Gonzalo Sáenz de Miera Bolado

+ seguir

¡¡¡Cómo coño voy a ponerme a dieta, con lo que llevo invertido en esta panza!!!
Comer o comer aún más, esa es la cuestión

mostrando 13 sitios

Porto Rubaiyat

+34 913 59 56 96

de lo mejor de 2012

Calle de Juan Ramón Jiménez 37 <m> Cuzco 10 Madrid, Madrid provincia, España 40.460197 -3.686525

www.rubaiyat.es

guardado por 80 personas

ver más restaurantes argentinos en Madrid

G.A.S.P. (Güeno Aunque Sobrado de Precio)

'está OK'

Noches y noches pasando frente a su puerta de vuelta a casa, cansado, derrotado y muerto de hambre, castigando mi olfato con su olor a parrilla de carbón, fustigando mi ojos con maravillas de pecaminosa carne y salivando como sólo un chacal en ayunas haría frente a un caballo muerto, habían despertado en mí no ya la intención o la voluntad, sino más bien la absoluta e imperiosa necesidad, de poner el culo en una de sus mesas (o mejor en una de sus sillas por deferencia hacia al resto de comensales) y dejarme llevar sin reparo alguno por el quinto Pecado Capital.

Ergo, ni corto ni perezoso, he ahí que me planté en Rubaiyat el pasado domingo, es decir, haciendo el dominguero, en compañía de un muy buen amigo y con la nada sana intención de pegarnos un buen homenaje y salir rodando.

La zona es tan agradable y cómoda (hay aparca, por cierto) como dura, durísima, para un restaurante cuyo “core business” sea la carnaca, porque en un radio de 500 metros tienes El Cacique, El Frontón o De María, y si lo amplías un poco puedes incorporar a la terna El Asador de la Esquina, El Asador de Aranda, Txistu o Donostiarra. Eran pocos y parió la abuela.

El exterior es frío y anodino. Los ventanales aportan luminosidad al interior, pero te exponen totalmente a la calle. Es un poco como estar comiendo en un escaparate, pero sin el “un poco como”.

A pesar del enorme tamaño, los techos altos y la distribución diáfana, el comedor resulta bastante más acogedor de lo que cabría esperar. Es una mezcla entre rústico y minimalista, como esas casas de campo del A&D.

Lo mejor son las mesas. Las mesas, esas grandes olvidadas, suelen ser un elemento al que habitualmente no presto mayor atención. Ni yo ni nadie que no sea un raro.

Que no sea un raro o que no sea mis amigos Gabriel y Guillermo, que además de raros y hermanos son arquitectos (es decir, “raritos”) y cuando van a un garito se fijan en lo modernas que son las sillas. Pero claro, cuando te ponen a comer encima de una loncha preciosa de madera del diámetro de una rueda de tractor y te explican que está cortada de un único árbol del quinto cuerno de la selva amazónica, pues como que la cosa cambia y ya le haces un poco más de caso al tema.

La cocina, limpia como una patena incluso en pleno horario de comidas, está completamente expuesta. Para eso hay que tener varios pares de huevos.

El servicio es amable, simpático y muy atento. Juraría que brasileños (el restaurante al lo menos lo es). Que si te sirvo el vino por aquí, que si te falta pan por allá, que si me llevo esto y te traigo lo otro por acullá. Son como putos ninjas, aparecen y desaparecen por arte de birlibirloque.

En la carta hay de todo, incluso pescados, pero pedirlos aquí, por muy buenos que sean es como ir a comer fabada a un chino.

La carne es Alfa y Omega. Come sólo carne: carne de entrante, carne de principal y carne de postre. Hay buena de origen nacional, gallega, pero pedirla es una cagada como un piano de cola. Cagada que yo cometí, por cierto.

¿Y por qué? Por Brangus y por Tropical Kobe Beef. ¡¡¡¿¿¿Y eso qué es lo que es???!!!

Imagínate que quieres hacer un súper tenista. Y para eso pones a Rafa Nadal y a Serena Williams a hacer un hijo y le llamas Brangus. Pero como eso te parece poco, pues pones a esa bestia parda a hacerlos abuelos con una hija de Roger Federer y Steffi Graff, y a ese nieto le pones Tropical Beef Kobe.

Pues eso son Brangus y Tropical Kobe, dos pepinos de carnes. El Brangus es un cruce de la raza inglesa Angus y la yanki Brahman, que son dos de las mejores del mundo.

Si a eso le añades el gen del buey de Kobe, el Wagyu, se te va la olla y de paso obtienes el Tropical Kobe.

Adoro el Wagyu. Es al resto de bóvidos del mundo lo que el cerebro de Stephen Hawking al de Belén Esteban.

La carta de vinos es excelente. Cientos de referencias de varias D.O. y países. Para lo caro que es el sitio el precio no es excesivo en vinos destinados al consumo humano. Si eres Florentino Pérez y tiras de vinos para seres superiores pues a lo mejor te mola pagar 580 pavos por un L’Ermita Priorat –no, no es el magnum-. En promedio estarán hinchados un 100%, que siendo una burrada no llega al 300% que he llegado a ver por ahí.

Comimos:

PROVOLETA: la típica provoleta de cualquier argentino. CORRECTA.

MORCILLA: realmente buena, pero son cuatro (4) trozos enanos y por lo que cuesta la ración voy a Sotopalacios y lleno el maletero. NO VALE LO QUE CUESTA.

MASTER BEEF: chuletón de vaca vieja gallega para dos (y para tres salvo que sean unos zampabollos como servidor). Muy bueno, hasta la grasa está rica. Te la pasan por la parrilla de carbón y la rematas al gusto en la mesa.

SORBETE DE LIMÓN: sin más. Había postres mejores pero el cuerpo nos pedía de rodillas algo digestivo.

Con un Pesquera 2008 crianza (29 €, 16 en tienda), agua, pan, un generoso aperitivo y propina 155€ (77,5/barba).

El pan, casero y absolutamente delicioso, es caro, 4,90€, pero miga por miga lo vale. El de aceite es auténtico “de pueblo” con aceite virgen extra, el de cereales riquísimo y una especie de rosquilla que ponen en una peana de madera es como para abrirla y hacerse un bocata.

