Un buen chocolate a media tarde
Las pocas veces que había ido hasta ahora a esta castiza chocolatería de Madrid habían sido pronto por la mañana, después de una noche de juerga. El otro día, con el frío de nuevo paseándose por Madrid, mi novia y yo nos pasamos a tomar un chocolate con porras. ¡¡Que buena decisión!! El sitio es tranquilo, sobre todo la zona de abajo. Sólo tienes que pedir arriba en caja y en poco tiempo el camarero te lo lleva a la mesa.

