Terracita fresquita
Dejando a parte tendencias futbolísticas, hay que reconocer que esta terraza es por su ubicación, una verdadera delicia. Con el calor que hace en Madrid, se agradece un lugar sin ruidos de calle, al lado al ladito del cesped y sin mucho agobio de gente.
El lugar es carete como te podrás imaginar pero merece la pena conocerlo.
El problema fue que para mi gusto, estropeó totalmente la noche (yo estuve en la terraza de copas) fue que no se puede poner la música más alta.
Una vez oí que los bares ponían la música alta para que los clientes bebiesen más...de este sitio saldrías cantando el himno del madrid haciendo eses...;)
Una verdadera pena...

