Recomendado siempre, pero nunca para comer/cenar
Bueno, decían que está en el centro y eso es una ventaja, aunque no para quienes vivmos allí. Lo pasamos muy bien, pero nada que ver con la comida, porque esa noche fue un verdadero desastre:
-el camarero nos trajo directamente los platos sucios, confundió nuestra mesa con el lavavajillas (debía estar fumado)
-el camarero era diferente cada vez, una vez incluso salío el cocinaro (¿el fumado había caído redondo?)
-tardaban muchísimo en cada plato (más de 25 minutos!)
-y cuando lo traían descubrías lo enormemente decepcionante que eran, básicamente un rancho con arroz, frijoles y carne. no tenían nada más, quise probar la cocina brasileira, entre lo tropical y el interior, y me fui cenando un rancho servido en platos sucios, con camareros fumados y ambiente de prostíbulo.
en fin, que no estuvo mal por las risas, pero no vuelvo