Un buen sitio y una buena comida, pero excesivamente caro. Esa comida debería valer 30 o 40 euros menos. En 50-60 pavos por cabeza estaría en una RCP perfecta.

listas: Cerca de casa , Comida

etiquetas: , , , , , ,

La Dorada

+34 915 70 20 04

Calle de Orense 64 <m> Cuzco 10 Madrid, Madrid provincia, España 40.458482 -3.694404

www.ladorada.es

guardado por 37 personas

ver más restaurantes andaluces en Madrid

Gran sitio de pescado de toda la vida...

'está OK'

... salvo que provengas de una zona costera, como es mi caso.

Y es que, a pesar de haber probado buenos y muy buenos pescados y mariscos en Madrid, no creo que tenga ningún sentido ir a un sitio como la Dorada (o como Combarro, la Trainera, Carta Marina o Portobello).

Desde luego que en todos ellos, y en otros cuantos que me dejo, la materia prima es de una calidad excepcional y la elaboración de la misma no le va a la zaga, pero hay mucha leyenda y mucha tontería sobre aquello de que el mejor pescado de España se come en Madrid.

Podría citar de carrerilla 30 restaurantes de la cornisa cantábrica, de Galicia a la frontera vasco-francesa, que ofrecen un nivel similar o superior al sanctasantorum madrileño, tanto en producto como en elaboración, servicio y local.

Y además con un precio entre un 15% y un 40% más barato y en un entorno mucho más agradable, en la puta orilla del mar, que es donde más gusto da empujarse un buen pescadito. Viendo las olas batir y la brisa peinar sus crestas. Y oliendo la mar. Ah! La mar...

Mucho CR9 y mucho Museo del Prado pero en Madrid no hay playa.

Eso, y que hay que tener muy presente que en cualquier tasca de Santander por cuatro duros te pones hasta el bote de sardinas y pescadito fresco, y encima puedes comerlo con la mano y chuparte los dedos, que sabe más rico que en un sitio para estirados.

No hay cosa que más me reviente que ver a los papardos comer sardinas con tenedor y paleta ¡y quitándoles la espina los muy cabrones!

¡¡¡Joder, que las sardinas se comen con la jodida mano y un cacho de pan!!!

En fin, que disertaciones estúpidas y puntos de vista personales e intransferibles al margen, la Dorada me pareció un buen sitio.

Llevaba tiempo resistiéndome a ir pese a las continuas y encarecidas recomendaciones familiares (la madre de un servidor tiene la bizarra costumbre de bajar de Santander a comer pescado a un páramo de la meseta castellana) pero finalmente me vi en la tesitura de visitarlo por motivos laborales.

La verdad es que tienen una fama bien ganada.

Es un local bonito, con un aire marinero (mucho más en los camarotes) aunque más bien del gusto de hace unos cuantos años (lo cual es lógico en un negocio cuyo target son empresarios de cincuenta palos p’arriba). Y huele a mar. No confundir con olor a pescadería cutre, hablo de olor salitre, a roca, a marisco, a buen pescado. Hay a quien pueda no agradar el comer envuelto por esos aromas. A mí me apasiona.

El servicio es realmente amable. Desde la señorita oriental (diría que tenía pinta de filipina) que me recibió en la puerta, pasando por la que me acomodó en la mesa, el jefe de sala y hasta todos y cada uno de los camareros que nos atendieron, me sentí tratado de una forma fenomenal. Tienen ese punto entre familiaridad y distancia respetuosa y profesionalidad que tanto me gusta y que me recordó en cierto modo a mi querida Villa de Santilla (11870.com/~Lyx). Odio los camareros envarados, arrojan un aroma artificial y rígido del todo innecesario. Me recuerda mucho a esa gente a la que se nota que se ha puesto un traje por tercera vez en su vida y que camina como si le hubiesen metido la fregona por el culo ¡naturalidad hombre, que llevan traje hasta los ujieres de edificio!

Ahora bien, la nota de "todos y cada uno de los camareros" puede, y debe, entenderse como negativa. No me gusta que me atiendan distintos camareros. Ofrece sensación de abandono, de descoordinación, de que te sirve el primero que pasa por ahí. Entiendo que de la comanda se encargue el jefe de sala, e incluso que del servicio del vino se haga cargo un tercero, pero el resto de la comida debe acompañarme la misma persona. Ocurre, y me gusta, que vas estableciendo un cierto vínculo de confianza con tu camarero durante la comida a base de preguntas, dudas y comentarios, y ello favorece una experiencia mucho más agradable.

Quizá afearía también la excesiva premura con que se presentan los platos, empalmando unos con otros. En la Dorada el ritmo del servicio debe ser perfecto dado que en muchos casos las comidas son de negocios, y éstas requieren de pausa, poso y tranquilidad.

La comida fue excelente:

REVUELTO DE HUEVOS Y MAGANITOS: con ajetes tiernos. Muy bueno. Jugoso y maganitos muy ricos.

ALMEJAS AL ACEITE DE OLIVA: unas buenas abrideras pasadas por la sartén, en su punto de ajo, guindilla y perejil.

DORADA A LA SAL: la bandera del garito (no se llama así por nada). Muy buena y jugosa. me gusta que la presenten en la fuente del horno y que se prepare y sirva junto a la mesa.

Esto con dos raciones de mango y piña de postre, una botella de Pago de Capellanes, agua y cervezas 140 pavos con propina.

Un precio correcto para un sitio así que yo no pagaría.

Iba a ponerle 4*, se lo voy a dejar en 3 porque me tocó las pelotas que aquí también viniesen a ofrecernos una foto. Debe ser una costumbre del barrio (Txistu, Donostiarra y Portobello también lo hacen).

listas: Cerca de casa

etiquetas: , , , , , , , , , , , ,

Gonzalo Sáenz de Miera Bolado

y muy graciosos lo camareros, vestidos como de marineritos de primera comunión

26 de mayo de 2011

La Vaca Picada

+34 914 11 29 96

de lo mejor de 2012

Calle Serrano 224 <m> Concha Espina 9 Madrid, Madrid provincia, España 40.4529885 -3.6801659

lavacapicada.com

guardado por 88 personas

ver más hamburgueserías en Madrid

Una buenísima hamburguesa en el Top-4 de Madrid

'me encanta, uno de mis favoritos'

Me encantan las hamburguesas, es un plato por el que siento una profunda simpatía, me parece uno de los grandes marginados de la gastronomía, un patito feo que siempre es menospreciado, una vícitma de la injusticia más estulta.

