Lo mejor de la zona
Ni pescaito, ni paellas... un refugio gastrónomo a salvo de turistas. La terraza en verano es obligatoria, reservar con tiempo, no se lo digas a nadie.
La ensalada de aguacates con gambas y el carpaccio obligatorios, imposible fallar con el resto de la carta.
Equilibrado en el precio, servicio correctísimo.
