Unas brasas industriales...
Me parece un sitio que merece la pena visitar. Eso sí, no te pongas de tiros largos porque con la carne de buey en la piedra caliente te puedes poner un poquito ahumado y salpicado.
El precio me parece prudente, la calidad es buena, el servicio rápido y quedas bastante satisfecho.
En fines de semana, mejor reservar, se pone hasta la bandera, lo que provoca que cuando los camareros ven los platos vacíos y que has terminado con la copita de orujo y el café, te metan un poquito presión para que te levantes.
Recomendado para los forofos de las barbacoas.