No entiendo con qué criterio una persona que celebra unas buenas albóndigas o un filete ruso hace de menos a la hamburguesa, relegándola al pelotón de la comida basura y otorgándole únicamente el valor del cerdeo de un día de resaca o de una tarde de lluvia y cine.

Y es que una buena hamburguesa, con carne jugosa y sin grasa, preparada en su punto exacto, rosadita por dentro, con unos acompañantes de calidad y una guarnición y unas salsas bien preparadas no tiene absolutamente nada que envidiar a ningún plato.

Y en la Vaca Picada hacen hamburguesas de esas, de las buenas. Sitios como éste o el NY Burger dignifican este plato, le dan hondura, recorrido y nombre.

La ubicación del sitio es de coña, prácticamente en el corte de Serrano con Concha Espina, un poquito más arriba del Fiat (11870.com/pro/fiat-cafe) y junto a la Clínica San Rafael. Se trata de un local pequeñito, de ambiente muy moderno (formas sencillas, predominio del color blanco, minimalismo, luz de ambiente en tono azulado, con música tipo chill out -¡y con una cabina con un pavo pinchando!). Está repartido en dos plantas, ambas muy tranquilas (cuando comimos estaba lleno y no se notaba barullo, conversaciones tranquilas y en tono aceptable, a lo cual contribuye enormemente el tipo de clientela).

El servicio es atento en general, especialmente una chica con voz de Minnie Mouse, que fue quien nos atendió la reserva por teléfono y quien nos recibió al llegar. A pesar de estar lleno atienden rápido y no tienes que esperar demasiado hasta que llegan los entrantes y la hamburguesa te la sirven en cuanto los has terminado.

La carta de entrantes es la típica de sitios como éste, nachos, alitas, ensaladas con mil cosas... y la oferta de hamburguesas es absolutamente satisfactoria: muchísimas y todas tremendamente apetecibles, y con varios tamaños, a saber, los tradicionales 125 y 250 grs y 500 JODIDOS GRAMOS DE CARNAZA!!!! Dios mío, servidor se precia de ser un maldito tragaldabas, un asqueroso fagocitador, una hormigonera sin educación... y debo reconocer que me arrugué cuando vi pasar uno de esos mamotretos inmisericordes. Con una pinta inmejorable, eso sí. También te ofrecen algunas carnes, la verdad es que casi ni lo miré, que aquí venía con la única intención de calzarme una hamburguesaza.Los postres pues un cruce entre yankis y argentinos (tartas, dulce de leche, etc.).

En general una carta muy apetecible de cabo a rabo.

Comimos dos personas:

ENTRANTE:

Nachos (bien, pero sin más, me gustan más los del Hard Rock. Eso sí, el guacamole estaba muy bien preparado. La ración es suficiente para que piquen tres personas y queden satisfechas, buena por lo tanto).

HAMBURGUESAS:

ambas de 250 grs. (y más que suficiente, en serio, sobre todo si el siguiente escalón es la de 500 grs.).

(I) DE QUESO DE CABRA: se pidió muy poco hecha y así vino (punto a favor, en muy pocos sitios ponen el punto que pides). Trozaco de carne de aspecto inmejorable, roja como el culo de un papión cinocéfalo, jugosa y sin nada de sebo, con un trozo de queso de cabra pasado por la plancha casi del mismo grosor (parecía una puñetera rueda de tractor el cabronazo) y con su rodajita de romate (raff) y su puñadito de rúcola.

(II) IMPERIAL: el desmadre, mismo tamaño, mismo aspecto de la carne, pero ésta se pidió al punto tirando a poco hecha (y así vino también, un punto más para la cocina), con unos buenos trozos de foie (y foie bueno, que saqué uno de ellos para probarlo por separado y estaba teta) y una salsa de frambuesas y cebolla caramelizada cosa fina, hamburgesón!!!!

Ambas hamburguesas acompañadas por unas patatas fritas que eran de verdad patatas (es decir, tubérculo fresco, pelado y troceado y no esa mierda congelada hecha a base de masa extrusionada que suelen darte en casi todos los sitios) y estaban fritas en aceite decente. El sabor, el color y la textura no engañan. Opcionalmente podías pedir en su lugar patata asada al horno en papel de aluminio (la vi en otras mesas y también tenía muy buena pinta) con mantequilla o queso de untar.

POSTRE: TETARTA. Una tarta de queso rica y curiosa, pues era, por así decirlo una mezcla de las dos que suelen ofrecerte. Iba sobre una base de galleta y con mermelada de fresas encima (y mermelada de verdad, con trozos no esa especie de marranada son sabor a sirope) pero lo que suele ser el queso de enmedio, de color blanco, era como la de la tarta de queso horneada. Realmente muy buena, y con muchísimo sabor a queso.

Todo esto mas cuatro coca-colas 50 pavos con propina, un precio muy correcto para la cantidad y la calidad.

En resumen, una de las cuatro mejores hamburgueserías de Madrid junto con Alfredo's, New York Burguer y Hard Rock.

listas: Cerca de casa , Comida

etiquetas: , , , , , , ,

Gonzalo Sáenz de Miera Bolado

Yo no retoco mi comentario porque sólo los hago con información de primerísima mano, pero mucha, mucha, mucha gente cuyas opiniones merecen mi confianza hablan de un descenso alarmante en la calidad y la amabilidad del servicio, y eso en un sitio en el que por comermás tex-mex pagas entre 25 y 40 euros me pare inaceptable del todo. Es una pena que ellos mismos hayan decidido cargarse su propio negocio, pero bueno, los malos hosteleros tienen la enorme suerte de que en Madrid hay tanta gente y gusta tanto alternar que no falta quien llene todos y cada uno de los locales que se abren, buenos o malos. De eso saben mucho en el Barrio de Salamanca.

11 de mayo de 2011

Mesón Txistu

+34 915 70 96 51

Plaza de Ángel Carbajo 6 <m> Valdeacederas 1 Madrid, Madrid provincia, España 40.46222 -3.694297

www.mesontxistu.com

guardado por 55 personas

ver más restaurantes asadores en Madrid

Cualquier tiempo pasado no fue mejor

'no me gusta'

La verdad es que éste es un garito que me resistía con todas mis fuerzas a visitar.

