haces de calle).
Pero lo mejor del sitio es el mítico y genuino "Malaguita", un cabrón simpatiquísimo de Málaga, como su apodo indica, y cuyo nombre real desconocemos después de más de mil visitas a su tascorro. Seguro que alguna vez nos lo ha dicho pero nos da igual, a nosotros nos gusta llamarle el Malaguita y punto.
Es un auténtico personaje, el hijoputa se pasa toda la cena haciendo gracias y contando chistes a cada cual más gracioso. Debe saberse más de cinco mil chistes el tío, y todos buenos, y es que además los cuenta como solo el mayor pájaro que ha parido Málaga podría. Solo por pasar ahí el rato con él pagaría los 15 pavos y ni me comería el veneno que sirve.
De verdad, si un día tenéis ganas de pasar un buen rato, poneros cerdos, beber como animales y sobre todo de reíros mucho con los amigos, este es vuestro sitio.
Un día que tenga humor incluiré aquí una recopilación de sus mejores comentarios y chistes. Habría que incluirlo en la guía Yankee esa de mil sitios que conocer antes de morir. El tío lo mismo te cuenta un chiste sobre la almeja de la parienta que le sacude en la cabeza con un pollón negro de goma al tímido del grupo que te saca una bocina cuando la estás liando demasiado.
Lo dicho, la bomba.
Gonzalo Sáenz de Miera Bolado lo descubrió en marzo de 2011
listas: Comida
El Refugio
+34 942 80 39 01
Calle Tanos 364 Torrelavega, Cantabria , España 43.3514552 -4.0470165
www.restauranteelrefugio.com/index.php
guardado por 3 personas
Sobre todo para carnaca a la parrilla
Este restaurante lleva toda la vida en Torrelavega, en el barrio de Tanos. Es un sitio que nunca fue gran cosa, destinado sobre todo a comuniones y eventos similares, pero hace unos años le han dado un giro bastante interesante, cuidando, sobre todo, la muy buena parrilla que tienen (y que saben manejar, lo cual no es tan habitual como sería deseable) y la calidad de la carne, que es francamente buena (estando en Cantabria lo contrario sería un crimen).
El entorno es muy agradable y hay muchísimo espacio para aparcar. Es la típica casona de pueblo cántabra, con amplios jardines y una terraza muy agradable en verano. El único pero es que precisamente por eso a veces se hace un coñazo comer allí. Debido a la comodidad y características del sitio va mucha gente con niños pequeños y te pueden dar la comida si están asilvestrados, que es lo habitual. La otra pega es que tiene un disco-pub cuyos clientes suelen ser bastante horteras y de un corte mas bien paletillo. Por estos dos motivos aconsejable evitar viernes noche y fines de semana.
El restaurante, como he dicho, está francamente bien. Manolo, el dueño, es un tío muy majo, y se nota que está muy encima de su negocio, porque el servicio es rápido y, sobre todo, atento y amable. Este es un sitio al que, en mi opinión, a lo que tienes que ir es a comer carne, que es la especialidad de la casa por todo lo que he comentado anteriormente. Además, aunque la bodega no es muy extensa sí está cuidada, lo que se debe a que el dueño le gusta el vino. Prueba de ello es que disponen de Pago de Carraovejas, un Ribera que a mí particularmente me encanta y que no es fácil de encontrar, y menos en Cantabria (según me ha comentado alguna vez algún accionista de la bodega, todos compran su cupo completo).
Para 9 personas:
De entrantes pedimos almejas de Pedreña (y son de Pedreña de verdad) a la marinera (dos raciones), chopitos (dos raciones) -estas dos cosas bastante buenas, las almejas aunque no eran abrideras, que son las mejores para comer puestas así, no estaban nada mal, un poco pasadas de ajo para mi gusto, los chopitos sin más, te dicen que son de Huelva pero yo los he comido de Huelva de verdad en El Bar del Puerto y en la propia Huelva y estos sin ser malos se quedan lejos-, morcilla (otras dos raciones,muy rica, con su cebollita y sus pimientos). También dos de croquetas de jamón y de carne, francamente ricas (empanado no muy grueso, no aceitoso y crujientito, bechamel suave y cremosa y había carne y jamón dentro).
En los segundos platos carnaza. Yo me zampé un chuletón de 1,1 kg, cuya carne era excelente (tierna, roja, muy roja y sangrante, muy sangrante), quizá algo nervuda, pero vamos, lo normal en un chuletón. Se nota que saben manejar muy bien la parrilla. Lo pedí lo mas cercano a crudo posible y así me lo trajeron, pero a la vez completamente churruscado por afuera y con una capa de un 1mm a ambos lados con la carne bien hecha. Además por dentro sangraba como dios manda, pero sin estar frío, de modo que pude comérmelo del tirón sin pedir una segunda pasadita. Todo esto no es nada fácil de conseguir.
Además se pidieron varios solomillos y entrecôttes (todos ellos hechos al punto exacto que cada cual demandó, y a la primera, lo cual insisto no es tan sencillo de conseguir) y un escalope. Aunque el escalope parezca una cosa corriente y simplona me gustaría llamar la atención sobre él. Era un buen escalope, muy rico y con buena carne dentro. Comento esto porque en los escalopes suelen meterte un filete que es una caca y que sabe a caca. Por último, mi novia comió merluza. No voy a entrar a valorar ese plato porque como estaba enferma fue simplemente merluza hervida, aunque sí que era fresca y eran un par de buenos lomos.
Los postres caseros y ricos. Varias bolas de helado de chocolate, buenas. Un flan de huevo muy rico, un arroz con leche muy de nuestra tierra y muy bien hecho y, sobre todo, una "Crema Cántabra", que me gustó mucho y me pareció muy original. Es como una crema catalana pero con sabor a sobao, una especie como de natillas de quesada por así decirlo. Muy fresquito, cremoso y muy rico.
Todo esto con pan, agua, cafés y un par de botellas de pago de Carraovejas por unos 300€. Poco más de 30€ barba, lo cual teniendo en cuenta la cantidad y calidad de la carne, que las almejas y los chopitos no son cosa barata y que se pidieron (buen) vino y postres me parece que es un precio de lo más competitivo. Las copas de vino son bastante decentes y los manteles y las servilletas de tela. En Madrid esta comida no baja de 65/70€ ni de coña.
En resumen, un lugar cómodo, agradable y en el que, sobre todo, se come muy bien y a muy buen precio. Yo lo recomiendo.
He dudado entre poner entre 3 y 4 estrellas por el tema de los niños y la clientela (los fines de semana mucha comida de amigotes además). Pero qué coño, esa parrilla, ese Pago y lo majos -y competentes- que son Manolo y su gente se las merecen.
Gonzalo Sáenz de Miera Bolado lo descubrió en febrero de 2011
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