Entre Sol y Huertas, en un pequeño callejón, está La Antigua Pastelería del Pozo. Es un lugar de rancio abolengo (Perez Galdos y Valle Inclan anduvieron ya por allí) con autenticas exquisiteces; el Pastel Ruso; fino donde los haya, sus torrijillas especiales; una autentica sinfonía sápida y como se "curran" los hojaldres!. Aconsejo totalmente
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