Pero como a todo cerdo, tarde o temprano, le llega su San Martín, he aquí que hace unas noches me sorprendí a mí mismo aculado en una de sus mesas, servilleta al cuello, carta en mano y con cara de "qué hace un tipo como yo en un tugurio como éste".

Mi escasísima, por no decir nula, disposición a poner un pie en el Txistu (extrapolable al Donostiarra o al Frontón) viene fundamentalmente motivada por el hecho de que es "la Meca" de la buena mesa para esos referentes del buen gusto, la clase y el "savoir faire" que son los jugadores del Madrid, del Atlético y esos famosetes casposos surgidos del tubo catódico en los últimos dos lustros (v.gr. concursantes de Gran Hermano, contertulios, etc.).

Que esa gente vaya a un restaurante es la mejor pesquisa para concluir que a) no se debe ir, b) que te van a timar y c) que es para paletos -no confundir con provincianos, que servidor es de provincias, y a mucha honra-.

Sin embargo, me veo en la obligación de admitir que el restaurante me decepcionó para bien.

Desde el momento en que puse el culo en la silla y hasta que lo levanté de la misma no pude abandonar, ni por un segundo, la lúgubre sensación de que en cualquier momento irrumpirían en el comedor Pajares, Esteso y Juanito Navarro cantando la Ramona con una mamada de campeonato.

Pues bien, me equivoqué y la cena discurrió con total normalidad.

Pero si alguien dice haber estado allí, rodeado de la cabeza de toro disecada, de las fotos de Marujita Díaz y Hugo Sánchez o del abanico de sevillana y niegue que le haya pasado lo mismo es que es un trolero de cuidado o simplemente que la experiencia lo dejó gilipollas.

Porque el garito es un jodido monumento a la España del destape. Una oda al mal gusto. Un sentido homenaje a lo hortera.

Es una mezcla aterradora entre tasca de pueblo y restaurante de fuste. Algo así como ponerse tacones y abrigo de visón con chándal.

No sabría por donde empezar, si por las paredes preñadas de fotos de casposos, famosetes y deportistas, por los camareros de chaquetilla blanca o por el maître, dueño, jefe de sala o lo que coño sea con esos mocasines de empeine corto, ese pasacorbata casi a la altura de la nuez, esos solitarios en la mano y ese tinte de pelo amarillento que usaban nuestros abuelos en los sesenta.

No pongo en duda que este sitio pudiese ser un referente de la restauración madrileña, hace 30 o 40 años, pero sus días de gloria han quedado muy, muy, muy lejos.

Actualmente es poco más que un mesón correcto a precios de la mejor restauración española. Y eso es inaceptable, lo mires por donde lo mires. Allá los primos que lo paguen con gusto.

He podido identificar tres prototipos fundamentales de cliente:

1. Gente de pasta de siempre (y de cincuenta tacos para arriba) que ha ido toda la vida y sigue yendo porque les compensa pagar 5 veces el precio de una carne por ahorrarse la molestia de bajar al Mercado de Chamartín a comprarla igual o mejor.

2. Paletos con pasta de fuera, que se piensan que por comer ahí (todos con la chaqueta quitada y un Rolex de oro amarillo) pertenecen al ghota financiero español.

3. Paletos sin pasta, pero que están dispuestos a desescolarizar a sus hijos y matar de hambre a su mujer con tal de lamer una cuchara que posiblemente otro día se haya llevado a la boca su dios omnipotente Cristiano Ronaldo.

En conjunto diría que el Txistu no es muy diferente de aquellos asadores de carretera nacional en los que te veías obligado a comer cuando en España no teníamos autopistas.

Desgranados el garito y su clientela, hablemos de la manduca, que en honor a la verdad debo decir que es de una calidad extraordinaria, y también que no merece la pena.

La carta es la misma que la de cualquier tascón: espárragos, gambas a la plancha, jamón, queso, revueltos, ensaladas, pescado en salsa verde o al horno y carnes a la parrilla, al plato o la piedra. La carta de vinos no está nada mal, pero los precios van más hinchados que el puto globo que Phileas Fog usó para dar la vuelta al mundo.

Dos personas:

COGOLLOS CON BONITO: muy buenos cogollos con una ventresca cojonuda, un aceite de primera y sal en escamas muy buena. MUY RICO.

CHULETÓN PARA DOS: buenísima carne que te presentan laminada cruda y que tú te haces al gusto en un plato de barro muy caliente que te cambian en cuanto pierde temperatura. MUY RICA.

Eso, mas una botella de Emilio Moro, dos cervezas y cafés cuesta la friolera de 150 €. Es un timo porque comes una comida de cero elaboración en un sitio cutre y con ínfulas.

Antes de comer ponen una chistorra muy rica (que cobran, los muy miserables). Al final una jarra de sorbete de limón y un platazo de cigarros y tejas de galleta y bombones, todo muy bueno, con lo cual olvídate del postre.

En definitiva, vas a comer muy bien pero es un atraco a mano armada.

Que te compre quien te quiera.

listas: Cerca de casa , Comida

etiquetas: , , , , , , , , ,

Gonzalo Sáenz de Miera Bolado

Se me olvidó comentar también que lo de la foto es de traca. Cuando estás acabando de comer se te acerca un tipejo ¡ofreciéndo hacerte una foto! Que eso te lo hagan en la Torre Eiffel o en el puto Tour del Bernabéu estando mal tiene un pase.más Que te lo hagan en un restaurante de 100 pavos el cubierto y que pretende ser un sitio de categoría es para coger a los tres, al dueño, al fotógrafo y a la madre que los parió, y molerlos a palos. De la plantita que te dan para tu señora ya ni hablo...

27 de abril de 2011

A Tarantella

+34 913 44 09 44

Calle del Padre Damián 38 <m> Cuzco 10 Madrid, Madrid provincia, España 40.457923 -3.68567

www.atarantella.es

guardado por 19 personas

ver más restaurantes italianos en Madrid

Italiano correcto, a buen precio y con una terraza muy agradable

'está OK'

La verdad es que este sitio me gusta bastante y voy relativamente a menudo porque lo tengo a unos 39 pasos de casa, así a ojo de buen cubero. No se trata de un super-italiano ni mucho menos, pero sí de un sitio donde vas a comer bien y a un precio razonable, sobre todo si se tiene en cuenta la zona.

