Lo que dice Diego Jiménez sobre Hotel Real Balneario Carlos III en Trillo.

dice:

Una buena experiencia

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Octubre de 2008: habitación simple para dos personas.

El hotel está situado en un paraje natural muy bonito, una especie de valle rodeado por una frondosa vegetación que consigue darnos una grata sensación de tranquilidad y retiro.

Llegar hasta este lugar no es demasiado complicado pese a estar algo alejado de Trillo, una vez lleguemos al pueblo es cuestión de seguir las indicaciones debidamente señalizadas.

Ya dentro del hotel podemos observar una decoración bastante cuidada. Un estilo moderno y agradable con maderas oscuras y tonos suaves que choca gratamente con el estilo clásico de su fachada.

Las habitaciones normales tienen el tamaño típico, el suficiente para poder albergar una cama de matrimonio amplia (o dos camas individuales) con el correspondiente mobiliario y no dar una sensación de agobio, mientras que el baño está bien equipado y ordenado, todo ello vestido con una decoración moderna que recuerda mucho al de algunos hoteles de la cadena NH.

La limpieza en cambio no es uno de sus puntos fuertes. En mi habitación (y por lo que he leído no es la única) había numerosas y llamativas manchas en la moqueta, lo que hacía que te pensases dos veces eso de andar descalzo por ella. Algunos muebles tenían las marcas de polvo típicas de limpiar por encima, y el servicio no tenía la banda de plástico típica que acredita que ha sido desinfectada debidamente, algo poco aceptable en un hotel de 4 estrellas con estas características.

En cuanto al servicio de buffet (no hay restaurante) tanto en desayuno como en cena (no puedo comentar el de la comida) es bastante correcto. Pese a encontrarnos con algunos alimentos algo fríos de vez en cuando, este servicio cuenta con una gran variedad de platos de todo tipo bastante bien cocinados. Además, a excepción de los refrescos, la bebida está incluida en el precio (27€ + Iva).

La parte del balneario, el punto fuerte de este complejo, está bastante bien, sin más. Si alguna vez has estado en alguno de estos sitios, sus instalaciones no serán ninguna sorpresa. Cuenta con un pequeño gimnasio bastante bien equipado, saunas, servicio de masajes, etc y su principal “atracción”, la piscina activa, que no deja de ser una piscina con varias estaciones con chorros de todo tipo distribuidos a modo de circuito acuático. La piscina no es demasiado grande, y si bien en las fechas en las que estuve (primeros de Octubre) no se llenaba, supongo que en temporada alta tiene que colapsarse, literalmente.

Por lo demás, el servicio es bastante educado y amable, lo que siempre es un punto a favor. El aparcamiento no está demasiado bien ordenado, pero parece suficiente para el aforo del complejo y a escasos metros de él tenemos la oportunidad de contemplar unas pequeñas ruinas romanas.

Como conclusión decir que me marcho con una buena impresión general de un lugar tranquilo, apartado, perfecto para desconectar y volver como nuevos a nuestro día a día y al que no me importaría volver en otra ocasión, aunque si bien es cierto que da la impresión de pretender ser algo que no alcanza, probablemente debido, no a las instalaciones, sino a su mala gestión, y es más que probable que en otras fechas más concurridas la experiencia hubiese sido bastante peor.

Web del Hotel: balneariocarlostercero.com

Mapa: maps.google.es/maps?q=trillo,+guadalajara&ie=UTF8&oe=utf-8&client=fi...

etiquetas: balneario, carlos iii, hotel, spa, termaeuropa, trillo

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