Casa González
+34 914 295 618
Fusión tienda de fiambres / bar / delicatessen / restaurante
Casa González son varias cosas a la vez. Es una tienda de fiambres y quesos delicatessen realmente buenos. Su descripción es "Venta, Cata y Degustación de Vinos y Productos Selectos". Tiene una estupenda selección de quesos franceses au lait cru, difíciles de encontrar en Madrid. Sólo por eso ya vale la pena la visita. Puedes tomarte una copita de gran cantidad de vinos y licores.
Pero lo que hace de González un sitio pintoresco es que, al mismo tiempo, es un pequeño bar super agradable para quedar a tomar un café o una tosta con amigos. Las mesas de la entrada son una delicia. Al mediodía tienen un menú de 10 euros que es un placer para comer ligero, sano y bueno por la zona. Para mi lo mejor es pedir una tabla de quesos, por 14 euros y degustar varios quesos que no conocía. Tengo que ir algún día a desayunar que tiene muy buena pinta también para el desayuno.
Mantelitos y servilletas de papel.
categories:
Que conste que me invitó Daniel
Un restaurante excepcional, de esos que te recuerdan que debe de haber una conexión directa entre el estómago y las neuronas que causan la felicidad. Llegas, te sientas y te viene una sonrisa a la boca.
Santceloni está en el sótano del hotel Hesperia, tiene una entrada independiente desde la puerta del hotel. La sala es amplia y bien iluminada, con sitio de sobra entre las mesas, que son grandes y con suficiente espacio para poner los platos. Un pequeño patio deja que entre luz natural del piso superior. Por supuesto las servilletas y los manteles de una tela estupenda. Nos dieron una mesa algo incómoda, a la entrada, era como estar en un pasillo con gente pasando a tu espalda. Si vas, pide que te sienten en la parte del fondo que es más cómoda y no a la entrada, que estás un poco más desangelado.
El servicio es permanente, me refiero a que en todo momento, tienes alguien en la mesa echando agua, cambiándote la servilleta, trayendo pan, limpiando migas, sirviendo un plato, etc. A ratos me recordaba los restaurantes en la India o México, donde en todo momento hay gente por la sala. La pose de los camareros 'muy Barcelona', como de diseño y en todo momento tratándote con cortesía para que todo quede "a su gusto, señor". Es un pequeño espectáculo ver como acuden varios jóvenes camareros de corbata a una mesa para, en un segundo y al unísono, descubrir los platos a todos los comensales simultáneamente.
Tienen un menú degustación por 125 euros pero pedimos de la carta, a dani se le ha metido en la cabeza que pedir el menú degustación es de turistas. En fin, como él pagaba, yo lo que me digan. Al final salimos a unos 150 euros por persona, sin vino, pero con un licor de aperitivo al comienzo. Curiosamente los precios de la cuenta no se corresponden exactamente con la carta, sino que cada plato lleva unos euros de más, quizá es por incluir o no el iva.
La comida es estupenda y se merece todos los premios y distinciones que tiene. Por algo tiene dos estrellas Michelín. Es comida creativa pero sin las vanalidades y caprichos insulsos de otros famosos chefs. No pedimos una botella de vino, pero sí una copa de un estupendo vino que salía a unos 10 euros la copa, creo que es mejor pedir vinos por copa, con el precio que tienen es menos riesgo.
Quizá lo mejor sea compartir un sólo primero, para dejar hueco al plato de quesos antes de los postres. La mesa de los quesos es todo un espectáculo. 2.000 años de evolución culinaria europea descansan tranquilos unos junto a otros. Ver la mesa de los quesos es toda una tentación, no dejes de probar los más tentadores (un plato de los quesos que quieras por sólo 22 euros).
En resumen, un sitio para darse un homenaje.
[Aviso a diseñadores: la carta está en tipografía Comic Sans en mayúsculas... todos cometemos errores]