Es una buena alternativa a Alduccio y La Nonna si no quieres gastar tanto dinero; sin ser tan bueno como éstos, aguanta el tipo con dignidad.

La terraza es muy agradable los días de solecito, que en Madrid son muchos. Eso sí, deberían cambiar esas mesas y sillas de aluminio, porque para la Plaza de la Olavide están más que bien, pero aquí resultan un tanto cutres.

Como ocurre con todos los garitos de la zona, casi da igual que tengan aparca que no, hay sitio más que de sobra siempre y no tardas ni cinco minutos en colocar el coche.

El local es bastante acogedor, un buen sitio para comer tranquilo un día de resaca o para cenar con tu novia o con la familia (excepto en el caso de que por el hilo musical suenen las plañideras melenudas esas que se hacen llamar Maná, que me dan un asco que te cagas. Punto en contra: esto me ocurre más a menudo de lo deseable) y tienen un horno de leña, por lo que las pizzas y las focaccias están muy buenas.

Existe la posibilidad de pedir para llevar también (de esto no estoy seguro, pero juraría que tienen servicio a domicilio, la verdad es que nunca me he fijado).

El servicio es amable y rápido, y en la carta tienes bastante de todo: antipasti, carnes, pescados, pizzas, focaccias, postres... los vinos me parecen flojos, la verdad es que aquí nunca pido, algún Chianti como mucho.

De todo lo que he comido en este sitio que me venga ahora a la cabeza, pues el carpaccio está bastante bueno, finito, con parmiggiano rallado encima (una buena ración); las pizzas son todas muy ricas, con la masa finita y crujiente (Sfiziosa, Cuatro Quesos, Bolognesa, Carbonara...); los rissottos están ricos también, resultan cremosos; las ensaladas son las típicas pero no están mal (la Modenese y la Caprese con búfala me gustan); la lasagna tampoco está mal, y de postres la pannacotta (es lo único que pido en los italianos siempre porque me encanta) y el tiramisú están bastante ricos también.

Aquí no tiraría de carnes y pescados. Me limitaría a ensaladas, pizzas, focaccias y platos de pasta y si acaso algún postre. Saldrás contento y acertarás.

El precio está muy bien, comes perfectamente por entre 20 y 35 € barba dependiendo de cuanto tires de bebidas y postres, pero vamos, un antipasti y un postre a compartir, dos platos y un par de birras no pasan de 45-50 pavos por lo general ni de broma.

Recomendable sobre todo con buen tiempo, en la terraza.

listas: Cerca de casa , Comida

etiquetas: , , , ,

sin fotos + añadir

Brios

+34 915 64 72 48

Avenida Concha Espina, 4 <m> Santiago Bernabeu 10 Madrid, Madrid provincia, España 40.451926 -3.68929199999999

guardado por una persona

ver más restaurantes tapas en Madrid

Para echar unas risas con los amigotes

'no me gusta'

El título de esta crítica resume de forma clara y suficiente todo lo que querría comentar, así que no me extenderé demasiado.

No alcanzo a entender cómo este garito puede llevar tantos años abierto (yo lo recuerdo en el mismo sitio desde hace ni se sabe), pero si continúa en esta línea tiene los días contados.

Está en una zona durísima de Madrid, donde hay un montón de negocios mucho mejores, mucho más bonitos, mucho mejor atendidos y a los mismos o mejores precios. Y si son algo más caros, merecerían en cualquier caso muchísimo más la pena.

Bríos podría pasar por decente hace diez o quince o veinte años, pero el nivel de exigencia gastronómica y de servicio en España se ha elevado de forma considerable en la última década, aspecto éste del que en este local ni tienen noticia ni las esperan visto lo visto.

A fin de cuentas Bríos es poco más que un bar/cafetería en el que sales por 25 napos barba en adelante, en el que la comida es de lo más normalita y el servicio deficiente (sic). Lo único bueno que tiene es la terraza, pero vamos, en el eje Concha Espina - Serrano -Padre Damián - Castellana debe haber, a ojo de buen cubero, chorrocientas terrazas mejores.

Este sitio está para no tocar la carta, limitarse a plantar los codos en la barra o en torno a uno de los barriles que tienen en el interior a modo de mesa y ponerse a empinar jarras y jarras de cerveza con los amigotes como si no hubiese mañana. Y para empapar pues pedir alguna tapa en plan guarrada, pero nada más.

La comida es muy corriente, más bien mala, y los precios no se ajustan ni al servicio, ni al local ni son acordes a lo que te dan, únicamente son coherentes con la zona.

Así pues, entorno muy bueno (Concha Espina, junto a Alduccio, enfrente del Real Café Bernabéu), sitio feo, terraza fea (sillas y mesas cutres) y comida altamente regulera, tal y como paso a comentar:

CROQUETAS DE BACALAO: muy posiblemente congeladas. De sabor vaya, la becha¿qué? (porque no era bechamel) regular y el rebozado un pedo. MALAS

GAMBAS AL AJILLO: es lo malo de quedar con gente de Madrid, que se empeñan en pedir cosas de pescado. Una caca de gambas de congelados la Sirena hasta la bandera de aceite y pasadísimas de guindilla y ajo. MALAS.

(Nota del autor: pedir pescado, mariscos y similares en Madrid es a) una gilipollez y b) un pecado. ¿Por qué? Porque a) por lo general será malo y/o congelado y b) si no lo es y es de calidad lo pagarás al doble o el triple de precio que en La Coruña, Santander o San Sebastián).

VILLAGODIO: comimos dos. un buen trozo de carne, con unas patatas fritas que estaban bastante buenas, las cosas como son. Poco hecho, rosadito, por dentro y crujientito por afuera. Jugoso. Con sal gorda. Problemón, que cuesta 25 pavos, que es prácticamente lo mismo que cuesta un solomillo al tuétano en Jockey. Para gastar 25 pavos en una chuleta hay mejores sitios en Madrid, cualquiera de los muchos buenos asadores vascos o argentinos de la zona, por ejemplo. MUY BUENO.

REVUELTO DE HUEVOS, CHAMPIÑONES y PATATAS: a diferencia de las del villagodio las patatas recocidas, los champiñones de bote y el huevo era huevina. CACA DE VACA FLACA.

