Vistas impresionantes
Sólo he estado una vez, pero la verdad es que me encantó (a pesar de la cola para entrar). Las vistas de Madrid son alucinantes y está decorado muy chulo. Además, no es nada agobiante.
Es un sitio estupendo para ir con gente que está de visita. Las copas, algo caras, pero teniendo en cuenta la ubicación, es comprensible.

