no está mal
a pesar de que la decoración (que parece un cuadro de Mondrian en 3D) pueda invitar a pensar que es un sitio donde se come modernamente fatal, el sitio es bastante resultón, sobre todo para comer a mediodía. La carta es atractiva y apetece comer lo que ofrecen. El menú del día vale 9,90 iva incluido