Comimos alguna cosa más que ahora mismo no recuerdo, así sería...

Total, que cinco personas, sin vino, sin postre y sin cubatas (dos cañas por cabeza) salimos a casi 30 pavos barba. Un atraco para lo que es.

No lo recomiendo en absoluto.

Gonzalo Sáenz de Miera Bolado lo descubrió en abril de 2011

listas: Cerca de casa , Comida , Copas

etiquetas: , , , , ,

New York Burger

+34 917 70 30 79

de lo mejor de 2012

Calle del General Yagüe 5 <m> Santiago Bernabeu 10 Madrid, Madrid provincia, España 40.4562921 -3.6926239

www.newyorkburger.es

guardado por 445 personas

ver más hamburgueserías en Madrid

El Secreto es la Parrilla de Carbón. TOP-4 Madrid.

'me encanta, uno de mis favoritos'

Me considero un tío con suerte. Adoro las buenas hamburguesas y vivo en la jodida MILLA DE ORO de Madrid. En un radio de poco más de 500 metros están La Vaca Picada, Alfredo's Barbacoa, Tommy Mel's y New York Burger. Si cerrasen la mierda del Fast Good que tengo delante de casa y pusiesen una pequeña sucursal de Hard Rock creo que podría abandonar este mundo con la absoluta certeza de haber tenido una existencia feliz y plenamente satisfactoria.

El New York es una de las mejores hamburgueserías de Madrid, y sus hamburguesas son las mejores de la ciudad (no confundir tocino y velocidad. Alfredo's, por ejemplo, es una mierda de sitio que da asco y las hamburguesas sin embargo son muy buenas).

En un cómputo global diría que ésta es mi hamburguesería preferida de Madrid.

El local está bien (pero Tommy Mel's y Hard Rock molan más), la hamburguesa es muy buena (pero la de la Vaca Picada es algo mejor), pero la relación calidad-precio es superlativa, el servicio es tremendamente agradable e, importante, puedes reservar (cosa que ni Alfredo's, ni Tommy Mel's, ni Hard Rock permiten -sí la Vaca Picada-).

A la gente que dice que Home Burger es lo más les diría que pidan hora en el psiquiatra, después en el oculista y por último que se vayan al cuerno.

Porque decir que Home Burger es la mejor, o de las mejores, hamburguesas de Madrid, es haber comido pocas y malas hamburguesas y además haberlo hecho sin ningún interés por analizar con un mínimo mimo lo que se echan a la boca. Home Burger es una hamburguesa correcta, nada más. Eso es como la gente que dice que Miyama o Janatomo son los mejores japos de Madrid. No puedes dedicarte a comer mierda y el primer día que pruebas algo decente decir que es "lo mejor", porque para eso hay que tener las espaldas muy anchas y un muy buen fondo de armario culinario.

De la mierda descongelada que te sirven en sitios como Rib's, Foster's o Tony Roma's me abstengo de comentar nada. No quiero que me borren esta crítica por obscena y ofensiva.

A lo que vamos, análisis quirúrgico del New York Burger:

1. Emplazamiento: óptimo. Justo detrás de la Castellana. Si no vives por la zona parking de Capitán Haya a un minuto caminando.

2. Local: me gusta. Sencillo, acogedor, actual y limpio. Un tema muy interesante: la cocina queda a la vista, y eso en un sitio de hamburguesas es a) tenerlos muy bien puestos y b) tener mucha confianza en tus productos, personal etc. Por poner una pega, según mesas, un poquito justo de espacio.

3. Reservas: megapunto a favor. Las hamburgueserías no suelen admitir reserva (la gran lacra de Hard Rock, sin duda). Aquí sí. Ahora bien, si no llamas dos días antes no vas a tener mesa ni de coña. Y esa es la mejor carta de presentación posible. Un restaurante americano en el que para cenar un miercoles tienes que llamar el lunes o incluso el domingo inspira confianza. Llevan dos años así, y la gente no es gilipollas.

4. Servicio: muy simpático y muy atento, son encantadores. Sirven rápido, pero a pesar de que doblan -y diría que incluso ¿"triplan"? ¿"triplican"?- mesa, no te atosigan, no te meten un plato por otro y puedes comer tranquilo y dsifrutando (evidentemente no pretendas hacer tertulia ni tomarte una copa).

5. Comida: es evidente que el Tex-Mex, o la comida americana, o como quieras llamarlo, da para lo que da. La oferta esencialmente es la misma que en cualquier otro garito del ramo. El elemento diferencial está en la calidad, los fingers, las alitas, los jalapeños, todo es bueno, y diría que fresco y elaborado por ellos. Y si no lo es, por lo menos se molestan en ponerte congelados de gama alta, no como en otros sitios.

El plato estrella, a años luz de distancia de los demás (a pesar de ser todos buenos) es la HAMBURGUESA.

Eso es una HAMBURGUESA, así, con mayúsculas. Vamos a "desmontarla":

CARNE: un trozaco de carne de 250 o 350 grs. (la de 160 grs. no merece la pena) de máxima calidad, jugosa, sin grasa, esponjosa y tierna, una delicia.

PUNTO: aquí SÍ SE RESPETA, no se lo pasan por el arco de triunfo como el 97,3% de los sitios. "Al punto, tirando a poco hecha" no es igual que "poco hecha tirando a cruda". Tal y como la pidas la servirán (mi consejo es optar por 350 grs. poco hechos para disfrutar la calidad de la carne).

PAN: dos tipos. El primero es una caca, el típico bollo Bimbo. Como la carne es muy jugosa se deshace al primer apretón. El segundo es de semillas de amapola. Pide éste. Es muy rico, es más consistente y a la vez lo suficientemente tierno para que puedas meter en la boca ese Tomahawk que tienes entre manos.

PATATAS: frita o asada en papel albal (y untada con philadelphia o mantequilla). Ambas muy buenas. Las fritas son patatas de verdad y no la basura extrusionada y congelada que sirven en casi todos los lados. Me quedo con la asada.

Entrante a medias, dos hamburguesas de 350, postre compartido y bebidas, a 20-25 napos barba.

Definitivamente es un sitio COJONUDO.

listas: Cerca de casa , Comida

etiquetas: , , , , , , , , , , , ,

Sebastian Flite

toma este comentario con cautela
Sí señor, así se habla, o se escribe. Excelente.

