Es un restaurante sin mucha gracia y mucho acierto. He ido en alguna ocasión, no es ninguna maravilla y es caro para la cantidad y la presentación que ponen, pero se puede cenar bien.
Siempre que he ido ha hecho mucho calor tanto en verano como en invierno, así que ir prevenidos. Es un local muy pequeño y sin lujos.
Los "conos" de alga rellenos de arroz y lo que pidas estan buenos. El plato de sashimi si es abundante aunque para mi esta cortado demasiado grueso.
Los makis son muy grandes y no suelen acabarlos muy bien pero esta buenos.

