Cocina catalana con mucho sabor
Lo que primero te llama la atención es que es un restaurante al que accedes por las cocinas. Después entras en un ambiente cargado de decoración típica de la zona, fotografías de famosos que pasaron por allí, etc... tiene muchos salones, cada uno de ellos con su encanto especial. Os recomiendo que antes de marcharos paséis hasta los baños, están ubicados de manera que has de pasar por todo el restaurante para llegar a ellos y es una buena manera de ver el local al completo.
La comida es típica catalana, y de muy buena calidad. Es un sitio en el que te sientes a gusto, los camareros son muy amables y nada estirados. Recomiendo sin duda la crema catalana, casera y buenísima. Además, su ubicación (perpendicular a las ramblas) lo convierte en el restaurante idóneo para hacer un alto en el camino si estás visitando la ciudad. Muy bien de precio.
En una callejuela de las Ramblas, cercano al Museo de Cera, encuentras este sitio mágico y misterioso. Como su nombre indica, podrás sumergirte en un bosque de hadas. Un sitio genial para hacer un alto en el camino.