2 de abril de 2011

Kabuki

+34 914 17 64 15

de lo mejor de 2012

Avenida del Presidente Carmona 2 <m> Estrecho 1 Madrid, Madrid provincia, España 40.453246 -3.697245

www.restaurantekabuki.com

guardado por 319 personas

ver más restaurantes japoneses en Madrid

Mejor y peor que Kabuki Wellington

'me gusta'

Esta crítica me resulta muy complicada de escribir debido al cúmulo de sorpresas -unas para bien, otras para mal- que supuso la visita al Kabuki de Presidente Carmona.

Vaya por delante que, siempre, la comida es lo más importante en cualquier restaurante. Y ahí resulta indiscutible del todo que Kabuki roza lo sublime.

Es más, me gustó (aún) más que la del Wellington, lo cual no parece tener mucho sentido porque la materia prima es la misma, la carta es idéntica y en éste último está al mando Ricardo Sanz, que además de ser el creador del invento es el puto amo. Manías de uno supongo.

Entonces, ¿por qué coño, después de todo este rollo sobre las virtudes y bondades de Kabuki le casco 4 estrellas y no 5 como al Welli?

Pues por todo lo que enumero a continuación. Y es que, como he comentado antes, la comida es lo primero, pero en un sitio de este prestigio y esos precios hay temas que no se pueden consentir de ninguna de las maneras:

1. Llegamos a las 21,35. Teníamos reserva para 4 personas desde 10 días antes a las 21,30. No nos sentaron hasta las 21,45 largas. 10 minutos en la puerta esperando. ¿Qué pasa, que sirven meriendas o qué?

2. Recogida de abrigos: según te los cogen ves cómo, por tu derecha, los pasan por la cocina. Ya me imagino que no los guardan allí, pero da una mala imagen que te cagas. Ya te pasas la cena pensando que tu gabardina cojonuda va a salir oliendo a fritango.

3. Una vez en la mesa, casi 10 minutos para que traigan la carta. Cuando lo hacen (tuvimos que pedirla), el camarero se limita a posar en la esquina de la mesa las cuatro cartas, ni se digna a entregarlas una por una.

4. Servicio (I): esto es culpa del propietario. Van follados porque no dan abasto. Tienen constantemente el restaurante hasta la bandera y resulta evidente que van cortos, muy cortos de plantilla. Joder, si estas cobrando casi 100 pavos por barba mete el personal que haga falta, ahí, y menos en un sitio de este fuste, no se puede escatimar ni una maldita peseta.

5. Servicio (II): no muy simpáticos. Más bien secos. Muy displicentes. No me gusta que cuando voy a pedir me expliquen las cosas como si acabase de salir de Puerto Urraco. Está bien que quieran echar un cable, pero no pueden hacerlo con ese aire de prepotencia de quien te está descubriendo un nuevo mundo. Lejos de eso, los cuatro comensales llevamos varias cenas en muchos de los mejores japos de Madrid a las espaldas. De modo que eso resultó irritante.

6. Los servicios: más bien las pocilgas. Es absolutamente intolerable en qué estado estaban los baños. No tendría disculpa ni aunque fuesen las doce de la noche e hiciesen cuatro turnos de mesa. No puedes encontrate, a las diez de la noche, con el garito casi recién abierto, en un sitio como Kabuki, las bazas sucias, el suelo lleno de agua, azulejos rotos... parecía una mierda de baño de gasolinera de carretera.

Por todo esto no le doy 5 estrellas. Es más, si le doy 4 es por la comida. Si fuera por todo lo demás le iba a cascar 1 SOLA ESTRELLA y me iba a quedar como Dios porque no me iban a faltar razones en absoluto. Quiero pensar que todo ha sido un cúmulo de desgraciados despropósitos que han caído de golpe juntos y por mala suerte. De hecho lo comprobaré en breve, pero por ahora es lo que hay.

Lo importante, que es la manduca: A B S O L U T A M E N T E D E L I C I O S A

Usuzukuri Toro: lo de siempre. El atún realmente bueno, tierno, con la grasilla justa, bien veteada entre la carne. Un escándalo, corte impecable. El "pan tumaca" deconstruido le da gracejo pero es lo de menos. De diez.

Tartar de Toro: más de lo mismo. Un festival de sabor, de textura, de todo. Maravilloso.

Nigiris: esto es lo mejor de Kabuki, y quien diga lo contrario no tiene ni guarra. Son la bandera del garito. La próxima vez no pienso dejar pedir nada más. Nos comeremos mil de estos y a tomar por el culo. Es igual que comer pipas. Podrías ponerte a ver una peli y meterte siete bandejas enteras. 10 raciones -2 unidades por ración- (3 huevo codorniz, 3 pez mantequilla trufa, 2 salmón, 2 hambuguesa kobe). Todos riquísimos. Los de kobe, los de huevo y los de pez mantequilla son lo mejor de toda la carta, no sólo los mejores nigiris. BRUTALES.

Futomaki ebi tempura: una mierda. No es que estén malos, pero pedir makis en Kabuki es una cochinada. Eso está bien para japos del montón como Nagoya o Sushi Olé.

Costillas de guagyu: una jodida fiesta. INCREIBLE. Las comes sin cubiertos. La carne se parte con los palillos!!!! Es como manteca asada. SENSACIONAL.

Todo eso mas dos postres (cremoso yuzu, ya lo comenté en el Welli, bien pero sin más), botella de Terras Gauda, 2 kir royal, 1 Asahi, 2 de agua, 2 copas de rueda verdejo y propina 330 napos para cuatro personas. Alto de precio pero ajustado a la calidad. Con un poquito de cuidado comes estupendamente por 60 napos barba.

listas: Cerca de casa , Comida

etiquetas: , , , , , , , , , , , ,

Carta Marina

+34 914 58 68 26

Padre Damián, 40 <m> Cuzco 10 Madrid, Madrid provincia, España 40.458343 -3.6856227

www.restaurantecartamarina.com

guardado por 11 personas

ver más restaurantes gallegos en Madrid

Buen sitio con buenas materias primas

'está OK'

Un gran sitio de pescado, dentro de la segunda división de los "top" de Madrid en este género (en primera pondríamos sitios como Combarro o Sanxenxo, posiblemente los dos mejores de la capital, propiedad ambos de los mismos dueños y con unos precios que sobrepasan lo ofensivo). Este sitio es un poco pues del palo de La Dorada, Portobello, O'Pazo, etc. por tipo de comida, precios y clientela.

Yo soy de Santander, así que vaya por delante que me traen bastante al pairo este tipo de sitios, aunque sean buenos como es el caso. Aquí una merluza fresca impresiona, en el Norte es lo que comemos a diario, así que me parece una pérdida de tiempo pagar un millón de veces el precio por algo igual de bueno o peor que lo que tengo en mi casa. He ido puntualmente a este sitio simplemente porque me queda debajo de casa y cuando la familia viene de visita es cómodo.

La zona, pues cojonuda, es Padre Damián justo en la esquina con Alberto Alcocer (justo enfrente del Eurobuilding) y en la puerta tienes al aparcacoches más simpático de Madrid y alrededores (creo que se llama Juan, soy un maldito patán, nos saludamos todos los días y nunca recuerdo su nombre).

De pelaje del restaurante ya puedes hacerte una idea cuando empiezas a ver la dobla fila preñada de A8, Clase S, Serie 7, algún Porsche, algún Ferrari... aunque engaña un poco, no me parece un sitio caro para el emplazamiento y lo que te sablean en Madrid por este tipo de comida.

El servicio además es rápido, efectivo y amable, gente experimentada y bien formada. No sé si un tío que anda mucho por ahí haciendo que hace pero que no quita ojo es el dueño. No me extrañaría porque todo va como la seda y ya se sabe que el ojo del amo...

Aquí la comida pues eso, típica cocina que puedes encontrar en Cantabria, Asturias, Galicia o el País Vasco, vamos, por todo el Cantábrico. Es decir, muy buen pescado, muy buen marisco, y todo ello preparado como Dios manda. La carta es amplia y buena en todo, entrantes, carnes y pescados, aunque yo creo que aquí es mejor tirar por el pescado (lo de siempre, para ponerte morado a carnaca mejor un asador vasco o incluso subirse un poquito más arriba a El Cacique). Las croquetas crujientes de centollo son buenas (y además llevan centollo de verdad dentro y en trozos que se notan, no como las que te suelen dar de Congelados la Sirena), la sopa de marisco, sin ser la que hace mi abuela en Nochebuena, es francamente rica y sabe a mar de verdad y los chipirones ajili-chojili (o como coño se llamen porque vaya nombrecito...) están muy buenos también. El bacalo a los dos gustos, estando bueno, no me parece nada del otro jueves y la única carne que he probado, un lomo de buey fileteado, estaba rico pero aquí no merece la pena pedir carne con los pescados que hay.

Las filloas (crêpes en gallego, básicamente) de crema a la miel es el mejor postre que tienen, sin duda.

Con vino, entrantes y postres, vienes a salir por unos 60-70 €/barba. A poco que te despistes podemos hablar de 80 incluso.

Evidente y objetivamente el precio elevado, pero es que el pescado bueno es caro (en Madrid extraordinariamente caro) y además hay que tener en cuenta el perfil del sitio y donde está situado, con lo cual, vale, precio elevado pero también acorde a lo que ofrece. A un sitio así no entras engañado.

Si tienes que ir, no te va a salir mal la apuesta. ¿Mi consejo? Guárdate la pasta, coge el coche un sábado y súbete a comer a Santander :)

listas: Cerca de casa , Comida

etiquetas: , , , , ,

Mesón Cinco Jotas

+34 913 50 31 73

de lo mejor de 2012

Calle Padre Damián 42 <m> Cuzco 10 Madrid, Madrid provincia, España 40.4589665 -3.6852647

www.mesoncincojotas.com

guardado por 7 personas

ver más restaurantes tapas en Madrid

No entiendo estos sitios

'no me gusta'

Vale, la ubicación es privilegiada en todos los locales de la cadena, como es el caso que nos ocupa (Padre Damián).

Vale que tiene una terraza muy agradable para cuando hace buen tiempo, que en Madrid es a menudo, y que tiene aparcacoches, lo cual permite dedicar menos tiempo al volante y más al plato.

Sin embargo es un concepto de garito que no acabo de tener claro del todo.

Evidentemente el jamón, el lomo, el salchichón y absolutamente cualquier embutido y/o queso que pidas es de primerísima calidad, está cortado en el momento (y a mano) y todo lo que tú quieras.

Pero no acabo de entender por qué voy a pagar 22 € por 100 grs de un producto que tengo a 250 metros en Sánchez Romero por 11 €.

Porque se me abren varias alternativas a pagar 22€ los 100 gramos de un jamón que no los vale:

1. Comprarlo en SR, donde también me lo van a cortar a mano y me ahorro la mitad del dinero

2. Comprarlo allí igualmente y la diferencia la invierto en una botellita de buen crianza para empujarlo o

3. Simple y llanamente en lugar de comprar 100 grs de 5J me gasto los 22 € en 100 grs del mejor Joselito, que es aún mejor que el de Sánchez Romero Carvajal

Ante esto tú me puedes decir que pagas el sitio y blablabla... ¿el sitio? un bar de pinta normal como puede ser cualquier cadena de tapas tipo El Bar de la Abuela, Cañas y Tapas o Tapas y Vinos. Ya puestos, me parece más bonito cualquier Santa Bárbara. Si me dices que es que el producto es de primera, yo te digo que te subas al párrafo de arriba. Y si te pones pesado y me dices que hay muchas más cosas en la carta como hamburguesa de presa ibérica, salmorejo, huevos, gazpacho, etc. etc. yo te digo que para comer por casi 40 € barba con vino, entrante y postre se me ocurren sitios mejores que una cadena, que sirve productos estandarizados (eso sí, de primera calidad, las cosas como son) en locales de decoración estandarizada.

Puede que el problema sea mio, que tengo un concepto raro de las cosas. Pero prefiero destinar el dinero a cosas que no puedo tener en mi casa, como una plato bien elaborado cuya receta desconozco o la cual es demasiado complicada para hacerla en casa o simplemente platos que sea un coñazo hacer uno mismo. Pero para abrir una botella y un sobre, pues prefiero o comer el doble, o el doble de bueno o ahorrarme la mitad del dinero.

listas: Cerca de casa , Comida

etiquetas: , , , , , , , ,